thumb|250px|Vista del volcán Antuco, en cuya ladera norte se produjo la tragedia. La tragedia de AntucoBiblioteca del Congreso Nacional de Chile, Ley Nº 20.195 que «Autoriza erigir monumentos en memoria de los fallecidos en la tragedia de Antuco» se refiere a la muerte de un suboficial y 44 conscriptos que cumplían su servicio militar en el Ejército de Chile mientras realizaban ejercicios de montaña el 18 de mayo de 2005. Este desenlace fue el resultado directo de las decisiones tomadas por el mayor Patricio Alejandro Augusto Cereceda Truan y el teniente coronel Luis Enrique Pineda Peña, quienes optaron por llevar a cabo una marcha durante una nevasca con una temperatura de -35 °C, a una altitud de 1500 , entre el refugio Los Barros y el refugio La Cortina, en los faldeos del volcán Antuco, en la Región del Biobío.http://nuestrobiobio.bligoo.cl/content/view/896499/La-Tragedia-De-Antuco-Testimonio-de-Un-Soldado.html#.VHGHWMl1Gxc

Es la segunda mayor catástrofe del Ejército chileno en tiempos de paz, considerando el número de fallecidos, luego del naufragio del vapor Cazador ocurrido en 1856 en Punta Carranza, donde murieron 458 personas entre civiles y militares.La Tercera, 19 de noviembre de 2006, «Punta Carranza: la olvidada historia del peor accidente militar en tiempos de paz», p 24.

Desarrollo de la tragedia El 4 de abril de 2005, cerca de 400 jóvenes conscriptos ingresaron al Regimiento Reforzado n.º 17 "Los Ángeles". del Ejército de Chile, ubicado en la ciudad de Los Ángeles, con el fin de cumplir el servicio militar obligatorio que debían realizar todos los varones mayores de 18 años de edad. La mayoría de los conscriptos, sin embargo, eran jóvenes de escasos recursos que se presentaron voluntariamente con el objetivo de desarrollar una carrera militar como soldado dentro del ejército.

thumb|250px|Una de las placas recordatorias de los mártires de la tragedia de Antuco.

Tradicionalmente, cada año en la época entre abril y mayo, el regimiento realiza el periodo de instrucción básica para los soldados nuevos, en la zona de la Laguna de la Laja, sector Los Barros, donde el regimiento cuenta con un refugio habilitado para soportar las inclemencias climáticas de la zona y con capacidad suficiente en la cordillerana comuna de Antuco, al interior de Los Ángeles. Tres compañías del regimiento partieron como de costumbre el día 17 de mayo de 2005 a realizar ejercicios de preparación en dicha zona. Sin embargo, un frente de mal tiempo arribó a la zona, provocando nevazón y un importante descenso en las temperaturas.

Los soldados lograron llegar al refugio de Los Barros, localizado en los faldeos al nororiente del macizo volcánico. Aunque la mayoría de ellos no contaba con la vestimenta necesaria para enfrentar temperaturas bajo los -10°C, el comandante del batallón habría insistido en desarrollar la marcha con otras dos compañías la mañana del 18 de mayo. 112 soldados se quedaron en el recinto, ya que les correspondería marchar al día siguiente (lo que finalmente nunca ocurrió), mientras los que marchaban iban paulatinamente cayendo en medio del "viento blanco" o tormenta de nieve, ante la incapacidad de sus mandos directos y camaradas de salvarles la vida. Muchos cadáveres fueron encontrados tratando de refugiarse y otros tendidos de espaldas, falleciendo congelados durante la marcha. Las autopsias revelaron que no habrían tardado más de dos o tres horas en morir por hipotermia. Algunos soldados lograron llegar hasta el refugio La Cortina, perteneciente antiguamente a la compañía eléctrica ENDESA y en desuso. Llamó poderosamente la atención la actitud de los suboficiales, quienes huyeron a ponerse a cubierto en el refugio de "La Cortina", abandonando a los conscriptos a su suerte. Años después el ex conscripto Rodrigo Morales manifestó en el programa especial «La Marcha Mortal», emitido por Televisión Nacional de Chile el 20 de julio de 2005, lo siguiente:

