El departamento de Malargüe es el más meridional de los 18 en los que se divide la provincia de Mendoza, Argentina, siendo su capital de nombre homónimo.
Toponimia
El nombre "Malargüe" es una derivación de las palabras mapuches "malal" —barda, especie de corral que aprovechaba pequeñas elevaciones del terreno rodeadas por un corte, donde se encerraban animales— y "hue" (lugar).
Historia
Antecedentes
Pueblo originario y época colonial
La zona fue habitada desde tiempos prehispánicos por diferentes grupos de cazadores y recolectores. Al momento de la llegada de los españoles la región estaba poblada por diferentes grupos de puelches, y después de 1770, también por huiliches y pehuenches.Durán (año 2000).
La zona fue explorada en diciembre de 1552 por Francisco de Villagra con sus setenta hombres a caballo.
Consecuencias de la última batalla de la independencia chilena
El brigadier argentino Antonio González Balcarce quien fuera el nuevo comandante del Ejército de los Andes desde el 26 de diciembre de 1818, durante la Segunda campaña al sur de Chile, triunfaría en la Batalla del Biobío el 19 de enero de 1819. A partir de este momento, los criollos realistas Pincheira pasarían al lado oriental de la cordillera, dando comienzo a lo que posteriormente se llamaría “Guerra a Muerte”.
Desde entonces sus aliados mapuches boroanos comenzarían a dominar las rutas de circulación de ganados y bienes, y a partir del cual realizarían sus correrías alcanzando el norte de la Patagonia nominalmente argentina y a las provincias rioplatenses de Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires que desde 1820 se había anexado la Comandancia de Patagones a su jurisdicción, también asediada por los mismos aborígenes.Barros Arana, Diego en "Historia general de Chile" (Tº XI, Ed. Universitaria). Los grandes caciques residirían en los enclaves estratégicos de Leuvucó, Salinas Grandes, Caleufú, entre otros lugares, disputando esas tierras a los ranqueles y a los originarios querandíes —prácticamente extintos— y pampas viejos, hasta mixogenizarlos por completo ya que en sus invasiones asesinaban a los hombres y secuestraban a sus mujeres.Bandieri, Susana; con Orietta Favaro y Marta B. Morinelli en "Historia de Neuquén" (p. 88, Ed. Plus Ultra, año 1993).
De esta manera también se formarían establecimientos en el valle de Varvarco, en las lagunas de EpulafquenBandieri, Susana; con Orietta Favaro y Marta B. Morinelli (op. cit, p. 105). en donde tendrían un fortín y una aldea poblada por miles de habitantes, además de otros puntos a ambos lados de la cordillera de los Andes, como los establecimientos de «Butalón» ubicado en la orilla norte del arroyo Malal Caballo (un afluente oriental del curso superior del río Neuquén), el de «Roble Huacho» ubicado del lado occidental cordillerano —al noroeste de las lagunas antes citadas, sobre la orilla izquierda del río Ñuble y enfrente de la desembocadura del arroyo Chureo— y el de «Atuel»Morales Guiñazú, Fernando (op. cit., p. 22). El autor los llama "castillos de Pincheyra, en Malalhue", siendo estas en realidad unas formaciones rocosas naturales también utilizadas como refugio por lo hermanos Pincheira, que simulaban fortalezas medievales y que al estar erosionadas por el viento se tallaron cuevas en su estructura. en las juntas del homónimo y el río Salado —a 20 km sursudeste de la actual localidad de El Sosneado, en el departamento mendocino de Malargüe— convirtiéndose estos en los cinco reductos utilizado por estos seis hermanos cuatreros realistas chilenos y por algunos caciques pehuenches y huiliches aliados.Morales Guiñazú, Fernando; en "Primitivos habitantes de Mendoza. Huarpes, puelches, pehuenches y aucas, su lucha, su desaparición" (p. 119, Ed. Best Hermanos, 310 págs., año 1938).Belber, Isidro; en "Los Pincheiras"
Posteriormente poseyeron en este territorio nominal mendocino otros refugios como «El Manzanito», «Payén Matru» y «Jirones», y en las llanuras pampeanas (de la actual provincia homónima), tenían otros dos: uno en Chical Co —a 60 km oesudoeste de la actual localidad de Algarrobo del Águila— y otro llamado Limay Mahuida (ubicado en el futuro departamento homónimo).Bandieri, Susana, con Martha Bechis, Eduardo Cavieres en "Cruzando la cordillera... La frontera argentino-chilena como espacio social" (p. 58, Ed. CEHIR de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional del Comahue, 486 págs., año 2001). Estos serían vencidos por el gobierno chileno el 14 de enero de 1832, luego de la Batalla de las lagunas de Epulafquen.
