La conquista de Guatemala fue un conflicto que forma parte de la colonización española de América en el territorio de lo que hoy es la república de Guatemala en Centroamérica. Antes de la conquista, este territorio comprendía varios reinos mesoamericanos, la mayoría de los cuales pertenecía a la civilización maya.

El primer contacto entre los mayas y los exploradores españoles se dio en el siglo , cuando un barco español que navegaba de Panamá a Santo Domingo, naufragó en la costa este de la península de Yucatán en 1511. En 1517 y 1519 siguieron varias expediciones españolas que tocaron tierra en diferentes partes de la costa de Yucatán. La conquista española del territorio de los mayas fue un conflicto prolongado que duró casi dos siglos por la tenacidad de la resistencia de los reinos mayas a su integración en el imperio español.

La tecnología y las tácticas españolas y nativas eran muy diferentes. Los pueblos indígenas de Guatemala no solamente carecían de elementos claves de la tecnología del Viejo Mundo como una rueda funcional, caballos, hierro, acero y pólvora, sino que también eran muy susceptibles a las enfermedades del Viejo Mundo contra las cuales no tenían resistencia alguna. Muchos mayas preferían las incursiones y la emboscada a la guerra a gran escala, y utilizaban lanzas, flechas y espadas de madera con hojas de obsidiana. En respuesta a la caballería española, los mayas del altiplano recurrieron a cavar hoyos con estacas de madera. Los xincas de la llanura costera del sur utilizaban flechas envenenadas. Los españoles vieron la toma de prisioneros como un estorbo para la victoria final; en cambio, los mayas dieron prioridad a la captura de prisioneros vivos y la apropiación de botín.

Pedro de Alvarado llegó a Guatemala a principios de 1524 al mando de una fuerza mixta compuesta de conquistadores españoles y sus aliados nativos, en su mayoría de Tlaxcala y Cholula. Los nombres geográficos a lo largo de Guatemala tienen topónimos en náhuatl debido a la influencia de estos aliados mexicanos que también sirvieron como guías y traductores para los españoles. Los kakchiqueles se les unieron. Mientras tanto, cada uno de los demás reinos mayas del altiplano había sido derrotado por los españoles y sus guerreros aliados, tanto de México como de los reinos mayas previamente subyugados. El pueblo itza' y otros pueblos mayas de las tierras bajas en la cuenca del Petén establecieron contacto con Hernán Cortés por primera vez en 1525, pero el reino itza' era hostil a la invasión de los españoles y mantuvo su independencia hasta 1697, cuando un resuelto ataque de los españoles finalmente derrotó el último reino maya independiente. Historicidad de Tecún Umán El investigador Ruud W. van Akkeren señala que la figura de Tecún Umán combina elementos históricos y míticos. A partir del análisis de documentos indígenas k’iche’, especialmente el Título K’oyoi, sostiene que existen evidencias que respaldan la existencia histórica del personaje como capitán militar k’iche’ durante las campañas de Pedro de Alvarado en 1524. No obstante, considera que algunos aspectos del relato tradicional, como el duelo personal entre ambos líderes, pudieron haber sido idealizados posteriormente.van Akkeren, Ruud W. (2004). Tecum Umam: ¿Personaje Mítico o Histórico? Ciclo de Conferencias 2004 Nuevas Investigaciones Nuevas Ideas.

El Título K’oyoi El Título K’oyoi es un manuscrito indígena k’iche’ que contiene una de las primeras menciones de Tecún Umán. Según el investigador Ruud W. van Akkeren, el documento fue escrito por un miembro del linaje K’oyoi que afirmó haber presenciado la llegada de los españoles. El manuscrito describe la llegada de Pedro de Alvarado, las preparaciones militares k’iche’ y menciona a Tecún Umán como “gran capitán” del pueblo k’iche’.

El documento identifica a Tecún Umán como descendiente del gobernante k’iche’ K’iq’ab’ y lo menciona con el título de “nima rajpop achij”, traducido como “gran capitán”.van Akkeren, Ruud W. (2004). Tecum Umam: ¿Personaje Mítico o Histórico?, folio 36.

Fuentes históricas thumb|left|Una página del Lienzo de Tlaxcala, mostrando un conquistador español acompañado de aliados tlaxcaltecas y un portero nativo.|alt=Pintura con tres guerreros prominentes indígenas en fila india hacia la izquierda, vestido con mantos y llevando palos, seguidos por un perro. Por debajo de ellos y hacia la derecha es la imagen más pequeña de un español montado, con una lanza levantada. A la izquierda un portero indígena lleva un paquete fijado por una correa en la frente, y tiene un bastón en una mano. Todos aparentemente están avanzando hacia una puerta en la parte superior izquierda de la pintura.

Las fuentes que describen la conquista española de Guatemala se componen entre otras de los escritos de los mismos españoles, entre ellos dos de las cuatro cartas escritas por el conquistador Pedro de Alvarado a Hernán Cortés en 1524, en las que describe la primera campaña para subyugar las tierras altas de Guatemala. Estas cartas fueron enviadas a Cortés en Tenochtitlan, pero su autor sabía que su destinatario final era el rey. Dos de estas cartas se perdieron. Gonzalo de Alvarado y Chávez era primo de Pedro de Alvarado. Lo acompañó en su primera campaña en Guatemala y en 1525 fue nombrado alguacil mayor de Santiago de los Caballeros de Guatemala, la recién fundada capital española. Gonzalo escribió un relato que por lo general apoya el de Pedro de Alvarado. El hermano de Pedro de Alvarado, Jorge, escribió otro relato al rey de España, afirmando que fue su propia campaña de 1527-1529 la que estableció la colonia española. Bernal Díaz del Castillo escribió una larga relación de la conquista de México y las regiones vecinas, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Su relato de la conquista de Guatemala coincide en general con el de los Alvarados. Terminó de escribir su relato en 1568, unos cuarenta años después de las campañas que se describen. Hernán Cortés narró su expedición en Honduras en la quinta de sus Cartas de Relación, en la que detalla el cruce de lo que hoy es el departamento de Petén en Guatemala. El fraile Bartolomé de las Casas, O.P., escribió un relato con mucho más crítico sobre la conquista española de América, e incluyó los relatos de algunos incidentes en Guatemala. Su libro, titulado Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias, fue publicado por primera vez en 1552 en Sevilla.

