Beatriz del Reino Unido (; Londres, 14 de abril de 1857-Balcombe, 26 de octubre de 1944), por matrimonio Beatriz, princesa de Battenberg, fue la menor de los nueve hijos de la reina Victoria del Reino Unido y el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha. Fue la última de los hijos de la monarca en morir, 66 años después de que muriera la primera, su hermana Alicia. Felipe VI de España, el actual monarca de España, es su tataranieto.

La niñez de Beatriz coincidió con el dolor de la reina Victoria tras la muerte de su marido el 14 de diciembre de 1861. Como sus hermanas mayores se casaron y dejaron a su madre, la reina Victoria se refugió en la compañía de su hija menor, a quien llamó «Baby» la mayor parte de su infancia. Beatriz parecía estar llamada a permanecer siempre al lado de su madre y ella pronto se resignó a su destino. La reina Victoria tenía tan fijada su posición en contra de que su hija menor contrajera matrimonio que se negaba siquiera a discutir la posibilidad; sin embargo, se le presentaron muchos pretendientes, incluyendo Napoléon, príncipe imperial, el hijo del emperador exiliado Napoleón III de Francia, y Luis IV, gran duque de Hesse, el viudo de Alicia, su hermana mayor. Beatriz se sentía atraída por el príncipe imperial e incluso se habló de un posible matrimonio, pero Napoleón fue asesinado en la guerra anglo-zulú en 1879.

Beatriz se enamoró del príncipe Enrique de Battenberg, hijo del príncipe Alejandro de Hesse-Darmstadt y Julia de Hauke. Después de un año de persuasión, la reina Victoria accedió al matrimonio, que tuvo lugar en Whippingham en la isla de Wight el 23 de julio de 1885. La soberana aceptó la boda a condición de que su hija y Enrique vivieran con ella y Beatriz continuara con su labor como su secretaria no oficial. La pareja tuvo cuatro hijos, pero a diez años de su matrimonio, el 20 de enero de 1896, el príncipe Enrique murió de malaria mientras combatía en la Guerra anglo-asante. Beatriz permaneció al lado de su madre hasta que la reina Victoria murió el 22 de enero de 1901. Dedicó los siguientes treinta años a la edición de los diarios de su madre, ya que fue designada su albacea literaria, y continuó haciendo apariciones públicas. Murió a los 87 años, sobrevivió a todos sus hermanos, varios de sus hijos y algunos sobrinos y sobrinas. Beatriz es tatarabuela, por vía paterna, del rey Felipe VI de España.

Primeros años izquierda|miniaturadeimagen|La reina Victoria y la princesa Beatriz en 1862. Beatriz nació en el palacio de Buckingham el 14 de abril de 1857,Dennison, p. 2 fue la quinta hija mujer y la menor de los nueve hijos de la reina Victoria y el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. El nacimiento causó polémica cuando se anunció que la reina Victoria procuraría el alivio de los dolores de parto mediante el uso de cloroformo administrado por el doctor John Snow. El cloroformo era considerado peligroso para la madre y el niño y su uso fue reprobado por la iglesia de Inglaterra y las autoridades médicas.Dennison, p. 3 La reina Victoria no se inmutó y utilizó «ese bendito cloroformo» para su último embarazo.Longford, (Victoria R. I.), p. 234

