Manuel Antonio Fresco (Navarro, - Buenos Aires, ) fue un médico y político argentino, diputado nacional y gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1936 y 1940 por el conservador Partido Demócrata Nacional.
Biografía Sus inicios miniaturadeimagen|izquierda|Fresco y su esposa Raquel de Monasterio. Manuel Antonio Justo Pastor Pascual Fresco, tal era su nombre completo, fue el hijo del salteño Manuel Antonio Fresco y de María Josefa Escarpati.
Estudió en el Colegio La Salle Buenos Aires, del que egresó en 1905.Durante su juventud se dedicó a la esgrima, alcanzando cierto éxito deportivo. Se recibió de médico en 1914 en la Universidad de Buenos Aires; una de sus condiscípulas fue la dirigente socialista Alicia Moreau de Justo.
Instalado en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, fue un activo colaborador del caudillo conservador local, Alberto Barceló. Más tarde fue nombrado médico del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires, radicándose de por vida en la localidad de Haedo.
En el año 1919 asumió como diputado de la Provincia de Buenos Aires, ocupando una vacante hasta el año siguiente, y en 1922 fue elegido nuevamente diputado provincial. Tras dos años de receso, fue elegido nuevamente diputado en 1928; se destacó como opositor de los gobiernos de la Unión Cívica Radical de la época. Fue herido de bala en un acto político en febrero de 1930 en la localidad de Lincoln, salvando su vida gracias al médico Enrique Finochietto. Apoyó el golpe de Estado de 1930, que dio inicio a la llamada Década Infame.
Fue comisionado municipal del Partido de 6 de Septiembre (denominación que tenía en ese tiempo el Municipio de Morón) durante la presidencia de facto de José Félix Uriburu, y según teorías no comprobables simpatizó con la inclinación de este hacia el corporativismo del dictador español Miguel Primo de Rivera. Ejerció un férreo control de la venta de mercadería, especialmente de alimentos. En 1932 fue elegido diputado nacional; ejerció como presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina a partir del año 1934, por influencia del presidente Agustín Pedro Justo. Se destacó al anunciar su disconformidad con la aparente democracia (tal cual se ejercitaba en su época) pretendiendo reemplazar el Congreso Nacional por un parlamento de especialistas técnicos.
Tras la dimisión del gobernador Federico Martínez de Hoz, que pretendía no volver a incurrir en el fraude electoral, el Partido Demócrata Nacional lo nombró su candidato a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, cargo que alcanzó y movilizó grandes cantidades de seguidores por medio de trenes especiales, iniciando una forma particular de democracia de masas. Su lema de campaña, referido a los radicales, era "¡No pasarán!" izquierda|miniaturadeimagen|Foto suya cuando ejercía como gobernador de Buenos Aires publicada en Caras y Caretas, en 1939.
Gobernador de la Provincia de Buenos Aires thumb|250px|Casino y Hotel Provincial de Mar del Plata, una obra de Fresco proyectada por Bustillo. Manuel Fresco asumió como gobernador de la Provincia de Buenos Aires el 18 de febrero de 1936, acompañado por el vicegobernador Aurelio Amoedo, dirigente de la localidad de Marcos Paz. En su discurso de asunción del mando denunció el voto secreto, incitando a una reforma electoral para hacer el "voto a la vista".
La gran cantidad de obra pública edilicia tuvo un componente adicional llamativo, a través de las edificaciones de la arquitectura monumental y espectacular sobresaliente Arquitecto e Ingeniero Francisco Salamone, que construyó edificios públicos de estilo art decó y futurista, con inspiración en lo Recto y Monumental muy de moda en su tiempo, en muchas de las localidades del interior de la provincia.Tom Shaw & Edward Shaw, 'Salamone, La Consagracion. Monumental Art Deco En Las Pampas 1997-2007', El Central Cultural Borges, Buenos Aires, 2007. edificando decenas de municipalidades, plazas, portales de cementerios, mataderos, caminos y rutas pavimentadas con una calidad única en tiempos récord. Si bien suele señalarse que entre el gobernador y Salamone había una amistad, en realidad, esta no ha podido ser comprobada.
thumb|250px|El italiano Francisco Salamone diseñó durante el período decenas de edificios públicos con una creativa arquitectura art decó y futurista, como el cementerio de Azul.
Los ministros de Fresco fueron personajes notables, como el ingeniero agrónomo José María Bustillo, su ministro de Obras Públicas, que fue acompañado por la actividad de su hermano, el arquitecto Alejandro Bustillo; este dejó su impronta en la arquitectura de la región de San Carlos de Bariloche y también en la arquitectura de las obras públicas bonaerenses, como en el caso del Casino y el Hotel Provincial de Mar del Plata, proyectados para el crecimiento de la ciudad como nuevo balneario de masas luego de la pavimentación de la ruta 2.
Otros ministros de renombre fueron Roberto Noble, que posteriormente fundó el diario Clarín, y César Ameghino, que más tarde fue Ministro de Relaciones Exteriores y de Hacienda de los gobiernos del golpe de Estado de 1943.
Fresco fue un admirador enfático del presidente de Estados Unidos de América, el demócrata Franklin Roosevelt, de quien siguió sus políticas públicas. Pero al mismo tiempo, en distintos discursos, elogiaba los regímenes totalitarios del nacionalsocialista alemán Adolf Hitler y del fascista italiano Benito Mussolini, cuyos bustos adornaban su despacho. Declaró ilegal al Partido Comunista. Poco después proclamó que su gobierno se guiaba por las enseñanzas de la Iglesia a través de la encíclica Rerum Novarum. En consonancia con esa idea, promovió la construcción de viviendas económicas para los obreros, que solo quedaron en anteproyectos, y pretendió forzar a los empresarios a pagar mejores salarios y un salario familiar. izquierda|miniaturadeimagen|Fresco en 1939. Revista "Caras y Caretas". Durante el año 1938 la provincia debió afrontar serios problemas financieros, que se incrementaron al año siguiente, llevando a cesantías masivas de personal y rebajas de sueldos.
