thumb|290px|Fotografías de personas desaparecidas tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 en Chile. Detenido desaparecido o detenidos desaparecidos (DD. DD.) es el apelativo que comúnmente se empla en los países de América Latina para referirse a las víctimas de secuestros, usualmente conducidas a centros clandestinos de detención y tortura, y de crímenes de desaparición forzada, cometidos por diversas dictaduras militares autoritarias durante las décadas de 1970 y 1980, y reconocidos oficialmente, entre otros, por los gobiernos de Argentina (1984) y Chile (1991).
Origen thumb|Tarjeta informativa de un detenido desaparecido chileno durante la dictadura militar de Augusto Pinochet Ugarte. Se estima que la aparición simultánea y masiva de esta práctica en diversos países se derivó del entrenamiento común recibido por parte de los encargados de la represión en una institución ubicada en Panamá llamada Escuela de las Américas, dependiente del gobierno de los Estados Unidos. Antecedentes de las eliminaciones y desapariciones forzadas de prisioneros políticos se encuentran en la dictadura hitleriana que emitió una ordenanza (el Decreto Nacht und Nebel, Noche y Niebla) aplicable a los "Commandos" ingleses capturados los que eran ejecutados sumariamente y sin que quedara registros de su captura y ejecución. Esta práctica fue sistematizada por paracaidistas y legionarios (inclusive exsoldados nazis integrantes de la Legión Extranjera) en las guerras de Indochina y Argelia, y posteriormente recogida por los militares norteamericanos e integrantes de la CIA capacitados por instructores francesas veteranos de las guerras colonialistas.
Práctica thumb|Fotografías de tres detenidos desaparecidos en un antiguo centro de detención ilegal en Rosario, Argentina. El primer paso de este método consistió, a grandes rasgos, en el apresamiento de las víctimas por parte de órganos de la fuerza pública, grupos encubiertos de policía secreta o paramilitares que contaban con el apoyo oficial. En ocasiones, el arresto se realizaba con cierta formalidad; en otras, revestía la apariencia y brutalidad de un secuestro.
Una vez apresada, la víctima era normalmente sometida a sesiones de tormentos físicos y psicológicos, mientras que los canales oficiales de información negaban a parientes y personas cercanas tener conocimiento del destino o paradero de la persona. Los «detenidos señalaban a completos desconocidos por proteger a sus compañeros. Esperaban que los interrogadores determinarían rápidamente su inocencia, aunque, a menudo, lo que sucedía era justo lo contrario: los detenidos no podían facilitarles ninguna información porque no tenían ninguna información que ofrecer, lo que provocaba aún mayores torturas».https://www.ankulegi.org/wp-content/uploads/2012/03/0003Robben.pdf pág. 70 Finalmente, el prisionero era asesinado, y su cadáver sepultado clandestinamente. En algunos casos, los secuestrados sobrevivieron y son considerados «ex-detenidos desaparecidos».
El ocultamiento del cadáver se efectuó, en muchas ocasiones, con apoyo de medios aéreos, como aviones y helicópteros, desde los que los cuerpos eran lanzados al mar o a zonas inaccesibles.Ver informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición Forzada de Personas (CONADEP)
Consecuencias thumb|250px|Conmemoración de los desaparecidos en Chile el 11 de septiembre de 2004, frente al monumento a los desaparecidos en el Cementerio General. La desaparición masiva de personas implicó largos años de búsqueda y sufrimiento para sus familiares (motivando estados angustiosos graves al vivenciar largos duelos inconclusos). Esta situación llevó a los parientes a organizarse en demanda de información, justicia y la búsqueda de los cadáveres, mediante la elevación de recursos de habeas corpus a los tribunales. Por ejemplo, en Chile, actuó la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y la de Ejecutados Políticos; y en Argentina, la organización de Madres de Plaza de Mayo y la asociación de Madres de la Plaza de Mayo.
Esta práctica ilegal obligó, con el paso de los años y la caída de las dictaduras que la realizaron, a la creación de instancias oficiales de esclarecimiento de estos crímenes (como la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas en Argentina o la Comisión para la Paz en Uruguay) y de un nuevo tipo penal en muchos de los países afectados, donde hoy se castiga explícitamente la desaparición forzada de personas, además de tratados y convenciones internacionales de derechos humanos.
Cultura popular Muchas canciones y poemas se han compuesto reflejando el impacto social de este fenómeno:
Véase también Desaparición forzada Anexo:Detenidos desaparecidos de Argentina Anexo:Detenidos desaparecidos de Chile Anexo:Detenidos desaparecidos de Uruguay Anexo:Detenidos desaparecidos de Bolivia
Referencias
Enlaces externos Ministerio del Interior, Chile. INFORME DE LA COMISIÓN NACIONAL DE VERDAD Y RECONCILIACIÓN (INFORME RETTIG), 8 de febrero de 1991 INFORME DE LA COMISIÓN NACIONAL SOBRE LA DESAPARICIÓN DE PERSONAS (CONADEP), septiembre de 1984 Nota de Prensa, Inauguración del Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, Buenos Aires, Argentina
Categoría:Desaparición forzada de personas Categoría:Dictadura cívico-militar en Uruguay Categoría:Terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1970 y 1980 Categoría:Derechos humanos en la dictadura militar de Chile Categoría:Secuestrados en Chile