Lenta infiltración chilena en territorio nor-patagónico rioplatense
Hacia 1842, durante la presidencia del chileno Manuel Bulnes, la zona de Varvarco —en la región norte de la actual provincia argentina de Neuquén— se convertiría en un centro importante de cría de ganado vacuno, donde los indígenas pehuenches ya araucanizados hacia principios de siglo, arrendaban tierras cobrando un canon a ganaderos de la vecina república que usaban asimismo el lugar para engordar el ganado en la región, aquel que les vendían los mapuches boroanos productos de malones a las estancias pampeanas argentinas,Morales Guiñazú, Fernando (op. cit., p. 184). y así poder cruzarlos a través de la cordillera de los Andes. Pasaría a ser el único centro poblado por blancos en la vertiente oriental cordillerana y al sur del Cuyo pero mantenido por un país extranjero.Yrarrázaval Larraín, José Miguel; en "La Patagonia: Errores geográficos y diplomáticos" (p. 73, Ed. Andrés Bello, Santiago de Chile, 1966).Sitio oficial de Neuquén-Patagonia Argentina. Reseña Histórica: "Corredor Neuquén Norte".
Fortín de Malalhue y Villa del Milagro
Para evitar el avance chileno y su alianza con caciques locales, en 1846, el capitán Juan Troncoso erigió el «Fortín Malalhue» y el nuevo gobernador mendocino Pedro Pascual Segura transfería poco tiempo después al coronel Juan Antonio Rodríguez, como premio a los servicios prestados al gobernador antecesor José Félix Aldao, unos campos fiscales llamados «Terrenos de la Cordillera» —actual Valle Hermoso— y los campos de El Chacay —en donde ocurriera lo que se conoce como Masacre o Tragedia homónima del 11 de junio de 1830— quien fuera el comandante de la Frontera Sud y que fundara al año siguiente la «Villa del Milagro», entre el río Malargüe y el arroyo El Chacay.Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales en "Revista de estudios regionales" (Vol. 21-26, pp. 58 y 148, Ed. CEIDER, año 1999). Rodríguez recién informaría este segundo hecho al gobierno central el 1.º de octubre de 1847, al mismo tiempo que mandaba a realizar en la misma fecha el primer censo y padrón de la zona de su jurisdicción, contando la villa neofundada con 120 habitantes.Morales Guiñazú, Fernando (op. cit., pp. 3, 127, 140-141 y 158).
