miniatura|Mujeres de consuelo cruzando un río siguiendo a soldados. El término «mujeres de consuelo» o «mujeres de solaz» (en japonés, 慰安婦, ianfu, de [w]ian, ‘consolar y entretener’, y bu/fu, ‘mujer adulta’) fue un eufemismo usado para describir a las mujeres que eran forzadas a la esclavitud sexual por parte de los militares japoneses durante la Segunda Guerra Mundial..
Como un caso extremo de crímenes de guerra del Imperio del Japón, las estimaciones sobre la cantidad de mujeres involucradas varía, entre un número mínimo estimado de 20 000 (según el historiador japonés Ikuhiko Hata). y un máximo de unas 410 000 (según un autor chino), pero el número exacto continúa bajo investigación y debate. Con una mayoría de mujeres de Corea, China, Japón y las Filipinas,Women and World War II: Comfort Women Jone Johnson Lewis, About.com y además mujeres de Tailandia, Vietnam, Malasia, Taiwán, Indonesia y otros territorios ocupados por las tropas imperiales, fueron usadas en las «estaciones de consuelo». Las estaciones fueron instaladas en Japón, China, las Filipinas, Indias Orientales Neerlandesas (actualmente Indonesia), luego en Malasia, Tailandia, Birmania, Nueva Guinea, Hong Kong, Macao, y lo que fue la Indochina francesa."Comfort Women" Tell of Their Horrible Story in Documentary Screening The Seoul Times, 2010-04-11
Las mujeres jóvenes en los países y regiones bajo el control del Imperio japonés eran secuestradas de sus casas.Japan party probes sex slave use, BBC, 8 de marzo de 2007 En muchos casos se les engañaba con la promesa de trabajo en fábricas o restaurantes y, una vez reclutadas, las mujeres eran encarceladas en «estaciones de consuelo» en países extranjeros. Otras mujeres fueron detenidas a punta de pistola, y algunas, después de ser violadas fueron llevadas a «estaciones de consuelo». Ha sido documentado que los mismos militares japoneses reclutaban mujeres a la fuerza. Algunas «estaciones de consuelo» fueron administradas de forma privada, supervisadas, o administradas, directamente por el Ejército Imperial Japonés.
Terminología Las mujeres de consuelo se llaman ianfu (en japonés:いあんふ, en kanji: 慰安婦) y wianbu (en coreano: 위안부, en hanja: 慰安婦). Existen diversos nombres que se refieren a la esclavitud femenina durante la Segunda Guerra Mundial: jugun ianfu (從軍慰安婦) o chonggun wianbu (종군위안부); chongsindae (정신대) o cuerpo de mujeres voluntarias; las esclavas sexuales militares japonesas en inglés (Japanese Military Sexual Slavery, 일본군성노예), usado en el reporte de los aliados estadounidenses en 1944.
En los idiomas asiáticos del noreste, la palabra 慰安婦 significa las mujeres que proveen consuelo y descanso (a los hombres). La estación de consuelo o el centro de consuelo (en japonés: いあんじょ, ianjo; en coreano: 위안소) incluye la misma letra de 慰安 (ian o wian). La palabra, jugun ianfu es usada por los japoneses desde después de la guerra, pero conserva el significado de a voluntad o ir voluntaria a los lugares de guerra. Motivo por el cual no es aceptada por las víctimas. El término chongsindae tiene su origen en el Cuerpo de Mujeres Voluntarias, término que fue usado por los militares y por los periodistas desde la década de 1930, mientras que chongsindae abarca la noción de esclavas sexuales y mujeres que se incorporaron a los trabajos forzados. El Consejo coreano para las mujeres motivado por la esclavitud sexual militar impuesta por Japón entonces decidió usar el término de esclavas sexuales de los militares japoneses, limitando el uso de chongsindae a las mujeres que fue forzadas a efectuar los trabajos coactivos como kunro chongsindae (en coreano: 근로정신대).
