El Palacio del Congreso de la Nación Argentina, Congreso Nacional o simplemente Congreso, es el edificio donde desarrolla sus actividades el poder legislativo de la República Argentina. Se encuentra ubicado en la ciudad de Buenos Aires, en una manzana de 12 079,6 m² de superficie, limitada por la avenida Rivadavia, Combate de Los Pozos, Avenida Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen.
Fue diseñado por el arquitecto Vittorio Meano e inaugurado el 12 de mayo de 1906 por el presidente José Figueroa Alcorta.
Historia miniatura|Pintura del arquitecto Vittorio Meano con el proyecto para el Palacio del Congreso Nacional de la Argentina, presentada al concurso de 1896. thumb|right|Para 1900, se había consumido casi todo el presupuesto inicial y apenas habían comenzado las fundaciones. thumb|upright|Construcción en mampostería, vista hacia 1905. thumb|Fachada principal terminada, en 1910. Durante el período conocido como la Organización Nacional, al unificarse a partir de 1862 la República Argentina con capital en Buenos Aires, el presidente Bartolomé Mitre encargó al arquitecto Jonás Larguía la obra de la sede del Congreso Nacional. El primer edificio se inauguró en 1864 y se encontraba en la esquina sudoeste de las calles Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen) y Defensa, en diagonal a la Casa de Gobierno. Con la construcción del edificio del Banco Hipotecario Nacional (hoy sede de la AFIP), fue demolido parcialmente, aunque se conservó su sala de sesiones, que hoy en día es posible visitar.
Ya en 1882 se pensó en la construcción de un nuevo edificio para el Congreso, del tamaño adecuado para alojar a los representantes.Memorias del Ministerio de Obras Públicas de la Nación En 1887 se destinó para ese fin la manzana delimitada por las calles Callao, Riobamba, Paraguay y Charcas (hoy Marcelo T. de Alvear). El 1 de julio de 1889 el presidente Miguel Juárez Celman presentó al Congreso su proyecto para levantar el Palacio en la manzana entre las calles Entre Ríos, Rivadavia, Combate de los Pozos y Victoria. El valor simbólico de esta nueva ubicación se encontraba en la exitosa construcción de la avenida de Mayo, que tendría en su otro extremo a la Casa de Gobierno, formando así un corredor rematado por los dos poderes.
Rápidamente el terreno en la calle Paraguay fue rematado, y se adquirió el de la avenida Rivadavia, conocido antiguamente como Hueco de los Olivos, y en esa época en manos de los hermanos Spinetto, que tenían allí un corralón. El 1 de diciembre de 1889, cedieron su propiedad.
La Ley 3.187, sancionada el 20 de noviembre de 1894, autorizó al Poder Ejecutivo a construir el Palacio, invirtiendo la cantidad de seis millones de pesos moneda nacional (m$n). El 20 de febrero del año siguiente, se decretó el llamado a Concurso Internacional, y se fijó el 12 de octubre de 1895 como fecha para la presentación de los proyectos.
El proyecto a elegir, según las preferencias del jurado, debía ser aquel que permitiese resultar el primer monumento arquitectónico de la capital argentina y su principal ornamento. Débese tener presente, ante todo, la grandiosidad del edificio, su belleza arquitectónica, la majestad del monumento destinado a impresionar la imaginación del forastero y del argentino, y llamado a imprimir en su ánimo el concepto, la altísima idea de la potencialidad, de la fortuna, de los altos destinos de la patria.
En el acta oficial de la presentación de los proyectos para el concurso internacional de planos del Palacio del Congreso, se detallan 28 proyectos, entre los cuales figuran los de los arquitectos e ingenieros Lefebvre; Taglioni Hnos., Adrien Rey y Tronchet; Giuseppe Sommaruga, Víctor Meano, Emilio Mitre y Gustavo Duparc; Guglielmo Calderini; M.A. Turner; Eduardo Vaeza Ocampo y Alfredo Massue; Francisco Seguí y Bruno Avenati, Emilio Agrelo, Ernesto Meyer; y Alejandro Christophersen.
