El siniestro del crucero italiano Costa Concordia, que incluye el choque y el posterior encallamiento y hundimiento parcial, sucedió el viernes 13 de enero de 2012, después de chocar contra una roca de la costa italiana. El barco naufragó frente a la isla de Giglio (de poco más de 1500 habitantes), en Toscana, lo que requirió la evacuación de las 4229 personas a bordo; el número de rescatados superó la capacidad de hospedaje de la pequeña isla, y, en ausencia de otras viviendas, las autoridades abrieron las puertas de los colegios, guarderías infantiles, hoteles e iglesias.

32 personas murieron, entre pasajeros y tripulación, 64 personas resultaron heridas (tres de ellas de gravedad). El capitán, Francesco Schettino, y el primer oficial, Ciro Ambrosio, fueron arrestados bajo sospecha de homicidio involuntario después de navegar mucho más cerca de la orilla de lo permitido. Schettino fue posteriormente liberado el 5 de julio, y finalmente condenado a 16 años de cárcel por el Tribunal Supremo de Italia.

La nave fue adrizada con éxito a mediados de septiembre de 2013 en una operación sin precedentes en la historia naval, para ser posteriormente reflotada en 2014, trasladada al desguace y desguazada totalmente en 2017. El complejo rescate, del que participó un equipo de 500 técnicos y 30 naves, costó 600 millones de euros, y representa un hito en la historia de los cruceros.

El Concordia entró al servicio de Costa Cruceros el 7 de julio de 2006, siendo el barco más grande construido en Italia hasta ese momento, y costó 450 millones de euros. Con sus 114 500 toneladas, es el naufragio de mayor tonelaje de la Historia y los analistas del sector estiman que se trata de un siniestro total.

Naufragio thumb|izq|Vista de perfil del Costa Concordia en Palma de Mallorca en septiembre de 2011, unos meses antes del accidente. thumb|Imagen icónica del Costa Concordia de costado tras el accidente. thumb|Parte del casco del Costa Concordia tras el choque. miniatura|Mapa de la ruta seguida tras la colisión del Costa Concordia (en inglés).

A principios de enero del año 2012 el Costa Concordia tenía programado un viaje de una semana por el mar Mediterráneo haciendo escalas en Savona, Marsella, Barcelona, Palma de Mallorca, Cagliari y Palermo.

En la noche del 13 de enero de 2012 el Costa Concordia, con 3.206 pasajeros y 1.023 tripulantes a bordo, navegaba frente a la isla del Giglio cuando el costado de babor del barco chocó contra un arrecife a las 21:42 o 21:45 hora local. El arrecife está cartografiado como un área conocida como Le Scole ('las rocas' en el dialecto local), a unos 800 metros al sur de la entrada al puerto de Giglio Porto, en la costa este de la isla.

El punto de impacto inicial se encontraba a 8 metros bajo el agua en Scola Piccoia ('pequeña roca'), la roca más expuesta al mar de Le Scole, que abrió un corte de 35 metros en el costado de babor del Costa Concordia debajo de la línea de flotación. El impacto cortó dos largas tiras de acero del casco del barco; estas fueron encontradas más tarde en el fondo del mar a 92 y 96 metros de la isla. Unos minutos después del impacto, el jefe de la sala de máquinas advirtió al capitán del barco, Francesco Schettino, que el casco tenía un desgarro irreparable de 35 metros a través del cual entró agua y sumergió los generadores y motores.

Sin propulsión y sin energía eléctrica de emergencia, el Costa Concordia se movió por inercia y por la configuración de sus timones, y continuó hacia el norte desde Le Scole hasta mucho más allá de Giglio Porto. El capitán Schettino dijo que varios instrumentos no funcionaban. Los informes difieren sobre si el barco se inclinó hacia babor poco después del impacto y cuándo comenzó a inclinarse hacia estribor. A las 22:10, el Costa Concordia giró hacia el sur. El barco se inclinó a estribor, inicialmente unos 20°, y se detuvo a las 22:44 en Punta Gabbianara en unos 20 metros de agua con un ángulo de escora de unos 70°. Schettino atribuyó el encallamiento final del barco en Punta Gabbianara a su propio esfuerzo por maniobrarlo allí; por el contrario, el 3 de febrero, el jefe de la Guardia Costera italiana testificó que el encallamiento final del buque podría no haber estado relacionado con ningún intento de maniobrar el barco y que podría simplemente haber ido a la deriva por los vientos predominantes esa noche. En esta posición se pudo observar una brecha de en el lado de babor, y una gran roca incrustada en el casco del navío.

Un funcionario local dijo que el barco se había desviado de su curso esperado, posiblemente para dar a los pasajeros una vista nocturna del puerto de Giglio, en la costa este de la isla."Italian Ship Captain Detained as Probe Goes On" (14 de enero 2012) Wall Street Journal Además, el capitán admitió que se encontraba navegando sin el sistema de navegación computarizado del barco: "estaba navegando a la vista, ya que conocía el fondo del mar en esa zona muy bien, había hecho ese movimiento unas tres o cuatro veces". Costa Cruceros luego confirmó que "no era una ruta (definida por la computadora) para pasar por Giglio". El director ejecutivo de Costa Cruceros, Pier Luigi Foschi, explicó que todos los navíos tienen una ruta programada por computadora y alarmas, tanto visuales como sonoras, que se activan "si el barco se desvía por cualquier motivo de la ruta almacenada en la computadora y controlada por el GPS", pero que estas alarmas podían ser desactivadas "manualmente".