Los tlaxcaltecas también escribieron sus propios relatos. Entre estos se incluía una carta al rey español en la cual se quejaban de los maltratos que habían recibido de los españoles una vez que la campaña hubo terminado. Otros relatos eran formularios rellenados ante los magistrados coloniales con el fin de protestar y presentar una solicitud de recompensa por sus servicios. Han sobrevivido también dos relatos gráficos, pintados en la tradición estilizada pictográfica indígena: el Lienzo de Quauhquechollan, que fue pintado probablemente en Ciudad Vieja en la década de 1530, y el Lienzo de Tlaxcala, realizado en Tlaxcala.

El punto de vista de los mayas vencidos se expresa en varios documentos indígenas, como los Anales de los cakchiqueles que constituyen la crónica Xajil en la que se narra la historia de los kakchiqueles desde su creación mítica hasta 1619, incluyendo la conquista española. Otro ejemplo es la carta al rey español escrita en 1571 por la nobleza vencida de los tzu'tujiles de Santiago Atitlán describe la intensa explotación de los pueblos sometidos.

Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán era un historiador colonial guatemalteco de origen español que escribió La Recordación Florida, también llamada Historia de Guatemala. El libro, escrito en 1690, se considera una de las obras más importantes de la historia de Guatemala y es el primero escrito por un autor criollo. La información presentada por De Fuentes y Guzmán con respecto al tamaño de la población indígena y al de sus respectivos ejércitos ha sido corroborada a menudo en investigaciones de campo.

Antecedentes de la visita Cristóbal Colón descubrió el Nuevo Mundo para la Corona de Castilla en 1492. Posteriormente, aventureros privados entraron en tratos con la Corona española para conquistar las tierras recién descubiertas a cambio de ingresos fiscales y la potestad de gobernarlas. En las primeras décadas después del descubrimiento de las nuevas tierras, los españoles colonizaron el Caribe y establecieron un centro de operaciones en la isla de Cuba. Tras escuchar rumores de las riquezas del Imperio azteca que se extendía por el continente, al oeste de la isla, Hernán Cortés salió en 1519 con once naves para explorar la costa mexicana. En 1520 un soldado español llegó a México con la viruela; como consecuencia, epidemias devastadoras azotaron las poblaciones nativas de América. En agosto de 1521, la capital azteca de Tenochtitlan había caído ya en manos de los españoles. En menos de tres años desde la caída de Tenochtitlan, los españoles lograron conquistar gran parte de México, extendiendo sus campañas por el sur hasta el istmo de Tehuantepec. El territorio recién conquistado se convirtió en Nueva España, dirigida por un virrey, quien respondía ante el rey de España a través del Consejo de Indias. Hernán Cortés recibió informes de tierras ricas y pobladas en el sur y envió a Pedro de Alvarado a explorar la región.

Guatemala antes de la conquista thumb|left|Mapa en relieve de Guatemala mostrando las tres principales áreas geográficas: las tierras bajas del sur, las tierras altas y las tierras bajas de Petén en el norte|alt=Guatemala está situada entre el océano Pacífico en el sur y el mar Caribe en el noreste. La franja de la Sierra Madre se extiende de México en el oeste, hacia el centro y sur de Guatemala penetrando en El Salvador y Honduras al este. El norte está dominado por una amplia llanura de tierras bajas que se extiende hacia el este en Belice y hacia el norte en México. En el sur, una llanura estrecha separa la Sierra Madre del océano Pacífico. En el siglo , el territorio que hoy conforma Guatemala estaba dividido en varias ciudades-Estado continuamente envueltas en conflictos. Los más importantes eran los reinos de los pueblos k'iche', kakchiquel, tzu'tujil, chajoma, mam, poqomam y nahua. Todos eran pueblos mayas, con excepción de los nahuas (también denominados pipiles), un pueblo relacionado con los aztecas que tenía una serie de pequeñas ciudades-Estado a lo largo de la costa del Pacífico en la llanura del sur de Guatemala y El Salvador. En Guatemala, la capital de los nahuas se encontraba en Itzcuintepec. Los xincas, otro pueblo indígena que no pertenecía a la cultura maya, vivían en el sureste de la zona costera del Pacífico. A la llegada de los españoles, la civilización maya ya existía desde hacía miles de años y había conocido el auge y la caída de grandes ciudades. Sin embargo, los mayas nunca se habían unificado en un solo imperio.

En vísperas de la conquista, el altiplano de Guatemala estaba dominado por varios poderosos Estados mayas. En los siglos que precedieron a la llegada de los españoles, los k'iche', apoyados por los kakchiqueles, habían creado un pequeño imperio que abarcaba gran parte del altiplano occidental de Guatemala y la llanura costera del Pacífico. Sin embargo, en el siglo , los aliados kakchiqueles se rebelaron contra la hegemonía de los k'iche' y fundaron un nuevo reino en el sureste del altiplano, cuya capital era Iximché. En las décadas anteriores a la invasión española, el reino kakchiquel logró erosionar la supremacía del k'iche'. Otros grupos del altiplano occidental eran los tzu'tujiles de los territorios cercanos al lago de Atitlán, los mames del altiplano occidental y los poqomames del altiplano oriental.