Mediante licitación del 31 de julio de 1897, las obras se encomendaron a la empresa constructora Pablo Besana y Cía. por m$n 5.776.745. Según una serie de notas e informes conservados en la Dirección de Archivo, Publicaciones y Museo de la Cámara de Diputados de la Nación, varias acciones se sucedieron entre el 1895 y el 1896. Por un lado, la Comisión elaboró diecinueve actas entre, el 22 de marzo de 1895 y el 1 de diciembre de 1896. En la quinta acta se hace constar que, como consultores, se nombra a tres arquitectos para “explicar verbalmente los planos” presentados al Concurso y estos fueron Joaquín Mariano Belgrano, Juan Antonio Buschiazzo y Jacques Dunant; en la sexta se publican los premios, en la séptima se nombra a Vittorio Meano como arquitecto ganador por las decisiones proyectuales que hizo explícitas en la memoria de su proyecto y, en la décima, en marzo de 1898, la Comisión solicita una nueva planta y “una nueva bóveda más majestuosa” El 8 de enero de 1896 la obra fue adjudicada al ingeniero italiano premiado, siendo aprobado, el 31 de julio de ese año, el contrato de dirección de obras.
La obra fue iniciada en agosto de 1897, y hasta su inauguración fueron contratados mil operarios. Para mediados del año 1900, la revista Caras y Caretas publicaba que la obra ya había consumido “cerca de cuatro millones y medio de pesos”, habiéndose consumido casi todo el presupuesto original cuando la obra apenas había comenzado. Después de haberse llegado a un acuerdo ministerial, Meano se compremetería a concluir la obra “mediante la suma de 8.500.000 pesos”; aunque esto no incluían “ni las estatuas, revestimiento ni decorado, añadidos los cuales la cifra total ascendería a 11.000.000” pesos.“Caras y Caretas” n° 106 13 de octubre de 1900, Buenos Aires.
El 1 de julio de 1904 Meano fue asesinado en su residencia, por lo que el Poder Ejecutivo decretó que la dirección y vigilancia de las obras del Palacio del Congreso quedaran a cargo de la Inspección General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la Nación.
El Palacio fue inaugurado el 12 de mayo de 1906 para la apertura del 45.º Período Legislativo, iniciado por el entonces Presidente José Figueroa Alcorta. Sin embargo, las obras distaban mucho de haber concluido, continuando en los años siguientes los trabajos de instalaciones sanitarias, decoración y revestimientos en piedra. El presupuesto para su construcción pasó de los casi 6 millones de pesos moneda nacional en 1897, a superar los 31,4 millones en 1914, por esta razón fue bautizado por algunos periodistas como el Palacio de Oro, por la velocidad en que se gastaban las partidas presupuestarias. Esto no escapó a los partidos opositores al régimen conservador, como los socialistas y los radicales, que iniciaron una comisión para la investigación de sobreprecios.
El 28 de abril de 1921, por medio de una resolución firmada por los presidentes de las dos cámaras, se ordenó el retiro de las esculturas ubicadas sobre la escalinata principal y en el hall central del palacio, realizadas en mármol de carrara por la escultora Lola Mora. La resolución se basó en "razones de estética y perspectiva" como así también en que las obras no habían sido ordenadas por ninguna sanción legislativa y que no guardaban las proporciones ni concepto artístico que se había seguido en la ornamentación del hall. El retiro de las esculturas de la fachada se efectuó en enero de 1922 y se supone que el mismo año se quitaron las del hall. Los dos grupos que se ubicaban en el frente sobre la avenida Entre Ríos fueron donados a la Provincia de Jujuy, mientras que las cuatro esculturas del hall fueron cedidas a las provincias de Corrientes, Córdoba, San Juan y Salta.
Las obras fueron completamente finalizadas recién en 1946, con el revestimiento en piedra de la rotonda sobre la calle Combate de los Pozos. Los porteños tomaron por costumbre decir, cuando un edificio estaba tomando demasiado tiempo en construirse, que tardaba como la del Congreso.
Restauraciones thumb|upright|right|Escultura de la Cuadriga de Víctor de Pol.
