La Fuerza Aérea Mexicana es la rama del aire en las Fuerzas Armadas de México y depende de la Secretaría de la Defensa Nacional. Se encarga de la defensa del espacio aéreo, independencia y soberanía nacional, de garantizar la seguridad interior, instrumentar el Plan DN-III-E en caso de desastres y, realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país.
Su mando supremo, y el único facultado para disponer de él, de forma parcial y total, es la presidenta de México, quien ostenta la denominación de «Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas»; no obstante su administración está a cargo del general secretario de la Defensa y su operatividad del comandante de la Fuerza Aérea. Por ello, puede en todo momento ser coordinado con alguna de las otras tres ramas de las fuerzas armadas, o cualquier autoridad policial, para el cumplimiento de sus misiones generales. Sus integrantes surgen del servicio militar voluntario y del servicio militar nacional, que es además su fuerza de reserva. La fuerza aérea cuenta con un total de .
Sus antecedentes se remontan al hito primigenio de la aviación militar en el mundo, el primer bombardeo aeronaval de la historia, ocurrido el 14 de abril de 1914 en la Batalla de Topolobampo; el destacado desempeño del biplano «Sonora» del Ejército Constitucionalista en dicho combate, llevó a la formación del «Arma de Aviación Militar» el 5 de febrero de 1915. Esta es la segunda rama de las Fuerzas armadas mexicanas que participó en acciones bélicas fuera de territorio nacional en un conflicto externo;La primera fue la Armada, durante la Batalla de Mariel el 10 de febrero de 1828. esto ocurrió cuando el Escuadrón 201 se constituyó como Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, y actuó en combate durante la batalla de Luzón, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Tras ello fue elevada a rango de Fuerza Aérea el 10 de febrero de 1944.
Historia
Revolución Mexicana
A finales de 1909 fueron enviados un capitán de ingenieros y un miembro del Estado Mayor del ejército mexicano al Colegio Armée de l'Air en Francia para estudiar el manejo de globos y dirigibles, pero al estallar la Revolución mexicana en 1910, ningún combatiente utilizó de forma directa aeronaves como medio de combate aéreo durante los primeros episodios de dicho acontecimiento. Sin embargo, después del exilio de Porfirio Díaz, algunas aeronaves fueron utilizadas por parte de los revolucionarios para contrabandear armamento ligero y correspondencia a través de la frontera con Estados Unidos.
En México, los ejércitos rebeldes y federales utilizaron por primera vez el aeroplano en el cruento conflicto civil que estalló en 1910. La insurrección, encabezada por Francisco I. Madero, que acabó con la dictadura de Porfirio Díaz en mayo de 1911, no consiguió establecer la paz en México. Todo lo contrario, el gobierno revolucionario —primero en la forma de un régimen interino encabezado por Francisco León de la Barra y luego por Madero como presidente electo— se vio acosado de rebeliones. En el curso de uno de tantos eventos, encabezado por el exinsurrecto jefe chihuahuense Pascual Orozco, la columna federal mexicana, al mando del general Victoriano Huerta utilizó una pequeña unidad aérea con fines de patrullaje en su campaña contra el principal ejército rebelde en Chihuahua. Esta unidad consistió en un par de aviones monomotores Moissant Blériot XI, de 60 caballos de vapor uno y 100 el otro. Estas máquinas eran piloteadas por el aviador estadounidense John Héctor Worden y el piloto mexicano Francisco Álvarez, respectivamente. Como la máquina de Álvarez se accidentó durante un vuelo de práctica en las afueras de Torreón, realmente solo el avión de Worden llegó a participar en combate en alguna medida. El 1 de agosto de 1912 las fuerzas federales incorporaron a su reconocimiento y prácticas militares los pequeños monoplanos Bleriot XI. 250px|thumb|Bleriot XI en Torreón, 1 de agosto de 1912.
