La Praetexta de Lucio Cornelio Balbo el Menor corresponde a una obra teatral escrita, como su propio nombre indica, por el comerciante y político gaditano Lucio Cornelio Balbo "el Menor" en el año 43 a. C. pero que en la actualidad no se conserva ni un sólo verso del contenido, ni siquiera el título original, siendo "Praetexta" el término elegido para denominarla haciendo referencia al estilo teatral al que pertenecía, que en aquel momento del período republicano de la historia de Roma alcanzaría su momento de mayor esplendor, siendo elaborada por los distintos dramaturgos, políticos o poetas romanos con la intención de glorificar a un líder ante un público espectador de los teatros donde se representaban.

El único testimonio contemporáneo a esta obra, donde se indica de su existencia, reside en una fuente indirecta, una carta escrita por Gayo Asinio Polión a Marco Tulio Cicerón y que está recogida en la recopilación de correspondencias personales de Cicerón llamada Epistulae ad Familiares (Cic. Fam. X, 32). Los detalles ofrecidos en la misiva son muy escasos pero han servido para que los distintos estudiosos e investigadores realizaran distintos artículos intentando establecer una mayor aproximación a la obra de Balbo.

Contenido de la obra En la carta de Polión se describe a grandes rasgos la temática de la obra. En ella se explica que Balbo hizo representar durante unas fiestas una comedia praetexta autobiográfica estrenándola en el teatro de su ciudad natal en Gades. El argumento central giraría en torno a una hazaña personal suya al comienzo de la guerra civil entre Julio César y Pompeyo, basado en una misión encomendado por César de colarse disimuladamente en el campamento de los pompeyanos para negociar con el procónsul de la provincia de Hispania Citerior, Lucio Léntulo, favorable a los intereses de Pompeyo, e intentar atraerlo hacia la causa cesariana. thumbnail|252px|Monumento a Lucio Cornelio Balbo el Menor en Cádiz. Las pistas terminan ahí, pero aunque sean escasas, son suficientes para ir buscando algo de información sobre este acontecimiento de la vida de Balbo en las fuentes latinas, siendo uno de los mayores referentes Cicerón, amigo íntimo del gaditano. En su Ad Atticus, otra de las obras de Cicerón basadas en un compendio de cartas personales, hay una correspondencia del propio Balbo a su amigo fechada en los días diez u once de marzo del año 49 a. C. donde le comunica su hazaña personal de la negociación secreta con Léntulo por orden de su amigo político Julio César, añadiendo además que en aquellos momentos estaba llevando a cabo negocios de Léntulo siendo su representante en Roma, dando la impresión de ser una poderosa influencia en el mundo de los negocios y la política a mediados del

Uno de los grandes estudiosos del teatro latino es el catedrático de filología latina Andrés Pociña Pérez. Para Pociña Pérez, las praetextas latinas se podían dividir en dos grupos claramente diferenciados por su argumento: Las que tratan un tema de carácter histórico-legendario ensalzando un acontecimiento glorioso protagonizado por un antepasado romano estando cargadas de un fuerte contenido político introducido por el autor; y, en segundo lugar, las que tratan un tema de actualidad. Es en este clase de praetextas donde, según este profesor, debía encuadrarse la obra de Balbo, pues de haber existido seguramente se hubiera basado en la glorificación de un acontecimiento personal y de actualidad en aquellos instantes siendo él un protagonista o testigo directo de todo lo que sucedió. No obstante, aunque no supondría una excepción el trasfondo político voluntario en la obra de Balbo, resultaría por comparación más "original" por ser autobiográfica, rememorando unas negociaciones que él vendió a todos como un éxito y que fue fundamental en la victoria romana. Sin embargo, consultando a las fuentes clásicas, se supo que llegaron a fracasar. Posiblemente, se vendería como éxito por invención o manipulación de hechos, dándole la vuelta a la realidad.

Por lo tanto, no estaría representando, una victoria romana ni un suceso glorioso al público, sino una derrota diplomática pero edulcorada hasta el punto de haber generado otra realidad distinta donde su imagen salga beneficiada y fortalecida, algo que podría ser una posibilidad cuando en la carta Polión indica que Balbo lloró emocionado al ver representado su comedia. Es más, atendiendo a la cronología de la obra, estrenada en el año 43 a.C., solo había pasado un año desde el fin de la guerra civil con victoria cesariana además de ser el primer aniversario de la muerte de César, al que Balbo le debía toda su fama y poder político que había conseguido no solo en Gades sino también en todo el territorio romano incluido la capital, siendo uno de sus mejores clientes y amigos.

