La fenomenología trascendental es una corriente filosófica fundada por Edmund Husserl en un intento de renovar la filosofía como una ciencia estricta. Por ciencia estricta, Husserl se refiere a que la filosofía debía aspirar al alcance de una verdad objetiva en el conocimiento acerca de un fenómeno. Para lograr dicho propósito la filosofía debía cumplir dos requisitos: primero, tener un conocimiento progresivo; segundo, tener un método propio.

La fenomenología tiene por objetivo describir cómo el mundo se hace presente en la subjetividad, determinando sus estructuras esenciales. El adjetivo "trascendental" que acompaña a la fenomenología husserliana se utiliza para distinguir a esta de otras formas de fenomenología.

La fenomenología trascendental se inscribe en la tradición de la filosofía trascendental que tiene sus raíces en René Descartes, pero más claramente en Immanuel Kant y el idealismo alemán. Pese a que la fenomenología trascendental se ha referido, prácticamente durante todo el , a la filosofía de Edmund Husserl, la exégesis contemporánea sugiere que ciertos periodos del pensamiento de Martin Heidegger podrían adscribirse también a esta corriente.

En reacción a la fenomenología trascendental, han emergido muchas de las grandes corrientes de la así llamada filosofía continental del , tales como la deconstrucción, el postestructuralismo, el pensamiento de la otredad, la posmodernidad y el existencialismo.

Desarrollo histórico de la fenomenología trascendental Pese a que se suele decir que la fenomenología trascendental tiene su origen en el primer tomo de las Ideen zu einer reinen Phänomenologie und phänomenologischen Philosophie (Ideas I), no existe consenso acerca de si la fenomenología de la que Husserl hablaba ya desde 1900 no podría considerarse como trascendental incluso antes de 1913. Lo que sí es un hecho es que en la primera edición de la Logische Untersuchungen de 1900/1901 (que luego recibió una segunda edición con correcciones posterior a la escritura de Ideas I) Husserl caracteriza a la fenomenología como "psicología descriptiva", no reconociéndose ella como sucesora de la filosofía trascendental.

En las Investigaciones lógicas Husserl presenta una aguda crítica al psicologismo, y desarrolla algunos conceptos heredados de la filosofía de su maestro Brentano, como el de vivencia e intencionalidad, que posteriormente ocuparán un lugar central en la fenomenología trascendental. Por vivencia ha de entenderse la unidad entre un acto intencional de cualquier tipo (percepción, imaginación, recuerdo, deseo, etc.) y el objeto que es alcanzado en esa vivencia, el objeto intencional (lo percibido, lo imaginado, etc.). Por otra parte, con intencionalidad se describe la propiedad de las vivencias de estar referidas siempre a algo.Husserl, Edmund, Investigaciones Lógicas, 2 (traducción de Manuel g. Morente y José Gaos), Alianza Editorial, Madrid, 2002. P. 498. Así, la vida de conciencia es caracterizada como necesariamente intencional, esto es, que todas las vivencias se refieren necesariamente a alguna forma de objeto. A los objetos entendidos como correlatos necesarios de vivencias, Husserl los denomina objetos intencionales.

La fenomenología aparece en esta obra como una ciencia que debe de proceder conforme a un método. Este método recibirá luego de las Investigaciones lógicas múltiples correcciones y ampliaciones en los siguientes trabajos de Husserl. Debe observarse, sin embargo, que hasta 1913 no se hablaba aún de la epojé, de la reducción fenomenológica y de la reducción trascendental, que son condición sine qua non para convertir el análisis psicológico de las vivencias en un análisis propiamente filosófico. (Como antecedente, puede observarse que en las lecciones de Die Idee der Phänomenologie se habla de reducción gnoseológica).

Otro elemento metódico es la apelación a una mereología, o teoría de los todos y las partes, a partir de la cual se han de distinguir entre partes independientes y partes no independientes de las esencias de los objetos intencionales. Con esto es posible describir las relaciones entre estas partes en términos de fundamentación.Véase la cuarta investigación. Por último, el método supone también una teoría del cumplimiento de las vivencias intencionales. (A este cumplimiento lo denominará más tarde, en Ideas I, evidencia, "Evidenz").

De acuerdo con esta teoría, la pregunta por el sentido intencional se responde a partir de las vivencias perceptivas en las que se captan objetos reales o ideales. En cuanto a este último punto, Husserl afirma que también en las vivencias que tienen ideas como objetos intencionales es posible distinguir entre vivencias que presentan a sus objetos y vivencias que sólo los mentan de manera vacía (esta mención vacía es una posibilidad que surge con el lenguaje). Por ello cabe pensar en las vivencias en las que se captan o intuyen ideas como vivencias análogas a aquellas en las que se percibe un objeto real. Desde este punto de vista los objetos son inconcebibles sin su referencia a las vivencias en las que se muestran: el postulado de una cosa en sí, independiente de la vida de conciencia, es absurdo.

Así pues, en resumen, en las Investigaciones Lógicas la fenomenología ya es concebida una ciencia que estudia las estructuras esenciales de las vivencias y los objetos intencionales, así como relaciones esenciales entre tipos de vivencias y de objetos intencionales. Por otro lado, el propósito de la fenomenología tal y como es propuesta en esta obra consistiría en la aclaración epistemológica de la lógica pura, que comprendería también a la matemática, a partir del cumplimiento de las vivencias intencionales de las objetividades lógicas.Husserl, Edmund, Investigaciones Lógicas, 2 (traducción de Manuel g. Morente y José Gaos), Alianza Editorial, Madrid, 2002, p. 386; Rudolf Bernet, et al, An Introduction to Husserlian P^henomenology, Northwestern University Press, Evaston, Illinois, 1999, p. 53.