Pero no fue sino hasta que el ejército constitucionalista dio un fuerte golpe al gobierno de Huerta que se planteó la idea de formar una unidad aérea que tuviera un papel clave en los combates contra los soldados federales. En 1913 cuando el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza formaba un nuevo ejército contra el gobierno de Huerta, influenciado por varios oficiales, incluyendo dos de sus sobrinos, para que utilizara aviones como medio de combate. Carranza aceptó y envió a sus dos sobrinos, Alberto y Gustavo Salinas junto con los hermanos Juan Pablo Aldasoro Suárez y Eduardo Aldasoro a la escuela Moisant International en Nueva York a estudiar aviación. Concluidos sus estudios, regresaron a México. Al estallar de nuevo un conflicto armado, se unieron a las filas del ejército como tenientes de artillería, puesto que el ejército no contaba con aviones en ese momento.
Unos meses más tarde, agentes del gobierno mexicano viajaron a Los Ángeles y adquirieron un biplano tipo Martin. El aeroplano aún en cajas y sin armar llegó vía ferrocarril a Tucson, sin embargo, el gobierno de Huerta había sido alertado de la compra de dicho avión. La embajada de México en Washington contactó con las autoridades de Tucson y los estadounidenses embargaron el avión, pero el 16 de mayo los constitucionalistas, con ayuda de contrabandistas estadounidenses, robaron las cajas y las introdujeron a México. Las cajas fueron enviadas a Hermosillo, con el aparato aún sin ensamblar.
250px|thumb|El Sonora. Avión de tipo Martin. México, 1913. Después de que el aparato fuera armado y concluidos algunos vuelos de práctica, la aeronave fue bautizada con el nombre Sonora, hecho que fundó la Flotilla Aérea del Cuerpo del Noreste. A continuación, el avión fue transportado vía ferrocarril a Guaymas, lugar aún bajo el control de los huertistas. Combate de Guaymas, el Sonora fue utilizado para lanzar propaganda y pequeñas bombas sobre las filas enemigas, aunque no consiguieron causar mucho daño]]. Al mismo tiempo ayudó en labores de observación para obtener información acerca de los movimientos de los huertistas, algo muy difícil de hacer por tierra.
El 14 de abril de 1914 se efectuó un ataque aéreo cuando el piloto Gustavo Salinas, piloteando el avión Sonora, lanzó bombas sobre el buque huertista Guerrero cerca del puerto de Topolobampo, Sinaloa. Aunque ninguna de las bombas dio en el blanco, obligó al buque enemigo a regresar a mar abierto, lo que permitió que las tropas de Carranza tomaran el puerto, la ciudad de Guaymas y tomaran el buque Tampico para utilizarlo contra los huertistas. Hoy se conoce a ese enfrentamiento como la batalla de Topolobampo, que fue el primer combate aeronaval en la historia de México.
En mayo del mismo año Obregón avanzó hacia Mazatlán y el avión bombardeó la ciudad, destruyendo dos cañones navales y ocasionando varias bajas al ejército huertista. Sin embargo, las bombas también alcanzaron a varios civiles e hirieron al embajador francés. Los ataques aéreos por parte del Sonora fueron bastante efectivos al destruir los puestos de mando huertista en Hermosillo. A mediados de mayo de 1914, el avión sufrió un cabotaje al aterrizar y fue destruido, lo que marcó así el final de la 'Flotilla aérea del Cuerpo del Noreste'.
thumb|250px|Aeronaves del Arma de Aviación Militar, 1915. En enero de 1915 algunos funcionarios de Carranza reorganizaron a varios pilotos, reunieron varias aeronaves y se formó la 'Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista'. El primer combate en el que participó dicha unidad fue el 5 de enero de 1915 en la ciudad de Puebla contra los zapatistas: bombardearon el Fuerte Loreto y ocasionaron varias bajas. Después de esta batalla la flotilla fue trasladada a Veracruz. El 5 de febrero de ese mismo año la rama aérea del Ejército Constitucionalista fue decretada oficialmente Arma de Aviación Militar por el general Venustiano Carranza.
