thumbnail|right|300px|Humo diésel producido por un camión El humo diésel es el resultado de la combustión del combustible diésel.

Contiene cientos de compuestos químicos emitidos en fase gaseosa o fase particulada. Los principales productos gaseosos son dióxido de carbono (CO2), oxígeno, nitrógeno y vapor de agua. También están presentes el monóxido de carbono (CO), el dióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno (NOx), los hidrocarburos y sus derivados. El benceno, el tolueno, el benzopireno y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) también están presentes en la parte gaseosa.

La característica principal de las emisiones diésel es que se producen partículas en una proporción 20 veces superior a la de los motores de gasolina.

Las partículas están compuestas de carbono elemental (hollín), compuestos orgánicos absorbidos por el gasoil y el aceite lubricante, sulfatos del azufre del gasoil y trazas de componentes metálicos. La mayor parte de la materia particulada tiene entre 0,02 y 0,5 µm (un micrómetro es la milésima parte de un milímetro).

Las partículas que tienen un diámetro menor a 10 micrómetros se denominan PM10.

Las partículas finas tienen un diámetro menor a 2,5 micrómetros y se denominan PM2.5.

Las partículas submicrométricas tienen un diámetro menor de 1 μm y se denominan PM1.

Las partículas ultrafinas tienen un diámetro menor de 0,1 μm y se denominan PM0.1.

Las partículas más grandes son visibles como humo y caen relativamente pronto, mientras que las partículas más pequeñas pueden permanecer suspendidas en el aire largos períodos de tiempo y son las más dañinas para la salud porque pueden penetrar profundamente en los pulmones.

También contiene nanopartículas volátiles que en un 95% es aceite lubricante no quemado.On-line measurements of diesel nanoparticle composition and volatility

Algunos problemas asociados con los gases de escape pueden ser mitigados con catalizadores y filtros de partículas.

La combustión de diésel contribuye al calentamiento global.

Combustión La combustión es una reacción química en la que un material se combina con oxígeno (O) produciendo calor. La combustión de combustibles que contienen carbono (C) e hidrógeno (H) es completa cuando estos dos elementos se oxidan por completo y producen dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O).

La combustión incompleta produce: cantidades apreciables de carbono presentes en las cenizas. emisiones de monóxido de carbono. moléculas de productos más complejas que las moléculas del combustible inicial. Estas moléculas son emitidas como humo.

Se producen 2,35 kg de CO2 en la combustión de un litro de gasolina que no contenga etanol (19,64 libras de CO2 en la combustión de un galón de gasolina).

Se producen 2,68 kg de CO2 en la combustión de un litro de diésel (22,38 libras de CO2 en la combustión de un galón de diésel).

En 2012 el consumo mundial de petróleo fue de 89,4 millones de barriles (de 158,98 litros) al día de media, lo que es igual a 14 212 millones de litros al día.

Afecciones a la salud IARC de la OMS El 12 de junio de 2012 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el humo diésel como carcinógeno para los humanos (Grupo 1). La categoría 'Grupo 1' se utiliza cuando hay datos probatorios suficientes de la carcinogenicidad en seres humanosSe basó en las evidencias que muestran un riesgo aumentado para el cáncer de pulmón debido a la exposición al humo diésel.

IARC es parte de la OMS y tiene como misión coordinar y llevar a cabo investigación sobre las causas del cáncer, los mecanismos de la carcinogénesis y desarrollar estrategias científicas para el control del cáncer. La agencia está involucrada en epidemiología e investigación de laboratorio y divulga información en prensa, congresos, cursos y publicaciones.

El 25 de marzo de 2014 la OMS informó de que en 2012 unos 7 millones de personas murieron –una de cada ocho del total de muertes en el mundo- como consecuencia de la exposición a la contaminación atmosférica. Esta conclusión duplicó con creces las estimaciones anteriores y confirmó que la contaminación atmosférica constituye en la actualidad, por sí sola, el riesgo ambiental para la salud más importante del mundo. Si se redujera la contaminación atmosférica podrían salvarse millones de vidas.

En particular, los nuevos datos revelaron un vínculo más estrecho entre la exposición a la contaminación atmosférica en general y la del aire de interiores y las enfermedades cardiovasculares, como los accidentes cerebrovasculares y las cardiopatías isquémicas, así como entre la contaminación atmosférica y el cáncer. Esto es además de la función que desempeña la contaminación atmosférica en el desarrollo de enfermedades respiratorias, como las infecciones respiratorias agudas y las neumopatías obstructivas crónicas.

La OMS estimó que la contaminación del aire de interiores tuvo que ver con 4,3 millones de muertes en 2012 en hogares en los que para cocinar se utilizan estufas de carbón, leña y biomasa. La nueva estimación se explica por la mejor información sobre la exposición a la contaminación entre los 2900 millones de personas que se calcula que viven en hogares en los que se utiliza leña, carbón o bosta como combustibles principales para cocinar, así como por las pruebas de que la contaminación atmosférica está relacionada con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y neumonías, y cánceres.

En el caso de la contaminación atmosférica, la OMS estima que en 2012 se produjeron 3,7 millones de muertes a causa de fuentes urbanas y rurales en todo el mundo.

En la evaluación se incluyó el siguiente desglose de las muertes atribuidas a enfermedades específicas, lo que pone de relieve que la gran mayoría de las muertes vinculadas a la contaminación atmosférica se deben a enfermedades cardiovasculares:

Muertes debidas a la contaminación atmosférica – desglose por enfermedad: 40% – cardiopatía isquémica; 40% – accidente cerebrovascular; 11% – neumopatía obstructiva crónica; 6% - cáncer de pulmón; y 3% – infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños.

