El Milenario de Rusia o Milenio de Rusia () es un monumento patriótico ruso, ubicado en la ciudad de Nóvgorod. Fue erigido en 1862 para conmemorar los mil años de existencia del Estado ruso; el concepto general del proyecto corrió a cargo del escultor Mijaíl Mikeshin.

El monumento se encuentra en el Kremlin de Nóvgorod, entre la Catedral de Santa Sofía y el edificio principal del Museo Estatal de Nóvgorod.

Está declarado como Patrimonio nacional de la Federación de Rusia, e incluido desde 1992 por la Unesco como parte del Patrimonio de la Humanidad de la ciudad de Nóvgorod bajo el título de «Monumentos históricos de Nóvgorod y sus alrededores».

Acontecimiento Convencionalmente, se considera que la fecha de la fundación del Estado ruso fue el año 862, cuando, según la Crónica de Nóvgorod, las tribus eslavas que habitaban la región al sur del lago Ládoga llamaron al príncipe varego Rúrik para que las gobernara y pusiera fin a las disputas tribales que mantenían entre ellas. Rúrik fundó el asentamiento de Nóvgorod, gobernándolo con el título de príncipe dando inicio así a la dinastía Rúrika; sus hermanos Sineus y Trúvor lo hicieron en Beloziorsk e Izborsk. Ese acontecimiento, durante siglos, ha sido aceptado por la historiografía rusa como comienzo de la estatalidad rusa —el primer estado unificado del pueblo Rus— y de toda la historia de Rusia en su conjunto, aunque algunos historiadores de hoy son escépticos de tal versión fundacional, y la consideran, más bien, una leyenda.

Ya en la década de 1850, las autoridades empezaron a pensar en conmemorar esa fecha tan importante, el milenio de Rusia. El ministro del Interior, Serguéi Lanskói, propuso erigir en Nóvgorod un monumento a Rúrik como primer soberano ruso y tras consulta con el Comité de Ministros, se decidió que era necesario inmortalizarlo erigiendo un monumento popular al Milenio de Rusia.

Historia miniatura|izquierda|Erección del Monumento en el Kremlin de Novgorod en 1862 miniatura|izquierda|Foto de la inauguración del Monumento en 1862 miniatura|izquierda|Las festividades de 1862, una pintura de Bogdán Villevalde miniatura|izquierda|Vista del Monumento y la catedral de Sofía en 1883.

En abril de 1859 se anunció la convocatoria de un concurso público del diseño del monumento, con la condición de que reflejara las épocas destacadas de la historia de Rusia: desde la fundación del Estado hasta la liberación del yugo tártaro-mongol y la transformación de Rusia en un imperio. Fueron 52 los proyectos presentados, de escultores y arquitectos, y una comisión especial seleccionó tres de ellos. Finalmente, basándose en los criterios de simbolismo y comprensibilidad para el pueblo, se eligió el proyecto del joven artista Mijaíl Mikeshin, de tan solo 24 años y recién graduado de la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo. El proyecto fue aprobado personalmente por Alejandro II, que participó activamente en los más pequeños cambios y detalles —incluida la altura exacta— y en las elecciones de los personajes históricos que aparecerían en el monumento. Mikeshin, a pesar de su poca experiencia, mostró una notable capacidad organizativa, y convocó a dos experimentadas artistas a su lado: el escultor Iván Shréder (que trabajó como coautor) y el arquitecto Víktor Hartmann. Para la creación del monumento tenían que rendir tributo tanto a la historia rusa como a los mandatarios de la casa reinante. Aparte, el proyecto refleja la transición artística de esa época: del neoclasicismo al realismo.

La inauguración ocurrió el 8 de septiembre de 1862. Los preparativos de la conmemoración del milenio empezaron desde la primavera. Nóvgorod, hasta ese entonces una tranquila ciudad de provincias, experimentó una animación considerable: las casas fueron restauradas, las calles reparadas, hasta el Kremlin fue rediseñado y restaurado. También la ciudad se vio invadida por las fuerzas de seguridad; se calcula que cerca de soldados fueron encomendados a la ciudad para velar por el buen desarrollo de las festividades y por la integridad del zar. El inicio del acto fue marcado por cinco salvas de 62 cañones. Tras una procesión por el Kremlin y una liturgia en la Catedral de Santa Sofía, fue celebrado un desfile militar y desvelado el monumento en presencia del zar Alejandro II. Las festividades se prolongaron por tres días.

Tras la Revolución de Octubre, en 1925 fue emitida desde Moscú la orden de derribar todos los monumentos representativos de la Iglesia ortodoxa y de la época zarista. Sin embargo, las autoridades locales decidieron esconder el monumento: se alzó a su alrededor una pared de tablones de madera en la que se colgaron carteles y leyendas revolucionarios. Así permaneció el conjunto hasta el inicio de la Gran Guerra Patria en 1941. El 15 de agosto de 1941 Nóvgorod fue tomada por las fuerzas de la Wehrmacht. La nueva fuerza ocupante decidió desmontar el monumento y trasladarlo por partes a Alemania. Los soldados alemanes comenzaron a desmantelarlo en diciembre de 1943; sin embargo, el 20 de enero de 1944 la ciudad fue liberada por el Ejército Rojo. En ese momento la obra mostraba un aspecto desolador: el pedestal estaba prácticamente vacío; las grandes figuras de la parte intermedia, dañadas, estaban esparcidas por la nieve; la cruz estaba curvada, y muchos detalles como espadas, cruces o escudos habían sido robados.

Inmediatamente tras la liberación de la ciudad, se resolvió efectuar una rápida reconstrucción. Los trabajos fueron encargados al Comité de Arquitectura de Leningrado. En total tuvieron que volver a ser hechos 1500 detalles que habían desaparecido. La reconstrucción del monumento terminó en noviembre de 1944 y se celebró una ceremonia de reinauguración.