Dos semanas más tarde, la reina Victoria registró en su diario: «Fui recompensada ampliamente y olvidé todo lo que había pasado cuando escuché a mi querido Alberto decir "Es un bebé hermoso y ¡es niña!"».Citado en Dennison, p. 3 Alberto y Victoria eligieron los nombres de Beatriz María Victoria Feodora: María por la princesa María, duquesa de Gloucester, la última hija sobreviviente del rey Jorge III del Reino Unido; Victoria por la reina; y Feodora, por la princesa Feodora de Hohenlohe-Langenburg, medio hermana mayor de la reina. Fue bautizada en la capilla privada del palacio de Buckingham el 16 de junio de 1857. Sus padrinos fueron su abuela materna, la duquesa de Kent; su hermana mayor, Victoria, princesa real; y el prometido de la princesa, el príncipe Federico de Prusia.Dennison, p. 8 derecha|miniaturadeimagen|Las hijas de la reina Victoria lloran la pérdida de su padre. Beatriz es la única que no está mirando hacia abajo. Desde su nacimiento Beatriz fue una niña favorecida.Dennison, p. 13 La hija mayor, la favorita del príncipe Alberto, estaba a punto de irse a vivir a Alemania con su nuevo esposo, Federico de Prusia. Al mismo tiempo, la recién llegada Beatriz era una promesa. Alberto le escribió a Augusta, la madre de Federico, que «la bebé practica sus escalas como buena prima donna antes de una actuación y ¡tiene buena voz!».Jagow, p. 272 Aunque era conocido que a la reina Victoria le desagradaban la mayoría de los bebés, le gustaba Beatriz, a quien consideraba atractiva. Esto le proporcionó a Beatriz una ventaja sobre sus hermanos mayores. La reina Victoria comentó una vez que Beatriz era «una niña bonita, regordeta y floreciente, con bellos y grandes ojos azules, [una] pequeña y bonita boca y piel muy fina».Citado en Dennison, p. 11 Su larga cabellera dorada fue el centro de algunas pinturas encargadas por la reina, que disfrutaba bañando a Beatriz, en marcado contraste con sus otros hijos. Beatriz demostró ser inteligente, lo cual agradecía el príncipe consorte, que se divertía con la precocidad infantil.

Alberto le escribió al barón Stockmar que Beatriz era «el bebé más divertido que hemos tenido». A pesar de compartir el programa de rigurosa educación diseñado por su padre y su cercano asesor, el barón Stockmar, Beatriz tuvo una infancia más relajada que sus hermanos debido a la relación con sus padres.Dennison, p. 22 A los cuatro años de edad, la más joven y la última niña real reconocida, Beatriz no se vio obligada a compartir la atención de sus padres como sus hermanos y sus maneras divertidas proporcionaban comodidad a su inseguro padre.

Devota compañera de la reina Victoria izquierda|miniaturadeimagen|upright|La princesa Beatriz en 1868. La madre de la reina Victoria, la duquesa de Kent, murió en Frogmore en marzo de 1861. La reina colapsó por el dolor y la culpa por su alejamiento al principio de su reinado.Longford, (Victoria, Duchess of Kent) Oxford Dictionary of National Biography Beatriz trató de confortar a su madre recordándole que la duquesa de Kent «estaba en el Cielo, pero Beatriz espera que regresará».Citado en Epton, p. 92 Este consuelo fue significativo porque la reina se había aislado de sus hijos excepto de la mayor de las solteras, la princesa Alicia, y de Beatriz.Bolitho, p. 104 La reina Victoria se refugió otra vez en Beatriz y Alicia tras la muerte de Alberto por fiebre tifoidea el 14 de diciembre.Bolitho, pp. 195–196

La profundidad del dolor de la reina por la muerte de su marido sorprendió a la familia, cortesanos, políticos y población en general. Como cuando murió su madre, ella misma se aisló de su familia, particularmente del príncipe de Gales —a quien culpaba por la muerte de su marido—,Matthew, Oxford Dictionary of National Biography con excepción de Alicia y Beatriz. La reina Victoria a menudo tomaba a Beatriz de su cuna, la llevaba a su cama y «se recostaba sin dormir, abrazándose a su hija, envuelta con el pijama de un hombre que no lo usaría más».Duff, p. 10 Cuando se casó la última de las hermanas mayores de Beatriz en 1871, la reina se volvió dependiente de su hija menor, quien había declarado desde muy temprana edad: «No me gustan las bodas en absoluto. Nunca me casaré. Me quedaré con mi madre».Citado en Dennison, p. 38 Como secretaria de su madre realizó tareas como escribir en nombre de la reina y ayudar con la correspondencia política.Dennison, p. 204 Estas tareas mundanas eran semejantes a las que habían realizado en sucesión sus hermanas Alicia, Elena y Luisa.Dennison, p. 92 Sin embargo, la reina pronto agregó tareas más personales. Durante una grave enfermedad en 1871, la reina le dictó su diario a Beatriz y en 1876 le permitió clasificar la música que ella y el príncipe consorte habían interpretado, algo inusual desde la muerte de Alberto quince años antes.

