thumb|Antonio Pollaiuolo: Hércules y la Hidra, sobre 1475. Galleria degli Uffizi, Florencia. Los doce trabajos de Heracles o Hércules (en griego: Οἱ δώδεκα ἄθλοι) son una serie de hazañas legendarias que constituyen las proezas más célebres de Heracles o Hércules.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Heracles (Los Doce Trabajos)». Según la tradición, Hera, la madrastra de Heracles, volvió loco al héroe, y este mató a sus hijos habidos con Mégara, su primera esposa. Para expiar este crimen, Heracles acudió al oráculo de Delfos, donde se le indicó que debía ponerse al servicio del rey Euristeo y cumplir los trabajos que este le impondría. Completadas estas tareas, Heracles recibiría la recompensa suprema: la inmortalidad.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 12 La etimología de Heracles, que significa “gloria de Hera” (Ἡρα, -κλῆς), refleja el recuerdo mítico del servicio y las pruebas que la diosa, esposa de Zeus, le impuso.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 10, 1

Así, los famosos doce trabajos nacen como una forma de redención y al mismo tiempo como un escenario donde Heracles demostraría su fuerza, ingenio y valor ante desafíos que superan lo humano, consolidando su fama y acercándolo al estatus de semidiós y héroe venerado entre los hombres. Los mitógrafos de la época helenística habían establecido el canon de los doce trabajos pero la versión más estandarizada es la que nos proporciona Apolodoro.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5,1 - II 5, 12

Estudios, fuentes y análisis thumb|Relieve de un sarcófago con varios trabajos: el león de Nemea, la hidra de Lerna, el jabalí del Erimanto, la cierva de Cerinia, las aves del Estínfalo, El gran Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el toro de Creta y las yeguas de Diomedes.Las luchas del héroe contra animales y seres fantásticos de gran influencia oriental, le sitúan antes del nacimiento de la literatura griega. «Es una cuestión abierta si los antiguos griegos tuvieron alguna oportunidad de ver un león vivo, pero la migración de la imagen del león y de las escenas de lucha con éste, están bien documentadas arqueológicamente».Burkert 1985, p. 209

La serpiente de siete cabezas es un motivo mitológico que aparece en varias tradiciones del Próximo Oriente antiguo, incluyendo Ugarit, Mesopotamia y la literatura épica cananea, y que más tarde se refleja en mitos griegos como la Hidra de Lerna. Los heraldos culturales y comerciales del Mediterráneo hicieron que el motivo de la serpiente policéfala llegara a Grecia.C. R. Krahmalkov (2001). Ugaritic Lexicon. Leiden: Brill; M. S. Smith (2002). The Ugaritic Baal Cycle. Leiden: Brill; Day, John (2000). Yahweh and the Gods and Goddesses of Canaan. Sheffield Academic Press; Karl_Kerényi (1959). Hércules: Arquetipo del héroe. Madrid: Alianza; Joseph_Fontenrose (1959). Python: A Study of Delphic Myth and Its Origins. Berkeley: University of California Press.

El establecimiento de un ciclo fijo de doce trabajos era atribuido por los griegos a un poema épico (hoy perdido) escrito por Pisandro de Cámiros, quizás sobre el 600 a. C. (Burkert). De acuerdo con la Suda, Pisandro escribió una Heraclea en dos libros, acerca de los trabajos de Heracles y también fue el primero que le confirió la clava (ξυστήρ o ῥάβδος) a Heracles.Suda, voz Πείσανδρος, πi,1465: «Πείσανδρος Ῥόδιος. ἔγραψε Ἡράκλειαν ἐν δύο βιβλίοις περὶ τῶν Ἡρακλέους ἔργων· αὐτὸς δὲ πρῶτος ἔδωκεν αὐτῷ τὴν ῥάβδον».

