thumb|275px|Goya, El sueño de la razón produce monstruos
Lo Fantastique es un género o subgénero literario, sin duda próximo del género fantástico, y que puede definirse como la intrusión de lo sobrenatural en un marco realista. En otras palabras, consiste en la aparición y desarrollo de hechos inexplicables que vacilan entre la aceptación de lo sobrenatural como tal, por parte del lector y los personajes, y una tentativa de explicación racional, sin quedar resuelto. O sea, y en definitiva, lo fantastique se sitúa, por un lado, entre lo maravilloso y la fantasía (en donde lo sobrenatural es aceptado y justificado pues el marco es imaginario y no realista) y, por otro lado, entre lo espantoso y lo terrorífico (donde rige y se acepta un mundo «normal» pero cruel).Le FantastiqueDéfinition du fantastique de Tzvetan TodorovTodorov : Introduction à la littérature fantastiqueIntroduction à la littérature fantastiqueFuturisme, fantastique, et science fiction
El héroe fantastique tiene, de parte del lector, casi siempre una reacción de rechazo, de repudio, y/o de miedo, a raíz de los eventos sobrenaturales que intervienen y que le rodean. Esta afirmación ubica lo fantastique en la frontera entre lo extraño y lo maravilloso, aunque esto también ha sido objeto de numerosas controversias, tales como las llevadas adelante por Stanisław Lem (por ejemplo, tomar contacto con sus particulares ideas sobre la Intelectrónica y la Electocracia, las que en parte pueden ser consultadas en Summa Technologiae y en las referencias que aquí siguenFicha de la edición original de Summa Technologiae, de 1964, en el sitio Lemopedia.Ficha de la edición polaca de 1967; en el mismo sitio.Ficha de la edición polaca de 1984; en el mismo sitio.Índice de la traducción inglesa de Prengel, de 1997, según la edición polaca de 1984.).
Lo fantastique frecuentemente está ligado a una atmósfera particular, una especie de crispación debido al enfrentamiento con lo imposible. Y en este contexto, el miedo y la desconfianza a menudo están presentes, a veces en el propio héroe, y/o a veces en la propia voluntad del autor o del relator (quien a través de diversos medios trata de provocar angustia e incluso pánico en el lector); no obstante, esto último no es una condición sine qua non del género fantastique.
Por extensión, lo fantastique igualmente define y establece un género cinematográfico, cuya significación y características son sensiblemente las mismas que las que vienen de presentarse (cf. artículo cine fantástico y referenciasCinema FantastiqueDeVilDead, L'actualité du Cinéma Fantastique...).
Géneros emparentados y subgéneros
Frecuentemente se considera lo fantastique como muy próximo a la ciencia ficción. De todas maneras, importantes diferencias distinguen estas dos categorizaciones de las obras literarias.
La ciencia ficción no incluye lo sobrenatural, y en lo global se presenta como racional. Así por ejemplo, la novela La máquina del tiempo de H. G. Wells, notoriamente pertenece al género ciencia ficción, pues el héroe viaja en el tiempo gracias a una máquina diseñada y concebida a estos efectos, o sea, gracias a un determinado y supuesto procedimiento tecnológico, obviamente desconocido en el estado actual de conocimientos humanos, pero que en el marco de la obra es presentado como una posible tecnología no calificada como algo sobrenatural.
En francés y en otros idiomas, un error frecuente consiste en calificar como « fantastique » a todos los textos que pertenecen al género anglosajón « fantasy », como por ejemplo los de J. R. R. Tolkien,Biografía de J. R. R. Tolkien Biografía de John Ronald Reuel TolkienDouglas A. Anderson, Tolkien and Fantasy: Musings on Tolkien and modern fantasy literature, 8 de septiembre de 2012. a pesar de que en realidad pertenecen o están más cerca del dominio de lo maravilloso. Esta equivocación posiblemente puede deberse a un error de traducción, o a una ausencia de un término adecuado en el idioma considerado.
Lo fantastique igualmente está emparentado con el realismo mágico, que como se sabe es un género propio y específico de la literatura latino-americana,Camila Villate Rodríguez, Realismo Mágico latinoamericano, aproximaciones a su influencia en el periodismo de Héctor Rojas Herazo y Gabriel García Márquez fundado sobre la inserción de elementos sobrenaturales en un entorno realista. Pero en el citado género "realismo mágico", los acontecimientos sobrenaturales son considerados normales y usuales, lo que hace del mismo una rama más próxima de lo maravilloso y no tanto de lo fantastique.
Panorama de la literatura fantástica Los orígenes del género thumbnail|Caspar David Friedrich
La novela gótica
La verdadera fuente del género fantastique está en la narrativa gótica inglesa del fin del . Además de la aparición de temas propios del fantastique (como los fantasmas, el diablo, o los vampiros), los escritos considerados fantastique deben estar caracterizados por una atmósfera de horror pronunciado, y además deben introducir o presentar la ambigüidad característica del género. Y entre las obras más representativas de este tipo, se encuentran: El monjeEl monje, texto completo en francés. de Matthew Gregory Lewis (1796), Los misterios de UdolfoLes Mystères d’Udolphe, texto completo en francés. de Ann Radcliffe (1794), y Melmoth el errabundoEl hombre errante, texto completo en francés. de Charles Robert Maturin (1820).
El romanticismo frenético
thumbnail|Petrus Borel
El descubrimiento de los góticos ingleses tuvo lugar en Francia a través de una profusión de obras llamadas « frenéticas » (género también llamado « novela negra »). Aún muy marcado por lo maravilloso, estas obras introducen en la novela francesa el gusto por el horror y por lo macabro.
