Master of Puppets es el tercer álbum de estudio de la banda estadounidense de heavy metal Metallica, publicado el 3 de marzo de 1986 a través de Elektra Records. El grupo grabó el material en los Sweet Silence Studios (Copenhague) bajo la producción de Flemming Rasmussen, en lo que supuso el último trabajo con el bajista Cliff Burton. Durante la gira de presentación, este último falleció el 27 de septiembre de 1986 tras un accidente de autobús en Suecia, un suceso que marcó profundamente la trayectoria de la agrupación.
Los integrantes diseñaron la portada junto a Peter Mensch, con ilustraciones de Don Brautigam; la imagen muestra un cementerio de cruces blancas manipuladas por hilos desde un cielo rojizo. Este disco destaca además por ser el último de Metallica con una duración inferior a los sesenta minutos. En lugar de promocionarse mediante sencillos o videoclips, realizaron una gira de cinco meses por los Estados Unidos como teloneros de Ozzy Osbourne. Luego de la muerte de Burton, cancelaron el tramo europeo y regresaron a su país para audicionar a un nuevo bajista.
En el ámbito comercial, Master of Puppets alcanzó el puesto 29 en la lista Billboard 200 y obtuvo el respaldo unánime de la crítica, que elogió tanto su complejidad musical como sus letras de corte social y político. Con los años, se ha consolidado como uno de los álbumes más influyentes de la historia y una pieza fundamental en el desarrollo del thrash metal.
En 1988 obtuvo su primer disco de platino por la Recording Industry Association of America, convirtiéndose en la primera certificación de este tipo otorgada a un álbum de thrash metal, y hasta 2025, el mismo organismo lo certificó con ocho discos de platino al superar los ocho millones de copias vendidas a nivel nacional. La obra también cosechó certificaciones multiplatino en los mercados de Canadá y el Reino Unido. Además, en 2015, marcó un hito al convertirse en la primera grabación de metal en ingresar al Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por su relevancia cultural y estética. En 2017, se publicó una reedición remasterizada en formato de caja recopilatoria ampliada.
Antecedentes y grabación El álbum debut de Metallica, Kill 'Em All (1983), cimentó las bases del thrash metal con una instrumentación agresiva y letras incisivas que revitalizaron la escena underground estadounidense. Su sucesor, Ride the Lightning (1984), amplió los límites del género mediante composiciones complejas y una producción elaborada. Este trabajo captó la atención de Michael Alago, representante de Elektra Records, quien firmó al grupo por ocho álbumes en el otoño boreal de 1984. Luego de relanzar el disco en noviembre de ese año, la banda comenzó a actuar en festivales de mayor envergadura durante 1985, entre ellos el Monster of Rock ante unas personas, y dejaron de trabajar con Jon Zazula para unirse a Cliff Burnstein y Peter Mensch.
Motivados por crear un disco de gran impacto, James Hetfield y Lars Ulrich lideraron la composición de Master of Puppets a mediados de 1985. Ambos desarrollaron las primeras ideas en un garaje de El Cerrito (California) antes de integrarlas en ensayos con Cliff Burton y Kirk Hammett. El método de trabajo consistía en ensamblar riffs de guitarra hasta estructurar las canciones; posteriormente, definían el título y la temática para que Hetfield escribiera las letras. Este fue el primer álbum sin contribuciones del exguitarrista Dave Mustaine. Aunque los miembros lo negaron inicialmente, afirmó haber participado en «Leper Messiah» —si bien terminaron reconociendo únicamente la incorporación de algunas de sus ideas menores previas—.