A nivel internacional, a las mujeres de consuelo se les llama esclavas sexuales forzadas por el Ejército Imperial Japonés (Enforced military sex slaves by the Japanese). En 1996, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución que nombra a las víctimas de los militares japoneses como esclavas sexuales y la Organización Internacional del Trabajo también anunció que Japón violó su convención N°29, que prohíbe trabajos coactivos y esclavitud forzosa, al engañar a muchas mujeres durante su proceso de expansión.Comfort Women Were Sex Slaves Chosun Ilbo, 2012-07-12
En 2012, el periódico coreano Chosun Ilbo difundió la noticia de que Hillary Clinton, entonces Secretaría de Estado de los Estados Unidos anunció públicamente que el término de mujeres de consuelo es incorrecto y, en su lugar debe adoptarse el de esclavas sexuales forzadas (Enforced sex slaves) en su departamento, causando el rechazo de Tokio.Clinton says 'comfort women' should be referred to as 'enforced sex slaves' Japan Today, 12 de julio de 2012
Organización del sistema de las mujeres de consuelo derecha|miniatura|Niñas chinas y malayas reclutadas por la fuerza en Penang por los militares para trabajar como «mujeres de consuelo» para las tropas. derecha|miniatura|Fotografía de Jan Ruff O'Herne, tomada poco tiempo antes de que ella, su madre, y hermanas, y miles de otras neerlandesas y niños fueran internados en Ambarawa (en Indonesia). En los meses subsiguientes, O'Herne, junto con otras seis mujeres neerlandesas, fueron violadas, día y noche, por el personal militar japonés.
La prostitución militar japonesa La necesidad militar del propósito de facilitar las estaciones de consuelo era prevenir las violaciones cometidas por los soldados japoneses, y así evitar hostilidades con los pobladores en los países ocupados.
Dado el carácter abierto y la bien organizada prostitución en Japón (véase Oiran), para las fuerzas armadas japonesas, también se ideó un sistema de prostitución igual de estructurado. El ejército estableció las estaciones de consuelo para prevenir enfermedades venéreas y violaciones por parte de los soldados japoneses, para proveer consuelo a los soldados e interceptar el espionaje. Pero las estaciones de consuelo no fueron la solución a los dos primeros problemas. De acuerdo con el historiador japonés Yoshiaki Yoshimi, estas agravaron el problema. Yoshimi aseguró, «el Ejército Imperial temía que el descontento de las tropas pudiera transformarse en una revuelta o un amotinamiento. Por esto los proveían de mujeres».A Role of Women in History: Comfort Women - The Unsung Heroes Ron Siojo, Knoji: Según el historiador japonés Yoshiaki Yoshimi, éstas agravaron los problemas. Yoshimi aifrmó que "lo que más temía el Ejército Imperial Japonés era que el creciente descontento de los soldados pudiese estallar en un motín y rebelión. Por eso es que les proveían de mujeres".
Como el Imperio de Japón trató de expandirse a Manchuria y a la región este de Rusia, muchos soldados se enviaron y alistaron en forma de divisiones. La prostitución se aplicó masivamente con y sin licencia y también se llevaron a efecto violaciones de civiles en el noreste de China. En 1918, (sin mencionar las decenas de miles de mujeres afectadas) las enfermedades sexuales sucedieron en una de cada siete divisiones japonesas, matando a más de 2000 militaresSabine Fr Hst Ck, 《Colonizing Sex: Sexology and Social Control in Modern Japan》, University of California Press, 2003. ISBN 0520936671 pp.37-41 que iban camino de la invasión a Siberia. Para eliminar una situación peor, las autoridades empezaron a buscar alternativas.
Reclutamiento La primera «estación de consuelo» fue establecida en la concesión japonesa de Shanghái en el año 1932. Las primeras mujeres de consuelo eran prostitutas japonesas que se ofrecieron para este servicio. Sin embargo, como Japón prosiguió con su expansión militar, las fuerzas armadas se encontraron con pocas voluntarias japonesas, y se volvió hacia la población local para obligar a que las mujeres sirvieran en estas estaciones.. Muchas mujeres respondían al llamado para trabajar en fábricas o de enfermeras, pero desconocian que después serían llevadas a la esclavitud sexual."[...] Pak (her surname) was about 17, living in Hamun, Korea, when local Korean officials, acting on orders from the Japanese, began recruiting women for factory work. Someone from Pak's house had to go. In April of 1942, turned Pak and other young women over to the Japanese, who took them into China, not into factories [...]",. 24 japonesas y 80 coreanas se llevaron al burdel de Shanghái.