Tal como se conservan, los trabajos de Heracles no se narran en ningún lugar único, sino que deben ser recompuestos a partir de muchas fuentes. Ruck y Staples (pp. 169-170) aseguran que no hay una forma única de interpretar los trabajos, pero que los seis primeros estaban situados en el Peloponeso, culminando con la rededicación de Olimpia y los otros seis, parte de la misma secuencia, llevaron al héroe mucho más lejos. En cada caso, el patrón era el mismo: Heracles era enviado a matar o conquistar, o a buscar para el representante de Hera, Euristeo, un animal o planta mágicos. «Todos los lugares seleccionados eran baluartes de la diosa Hera y entradas al otro mundo» (Burkert, p. 169).

Sófocles, Eurípides, Diodoro, Higino, Ovidio y Virgilio presentan algunas diferencias en el orden en que Heracles llevó a cabo los trabajos.El orden de los doce trabajos de Heracles varía según las fuentes de la mitología griega. Aunque el número de trabajos se mantiene constante, diferentes autores los presentan en secuencias distintas. Por ejemplo, Apolodoro (Biblioteca II.5) ofrece una lista que inicia con el León de Nemea y termina con la captura de Cerbero, mientras que Diodoro Sículo y Higino presentan pequeñas variaciones en el orden de los últimos trabajos, especialmente los que implican a Hipólita, Gerión, las manzanas de las Hespérides y Cerbero. Estas diferencias reflejan tanto la tradición oral previa a la consolidación literaria como la intención de algunos autores de resaltar ciertos episodios o ajustarlos a contextos locales o simbólicos. En el arte griego, los trabajos también aparecen representados sin un orden fijo, mostrando principalmente los episodios más espectaculares. Diodoro, por ejemplo, dice que las manzanas de las Hespérides fueron obtenidas como duodécimo trabajo y que Heracles, tras llevarlas a Euristeo, «esperaba obtener el don de la inmortalidad, tal como le había profetizado Apolo».Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 26, 4 El orden tradicional de los doce trabajos es el que expone Apolodoro, la versión que se ha considerado como la estandarizada, a saber: 1) Matar al león de Nemea y despojarlo de su piel; 2) Matar a la Hidra de Lerna; 3) Capturar al jabalí de Erimanto; 4) Capturar a la cierva de Cerinea; 5) Limpiar los establos de Augías en un solo día; 6) Ahuyentar a las aves del Estínfalo; 7) Capturar al toro de Creta; 8) Robar las yeguas de Diomedes; 9) Robar el cinturón de Hipólita; 10) Robar el ganado de Gerión; 11) Robar las manzanas del jardín de las Hespérides; 12) Capturar a Cerbero y sacarlo del inframundo.Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II, 5 y ss.

Una continuación de esta tradición de los trabajos fue la contribución helenística realizada con los protagonistas de los signos astrológicos del zodiaco.Los autores helenísticos, como los poetas alejandrinos o los astrólogos de Alejandría mezclan mitología y constelaciones, pero no hacen esta correspondencia exacta. Textos como Manilio, Astronomica muestran la tendencia de asociar héroes a signos, pero son posteriores al período clásico/helénico.La relación simbólica entre los doce trabajos de Heracles y los doce signos del zodíaco se basa en interpretaciones alegóricas antiguas y modernas. Ya que el término zodíaco, significa «rueda de animales», no es difícil observar que hay un paralelo en los doce trabajos: muchos tienen como protagonistas animales —león, hidra (serpiente acuática), cierva, jabalí, toro, vacas, yeguas y un can—. En la tradición de los catasterismos, algunos signos se entendieron como recuerdos celestes de hazañas heracleas, especialmente Leo y Cáncer; asimismo, la constelación de la Flecha fue asociada al arma con la que Heracles mató al dragón de las Hespérides. El signo de Géminis fue interpretado alternativamente como Heracles junto a Teseo o como Heracles y Apolo disputando el trípode délfico. Según el Cronicón de Jerónimo de Estridón Heracles completó sus doce trabajos en el año 1246a.C.Jerónimo de Estridón: Chronicon, § B1244

Contexto mítico miniaturadeimagen|El Papiro de Heracles, poema del siglo 3 que narra las aventuras de Heracles

