miniaturadeimagen|Los padres están cada vez más formando una relación cercana con sus hijos a temprana edad La crianza de los hijos es la orientación de los padres a incidir en la supervivencia, el bienestar y el aprendizaje de los hijos, la cual puede ser analizada desde sus características, desde las condiciones en que se desenvuelve, así como desde sus implicaciones.
El comportamiento de los padres En la literatura especializada, se han propuesto varias formas de categorizar las formas de actuar de los padres en relación con la socialización de sus hijos, entre las que se destacan los estilos, las dimensiones, las prácticas y las pautas de crianza.
Estilos de crianza
La psicóloga de desarrollo Diana Baumrind estableció la existencia de tres grandes formas o estilos comportamentales de los padres respecto a sus hijos: permisivo, autoritario y autoritativo. Estos estilos de crianza implican combinaciones de aceptación y capacidad de respuesta parental así como de demanda y control sobre los hijos.
La crianza permisiva o indulgente se caracteriza por manifestar reducidas demandas de madurez hacia los hijos con un énfasis en la expresión de las necesidades de estos. En este estilo son valoradas la libertad y la independencia de los hijos y los padres tienden a basarse principalmente en la orientación pasiva. Tiende a haber pocas o ninguna sanción al incumplir las normas. Los hijos de padres permisivos tienden a reportarse felices, pero pueden mostrar escasos niveles de auto-control porque carecen de una estructura que les permita desarrollarla, lo que a su vez puede interferir en su desarrollo moral. El estilo autoritario en la crianza con los hijos se destaca por una prevalencia en las demandas y exigencias, pudiendo resultar en ambientes familiares muy rígidos. Los padres que practican este estilo de crianza tienen un estricto conjunto de reglas, en donde se esperan altos niveles de obediencia, prestando poca atención a las necesidades de los hijos. El castigo suele ser la estrategia dominante para lograr que los hijos se plieguen a las expectativas que hay sobre ellos, sin explicar la sanción. Los hijos criados en un hogar autoritario tienden a expresar dificultades en su desarrollo, son más taciturnos y vulnerables al estrés. La crianza autoritativa (también llamada "democrática") se basa en el balance entre demandas de madurez y sensibilidad hacia las necesidades de los hijos. Los padres son más conscientes de los sentimientos y de las capacidades de sus hijos, apoyando el desarrollo de su autonomía dentro de límites razonables y fomentando un ambiente cálido en la relación familiar. Tiende a ser considerado el mejor estilo de crianza. Después de la propuesta de Diana Baumrid, se propuso la idea de que existieran padres que no encajaran en los tres estilos iniciales. Una de las posibilidades frente a esto fue la de proponer un estilo de "crianza negligente", en donde los padres manifiestan reducidas demandas de madurez y poca sensibilidad hacia las necesidades de los hijos.Maccoby, E. E., & Martin, J. A. (1983). Socialization in the Context of the Family: Parent-Child Interaction. In P. H. Mussen, & E. M. Hetherington (Eds.), Handbook of Child Psychology: Vol. 4. Socialization, Personality, and Social Development (pp. 1-101). New York: Wiley. Tienen poca o ninguna esperanza sobre sus hijos y regularmente no tienen comunicación. Los padres proporcionan lo que el niño necesita para sobrevivir con poco o ningún compromiso. A menudo existe una gran brecha entre los padres y los hijos con este estilo de crianza. Los hijos con poca o ninguna comunicación con los padres tienden a ser las víctimas de la conducta desviada de sus pares y pueden participar en algunas de esas desviaciones. Los hijos de padres negligentes sufren en áreas como: competencia social, rendimiento académico, desarrollo psicosocial y problemas de comportamiento.
Estos estilos de crianza han manifestado consecuencias diferentes según el contexto cultural y personal en que se expresan, lo cual hace que deban ser analizados con cautela. Así mismo, los padres clasificados en cada uno de estos estilos pueden no plegarse totalmente al patrón descrito, lo que manifiesta ciertas dificultades de consistencia en esta perspectiva (por ejemplo: un padre autoritario puede ser flexible cuando su hijo se encuentra en condiciones de vulnerabilidad, así como un padre permisivo puede resultar estricto cuando hay violaciones severas a normas sensibles). Además, dentro de un mismo hogar, un cuidador primario puede manifestar una cercanía con cierto estilo y otro cuidador primario puede tender a otro estilo, lo que hace que deba analizarse la interacción en un mismo núcleo de crianza de diferentes estilos (por ejemplo: padres y madres).
La crianza de los hijos es muy importante debido a que ayuda a tener un mejor desempeño en las distintas áreas de la vida, como en la escuela, trabajo o universidad; además ayuda a ser ejemplares y educados con las demás personas, los padres hacen muy bien en tener en cuenta a sus hijos y tener más confianza en ellos. La crianza hacia nuestros hijos es algo primordial. Entre las estrategias de regulación del comportamiento de los hijos se destacan la comunicación, con un ejercicio inductivo en la orientación del comportamiento de los hijos así como una expresión afectiva sincera. Varias investigaciones demuestran que este estilo resulta beneficioso para el desarrollo óptimo de los hijos.
Dimensiones en la crianza Formas en que los padres actúan cuando están con sus hijos, las cuales abarcan diferentes tipos de expresiones no excluyentes. Bajo este enfoque, los padres pueden expresar perfiles complejos de comportamiento durante la historia de interacciones con sus hijos.