En las primeras fases de la guerra, las autoridades japonesas reclutaban prostitutas de modo convencional. En las áreas urbanas, anuncios convencionales a través de intermediarios eran usados junto al secuestro. Los intermediarios lo anunciaban en los periódicos que circulaban en Japón y en las colonias japonesas de Corea, Taiwán, Manchukuo, y China. Estas fuentes pronto se agotaron, esencialmente en Japón.;;. El ministro de relaciones exteriores rehusó emitir visas a las prostitutas japonesas, sintiendo que empañaban la imagen del imperio japonés.;. Los militares volvieron a adquirir esclavas fuera del territorio de Japón, especialmente en Corea y la China ocupada. Muchas mujeres fueron engañadas o estafadas para unirse a los burdeles militares.;;. derecha|miniatura|El mandato de reclutamiento de mujeres, escrito por la autoridad japonesa. Para satisfacer la gran demanda, surgieron diversas formas de captar a las mujeres. Aunque muchas mujeres se unieron a través de la publicidad o al ser secuestradas, otras fueron vendidas por sus parientes. En Java, Indonesia, las neerlandesas fueron llevadas a las estaciones de consuelo forzosamente, lo que explotó la situación europea en la guerra contra la Alemania nazi. En cambio, las madres neerlandesas ganaron dinero y otras cosas para sus chicos.The Comfort Women and Japan’s War on Truth Mindy Kotler, The New York Times, 2014-11-14 Por otra parte, el primer presidente de Indonesia, Sukarno (en ese momento, independentista) colaboró en este hecho al enviar mujeres indonesias a los campos japoneses para asegurar su independencia de los Países Bajos.Peter Levenda, 《Tantric Temples: Eros and Magic in Java》, Nicolas-Hays, Inc., 2011 ISBN 0892546018 p.52
La situación empeoraba según avanzaba el conflicto. Bajo la tensión de la guerra, el ejército japonés llegó a ser incapaz de proporcionar suficientes mujeres a las unidades japonesas. En respuesta, las unidades marcaron la diferencia exigiendo o capturando las mujeres de los habitantes locales. A lo largo de las líneas del frente, especialmente en el campo, donde el tráfico de personas era poco frecuente, los militares, a menudo directamente, exigían a los líderes locales que les procurasen mujeres para los burdeles. Cuando los locales, especialmente en China, eran considerados hostiles ante sus pretensiones, los soldados japoneses llevaron a cabo la Sanko Sakusen, que incluía secuestrar y violar indiscriminadamente a los civiles locales. Sanko Sakusen (Política de los Tres Todos) (en kanji japonés: 三光作戦, Sankō Sakusen; en sinogramas del idioma chino: 三光政策; en transliteración pinyin: Sānguāng Zhèngcè), de difícil traducción al español (una aproximación sería Política de los Tres Totales), se refería a una política adoptada en China bajo tres premisas; Matar a todos, Saquear todo y Quemarlo todo. Algo muy similar a lo que se conoce en términos militares como tierra quemada, la cual se diferencia sin embargo por el abandono voluntario y estratégico del territorio, la destrucción de bienes y medios que podrían servir al enemigo y la ausencia de asesinatos en la población.;;.
Las mujeres locales fueron llevadas de manera coaccionada desde casi todos los lugares donde una división se asentó. Los casos sobre violación sexual y sextorsión aparecen en varios testimonios de andamanesas, singapurenses, inquilinas filipinas y tribus aborígenes de Borneo. En algunos casos, se capturaron a hombres jóvenes locales, incluso algunos holandeses, para satisfacer los deseos de soldados de otra orientación sexual.
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