La Séptima Ofensiva Antipartisana () según la historiografía tradicional yugoslava u Operación Gambito de Caballo (Bennett (1987), p. 197) fue una operación militar alemana del XV Cuerpo de Montaña y de tropas aliadas croatas y chetniks contra el cuartel general de los partisanos yugoslavos ubicado entonces en Drvar en la que se utilizaron tropas aerotransportadas y de tierra con el fin acabar con este y de tratar de capturar o eliminar a su comandante, el mariscal Tito.McConville (1997), p. 61Eyre (2006), p. 343Clissold (1949), p. 184 El ataque debía acabar asimismo con las instalaciones de apoyo a los Aliados y sus misiones de enlace en la localidad. Comenzó el .Pavlowitch (2008), p. 218
La operación consistió en un asalto de paracaidistas y tropas transportadas por planeadores principalmente del 500.º Batallón de Paracaidistas de las SS en conjunción con tropas de tierra que avanzaron cercando Drvar.Eyre (2006), p. 344 Al asalto aerotransportado le precedió un duro bombardeo de la Luftwaffe. Las fuerzas que atacaron por tierra incluyeron unidades de las fuerzas armadas croatas del Estado Independiente de Croacia.Eyre (2006), p. 350
La operación resultó un fracaso,Milazzo (1975), p. 170 ya que Tito, sus principales ayudantes del alto mando partisano y los militares Aliados presentes en la localidad lograron escapar. El fracaso se debió a la mala coordinación de los servicios de espionaje alemanes, que no indicaron la información con la que contaban sobre la situación de Tito y la falta de planes alternativos si no era capturado de inmediato.
Antecedentes Las operaciones «blanca» y «negra» del Eje de principios de 1943 contra los partisanos habían supuesto serios reveses para estos.Bennett (1987), p. 196 La rendición italiana en septiembre de 1943 les permitió, sin embargo, duplicar sus efectivos hasta los doscientos mil hombres gracias al armamento italiano capturadoEyre (2006), p. 349 y ampliar considerablemente el territorio bajo su control.
A finales de noviembre de 1943, se celebró en Jajce el segundo congreso del AVNOJ, en el que Tito se nombró mariscal y primer ministro. Tras la Sexta Ofensiva Antipartisana que le expulsó de Jajce, estableció su cuartel general en la cercana población de Drvar, en los Alpes Dináricos, abandonando temporalmente su anterior táctica de mantenerse en movimiento, hasta entonces efectiva. Para entonces el comandante militar alemán de los Balcanes, el mariscal de campo Maximilian von Weichs, admitía: «Tito es nuestro enemigo más peligroso». La Sexta Ofensiva Antipartisana, un conjunto de operaciones para eliminar a la resistencia de ciertas zonas y asegurar el control del ferrocarril balcánico hacia el Sur, sólo tuvo un éxito efímero: las unidades de la guerrilla retomaron pronto las posiciones perdidas. A pesar de sus dieciocho divisiones, de controlar las principales ciudades yugoslavas, de mantener las comunicaciones y la producción de materias primas, el mando militar alemán no podía controlar las zonas rurales, parcialmente en manos de los partisanos. Lo escabroso de parte del territorio favorecía las acciones de guerrilla de estos.Eyre (2006), p. 351 El alto mando partisano había logrado burlar todos los anteriores intentos de captura y eliminación efectuados por el EjeEyre (2006), p. 348 y la necesidad de retirar tropas para reforzar el frente italiano, en el que los Aliados habían tomado Roma a finales de la primavera (), y Hungría, que en total llevó a la pérdida de seis divisiones en Yugoslavia,McConville (1997), p. 62 impedía al mando alemán la puesta en marcha de nuevas grandes operaciones militares contra Tito.Bennett (1987), p. 195 Se empezó a sopesar entonces un golpe de mano que paralizase al mando partisano o lograse incluso eliminar a Tito y a sus colaboradores. La nueva operación, preparada a toda prisa, recibió el nombre de «Operación Gambito de Caballo». Se destinaron unos dieciséis mil hombres a la operación.