Lista de fallecidos miniaturadeimagen|300px|Un familiar coloca una ofrenda floral en el memorial de los "caidos de Antuco" (2025).A continuación, los nombres de los 44 soldados y el suboficial que fallecieron en la tragedia. Sargento 2° Luis Monares Castillo. Soldado conscripto Víctor Aqueveque Erices. Soldado conscripto Silverio Avendaño Huilipán. Soldado conscripto Francisco Burgos Burgos. Soldado conscripto José Bustamante Ortiz Soldado conscripto David Carrasco Yáñez Soldado conscripto Robert Castillo Ruiz Soldado conscripto Juan Castro Balboa Soldado conscripto Cristian Chávez Varela Soldado conscripto Osvaldo Contreras Hidalgo Soldado conscripto Roberto Contreras Mellado Soldado conscripto Pedro Díaz Cerna Soldado conscripto Esteban Díaz Valderrama Soldado conscripto Rolando Escobar Contreras Soldado conscripto Guillermo Foncea Sandoval Soldado conscripto Luciano Fuentes Leiva Soldado conscripto Ricardo Garcés Jorquera Soldado conscripto Guillermo Gazitúa Quijada Soldado conscripto Milton González Castillo Soldado conscripto Cristián Herrera Henríquez Soldado conscripto Arnaldo Jorquera Jara Soldado conscripto Jaime Alejandro Bizama Palma Soldado conscripto Daniel Mardones Cuevas Soldado conscripto Christian Mendoza Concha Soldado conscripto Freddy Montoya Fica Soldado conscripto Francisco Montoya Montoya Soldado conscripto Hugo Muñoz Cifuentes Soldado conscripto José Ortega Astudillo Soldado conscripto Christopher Pérez Sánchez Soldado conscripto Freddy Pilar Parada Soldado conscripto Miguel Piñaleo Llaulén Soldado conscripto Juan Ramírez Jara Soldado conscripto Julio Renca Navarrete Soldado conscripto Rubén Reyes Urra Soldado conscripto Carlos Quezada Vejar Soldado conscripto Ángel Saavedra Troncoso Soldado conscripto Enzo Sánchez González Soldado conscripto Ricardo Seguel Herrera Soldado conscripto Edgardo Sobarzo Cruces Soldado conscripto Juan Valenzuela Riquelme Soldado conscripto Ignacio Vallejos Henríquez Soldado conscripto Cristian Vallejos Vallejos Soldado conscripto José San Martín Villalobos Soldado conscripto Juan Zambrano Cárdenas

Impacto

Impacto nacional Tras conocerse la noticia se iniciaron inmediatamente la búsqueda de soldados con vida y de los cuerpos de aquellos fallecidos. Algunos cuerpos fueron encontrados a más de cuatro metros bajo la nieve y se debieron utilizar servicios satelitales para ubicarlos. La búsqueda se extendió hasta el 6 de julio, fecha en que fue encontrado y desenterrado el último cadáver. En total, fallecieron 44 soldados conscriptos y un sargento que era el cocinero.

Juicios y consecuencias legales El mayor Patricio Cereceda Truan recibió una condena efectiva de 5 años y un día por cuasidelito de homicidio múltiple. Pero luego de 3 años y ocho meses de cumplimiento de esta, fue puesto en libertad condicional. Los otros responsables por la fatal marcha fueron el comandante Roberto Mercado Olguín, quien por incumplimiento de deberes militares recibió una condena de 3 años, el asesor de la comandancia Luis Pineda Peña recibió 541 días de condena, y los capitanes Carlos Olivares Oyanguren y Claudio Gutiérrez Romero con 800 días de presidio.

Tras una demora de siete años desde que ocurrieran los trágicos sucesos y por resolución de la Corte Suprema de Justicia, el Estado chileno indemnizó a cada uno de los 27 sobrevivientes con 10 millones de pesos chilenos. Este monto se ha considerado como una compensación insuficiente por parte de los sobrevivientes, varios de los cuales han quedado con secuelas físicas permanentes y han tenido que someterse a diversas operaciones quirúrgicas.

Secuelas físicas y psicológicas La tragedia también tuvo otro tipo de consecuencias en los sobrevivientes y las familias de los fallecidos.

Muchos de los sobrevivientes afirmaron que, como consecuencia del suceso, quedaron con secuelas importantes de diversa índole. Entre estos se encuentra el daño físico, pues muchos ex conscriptos reportaron problemas a las articulaciones y ojos producto del frío. Por otra parte, el daño psicológico tuvo como principales consecuencias el desarrollo de trastorno por estrés postraumático y, consecuentemente, depresión e intentos de suicidio.

Los familiares también reportaron consecuencias de tipo psicológico, esto a través del desarrollo de depresión y/o suicidios consumados.

Homenaje a los caídos de Antuco por parte de los botánicos

Los botánicos rindieron homenaje a los caídos de Antuco a través de una nueva especie de Violeta silvestre nativa de Chile que se ubica en la zona donde perdieron la vida. Se trata de la especie Viola obituaria J.M. Watson & A.R. Flores, sp. nov, cuya ubicación está en el parque nacional Laguna del Laja en la comuna de Antuco y ha sido descrita por John Watson y Anita Flores, investigadores de botánica nativa chilena. Esta Viola está dedicada a los 44 conscriptos y 1 sargento que perdieron la vida en trágicas circunstancias en los faldeos del Volcán. He ahí el origen del epíteto obituario que se le ha dado a esta nueva y bella planta.

Véase también Viento blanco (ópera) Referencias

Enlaces externos

Héroes de Antuco, sitio de los familiares de los fallecidos La tragedia de Antuco en Emol.com Especial "Tragedia en Antuco", La Tercera

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