Problemática de la Praetexta Abordar un estudio sobre la Praetexta de Balbo no está exento ni mucho menos de dificultades. A la ya mencionada anteriormente sobre la no conservación de la obra original, impidiendo analizarla directamente y mitigar todas las hipótesis y polémicas en el seno de la historiografía y de la filología clásica sobre cualquier aspecto que gira en torno a ella, se suma, además, la absoluta pero al mismo tiempo obligada dependencia de la información de Polión porque es el único testimonio directo,no hay más, aunque no se le debe restar importancia a esta fuente por los detalles ofrecidos, porque permite por su contenido en detalles dar pie luego a ampliar más la información consultando otras fuentes contemporáneas pero indirectas y comprobar hasta qué punto esa información puede ser verídica o no.

Sin embargo, salvando estos detalles puntuales como el argumento y las características típicas de su tipología en comparación con otras praetextas cronológicamente cercanas en el tiempo, todo lo demás se reduce a conjeturas y es que existen dos grandes problemas en el momento de realizar un estudio de esta obra en cuestión: Una de ellas es la búsqueda del título que pudo darle el autor, la otra es el análisis de la relación que existió entre Balbo y Polión y cómo pudo influir este aspecto en la información dada de la comedia.

Título Se trata de uno de los aspectos más controvertidos y debatidos por parte de historiadores y filólogos. Hasta la fecha no existe ninguna pista ni testimonio que sea suficientemente claro para zanjar cualquier discusión sobre el título de la Praetexta y cualquier encabezamiento puede ser, o no, tan válido como otro propuesto. La polémica del título se remonta a finales del , sugiriéndose distintas cabeceras que hasta la fecha no han convencido a los expertos, de ahí que se hubiera optado por denominarlo con el término genérico de "Praetexta". Todos aquellos que se han aventurado a darle un título han seguido a todos los clásicos que documentan la misión de Balbo como Cicerón, Veleyo Patérculo o Dión Casio, y luego recogen conceptos y nombres clave como personajes, ideas centrales del texto, lugares mencionados; incluso perfiles psicológicos, existiendo irremediablemente una variada gama de títulos propuestos para esta comedia.

A modo de ejemplo se puede destacar la posición del estudioso de las fuentes clásicas del Otto Ribbeck y secundado posteriormente por otros escritores como Henry Bardon o Alfred Klotz que sugieren el título de Iter, término latino relacionado con “misión” debido a que el eje central de la historia era la difícil misión de Balbo de colarse en un campamento pompeyano para convencer al procónsul Léntulo que se pasara al bando cesariano. Otro punto de vista a modo de ejemplo sería la de la coleccionista de fragmentos de praetextas Lydia Pedroli, que es crítica con la hipótesis de Otto Ribbeck y sus defensores porque no tendría sentido que una obra creada para que Balbo se glorificara tenga un título tan modesto como Iter. Por ello, defiende un encabezamiento más acorde con el propio ego del gaditano llamándose directamente Balbus, o, en su defecto, con el nombre de Bogudiana localidad que visitó en este episodio de su vida. Esta opinión de Pedroli es compartida por el profesor Andrés Pociña Pérez, añadiendo además la posibilidad de que estas praetextas suelen denominarse por un lugar donde transcurre la acción o donde haya nacido el protagonista, pudiendo llamarse, por ejemplo, "Balbus de Gades". No obstante, Pociña Pérez indica que el sobredimensionado esfuerzo por otorgar un título a esta obra es en realidad innecesario. A su juicio la falta de pistas será siempre un obstáculo insalvable que impedirá a los investigadores llegar a un acuerdo sobre este controvertido tema.

Relación entre Lucio Cornelio Balbo y Gayo Asinio Polión El interés mostrado por la búsqueda de un título contrasta con el escaso tratamiento que ha tenido el estudio de las relaciones entre ambos personajes. Tanto uno como otro llegaron a conocerse a la perfección durante el transcurso de la guerra civil apoyando a Julio César. Una vez concluido el conflicto en el año 45 a. C. con la victoria en la batalla de Munda, César se marcharía a Roma para convertirse en dictador vitalicio, dejando a Polión a cargo de la provincia Hispania Ulterior en calidad de procónsul y a Balbo como su quaestor. Esta decisión estuvo motivada por la formación en aquellos años de un nuevo foco de resistencia pompeyana liderada por el hijo menor de Cneo Pompeyo Magno, Sexto Pompeyo, pensando que era necesario contar con personajes pertenecientes a su círculo de amistades y de su plena confianza para dirigir y controlar de manera eficiente este importante territorio. Por ello, eligió a Polión por servirle fielmente como legado durante la guerra en la decisiva batalla de Munda liderando a tres legiones, y a Balbo por el apoyo financiero concedido para sufragar los gastos bélicos y por ofrecer la ciudad de Gades como base de resguardo de las flotas cesarianas. thumb|left|130px|Cayo Julio César.thumb|140px|Cneo Pompeyo Magno.