El cuartel general partisano se hallaba en la localidad bosnia de Drvar, parte del títere Estado Independiente de Croacia, que incluía Bosnia-Herzegovina. Antiguo centro industrial menor, con mil quinientos habitantes antes de la guerra, contaba con tres carreteras de acceso y una línea de ferrocarril. Tito se encontraba en una cueva, cerca de un kilómetro al norte de la población. El río Unac corre a lo largo del acantilado donde se halla la cueva, lo que facilitaba su defensa; la línea férrea recorría la cima del acantilado. Un batallón tenía la misión específica de garantizar su seguridad. El alto mando partisano en Drvar lo completaban Aleksandar Ranković, Vladimir Bakarić, Ivan Milutinović, Edvard Kardelj, Svetozar Vukmanović Tempo y Milovan Đilas.
Además del cuartel general partisano, otras diversas organizaciones afines al movimiento se encontraban por entonces establecidas en Drvar o en sus alrededores. Los oficiales de enlace británicos y soviéticos, así como oficiales estadounidenses en diversas misiones, se encontraban alojados en aldeas de las cercanías.Eyre (2006), p. 359 La misión de enlace británica estaba encabezada por Fitzroy Maclean que, sin embargo, estuvo ausente en Londres durante el ataque del Eje; el hijo del primer ministro británico Winston Churchill, Randolph, formaba parte de ella también.Roberts (1973), p.227-228Eyre (2006), pp. 356-357
Ubicación de las unidades partisanas thumb|250px|Película de propaganda de la United Newsreel en la que aparece Tito en su cuartel general en Drvar. Además del cuartel general y otras organizaciones partisanos, en Drvar y los alrededores, en la zona de operaciones del XV Cuerpo de Montaña se encontraban entre doce mil y dieciséis mil tropas partisanas. Un batallón de unos trescientos cincuenta hombres servía de escolta a Tito. En Drvar, se encontraban un total de ochocientos partisanos aproximadamente. Junto a la población se encontraba el I Cuerpo partisano, con las tropas escogidas de la 1.ª División Proletaria «Nikola Tesla» y la 6.ª, con su mando en la aldea de Mokronoge, a seis kilómetros al este de Drvar. La siguiente unidad por cercanía era la 3.ª Brigada Proletaria de la 1.ª División Proletaria «Lika», que se encontraba acuartelada en la población de Kamenica, a cinco kilómetros al sur de Drvar.
Más alejados de Drvar pero aún en la zona de operaciones, se hallaban asimismo el V y el VIII Cuerpos partisanos, el primero al noroeste y noreste con su centro al sur de la carretera Mrkonjic Grad-Klujc; el segundo al sureste con su mando en las montañas entre los valle de Glamoc y Livno. La 4.ª División del V Cuerpo estaba desplegada entre Bihac y Bosanski Petrovac, mientras que la 9.ª del VIII Cuerpo lo estaba entre Livno y Bosansko Grahovo.Eyre (2006), p. 358
El papel del espionaje alemán Tres organizaciones diferentes del espionaje alemán trataron de determinar el paradero exacto del cuartel general de Tito y la disposición de sus fuerzas en Drvar. Por un lado, dos secciones de la Abwehr: la de espionaje y operaciones clandestinas especiales, por otro, la Sicherheitsdienst (SD) (el departamento de espionaje de las SS), con Skorzeny, por orden específica de Hitler.
De la primera organización involucrada participó la «tropa de reconocimiento del frente» número 216 de la primera sección de la Abwehr. Esta unidad la mandaba el teniente Zavadil, que también quedó agregado al batallón de paracaidistas,Eyre (2006), p. 346 pero que no contribuyó significativamente a la planificación del golpe.