El 15 de noviembre se inauguraron los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas (TNCA) y la Escuela Nacional de Aviación; instalaciones que permitirían construir aeronaves y motores en México y preparar a los pilotos aviadores para tripularlas. La TNCA construyó en México los aviones series “A”, “B”, “C”, “E”, “G” y “H”, esta última con notables avances tecnológicos. La naciente industria aeronáutica en México produjo importantes avances en la ingeniería aeronáutica de esa época, incluyendo la Hélice Anáhuac que llegó a emplearse en varias partes del mundo y a los aviones de las series “A” y posteriores, se les colocaron motores Aztatl y México SS, los cuales dieron un magnífico rendimiento.
Entre 1915 y 1920, la FAM asistió al gobierno de Carranza con misiones de combate y observación contra las fuerzas del rebelde Manuel Peláez, que tenía un sólido control sobre los campos petroleros de la región Huasteca.
Conflictos de 1920 a 1940
En agosto de 1920, el presidente interino Adolfo de la Huerta contrató a tres famosos pilotos extranjeros veteranos de la Primera Guerra Mundial para entrenar pilotos mexicanos en tácticas modernas y organizar una fuerza aérea independiente y funcional. Los instructores extranjeros eran el estadounidense Ralph O'Neill, el alemán Fritz Bieler y el francés Joe Ben Lievre. Ralph O'Neill fue designado instructor en jefe de la Escuela Militar de Aviación y con el general piloto aviador Gustavo Salinas conducen misiones de combate. Los instructores Mexicanos fueron Alberto Salinas Carranza, Horacio Ruiz Gaviño, los hermanos Juan Pablo y Eduardo Aldasoro Suárez y Alfonso Virgen Meza.
thumb|General ONeill con Presidente Obregónthumb|250px|right|Alfredo Lezama Álvarez, Rafael Ponce de León y Luis Farell Cubillas en el centro; A la extrema derecha está Eliseo Martín del Campo (1924). thumb|250px|right|Alfredo Lezama Álvarez, X, Eliseo Martín del Campo, seguido de Rafael Ponce de León; el séptimo es Roberto Fierro. 1924.
Esta era una época en la que dada la escasez producida por la guerra en Europa, México poseía solamente 18 aviones: cuatro biplanos Brown Special y algunos TNCA hechos en México. Así mismo, en mayo de 1920 México adquirió trece bombarderos bimotor Farman F-50. El coronel O’Neill reportó al general Plutarco Elías Calles que la mayoría de la flota disponible (13 aviones en servicio y 5 en reparación) debía ser reemplazada ya que no podía seguirse usando por ser obsoleta y desgastada. O'Neill entonces adquirió aviones ingleses Avro 504K y 504J, los cuales serían después fabricados en México con el nombre de Avro Anáhuac. O'Neill fue el primero en introducir el término "Fuerza Aérea Mexicana" (FAM) nombrando a la organización como tal. El siguiente paso para la infraestructura fue la formación de escuadrones clasificados de combate, bombardeo, observación y reconocimiento, así como la descentralización de las unidades de la Fuerza Aérea en todo el país. Durante 1923 y 1929, México se vio envuelto en varias insurrecciones de tipo religioso, territorial y militar, por lo que se requirió que la FAM se desplazara rápidamente por todo el país para dar apoyo al ejército federal.
El 7 de diciembre de 1923 por parte del expresidente Adolfo de la Huerta, se dio un golpe militar conocido como rebelión delahuertista contra del gobierno de Álvaro Obregón, tomando como argumentos el Tratado de Bucareli y que Obregón pretendía llevar a la presidencia al general Plutarco Elías Calles. La situación fue extremadamente crítica porque junto con Adolfo de la Huerta, se sublevó aproximadamente el sesenta por ciento del ejército nacional. La desventaja numérica de las fuerzas federales frente a la preponderancia militar de los delahuertistas se vio equilibrada y superada gracias a la nueva estrategia aérea y que el gobierno consiguió la venta de armas, aviones y pertrechos que autorizó el gobierno estadounidense. Ya empezados los combates, México recibió los aviones Airco DH.4 con motor Liberty, armados con ametralladoras Lewis y Vickers y capaces de llevar bombas.