El marquesado de Monteflorido es un título nobiliario español, de Castilla. Fue concedido por el rey Carlos III, con el vizcondado previo de San Antonio y mediante real decreto de 26 de noviembre de 1770 y real despacho de 17 de septiembre de 1771, en favor de Felipe Sergeant y Salcedo, noble y hacendado de Castilleja de la Cuesta, natural de Sevilla y oriundo de Flandes, regidor perpetuo de la ciudad de Amberes.Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino. Guía de Títulos (en línea; búsqueda: «Monteflorido»). Consultada el 8 de agosto de 2023.Roberto Moreno Morrison. Guía nobiliaria de España 1945-1947 (Madrid: Diputación de la Grandeza, 1947), p. 302.Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles: 2021 (Madrid: Hidalguía, 2021), s.v. «Monteflorido, Marqués de» (pp. 574-575).M. Zabala Menéndez, op. cit, p. 271.Jorge Valverde Fraikin. Títulos nobiliarios andaluces: genealogía y toponimia (Granada: Andalucía, 1991), p. 363.Certificación de carta de pago de media annata por don Felipe Sergeant y Salcedo, causada por la merced de títulos de Vizconde de San Antonio, cancelado, y Marqués de Monteflorido. 14 de septiembre de 1771. AHN, Consejos, leg. 11759, a. 1771, exp. 17.
El concesionario era dueño de la hacienda de San Rafael en Castilleja de la Cuesta, estaba empadronado como hidalgo en esta villa desde 1764, en virtud de real provisión,El futuro marqués de Monteflorido, vecino de Sevilla, probó su nobleza ante la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Granada en pleito litigado contra el fiscal de S.M. y contra el concejo de Castilleja de la Cuesta, donde era hacendado pero se le negaba el alistamiento como hidalgo. En 1764 ganó real provisión de hidalguía y el concejo le recibió en su estado noble y le empadronó con dicha calidad. En el ARChG obran dos reales provisiones, ambas de 1764: una dirigida al interesado y otra al concejo de Castilleja de la Cuesta (sig. C4674-304 y C4850-060, antiguas 301-170-304 y 302-343-60). Así como el expediente de recibimiento en estado conocido de Felipe Sergeant y Salcedo por el repetido concejo, también de 1764 (sig. C14838-003, antigua 303-463-17). Archivo de la Real Chancillería de Granada. Sección de Hidalguía: Inventario (Granada: Real Maestranza, 1985), v. II, p. 358. Catálogo en línea Archivaweb (búsqueda: Sergeant). y fue elegido su alcalde por el estado noble en 1776. Poseyó una importante colección de pintura, y se conserva un retrato suyo pintado en 1772 por un seguidor de Alonso Miguel de Tovar.El 21 de septiembre de 2021 se vendió en la casa de subastas Segre de Madrid un retrato del primer marqués de Monteflorido atribuido a un seguidor de Alonso Miguel de Tovar. Óleo sobre lienzo (49 x 42 cm), titulado y fechado. El cuadro representa a un joven caballero vestido a la moda francesa del XVIII: con peluca empolvada, chupa ocre y manto bermellón flotante. Muestra más de medio cuerpo, girado tres cuartos a la derecha y con el rostro casi de frente, la mano derecha apoyada en la cadera y la izquierda en un pedestal. El cortinaje que hace de fondo, también ocre, deja ver por un flanco un paisaje caliginoso. Se inscribe en un fingido marco ovalado, siguiendo un modelo flamenco ya usado por Murillo, Schut, Valdés Leal y el propio Tovar. En las dos esquinas inferiores, sendos letreros sobrepintados rezan: « y .» «, y .» En la superior izquierda hay, también sobrepintado, un gran escudo de armas con ocho cuarteles y escusón de Sergeant (las de las estrellas), timbrado de yelmo con corona de marqués, cimeras y lambrequines. Era el lote 169-A de esta subasta de pinturas y esculturas, con precio de salida de 1.200 €, y se remató en 7.500 €. Véanse una buena fotografía publicada por MutualArt y la descripción del lote en el catálogo de Subastas Segre (p. 171). Daniel Díaz, «Soledad Sevilla y Úrculo triunfan en Segre», en Ars Magazine (22 de septiembre de 2021); «Retrato de don Felipe