Se alegó más tarde que Schettino se acercó a Giglio a petición del chef del Concordia, por ser oriundo de allí.

El barco perdió el fluido eléctrico en las cabinas poco tiempo después de la colisión inicial, al haberse inundado la sala de generadores diésel. La cámara del barco muestra la última actualización el 13 de enero a las 20:31 GMT.

Los pasajeros estaban en el comedor cuando hubo un repentino y fuerte golpe, que un tripulante (hablando en el intercomunicador) describe como "falla eléctrica". El auxiliar de cabina Deodato Ordona recordó que casi una hora antes de que la emergencia general fuera anunciada: "Les dijimos a los huéspedes que todo estaba bien y bajo control y tratamos de detener el pánico" a la vez un sobreviviente dijo: "El barco comenzó a temblar. El ruido –hubo pánico, como en una película, platos estrellándose contra el suelo, gente corriendo, gente rodando por las escaleras,". aquellos a bordo del barco dijeron que el barco repentinamente se escoró hacia babor. Más tarde se aconsejó a los pasajeros que se pusieran sus chalecos salvavidas. Cuando más tarde el barco gira, intentando ingresar al puerto, empezó a escorarse aproximadamente 20° a estribor, el cambio creó problemas para el lanzamiento de los botes salvavidas. El presidente de Costa Crociere, Gianni Onorato, dijo que la evacuación normal de los botes salvavidas se había vuelto "casi imposible" porque el barco se escoró muy rápido.

Al parecer pocos minutos después del impacto, el capitán fue advertido por el jefe de la sala de máquinas de que la ruptura que había producido en el casco se trataba de una brecha de 70 metros de largo.

Durante una conferencia de prensa dada el 15 de enero, los representantes de Costa Cruceros declararon: "Estamos realizando las investigaciones necesarias para saber qué salió mal a bordo del Costa Concordia. Mientras se realizan las investigaciones, datos preliminares indican que hubo reiterados errores humanos graves por parte del capitán del barco, Francesco Schettino, que repararon en graves consecuencias. La ruta seguida por el barco hizo que estuviera muy cerca de la costa, por lo que la decisión tomada por el capitán aparenta no haber seguido los procedimientos estándar de emergencia de Costa. Esto contrasta con testimonios dichos por el capitán y sus representantes. Hablando para la televisión local, el capitán del barco insistió en que las rocas contra las que había chocado el Concordia no estaban señaladas en los mapas marítimos. Pero el portavoz de los guardacostas locales, insistió en lo contrario. Un pescador local afirmó que las costas de la isla de Giglio son conocidas por sus fondos rocosos.

Evacuación y esfuerzos de rescate thumb|Pasajeros rescatados se reúnen en tierra.

Algunos pasajeros saltaron al agua, mientras que otros, preparados para evacuar el barco, se retrasaron hasta 45 minutos, ya que miembros de la tripulación se resistían a bajar los botes salvavidas de inmediato. Tres personas fueron reportadas como ahogadas después de saltar del barco, y otras siete estaban gravemente heridas. El jefe de los bomberos de la localidad, Ennio Aquilino, dijo que sus hombres sacaron a 100 personas del mar y salvaron alrededor de 60 personas más que estaban atrapadas en el barco." En posteriores reportajes, Gregorio De Falco, el comandante en tierra a cargo de dirigir las operaciones de rescate desde la capitanía de Livorno, aseguró que "El problema de esa evacuación fue que se perdió demasiado tiempo. 50 minutos en declarar la emergencia y otros 20 antes de declarar la evacuación. Si no hubiéramos tenido esa demora, los habríamos salvado a todos casi seguramente."

Las primeras fotografías tomadas a luz del día mostraron el barco reclinado sobre su lado de estribor y medio sumergido, no muy lejos del puerto de Giglio. Cinco helicópteros de la Fuerza Aérea Italiana tomaron turnos para hacer rescates aéreos de sobrevivientes que aún permanecían en la nave y llevarlos a un sitio seguro."'Titanic' Chaos After Italian Cruise Ship Grounds" (NPR/Associated Press)

El 14 de enero, mientras la acción de Schettino lo convertía en una figura mundial, unos buzos buscaron en las aguas hasta las 18:00 y se detuvieron por la noche. Buzos y bomberos prosiguieron con la búsqueda de sobrevivientes que podrían haber quedado atrapados, y rescataron con vida a una pareja de recién casados, Han Gi-Duk y Jung Hye-Jin de Corea del Sur atrapados en una cabina de dos pisos por encima de la línea de agua,"New search for missing passengers" (Gazette Live UK) y al tripulante italiano Manrico Giampedroni con una fractura en la pierna el domingo 15. Un buzo dijo que en el proceso de rescate podrían encontrar un camino dentro del barco y amarrar obstáculos tales como colchones, antes de hacer ruido para alertar a las personas atrapadas. El viento desplazaba al Concordia mientras este contaminaba el agua con sus pérdidas líquidas.

El 15 de enero de 2013 los municipios de Isla del Giglio y Monte Argentario fueron condecorados con el máximo galardón civil italiano, la Medalla de Oro al Mérito Civil concedida por el presidente de la República por el compromiso de los ciudadanos, administradores y las instituciones locales en el rescate de los sobrevivientes del buque Costa Concordia.https://web.archive.org/web/20131015213842/http://www.giglionews.it/2013011459379/news/isola-del-giglio/domani-per-il-giglio-la-medaglia-al-merito-civile.html

Pasajeros y personal