Ante la insatisfacción con la acústica de los estudios estadounidenses, el cuarteto decidió grabar en Dinamarca, país natal de Ulrich. Durante los preparativos, el baterista tomó clases para perfeccionar su técnica, mientras que Hammett continuó su formación con Joe Satriani. Aunque se consideró a Geddy Lee (de Rush) para la producción, el acuerdo nunca llegó a concretarse; por ello, la grabación se llevó a cabo finalmente en los Sweet Silence Studios —entre el 1 de septiembre y 27 de diciembre de 1985— bajo la dirección de Flemming Rasmussen. La mayoría de las canciones estaban terminadas antes de entrar al estudio, excepto «Orion» y «The Thing That Should Not Be». Según Rasmussen, la banda presentó maquetas tan bien estructuradas que solo requirieron de ajustes menores; sin embargo, el perfeccionismo del grupo extendió el proceso más que en sus discos anteriores.
En contraste con el hard rock de la época, Metallica rechazó el uso de sintetizadores y producciones excesivamente pulidas. Además, a pesar de su fama como bebedores, se mantuvieron sobrios durante las sesiones. Hammett recordó años después que, aunque sentían estar en su mejor momento creativo, no anticiparon el impacto histórico del material. Las pistas instrumentales se registraron por separado con el empleo de una pista de clic y una guitarra guía de Hetfield como base.
Debido a retrasos en la mezcla, las cintas se enviaron en enero de 1986 a Michael Wagener para su finalización. El arte de la portada fue diseñado por los músicos y Mensch e ilustrado por Don Brautigam. Dicho diseño muestra un cementerio de cruces blancas unidas por hilos que cuelgan de unas manos invisibles —cuya obra original se vendió posteriormente por dólares—. Según Ulrich, la imagen simboliza la manipulación humana, tema central del disco. Además, como respuesta satírica a las campañas del PMRC, el grupo incluyó una etiqueta de advertencia que parodiaba los avisos de contenido explícito. miniaturadeimagen|Gibson Flying V 1967 Black Ebony, modelo de guitarra similar que disponía Hammett Respecto al equipamiento técnico utilizado durante las sesiones, Hammett empleó guitarras Gibson Flying V de 1974, una Jackson Randy Rhoads y una copia de Stratocaster de Fernandes. Por su parte, Hetfield utilizó una Jackson King V conectada a un amplificador Mesa/Boogie Mark IIC+ —modificado para lograr el tono característico del álbum—. Burton tocó un bajo Aria Pro II SB1000, mientras que Ulrich usó una batería Tama que incluía una caja Ludwig Black Beauty, prestada por Rick Allen (Def Leppard).
Música y letras Master of Puppets destaca por su enfoque dinámico y sus arreglos complejos. En comparación con sus trabajos anteriores, Metallica adoptó una interpretación más refinada, con composiciones de múltiples capas y un alto nivel de destreza técnica. Tanto este álbum como su predecesor, Ride the Lightning, comparten una estructura similar en la secuencia de pistas: ambos comienzan con un tema rápido precedido por una introducción acústica, seguido por la canción homónima y una cuarta pista cercana a la balada. No obstante, en este disco la fórmula alcanza una mayor solidez, con una ejecución precisa, una producción potente y un carácter épico. Según el crítico Joel McIver, la obra estableció un nuevo nivel de intensidad dentro del thrash metal gracias a sus atmósferas elaboradas. Asimismo, la interpretación vocal de Hetfield muestra una evolución notable hacia un registro más profundo, controlado y agresivo que adquirió tras las giras. Este disco es el último de Metallica con una duración inferior a los sesenta minutos.
En el plano lírico, las canciones abordan el control, la manipulación y el abuso de poder, reflejando las consecuencias de la opresión y la pérdida de autonomía. El autor Ryan Moore interpretó estos textos como «representaciones de fuerzas ominosas que ejercen un dominio total sobre individuos indefensos», mientras que Brock Helander destacó la honestidad y conciencia social de las letras. Por su parte, Eamonn Stack, de BBC Music, señaló que en esta etapa la banda desarrollaba relatos musicales heroicos. Estas composiciones se vieron enriquecidas por la formación de Burton, cuya comprensión de la armonía y la teoría musical aportó profundidad a los arreglos.