Sergeant y Salcedo, I marqués de Monteflorido, 1772» (2021), en MutualArt.com. Y véanse también en Facebook varias publicaciones del pintor sevillano Chema Rodríguez, que en 2022 hizo una copia de este cuadro por encargo de la actual marquesa de Monteflorido (vídeo y fotos: 1, 2, 3). Su linaje gozaba en Flandes de patente de nobleza hereditaria desde 1614.Daniel Juric. «Hendecourt les Ransart» (2013, act. 2016), en L'armorial des villes et des villages de France. Consultado el 9 de febrero de 2021.Patente de nobleza hereditaria en el condado de Artois, dada en Bruselas el 20 de junio de 1614 por el archiduque Alberto y la infanta Isabel Clara Eugenia, señores de los Países Bajos Españoles, y que fue registrada en Lila, en favor de Louis le Sergeant, señor de Beauvrain y de Hendecordel [Beaurains y Hendecourt-lès-Ransart, hoy comunas francesas del departamento de Paso de Calais], abogado del Consejo provincial de Artois. Sus armas: de sinople [sic, pero azur], tres gavillas de trigo de oro ceñidas de gules. M.D.**** S.D.H.** [Jean Charles Joseph de Vegiano, Seigneur d'Hovel]. Nobiliaire des Pays-Bas et du comté de Bourgogne, partie (Louvain: J. Jacobs, 1760), p. 166.
Este título nobiliario es de sucesión regular, pues el concesionario murió sin haber fundado mayorazgo y tampoco lo hizo ninguno de sus sucesores.
En 1908 fue rehabilitado por el rey Alfonso XIII en favor de Eduardo Benjumea y Zayas, tataranieto del concesionario.Real Decreto de Alfonso XIII rehabilitando, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, el título de Marqués de Monteflorido a favor de don Eduardo Benjumea y Zayas, para sí, sus hijos y sucesores legítimos. 6 de abril de 1908. Publicado en la Gaceta de Madrid n.º 107, de 16 de abril de 1908, p. 241. A partir de 1960 se entablaron reiterados pleitos de mejor derecho que provocaron tres saltos de línea en otras tantas sucesiones de la merced, hasta que en 1973 recayó en la actual marquesa.
Los marqueses de Monteflorido han sido hacendados, militares y políticos, y han tenido propiedades y residencias en Castilleja de la Cuesta, Arahal y Sevilla.
El genealogista y toponimista Jorge Valverde Fraikin cree que la denominación alude a alguna propiedad del concesionario en la provincia de Sevilla, aunque declara no haber podido localizarla.Apuntamos como mera conjetura, aunque verosímil, que «Monteflorido» pudo ser un nombre alternativo para la hacienda de San Rafael, al término de Castilleja de la Cuesta. Adoptado precisamente por el primer marqués y elegido como denominación eufónica para su título, pero que no llegaría a tener curso como topónimo por no haber seguido dicha propiedad en su descendencia.
Lista de marqueses de Monteflorido
<small>Titular <small>Periodo Creación por Carlos IIIIFelipe Sergeant y Salcedo1771-1788IIJosé María Sergeant y Mendívil1788-c.1842IIIBernardo Sergeant y Vilardellc.1843-1844IVAntonio María Sergeant y Mendívil1844-1846 Rehabilitación por Alfonso XIIIVEduardo Benjumea y Zayas 1908-1939VISantiago Benjumea y López 1940-1964VIICarlos Piñar y Pickman1964-1969«VIII»Miguel Ángel de Torres y Delgado1969-1973VIIIMaría del Pilar González-Green y Magro 1973-hoy Notas sobre el número de titulares y sus ordinales.Bernardo Sergeant y Vilardell era hijo supérstite único del segundo marqués, pero renunció al título poco después de morir su padre en favor de su tío Antonio Sergeant y Mendívil, que sucedió en 1844. Por este motivo, la generalidad de los genealogistas que se ocupan de esta familia le excluyen de la relación de titulares de la merced, y en consecuencia asignan distintos ordinales a los marqueses ulteriores. Así, Valverde Fraikin, en su árbol de sucesión del marquesado (loc. cit.), menciona a Bernardo como heredero renunciante, pero no le cuenta como marqués; Lythgoe (loc. cit.) le llama III marqués entre interrogaciones, pero reserva el mismo ordinal para su sucesor (y correlativos para los