Las crepitaciones son sonidos producidos en distintas situaciones médicas y que permiten el diagnóstico de diversas enfermedades. Se dice de ellos que son similares al ruido que se hace al pisar la nieve, al restregar los cabellos entre los dedos o al echar sal al fuego. Se detectan normalmente mediante el tacto en lugar del oído, debido a su baja intensidad.
Debido a su carácter objetivo, se encuadran dentro de los signos y no de los síntomas (signos de crepitación).
Etiología Presencia de aire en los conductillos pulmonares. Por el rozamiento entre sí de los extremos de un hueso fracturado. Por el rozamiento entre sí de las superficies sinoviales secas, llamándose en este último caso crepitación falsa o articular. Por la compresión de un enfisema subcutáneo o el roce de un tendón inflamado con la pared rugosa de la sinovial, llamándose entonces crepitación nívea. Por la compresión de coágulos en un hematoma, conocida como crepitación sanguínea. Al manipular articulaciones afectadas de hidrartrosis, conocida como crepitación de seda.
Bibliografía
Categoría:Semiología clínica