En Diodoro Sículo Se dice que transcurrido el tiempo natural del embarazo de Alcmena, Zeus, cuyo pensamiento estaba puesto en el nacimiento de Heracles, proclamó en presencia de todos los dioses que haría rey a aquel de los Perseidas —descendientes de Perseo— que naciera en ese día. En efecto la poesía arcaica dice que Perseo fue padre de al menos tres hijos: Alceo, Esténelo y Electrión, padres, respectivamente, de Anfitrión, Euristeo y Alcmena. Así pues, Heracles y Euristeo, protagonista y antagonista del ciclo heracleo, eran sobrino y tío.Catálogo_de_mujeres, fr.135 = Papiro del Cairo 45624 Los tres Perseidas se habían desposado con las tres Pelópides: Lisídice, Nicipe y Astidamea.Catálogo de mujeres, fr.190= Papiro de Oxirrinco 2502

Pero Hera, movida por los celos y con la colaboración de su hija Ilitía, detuvo los dolores de parto de Alcmena e hizo venir al mundo a Euristeo antes de tiempo. Zeus, burlado por esta estratagema, quiso a la vez mantener su promesa y atender a la futura gloria de Heracles. Por eso, dicen, persuadió a Hera a llegar a un acuerdo por el que Euristeo sería rey de acuerdo con su propia promesa, mientras que Heracles, a las órdenes de Euristeo, cumpliría los doce trabajos que Euristeo le encomendara y, tras llevarlos a término, alcanzaría la inmortalidad.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 4-5.

En Apolodoro Después del combate contra los minias de Ergino, Hera, celosa, lo enloqueció y Heracles arrojó al fuego a sus hijos habidos en Mégara y a dos de Ificles; por ello se condenó a sí mismo al exilio y, purificado por Tespio, marchó a Delfos y preguntó al dios dónde debería vivir. La Pitia entonces lo llamó por primera vez Heracles, pues antes era conocido por Alcides, y le dijo que habitara en Tirinto sirviendo a Euristeo doce años y que realizara los diez trabajos que le impondrían; y añadió que, una vez terminados, sería inmortal. Cumplidos los trabajos en ocho años y un mes, al no aceptar Euristeo ni el del ganado de Augías ni el de la Hidra, le ordenó realizar dos trabajos más, alcanzando una suma total de doce trabajos.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 11

Los doce trabajos de Heracles o Hércules La versión del corpus de la Biblioteca mitológica es considerada como la narración estandarizada de los doce trabajos a día de hoy —de él se han tomado el orden de los trabajos tal y como los conocemos hoy en día—. Se narrará, en consecuencia, la versión de Apolodoro, centrándose solo en el trabajo principal y obviando ciertas hazañas secundarias.

El primer trabajo: el león de Nemea Heracles se dirigió a Tirinto para cumplir las órdenes de Euristeo, quien le pidió como primer trabajo traer la piel del león de Nemea, un animal invulnerable nacido de Tifón. Al intentar cazarlo, descubrió que sus flechas eran inútiles, por lo que lo persiguió hasta una cueva y lo estranguló con sus propias manos. Tras matarlo, llevó el león a Cleonas, donde dedicó un sacrificio a Zeus Soter («Salvador») antes de trasladarlo a Micenas. Euristeo, temeroso del poder de Heracles, le prohibió entrar en la ciudad y le ordenó mostrar allí la presa. Para comunicarle sus futuros trabajos, utilizaba a Copreo, un mensajero purificado por Euristeo tras haber cometido un asesinato.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 1

El segundo trabajo: la hidra de Lerna El segundo trabajo de Heracles fue matar a la Hidra de Lerna, un monstruo con nueve cabezas, una de ellas inmortal, que destruía campos y ganado. Tras enfrentarla junto a su compañero Yolao, descubrió que aplastar sus cabezas hacía que crecieran dos nuevas. Con la ayuda de Yolao, quemó los cuellos para evitar su regeneración, cortó la cabeza inmortal y la aseguró bajo una roca. También impregnó sus flechas con la bilis venenosa de la Hidra. Euristeo, sin embargo, no lo contabilizó como trabajo completo porque Heracles recibió ayuda.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 2

El tercer trabajo: la cierva de Cerinea