William Beckford era inglés, aunque eligió el francés como el idioma para escribir Vathek (1786), una de las principales novelas de tendencia frenética. El citado sitúa la acción de la obra en oriente, e imprime a la novela cierta impronta que hace recordar las historias de Las mil y una noches. Vathek narra el descenso a los infiernos de un califa, que buscaba obtener poderes sobrenaturales estableciendo un pacto con el propio Diablo.
La otra gran novela frenética es el Manuscrito encontrado en Zaragoza, del polaco Jean Potocki, obra también escrita originalmente en francés, donde se presentan un conjunto de historias independientes e imbricadas unas con otras, según el principio de la novela encajada, y con algunos personajes recurrentes. Aquí y para clasificación, el propio autor propone una gran diversidad de géneros: historia negra (novela negra), historia picaresca, cuento, narración filosófica, etc. De todas maneras, lo que prima a lo largo de toda la obra (lo que prima a lo largo de todas esas historias independientes) es lo sobrenatural.
Después de estas dos obras descollantes, la novela frenética alcanzó su apogeo con los llamados « petits romantiques » (« románticos cortos »). Pétrus Borel en Champavert, contes immoraux (1833) y sobre todo en Madame de Putiphar (1839), es aún más provocador que los anglo-sajones, y en particular en cuanto a la satisfacción con lo horrible y lo terrorífico. La crueldad de las descripciones y de las situaciones en esas dos historias, en alguna medida anuncia la obra posterior del escritor Auguste de Villiers de L'Isle-Adam. Pero Pétrus Borel no se detuvo con esos dos escritos de 1833 y 1839, y en 1843 terminó una obra fantastique que podemos considerar como muy representativa del género, Gottfried Wolfgang.
Entre los escritos más descollantes del gótico francés, pueden señalarse algunas historias en primera instancia concebidas con el objetivo de parodiar los cuentos de Lewis y Radcliffe, y que casi sin quererlo fueron auténticas e importantes novelas negras. Por su parte, el crítico literario Jules Janin escribió L'âne mort et la femme guillotinée (1829), y Frédéric Soulié en Les mémoires du Diable utilizó también todos los recursos del estilo gótico, y nunca ocultó su admiración por las obras del Marqués de Sade.
Le Diable amoureux de Jacques Cazotte Otro precursor de la literatura fantastique fue el francés Jacques Cazotte, cuya novela corta del año 1772 titulada Le Diable amoureux, es considerada como la primera obra en lengua francesa del tipo señalado. Esta historia se refiere a un hombre joven, Alvare, que intenta convocar al Diablo, y éste se le aparece con el aspecto de la encantadora Biondetta. Imbuido de influencias esotéricas, esta novela sin duda tuvo un impacto directo sobre Charles Nodier y sus sucesores franceses.Pilar Andrade Boué, El loco, el monómano, y el idiota, en los cuentos de Nodier , Anales de Filología Francesa, número 15, año 2007.
Nacimiento de lo fantastique : E.T.A. Hoffmann
thumbnail|E.T.A. Hoffmann
Fue en Alemania y a comienzos del , donde surgió la lietratura fantastique propiamente dicha, con Adelbert von Chamisso (Peter Schlemilh), y luego con Achim von Arnim y E.T.A. Hoffmann.
Lo fantastique de Hoffmann (Fantaisies à la manière de Callot, Contes nocturnes) se caracterizó por la exaltación, el caos, y el frénesi. La novela Los elixires del diablo, que reivindicaba la filiación de Moine de Lewis, acumuló de manera incomprensible, episodios de naturaleza muy diferente: historias de amor, meditaciones estéticas o políticas, aventuras picarescas, epopeyas familiares, éxtasis místicos, etc. El tema de la locura y de la soledad es central y recurrente en la obra de Hoffmann, y también en la de Chamisso.
Hoffmann podríamos decir que tuvo una influencia casi universal y prácticamente continua en el género, y sus cuentos forman un repertorio formidable de lo fantastique, influencia que por cierto no alcanzaron otros autores, así como tampoco otras artes (ópera, ballet, cine).
Lo fantastique en lengua francesa thumbnail|Théophile Gautier
Nacimiento y auge de lo fantastique en Francia A partir de los años 1830, los cuentos de Hoffmann fueron traducidos al francés por Loève-Veimars, teniendo un suceso espectacular.
Después de Le Diable amoureux de Jacques Cazotte, Charles Nodier fue uno de los primeros escritores franceses en producir cuentos fantastiques. A pesar de ello, este autor no vio en el género nada más que una nueva manera de escribir historias,Leer el capítulo Nodier y Balzac : una primera síntesis, p. 58, en Panorama de la littérature fantastique de langue française, ediciones de La Table Ronde, 2007, del autor Jean-Baptiste Baronian. pues para él lo fantastique era pretexto para la ensoñación y la fantasía.
Nodier escribió también un estudio sobre lo fantastique,Consultar la Bibliografía el que claramente mostraba que la frontera entre lo maravilloso y lo fantastique era bastante vaga. En efecto, estas historias del género que aquí nos ocupa, estaban pobladas de fantasmas, de vampiros, y de muertos-vivos, y no obstante poseían ambigüedad, inquietud, e incertidumbre, como se sabe todas ellas características de lo fantastique. Y los cuentos más conocidos del autor citado fueron: La Fée aux miettes (1832), Smarra ou les démons de la nuit (1821), y Trilby ou le lutin d'argail (1822).
Con posterioridad, grandes escritores franceses produjeron obras del género fantastique.