Calidez: Expresiones de amor, afecto, cariño y disfrute en la relación con los hijos (por ejemplo: aprobación, apoyo, cercanía). Rechazo: Manifestaciones de disgusto, aversión y hostilidad hacia los hijos (por ejemplo: desaprobación intransigente, descalificar, despreciar). Estructura: Provisión de parámetros para alcanzar determinados resultados esperados con los hijos (por ejemplo: control contingente, establecimiento de rutinas, delegación de tareas). Caos: Interferencias en los caminos o medios para alcanzar objetivos con los hijos (por ejemplo: permisividad, control laxo, disciplina inconsistente). Apoyo a la autonomía: Acciones que alientan la expresión auténtica, las opiniones y las preferencias de los hijos (por ejemplo: orientación inductiva, toma conjunta de decisiones). Coerción: Exceso de intrusión y restricción sobre las manifestaciones de los hijos (por ejemplo: control psicológico, chantaje, violación de la intimidad).
Prácticas de crianza Entre los comportamientos específicos de los padres que influyen sobre el desarrollo de sus hijos, destacan los siguientes:
Establecimiento de normas: Conjunto de parámetros de comportamiento que los padres plantean a sus hijos, los cuales puede resultar un factor protector ante situaciones de riesgo. Monitoreo: Acciones de los padres que les permiten conocer el paradero, acompañamiento y actividades de sus hijos, lo que puede prevenir dificultades sociales de los hijos. Apoyo: Vínculo afectivo entre padres e hijos que expresa una disponibilidad emocional de los padres, lo cual puede nutrir positivamente la manifestación de otras prácticas de crianza y, por esa vía, proteger a los hijos ante posibles riesgos psicosociales . Comunicación:Laursen, B., & Collins, W. A. (2004). Parent-child communication during adolescence. In A. L. Vangelisti (Ed.), LEA's communication series. Handbook of family communication (pp. 333-348). Mahwah, NJ, US: Lawrence Erlbaum Associates Publishers Interacciones entre padres e hijos centradas en el intercambio a través del lenguaje, las cuales pueden incidir en la forma en que los hijos conciben la realidad y en sus tendencias comportamentales. Participación y compromiso: Implicación de los padres en las experiencias de los hijos, lo cual puede manifestarse especialmente influyente sobre el desempeño educativo y las trayectorias académicas de los hijos. Las creencias parentales
Se refieren al conjunto de ideas de los padres que afectan la manera en que se relacionan con sus hijos. En los estudios académicos acerca de la crianza, se ha investigado la naturaleza, características y tipos de creencias parentales, las condiciones que contribuyen a su manifestación y sus implicaciones tanto para los padres como para los hijos .
Ejemplos de la investigación en este campo incluyen el análisis de las creencias de los padres que inciden en la vacunación, en la tendencia al maltrato, en la propensión de los adolescentes hacia conductas de riesgo, entre otros tópicos relevantes.
Otras clasificaciones Crianza cariñosa- fortalecer el vínculo intuitivo, psicológico y emocional entre el cuidador principal. Crianza espiritual- respeta la individualidad del niño, haciendo espacio para que el niño desarrolle un sentido de sus propias creencias a través de su personalidad y su potencial. Crianza estricta- enfoque a una estricta disciplina, exigente, con altas expectativas de los padres. Crianza helicóptero- sobreprotección, los padres constantemente están involucrados, interrumpiendo la habilidad del niño para funcionar por su cuenta. Crianza lenta- le permite al niño desarrollar sus propios intereses permitiéndole crecer dentro su propia persona, pasar mucho tiempo familiar, crear sus propias decisiones, limitar el uso de dispositivos electrónicos y usa más juguetes simples. Crianza narcisista- los padres son conducidos por sus propias necesidades, sus hijos son una extensión de su propia identidad, ellos usan a sus hijos para vivir sus sueños. Crianza positiva- apoyo incondicionalmente, guiándolos y apoyándolos para un desarrollo saludable. Crianza tóxica- Ruptura de la habilidad del niño identificar él mismo reduciendo el autoestima, dejar de lado las necesidades de los niños y el abuso es a veces visto en este estilo de crianza. Modelo histórico del desarrollo (el niño como aprendiz)- Mientras las capacidades independientes del niño emergen, las oportunidades están constantemente presentando a un nivel apropiado de la edad. El niño gana autoestima simultáneo a las apariciones de varias competencias en un cada vez número mayor de lugares esenciales, mientras se acerca a la adultez.
La participación de los padres en la crianza Maternidad
Por su compromiso biológico y personal en el proceso de concebir, gestar y dar a luz, las madres suelen ser consideradas agentes fundamentales en el proceso de crianza. En este contexto, el capital cultural de las madres ha sido considerado un aspecto relevante para comprender los mecanismos de influencia durante el proceso de crianza. Asimismo, se han registrado procesos específicos por medio de las cuales las madres influyen en el desarrollo de sus hijos. Por ejemplo, la voz de las madres tiende a activar zonas cerebrales de los bebés relacionadas con el aprendizaje del lenguaje, de la misma forma que se ha podido establecer la importancia de la cantidad y la calidad del lenguaje materno al interactuar con sus hijos en el desarrollo lingüístico de estos.
Paternidad