siguientes), y numerosos autores aluden a Eduardo Benjumea y Zayas como IV marqués de Monteflorido: entre ellos, Margarita Zabala (op. cit.) y M. J. García Amador (en su web cit.) Sin embargo, en el presente artículo contamos a Bernardo Sergeant como poseedor efectivo y legal del título, aunque lo fuera fugazmente, atendiendo a que el edicto que anunciaba la aceptación de su renuncia expresa que se le había despachado real carta, posteriormente cancelada. Y en consecuencia, asignamos diferentes ordinales a los marqueses posteriores.No hemos hallado constancia documental de que Antonio Sergeant y Mendívil sucediera efectivamente en el título en 1844, a raíz de la renuncia de su sobrino Bernardo. En todo caso, no pudo ostentarlo más de dos años, pues murió en 1846. Por entonces, la Guía de Forasteros no había empezado a publicar la nómina de poseedores de títulos nobiliarios. Pero parece inverosímil que no sacara carta después de haber presentado a la reina su aceptación de la renuncia del causante. Basándose probablemente en este indicio, le tienen por III marqués de Monteflorido algunos de los autores que tratan de esta merced: Margarita Zabala (op. cit., p. 273), Valverde Fraikin (loc. cit.) y D. Lythgoe (loc. cit.) Sin embargo, Roberto Moreno Morrison descuenta de la lista de marqueses no solo a Bernardo, sino también a su tío Antonio, asignando a Eduardo Benjumea y Zayas el ordinal III y a Santiago Benjumea y López el IV. Y siguiendo a este autor, el Elenco de 2021 (p. 574), en su relación (no numerada) de «Titulares anteriores» de la merced, omite a Bernardo y a Antonio. Una explicación probable de esta exclusión se encuentra en el expediente de rehabilitación de 1908, al que Moreno tuvo acceso. Pues Eduardo Benjumea solicitó y obtuvo la rehabilitación de la merced como «tercer titular», declarando que el último poseedor legal había sido José María Sergeant y Mendívil, con anuencia de la Administración y de sus órganos consultivos.En cuanto a Miguel Ángel de Torres y Delgado, más conocido por su título de marqués de Villa Real de Purullena, obtuvo en 1968 sentencia del Tribunal Supremo que declaraba su mejor derecho al marquesado de Monteflorido, y al año siguiente se dictó un decreto de la Jefatura del Estado que en ejecución de dicha sentencia mandaba expedir carta a su favor. Pero llegado a este punto desistió de su pretensión, no pagó los derechos y parece que renunció, sin que se le llegara a expedir carta. Por lo que, en rigor jurídico, no fue poseedor legal de la merced. Por eso no le asignamos ordinal. Sin embargo, figuró como marqués de Monteflorido en dos ediciones del Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles: 1971 (p. 217) y 1972 (p. 226). En ambas aparece como titular «el marqués de Villa Real de Purullena», con fecha de BOE 1 de abril de 1969; en 1973 (p. 294) aparece ya el título como «vacante». Y le incluye también esta publicación en la relación de titulares anteriores de la merced que se inserta en sus últimas ediciones (2016, p. 474; 2021, p. 574).Ya que en las notas precedentes hemos pasado revista a los diversos autores que exponen la sucesión de este marquesado, haremos mención de un prestigioso genealogista que publicó una reseña del mismo que hemos excluido de la bibliografía: Julio de Atienza y Navajas, barón de Cobos de Belchite, en su trabajo «Grandezas y títulos del Reino concedidos, rehabilitados y autorizados por S.M. el Rey Don Alfonso XIII (1886-1931)», publicado por entregas en Hidalguía entre 1959 y 1963. Lo tocante a Monteflorido, en el n.º 51 de dicha revista (marzo-abril de 1962), pp. 294-295. Según esta breve reseña —muy pobre en datos, plagada de graves errores y omisiones— Eduardo Benjumea y Zayas fue el segundo titular.
Historia genealógica
Concesionario
Este título fue concesión del rey Carlos III, por real decreto de 26 de noviembre de 1770 y real despacho de 17 de septiembre de 1771, en favor de