Muertes debidas a la contaminación del aire de interiores – desglose por enfermedad: 34% - accidente cerebrovascular; 26% - cardiopatía isquémica; 22% - neumopatía obstructiva crónica; 12% - infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños; y 6% - cáncer de pulmón.

La OMS afirmó en marzo de 2013 que cada año los accidentes de tráfico causan la muerte de aproximadamente 1,24 millones de personas en todo el mundo. En comparación, se produjeron el triple de muertes (3,7 millones de muertes) por la contaminación atmosférica en 2012 en todo el mundo. AEA!

ARB de California En 1998 ARB (Air Resources Board de California) identificó la materia particulada diésel (PM) como un tóxico contaminante del aire basado en el potencial para producir cáncer y otras afecciones a la salud.

Los riesgos para la salud son mayores en áreas de emisiones concentradas, como los puertos, líneas ferroviarias, autopistas, carreteras y polígonos industriales.

La exposición a la materia particulada diésel (PM) es un riesgo para la salud, particularmente para los niños, porque sus pulmones están en desarrollo, y para los ancianos ya que puede sumarse a otros problemas de salud. La PM es uno de los componentes principales de la contaminación en muchas ciudades. La exposición a la materia particulada de diésel (PM10 y PM2.5) se asocia con enfermedades pulmonares, cardiacas y muerte prematura, entre otras enfermedades.

El humo diésel contiene más de 40 sustancias calificadas por la Environmental Protection Agency (EPA) como contaminantes del aire peligrosos. 15 de esas sustancias están identificadas como cancerígenas para los humanos por la IARC. Algunas de estas sustancias son: acetaldehído, compuestos de antimonio, arsénico, benceno, compuestos de berilio, dioxinas y dibenzofuranos, formaldehído, plomo inorgánico, compuestos de mercurio y estireno.

Varios estudios demostraron que las partículas del humo diésel inducen reacciones inmunológicas y respuestas inflamatorias localizadas en humanos. También actúan como potenciadores de las alergias al polen.

Más de 30 estudios epidemiológicos evidenciaron que las exposiciones laborales a largo plazo estaban asociadas a un 40% de incremento en el riesgo relativo de padecer cáncer de pulmón. Estos hallazgos fueron consistentes y no debidos al azar.

Basándose en las evidencias científicas no se ha identificado un nivel mínimo por debajo del cual no haya efectos carcinogénicos del humo diésel.

Agencia Europea del Medio Ambiente El 30 de noviembre de 2015 la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEAA) afirmó en un informe que la contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud en Europa. Acorta la vida de las personas y contribuye a enfermedades graves como las cardiovasculares, respiratorias y el cáncer. El informe publicado calcula que la polución del aire sigue siendo la responsable de 430000 muertes prematuras en Europa.

En 2012 las muertes prematuras en España atribuibles a la materia particulada PM2.5 fueron de 25500, al ozono fueron 1800 y al dióxido de nitrógeno fueron 5900, lo que hacía un total de 33200 muertes prematuras.

En 2013 el 87% de población urbana de la UE sufrieron exposiciones a concentraciones de PM2.5 que superaban los valores marcados por la OMS (10 µg/m³ de media anual) para proteger la salud humana. Como los valores marcados por la UE eran menos estrictos solo el 9% estuvo expuestos a concentraciones superiores a la normativa europea (25 µg/m³ de media anual).

En 2013 la exposición al ozono en las ciudades se mantuvo muy alta ya que el 98% de la población urbana de la UE-28 estuvo expuesta a concentraciones superiores a las marcadas por la OMS (100µg/m³ de media en 8 horas). El 15% tuvo exposiciones por encima de los valores europeos (120 µg/m³ de media en 8 horas). Las altas concentraciones de ozono dañan las cosechas, los bosques y plantas al reducir su crecimiento y rendimiento.

El dióxido de nitrógeno afecta directamente al sistema respiratorio y también contribuye a la formación de materia particulada (PM) y ozono. En 2013 el 9% de la población urbana de la UE-28 estuvo expuesta a concentraciones por encima de las marcadas por la OMS y la UE (40 µg/m³ de media anual).

El benzopireno es un contaminante orgánico cancerígeno. La exposición al benzopireno está muy extendida en Europa. Un 25% de la población urbana estuvo expuesta a concentraciones de benzopireno superiores a las marcadas por la norma europea, lo que supuso que un 91% superó los niveles marcados por la OMS.

Exposición a contaminantes dentro del vehículo Los vehículos no son herméticos. Los cambios de presión en un vehículo en movimiento implican decenas de intercambios de aire con el exterior cada hora incluso con las ventanillas cerradas. En comparación en una casa solo hay 2 intercambios en una hora.

Otro aspecto fundamental es que las concentraciones en la carretera son varias veces superiores al ambiente. Y en el centro de la carretera pueden ser varias veces superiores a los lados de la carretera. Es precisamente el aire del centro de la carretera el que entra en los vehículos en movimiento.

En 1997 en Sacramento y Los Ángeles un estudio de ARB (Air Resources Board de California) halló que las concentraciones de compuestos aromáticos como el benceno eran entre 4 y 8 veces superiores dentro de los vehículos que en el aire del ambiente urbano.

La concentración de materia particulada diésel (PM) dentro de los vehículos es entre 5 y 15 veces superior al ambiente.

El 1,3-butadieno tiene una concentración dentro de los vehículos entre 50 y 100 veces superior al ambiente.

Exposición a humo diésel en autobuses escolares