La reina reconocía la devoción que Beatriz le mostraba en sus diarios y cartas, pero su necesidad constante por Beatriz era cada vez más fuerte.Bolitho, p. 301Después de un fallido intento de asesinar a la reina en 1882, esta escribió sobre Beatriz: «Nada puede superar el coraje y serenidad de mi querida Beatriz, vio todo, [cuando] el hombre apuntó y disparó hacia el carruaje, pero nunca dijo una palabra, [porque] observó que yo no estaba asustada». La reina sufrió otro duelo en 1883, cuando murió su sirviente escocés John Brown en Balmoral.Buckle, p. 418 Una vez más, la reina se hundió en público duelo y se refugió en el apoyo de Beatriz. A diferencia de sus hermanos, Beatriz no sentía desagrado por Brown y a menudo se les veía juntos; ya que solían trabajar en conjunto para complacer los deseos de la reina.Dennison, pp. 95–101

Matrimonio

Posibles pretendientes derecha|miniaturadeimagen|El príncipe imperial Napoleón Eugenio, con quien se relacionó sentimentalmente a Beatriz en los años 1870. Aunque la reina tenía tan fijada su posición en contra de que su hija menor contrajera matrimonio con la esperanza de que siempre permaneciera a su lado, se le presentaron algunos posibles pretendientes antes de que Beatriz se casara finalmente con el príncipe Enrique de Battenberg. Uno de ellos fue Napoleón Eugenio, el príncipe imperial francés, hijo y heredero del emperador exiliado Napoleón III de Francia y su esposa, la emperatriz Eugenia. Después que Prusia derrotó a Francia en la guerra franco-prusiana, Napoleón fue depuesto y se trasladó con su familia a Inglaterra en 1870.Corley, p. 349 Después de la muerte del emperador en 1873, la reina Victoria y la emperatriz Eugenia establecieron un estrecho vínculo y los periódicos informaron del inminente compromiso de Beatriz con el príncipe imperial.Dennison, pp. 86–87 Los rumores terminaron con la muerte del príncipe durante la guerra anglo-zulú el 1 de junio de 1879. El diario de la reina Victoria registra el dolor de su hija: «[Mi] querida Beatriz lloró al igual que yo, me dio el telegrama [...] Amanecía y pude dormir muy poco [...] Beatrice está tan consternada; todos nos sentimos bastante aturdidos».Citado en Dennison, p. 89

Después de la muerte del príncipe imperial, Alberto Eduardo, príncipe de Gales y hermano de Beatriz, sugirió que se casara con el viudo de su hermana Alicia, Luis IV, gran duque de Hesse-Darmstadt, que había perdido a su esposa por difteria en 1878. Alberto Eduardo argumentó que Beatriz podría actuar como madre substituta para los niños pequeños de Luis y pasar la mayor parte de su tiempo en Inglaterra cuidando a su madre. Además sugirió que la reina podría supervisar la crianza de sus nietos con mayor facilidad.Dennison, pp. 103–106 Sin embargo, en esa época la ley prohibía que Beatriz se casara con el viudo de su hermana. Esto fue contrarrestado por el príncipe de Gales, quien apoyó con vehemencia el paso por el Parlamento de la ley sobre el matrimonio de la hermana de la esposa fallecida de 1907, que habría eliminado el obstáculo. A pesar del apoyo popular y de que había sido aprobada en la Cámara de los Comunes, la ley fue rechazada por la Cámara de los Lores debido a la oposición de los Lores espirituales. Aunque a la reina le decepcionó que el proyecto de ley fracasara, estaba feliz de mantener a su hija a su lado.