Al exigir refuerzos al nuevo gobernador mendocino Alejo Mallea en 1848, luego de la amenaza chilena que se había pronunciado a favor de sus arrendatarios compatriotas al este cordillerano de la zona de Varvarco, y al negárselos, se rebelaría en su contra. En diciembre del corriente, dicho gobernador lo declararía de forma injusta como oficialmente insurrecto al coronel Rodríguez, requiriendo los auxilios del gobernador sanjuanino Nazario Benavídez, el cual marcharía con su ejército y al apresarlo, le ofrecería el indulto a cambio de que depusiera las armas. Rodríguez lo aceptó pero poco tiempo después volvería a ponerse en contra de Mallea al ordenarle el abandono de la avanzada mendocina sureña, por lo que Benavídez esta vez marcharía rápidamente a confrontarlo, venciéndolo en el combate de Coihueco, siendo Rodríguez detenido y llevado a San Rafael, en donde sería ejecutado. Con el tiempo y por falta de defensas, el fortín y la villa serían gradualmente abandonados. Por ley del 23 de enero de 1860, ordenaba la restitución de los bienes y propiedades a la viuda del coronel y a su hijo Ulises Rodríguez.Morales Guiñazú (op. cit., p. 144)
Luego de veinte años de dejadez por parte del gobierno mendocino, en el año 1870, los nuevos propietarios del arruinado fortín pasarían a restaurarlo para servir nuevamente de defensa ante los malones. Cerca del mismo, en 1875, el teniente coronel Rufino Ortega a quien el año anterior se le diera el usufructo del campo El ChacayMaza, Juan Isidro (op. cit., p. 181). y además de ser propietario de la estancia «Cañada Colorada», fundaría un molino harinero.Ruta 40, Malargüe - Información turística (por Turismo Ruta 40)
Fuerte General San Martín
En 1876, el general Julio A. Roca quien fuera en aquel tiempo jefe de Fronteras, ordenaría al teniente coronel Luis Tejedor construir otro fortín a 25 km al norte del anterior, en el paraje El Alamito que se ubicaba al sur del río Atuel cercano a la confluencia con el río Salado, sobre el camino entre el cerro Coihueco y el arroyo El Chacay, y dándole el nombre de «Fuerte General San Martín» —actualmente es más conocido por el nombre del paraje, como «Fortín El Alamito»— en el cual solo permanecería hasta diez días dejando como encargado del mismo al sargento mayor Saturnino Torres y una dotación de cinco oficiales y ciento cincuenta soldados. Luego Tejedor pasaría a las salinas de Nihuil para fundar un pequeño fortín dotándolo de un oficial y dieciséis soldados.Maza, Juan Isidro; en "Toponimia, tradiciones y leyendas mendocinas" (p. 184, Ed. Fundación Banco de Boston, 315 págs., año 1990).
El fortín El Alamito o más bien el «Fuerte General San Martín», presentaba varias habitaciones con ventanas y techo de paja, y puertas de madera lisa; las habitaciones tenían incorporada una letrina. También había algunas cuadras para los caballos y un hospital que constaba de tres cuartos y una cocina. En cuanto al armamento pesado, solo habría cuatro cañones, además de poseer un mangrullo para divisar mejor al enemigo, estando todo rodeado por una empalizada.Inventario realizado en el «Fuerte General San Martín» (del año 1877). Cita que en ese año las habitaciones y la cocina estaban ruinosas y que uno de los cañones estaba inservible. Consecuentemente, de este dependían algunos otros más pequeños que desaparecerían con el tiempo, como el «Fortín de Las Juntas» —en el paraje aborigen de Trafman o Lomas Negras, ubicado en donde se unen los ríos Salado y Atuel, cerca del antiguo real refugio pincheirista de «Atuel», y que actualmente sea una localidad rural— y el «Fortín Nihuil» (en este último surgiría una villa, en 1912, por mandato del entonces gobernador mendocino Ortega Molina que era el propietario de la estancia anteriormente citada).Maza, Juan Isidro (op. cit., pp. 214-215). miniaturadeimagen|Estación Malargüe, FFCC San Martín.
Conformación departamental y Villa de Malargüe
El 30 de abril de 1877, la Legislatura de Mendoza creaba el departamento de Malargüe, en un área desértica con población de mayoría aborigen no sujeta al control estatal y que el gobierno nacional reclamaba como propio.
En el marco de la Campaña del Desierto, el 21 de abril de 1879, partiría desde el «Fuerte General San Martín» la IV División al mando del teniente coronel Napoleón Uriburu, con los Regimientos 7 y 12 de Caballería, el batallón Nueva Creación, una batería de Artillería de Montaña, primera y segunda compañía de Guardias Nacionales de Caballería y un cuerpo de médicos y otro de ingenieros, sumando un total de 941 efectivos.Mendoza y la Campaña del Desierto