Canciones izquierda|miniaturadeimagen|259x259px|Representación artística de Cthulhu, inspiración para «The Thing That Should Not Be» «Battery» aborda la violencia desde el concepto anglosajón de battery («asalto y agresión»), aunque algunos críticos la interpretan como una referencia a la artillería y la destrucción. El tema inicia con capas de guitarras acústicas y un bajo protagonista que construyen una textura hasta desembocar en una pared de guitarras eléctricas distorsionadas. A partir de ahí, se desarrolla mediante riffs rápidos y ritmos a contratiempo. Hetfield compuso el ostinato principal de forma improvisada en Londres. «Master of Puppets», la pieza central, presenta múltiples riffs con cambios de compás y una estructura extensa que alterna versos y estribillos con un largo interludio instrumental. Las secciones iniciales destacan por sus riffs cromáticos ejecutados con púa hacia abajo a gran velocidad. El interludio central introduce una sección limpia y arpegiada sobre la cual Hetfield desarrolla un solo melódico, seguido por uno más técnico de Hammett. La canción, que trata sobre cómo la drogadicción domina al individuo, incluye una breve cita de «Andy Warhol» de David Bowie como homenaje. «The Thing That Should Not Be» se inspira en los Mitos de Cthulhu de H. P. Lovecraft, con referencias a La sombra sobre Innsmouth. Es una de las canciones más pesadas del disco, con un riff que evoca el movimiento lento de una criatura marina. Las guitarras, influenciadas por Black Sabbath, emplean afinaciones graves para generar una atmósfera densa y opresiva. «Welcome Home (Sanitarium)» se basa en la novela Atrapado sin salida de Ken Kesey y narra la perspectiva de un paciente en un hospital psiquiátrico. Alterna pasajes limpios y melancólicos con secciones pesadas, siguiendo una estructura similar a «Fade to Black». El riff principal se construye sobre arpegios en compases alternados.
«Disposable Heroes» funciona como una crítica antibélica que narra la historia de un joven soldado manipulado. Con tempos muy elevados, destaca como uno de los temas más intensos; según Hammett, los pasajes de guitarra al final de cada estrofa evocan la música de las películas de guerra. «Leper Messiah» critica la hipocresía del teleevangelismo de los años 80 y la sumisión ante líderes religiosos manipuladores. La canción combina un tempo medio en las estrofas con un aumento de intensidad en la sección central. El título se inspira en la letra del último verso de «Ziggy Stardust» de David Bowie. «Orion» es una composición instrumental dividida en varias secciones que resalta el trabajo de Burton. Comienza con una línea de bajo procesada de textura casi orquestal, seguida de cambios de tempo y armonías complejas. La parte central, arreglada por Burton, incluye un pasaje melódico de bajo acompañado por guitarras, la segunda vez que aparece. Finalmente, «Damage, Inc.» aborda la violencia desde una perspectiva caótica. Se abre con acordes de bajo inspirados en el coral «Komm, süßer Tod» de Johann Sebastian Bach, antes de dar paso a un ritmo acelerado dominado por un riff en pedal de mi. Según Hammett, esta sección final recibió influencias de Deep Purple.
Lanzamiento y desempeño comercial miniaturadeimagen|Johan Edlund (de Tiamat) en 2018, vistiendo una camiseta con la portada del álbum Master of Puppets fue publicado el 3 de marzo de 1986 y permaneció 72 semanas en la lista Billboard 200, lo que le valió a Metallica su primera certificación de disco de oro. El álbum debutó el 29 de marzo en el puesto 128 y alcanzó posteriormente la posición 29 en dicha lista. Según datos de Billboard, vendió aproximadamente copias en sus primeras tres semanas, a pesar de contar con escasa difusión en radio y sin apoyo significativo de videoclips. Durante su primer año, el álbum superó las unidades comercializadas.