250px|miniaturadeimagen|La residencia de Fresco en Haedo. En febrero de 1940 el gobernador Fresco llamó a elecciones para elegir a su sucesor, llevando como candidato al caudillo de Avellaneda, Alberto Barceló; un aceitado mecanismo de fraude llevó a este al triunfo en las urnas y a su proclamación como nuevo gobernador de la provincia de Buenos Aires. Poco después, a principios de marzo de ese año, el presidente Roberto M. Ortiz, decidido a dejar atrás las prácticas electorales viciadas, decretó la intervención federal a la provincia y anuló las elecciones. Sin embargo, no fue su mala relación con Ortiz la única causa de su declive político: la crisis económica de 1938 había comenzado a socavar los cimientos de una inestable situación financiera, sobre todo por la "descontrolada" emisión de títulos de deuda pública. Por otro lado, su propio partido, siempre dividido por conflictos internos, comenzó a darle la espalda. En reemplazo de Fresco, en marzo de 1940, asumió el interventor federal Octavio R. Amadeo, que anuló las elecciones.
Gabinete Ministerios del Gobierno deManuel Fresco CarteraTitularPeríodo Ministerio de Gobierno Roberto J. NobleAlberto EspilSaúl ObregónGabino Salas 18 de febrero de 1936 – 19 de enero de 193919 de enero de 1939 - 4 de octubre de 19394 de octubre de 1939 - 19 de enero de 194019 de enero de 1940 - 7 de marzo de 1940 Ministerio de Hacienda César AmeghinoSaúl Obregón 18 de febrero de 1936 – 19 de enero de 193919 de enero de 1939 - 7 de marzo de 1940 Ministerio de Obras Públicas José María Bustillo 18 de febrero de 1936 – 7 de marzo de 1940 miniaturadeimagen|Fresco dando su discurso en el acto inaugural de UNA Patria, 1941
Dirigente nacionalista
Tras abandonar la gobernación de la provincia de Buenos Aires, el doctor Manuel A. Fresco mantuvo diversas reuniones con dirigentes del Partido Demócrata Nacional con el propósito de definir una estrategia política para el futuro. Para Fresco era evidente que los sectores radicales antipersonalistas que habían contribuido a su desplazamiento del poder estaban decididos a marginar progresivamente a los viejos conservadores de los principales espacios de decisión política. Sin embargo, la mayoría de los dirigentes del Partido Demócrata Nacional optó por continuar colaborando con las nuevas autoridades, aun a costa de desempeñar un papel subordinado dentro de la coalición gobernante.
Disconforme con esa orientación, Fresco decidió apartarse de sus antiguos correligionarios y emprender un camino político propio. El 9 de julio de 1941 fundó la Unión Nacional Argentina para Afirmar la Total Restauración de la Independencia de la Argentina (UNA-PATRIA), concebida más como un movimiento político de carácter nacional que como un partido tradicional. La nueva organización buscaba reunir a sectores nacionalistas, conservadores y corporativistas en torno a un programa de regeneración institucional y afirmación de la soberanía nacional. La coordinación de la agrupación quedó a cargo de Cipriano Pons Lezica.
Al año siguiente, Fresco se asoció con Santiago Díaz Vieyra para impulsar la creación del diario Cabildo, órgano periodístico de orientación nacionalista dirigido por el periodista Lautaro Durañona y Vedia. El periódico se convirtió rápidamente en uno de los principales voceros del nacionalismo argentino de la época. Tras ser clausurado en 1945 por sus críticas al gobierno, reapareció bajo el nombre de Tribuna. En sus páginas colaboraron destacados intelectuales y publicistas nacionalistas como Arturo Cancela, Leonardo Castellani, Ramón Doll, Alberto Ezcurra Medrano, Roberto de Laferrère, Juan Carlos Moreno, Juan Oscar Ponferrada, Luis Soler Cañas, Miguel Paulino Tato y Lisardo Zía, entre otros.https://web.archive.org/web/20120627065516/http://www.revistacriterio.com.ar/sociedad/las-ideas-politicas-de-manuel-a-fresco/
Aunque integró la asociación Amigos de Italia y manifestó simpatías por diversos aspectos de la experiencia fascista italiana, Fresco sostuvo durante toda la Segunda Guerra Mundial que la Argentina debía mantener una estricta política de neutralidad frente al conflicto internacional, posición coincidente con la sostenida por amplios sectores nacionalistas y por una parte importante de las Fuerzas Armadas.
Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales previstas para septiembre de 1943, a comienzos de ese año emprendió una gira por Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay, donde mantuvo entrevistas con dirigentes políticos y personalidades públicas. Fresco procuraba proyectar la imagen de un estadista con una visión continental de los problemas argentinos y americanos. Posteriormente, sectores diplomáticos norteamericanos sostendrían que aquel viaje había contado con apoyo económico de la embajada de la Alemania Nazi. La eventual candidatura presidencial de Fresco comenzó a despertar adhesiones dentro del nacionalismo argentino. Entre quienes respaldaron sus aspiraciones figuró el general Juan Bautista Molina, una de las figuras más influyentes de ese sector político. Sin embargo, el golpe de Estado del 4 de junio de 1943 puso fin al proceso electoral y frustró cualquier posibilidad de que Fresco compitiera en los comicios previstos para ese año. Aunque apoyó el movimiento golpista que derrocó al presidente Ramón S. Castillo, no desempeñó funciones relevantes dentro de los gobiernos surgidos de la revolución.