De la segunda, participó en la operación la sección segunda de la unidad especial Benesch de la Abwehr,Eyre (2006), p. 375 que había logrado confirmar la presencia de Tito en Jajce antes de que las unidades alemanas retomaran la ciudad.Eyre (2006), p. 373 La unidad, parte de la División Brandeburgo, estaba formada por miembros de la minoría alemana yugoslava que hablaban serbocroata, tenían contactos entre ustachas y chetniks y habían estado siguiendo los desplazamientos del comandante partisano desde octubre de 1943. El teniente Kirchner, perteneciente a la unidad, había localizado a Tito tras establecer una base para sus patrullas en las cercanías de Bosansko Grahovo.Eyre (2006), p. 376 Llegó a acercarse bastante a la cueva donde se hallaba el cuartel partisano y encontró la ubicación de las misiones de enlace Aliadas pero, a pesar de las intercepciones alemanas que confirmaban que el cuartel general partisano se encontraba en Drvar,Melson (2000), p. 103 no identificó la cueva como la sede de este. Kirchner fue asignado al 500.º Batallón de Paracaidistas de las SS para participar en la operación.Eyre (2006), p. 368-374
Por órdenes de Hitler, el SS-Sturmbannführer Otto Skorzeny, que había dirigido la operación Roble para liberar a Mussolini, participó en la recogida de información anterior al ataque. Skorzeny actuó como representante del SD y, tras confirmar la ubicación del cuartel de Tito en la cueva de Drvar gracias a la información de un desertor partisano,Eyre (2006), p. 377 sugirió el asesinato del comandante partisano infiltrando a un reducido grupo de hombres en la población. Pronto descubrió, sin embargo, que el plan para eliminar a Tito se había hecho público y abandonó la planificación del asalto, que había sido rechazada por los mandos militares, en rivalidad con las SS. Parece que no comunicó la información que había recabado al comandante del batallón de paracaidistas, el SS-Hauptsturmführer Kurt Rybka, que debía planear la parte del ataque aerotransportado, crucial para toda la operación.Eyre (2006), p. 379
Debido principalmente a la rivalidad entre las organizaciones y a la competencia entre ellas, las tres no compartieron entre sí la información recogida, lo que influyó notablemente en la planificación y ejecución de la operación militar.Eyre (2006), p. 372 Las unidades destinadas a la operación desconocían la ubicación exacta de Tito y su cuartel general.
El espionaje partisano y Aliado Los partisanos conocían la presencia en Yugoslavia del batallón paracaidista de las SS desde hacía tiempo y el peligro de posibles operaciones aerotransportadas contra ellos.Eyre (2006), p. 370 Una de las razones por las que Skorzeny creía que la operación había sido comunicada a los partisanos era la captura de uno de sus desertores que él mismo había interrogado anteriormente. Por el temor a posibles ataques, el cuartel general partisano se había trasladado a otra cueva cercana al pueblo de Bastasi,Eyre (2006), p. 371 a siete kilómetros al oeste de Drvar, quedando la cueva de esta última población únicamente para uso diurno. Como precaución añadida, parte de la VI División se trasladó a las cercanías de Drvar.
El 23 de mayo, un avión de reconocimiento alemán sobrevoló Drvar y las cercanas aldeas de Prinavor y Trninić Brijeg, donde se hallaban parte de los militares británicos y estadounidenses de la misión de enlace. Como resultado del vuelo y temiendo un próximo bombardeo, las misiones de enlaces se trasladaron.
A pesar de la información recogida y del avistamiento del avión alemán, los partisanos no parecían muy alarmados por la posibilidad de un ataque, que el jefe del Estado Mayor partisano, Arso Jovanović consideraba imposible. La noche del 24 de mayo, tras la celebración de su cumpleaños, que era al día siguiente, Tito decidió permanecer en la cueva de Drvar en vez de regresar a la Bastasi, ignorando la inminencia del asalto.Eyre (2006), p. 360
Por su parte, los británicos, gracias a la intercepción de las comunicaciones alemanas con su máquina ULTRA, sabían de la inminencia de una operación, pero desconocían que se trataba de un ataque contra Tito y el alto mando partisano.McConville (1997), p. 66
El plan de operaciones