El edificio, muy deteriorado por la falta de mantenimiento durante décadas, fue restaurado por un equipo encabezado por el arquitecto Ramón Plaza entre 1994 y 2001. La recuperación de los salones interiores fue emprendida en 2008, mediante un Plan de Conservación y Puesta en Valor de la Cúpula-Salón Azul que comenzó a ejecutarse en enero de 2010 y duró un año, a cargo de la Dirección de Obras y Servicios Públicos del Senado.Presentan la remodelación del Salón Azul del Congreso ncn.com.ar, 2011-03-23
Durante la crisis de 2001, las protestas sociales masivas se hicieron cotidianas frente al edificio, y un vallado policial metálico quedó fijo en el perímetro del Congreso durante los siguientes años, previendo ataques de las manifestaciones al palacio. En 2009, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reemplazó este vallado por una reja artística que incluye las iniciales de la institución y una placa de bronce con el Preámbulo de la Constitución Nacional.El Congreso Nacional entre rejas criticadigital.com.ar, 9 de junio de 2009
Luego de esta primera etapa de restauración, avanzó en 2012 un proyecto de Plan Rector de Intervenciones Edilicias, impulsado por el diputado Julián Domínguez, un ambicioso plan general de obras tanto para el Palacio del Congreso como para el Edificio Anexo y las demás sedes del Poder Legislativo, con miras a la actualización de las instalaciones, incluyendo el tendido de internet de fibra óptica, y la restauración de las Cámaras Legislativas.Un plan para el Congreso pagina12.com.ar, 9 de junio de 2012Ingeniería firmó un convenio para la restauración del Congreso diagonales.infonews.com, 08.06.2012
Un abanico de empresas destacadas y especialistas privados están llevando a término dichas tareas. Se destaca las tareas realizadas en la puesta en valor de los Grupos escultóricos en bronce en las cubiertas del Congreso Nacional realizadas por el restaurador Sergio Ardohain.
También fue convocada en 2013 la ayuda de la Universidad de La Plata, a través de sus facultades de Ingeniería, de Bellas Artes y de Arquitectura.La UNLP convocada para refaccionar el Congreso de la Nación unlp.edu.ar, 28/02/2013
Recuperación de estatuas
Ya en 1997, con la primera restauración general de fachadas, representantes del Gobierno de Buenos Aires impulsaron la recuperación de las estatuas diseñadas por Lola Mora para coronar la entrada al Congreso. Como la escultora las había donado personalmente al gobierno jujeño, lo único posible era fabricar calcos para colocarlos en Buenos Aires.Las obras de Lola Mora retornarían al Congreso clarin.com, 16 de agosto de 1997 Sin embargo, en ese momento la idea no se concretó.
Recién en 2012, con el nuevo Plan Rector, la iniciativa tomó fuerza nuevamente y comenzó a concretarse.Plan y convenio para resguardar las obras de Lola Mora en Jujuy 17/12/2012 El gobierno jujeño reafirmó su propiedad sobre las estatuas de Mora,Ratifican la propiedad de las esculturas de Lola Mora eltribuno.info, 19.01.13 de tal forma que el Congreso Nacional firmó un tratado para la restauración de los originales y la creación de dos copias de cada obra mediante un mapeo 3D, que comenzó en enero de 2013.Inician hoy trabajos en estatuas de Lola Mora pregon.com.ar, 13 de enero de 2013 Los originales habían sufrido el deterioro causado por cien años de exposición al aire libre, por lo cual deberán ser conservados en un espacio cerrado y adecuado, mientras uno de los grupos de calcos serán colocados en su reemplazo en la Casa de Gobierno jujeña, y el otro conjunto de calcos se colocará en los espacios originales del Palacio del Congreso Nacional.
El 1° de marzo del 2014 las réplicas de las estatuas fueron inauguradas por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante la apertura de sesiones ordinarias.
Arquitectura thumb|Aspecto actual con la nueva reja artística. thumb|Esquina de Rivadavia y Combate de los Pozos. thumb|right|upright|Salón de los Pasos Perdidos.