Descripción miniatura|Detalle de la parte superior

El monumento, cuya base es circular, se caracteriza por su fuerte carga simbólica. Es un conjunto escultórico que representa los acontecimientos históricos más importantes de la nación rusa a través de los personajes que contribuyeron notablemente en el desarrollo del país: su política, cultura, ciencia, arte y literatura. Se compone de tres segmentos o niveles: El nivel superior muestra un colosal orbe coronado por un ángel con una cruz cristiana que da la bendición a una mujer de rodillas y con el escudo de Rusia. El orbe está ornamentado con cruces (como símbolo de la unión de la iglesia y la autocracia) y porta una inscripción en letras rusas antiguas que reza: «Conmemoración del milenio del Estado ruso bajo el próspero reinado del emperador Alejandro II. Año 1862». Esta composición representa el poder del zar por medio del orbe, su alianza con la Iglesia ortodoxa (las cruces talladas en el orbe), y la unión del Rusia (alegoría de la mujer en rodillas) con la Iglesia ortodoxa (el ángel bendiciendo a la mujer). El nivel intermedio, al pie del cetro, muestra las seis escenas consideradas más trascendentales de la historia rusa, cada una con varios personajes, figurando en el centro los gobernantes, siendo en total 17 las grandes figuras: la fundación del Estado ruso (862), reflejada por el príncipe Rúrik; el bautismo de Rusia (988), con el príncipe Vladimiro I levantando una cruz ortodoxa; la victoria en la batalla de Kulikovo de Dmitri Donskói (1380), inicio de la liberación del yugo tártaro; la fundación del autocrático zarato ruso (1491), con el zar Iván el Grande. la restauración de la autocracia tras el Período Tumultuoso (1613), con Mijaíl Fiódorovich como primer zar de la dinastía Romanov; la transformación en Imperio ruso (1721), con Pedro el Grande y la victoria sobre los suecos en la Gran Guerra del Norte.

El nivel inferior tiene la función de pedestal y muestra un friso con 109 figuras en altorrelieve de prominentes personajes rusos. Las figuras están organizadas en cuatro secciones: funcionarios gubernamentales (26), militares y héroes (36), ilustrados (31), escritores y artistas (16). Aquí se encuentran el gran científico Mijaíl Lomonósov, el creador del teatro ruso Fiódor Vólkov, el compositor Mijaíl Glinka, y escritores como Aleksandr Pushkin, Nikolái Gógol, Mijaíl Lérmontov, Iván Krylov y Aleksandr Griboyédov.

En total se encuentran representadas 128 figuras humanas. El pedestal fue construido en granito y la escultura en bronce. La altura total del monumento es de 15,7 m, de los cuales 6 m corresponden al pedestal, 6,7 al orbe y 3 m a la cruz, aproximadamente. El diámetro del monumento es de 9 m, mientras que el del orbe es de 4 m. Para su construcción se emplearon aproximadamente 100 t de metal.

Nivel intermedio Foto Nombre Nombre en ruso Año histórico Descripción 100px Llegada de los varegos a la Rus 862 Riúrik, fundador del primer Estado ruso y primer príncipe de Nóvgorod, con casco terminado en pico, espada y escudo, en el que se ve una pequeña cruz bizantina y la inscripción «Лета STO» (cifra en numeración griega: año 6370 del calendario bizantino, que corresponde al año 862 del calendario gregoriano). Atrás de la figura del príncipe se encuentra la imagen del dios pagano eslavo Veles. Esta composición se encuentra ubicada en dirección sur, mirando hacia Kiev. 100px Cristianización de la Rus 988 Vladimiro I, gran príncipe de Kiev, levantando una cruz ortodoxa. Junto a este hay una mujer que le presenta a su hijo en brazos para ser bautizado, y un hombre que derriba al dios pagano Perún. Composición en dirección sudoeste. 100px La expulsión de los tártaros 1380 El príncipe de Moscú Dmitri Donskói, vencedor en la Batalla de Kulikovo, con una maza típica rusa en la mano derecha. A sus pies se encuentra Mamái, el jan de la Horda de Oro derrotado, y como tributo muestra orgulloso en su mano izquierda el bunchuk capturado (asta de guerra tártara terminada en media luna). En dirección sudeste, hacia la llanura de Kulikovo. 100px Fundación de un Zarato ruso autócrata 1462–1505 Iván el Grande portando vestiduras reales, el gorro de Monómaco, el cetro y el orbe. Ante él se arrodilla un tártaro que deposita su bunchuk en el suelo. Del otro lado se encuentran, derrotados, un soldado del Gran Ducado de Lituania y un caballero de la Orden Teutónica con la espada rota. El grupo mira en dirección nordeste, hacia Moscú. 100px Ascensión de la dinastía Románov 1613 El joven zar Miguel I con el orbe real, y junto a él dos personajes: el príncipe Dmitri Pozharski lo protege con su espada y el mercader Kuzmá Minin, arrodillado, le ofrece el gorro de Monómaco y el cetro. Al fondo se ve un hombre de Siberia, en alusión a la conquista de Siberia. 100px Origen del Imperio ruso 1721 Pedro el Grande con una corona de laurel y el cetro imperial en la mano derecha; un ángel lo señala hacia el lugar donde se encontrará la futura capital, San Petersburgo. Pedro I pisa con su pie izquierdo la capa de un hombre sueco que protege su bandera desgarrada, en alusión a la victoria rusa en la Gran Guerra del Norte. El grupo mira hacia el norte, hacia San Petersburgo.

Nivel inferior