Ideas I Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica, también conocida como Ideas I, es la primera publicación donde aparece el tema de la epojé trascendental: la operación mediante la cual Husserl propone acceder a la subjetividad trascendental o conciencia pura mediante una serie de pasos o reducciones.Husserl, Edmund, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Libro primero (traducción de José Gaos), FCE, México, 1997, parágrafo 36. Una de estas reducciones es la reducción eidética, que consiste en tomar las objetividades que se presentan a la consciencia como meros ejemplares de esencias que se obtienen por variación eidética. Este método ya había sido introducido en las Investigaciones Lógicas. No es este el caso de la reducción trascendental, que aparece por primera vez en esta obra en la forma de una desconexión o puesta entre paréntesis de la creencia en la realidad del mundo.Husserl, Edmund, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Libro primero (traducción de José Gaos), FCE, México, 1997, parágrafo 10. Quien ejecuta esta reducción descubre de manera radical el mundo en tanto que mundo vivido por él, pues con la desconexión de la creencia en la realidad del mundo el fenomenólogo se concentra necesariamente en el campo de la vida de conciencia en la que éste aparece y adquiere incluso su carácter de realidad. Sólo con la desatención del mundo en tanto que mundo real es posible prestar atención al mundo tal y como es vivido por nosotros. Mientras que la reducción trascendental abre el campo de la consciencia pura, la reducción eidética permite captar lo que ahí aparece en términos de esencias y de relaciones esenciales. A la actitud en la que vivimos cotidianamente cuando no hacemos filosofía, Husserl la denomina actitud natural. A la actitud en la que nos mantenemos en la reducción trascendental —y que, lo sepa o no el filósofo, es propia de toda filosofía— la denomina actitud trascendental.

A partir de esta obra toda la fenomenología de Husserl se desarrollará como fenomenología trascendental. Por lo demás, en Ideas I este proyecto adquiere ya claramente el perfil de una filosofía que tiene como tarea esclarecer el sentido que el mundo tiene para nosotros en nuestra vida cotidiana. Esto se debe a que la vida misma sobre la que el fenomenólogo reflexiona tiene un carácter intencional que coincide con una noción ampliada de significación que Husserl denomina ‘sentido’ (Sinn) en Ideas I.Husserl, Edmund, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Libro primero (traducción de José Gaos), FCE, México, 1997, p. 296. Husserl observa que tras la reducción trascendental toda vivencia intencional sigue teniendo una estructura doble: un lado noético y un lado noemático. Mientras que lo noético se refiere a la forma en que algo es vivido, lo noemático se refiere a aquello a lo que apunta la vivencia como su objeto.Husserl, Edmund, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Libro primero (traducción de José Gaos), FCE, México, 1997, parágrafos 85, 86 y 96. En la correlación intencional entre noesis y nóemas las vivencias se entretejen en estructuras sintéticas. Antendiendo a ello se puede hablar de una sintaxis de las vivencias que es análoga a la del lenguaje, pero mucho más fundamental.Sokolowski, Robert. Phenomenology of the Human Person. Cambridge University Press. 2010. A las investigaciones fenomenológicas sobre las síntesis en las que el mundo y las cosas en él adquieren su sentido, Husserl las llamó investigaciones constitutivas.

En obras posteriores Husserl propondrá varias formas de llevar a cabo las distintas reducciones que conducen a la subjetividad trascendental. Aquí es importante hacer una observación sobre el término reducción, en alemán "Reduktion". En su libro Introduction to Phenomenology, Robert Sokolowski propone interpretar este término en el sentido de “re-conducción”, conforme a la etimología latina re-ducere.Robert Sokolowski, Introduction to Phenomenology, Cambridge University Press, 2000. Esta interpretación del término reducción es congruente con el papel que este concepto juega en la fenomenología trascendental.

La fenomenología aparece públicamente por primera vez como fenomenología trascendental en Ideas I. De esta obra en adelante será claro para Husserl que la tarea de la filosofía entendida de esta manera es explicar el origen y el sentido del mundo al reflexionar sobre la experiencia intencional.Véase Eugen Fink, "La filosofía fenomenológica de Edmund Husserl ante la crítica contemporánea", en Acta Fenomenológica Latinoamericana, volumen 1, Circulo Latinoamericano de Fenomenología, Pontificia Universidad del Perú, 2003, pp. 361-428. De acuerdo con ella, el mundo es aquello a lo que se refiere nuestra experiencia y al mismo tiempo el contexto en el que vivimos. Como contexto el mundo es siempre algo implícito. Así que para explicitar el sentido de esto implícito es necesario primero dejar de suponerlo como fundamento de la experiencia y recuperarlo como término objetivo al que ésta se refiere. Esto es lo que pretende la reducción trascendental.

Husserl planeó su obra Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica en tres tomos. El único tomo terminado fue el primero, al que nos hemos referido en este apartado. El segundo y el tercer tomo fueron publicados de manera póstuma.

Metodología