La Primera Nacional, anteriormente denominada Primera B Nacional o Torneo Nacional B, es el campeonato de fútbol de segunda división de Argentina. Está organizado por la AFA y es disputado tanto por clubes directa como indirectamente afiliados a la asociación. Es una de las cinco divisiones formalmente profesionales, junto a la Primera División, la Primera B, el Federal A y la Primera C.

Los clubes con más conquistas desde el inicio de la disputa del torneo en la temporada 1986-87 son Banfield y Olimpo,En el campeonato 2001-02 ganó el Torneo Apertura, y fue proclamado campeón anual. En 2006-07 fue el ganador del primer ascenso y posteriormente listado como campeón con tres campeonatos cada uno. Instituto es el club que lidera la clasificación histórica de la competencia, por la cual han pasado 116 clubes en total, desde la primera temporada hasta la temporada 2026, inclusive. Por su parte, Deportivo Armenio fue el primer campeón en la temporada 1986-87.

Historia El torneo de la Primera B Nacional, con el nombre oficial de Campeonato Nacional B, surgió a mediados de la década de 1980, como una continuación del anterior Torneo Nacional, incluido en una reestructuración generalizada de todos los campeonatos oficiales del fútbol argentino. Se apuntó entonces a que los clubes del interior del país tuvieran una competencia regular, sistematizando los ascensos y descensos. Se reestructuró el sistema de competencias y se cambió el calendario por el de tipo europeo —es decir, las temporadas pasaron a comenzar a mediados de año y a finalizar a mediados del siguiente—, por lo que a partir del torneo 1986-87 y hasta la temporada 2013-14 los campeonatos de las distintas divisiones se disputaron con esa estructura. El Nacional B fue creado para federalizar el fútbol argentino y que no quedara sólo reducido a equipos de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y muy pocos equipos de otras ciudades importantes de Argentina que están directamente afiliados.

El campeonato fue intercalado, por el lado de los clubes directamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino, entre la Primera División y la preexistente Primera B, conocida popularmente como B Metropolitana, que pasó a ser una competencia de tercera categoría en el sistema de torneos del fútbol argentino. Mientras que los clubes indirectamente afiliados, pertenecientes a las ligas regionales de las provincias de Argentina, se incorporaron al sistema de ascensos y descensos a través del también recién creado Torneo del Interior, nuevo certamen de tercera categoría en ese ámbito.

Estas innovaciones, en el caso de la Primera División, significaron además la desaparición de los campeonatos Metropolitano y Nacional, dado que los equipos del interior, que no tenían derecho a disputar el torneo regular, el Campeonato Metropolitano —más allá de que a partir de 1980, por la Resolución 1309, algunos clubes indirectamente afiliados comenzaron a disputarlo—, pero tenían participación en el Nacional, encontraron su ámbito en el nuevo certamen de segunda categoría; mientras que el campeonato de Primera División, que hasta entonces era el Metropolitano, dejó de ser disputado casi exclusivamente por equipos directamente afiliados a la AFA, que son, con unas pocas y notables excepciones, clubes del área metropolitana de Buenos Aires, dado que, a partir de entonces, los equipos del interior no afiliados directamente podrían adquirir el derecho de competir regularmente en el torneo de Primera División a través de la articulación orgánica con el Nacional B, y este, a su vez, con el Torneo del Interior, luego Torneo Argentino A y actualmente Torneo Federal A.

En resumen: con la introducción del Nacional B, la preexistente Primera B pasó de ser la segunda categoría a la tercera, junto con el recién creado Torneo del Interior; el Campeonato Nacional perdió su razón de ser y desapareció, y el conjunto de participantes del torneo de Primera División, o sea el grupo de clubes que hasta entonces participaban en el Campeonato Metropolitano, se fue federalizando, en la medida en que se fueron incorporando equipos del interior no afiliados directamente a la AFA, que ascendían desde el Nacional B.

Integraron la nueva divisional dos equipos descendidos de Primera División, trece clasificados del Torneo del Interior y los ocho mejores de los veinte equipos que disputaron el torneo clasificatorio de Primera División B 1986, el resto sufrió un eventual descenso, dado que pasaron a la actual B Metropolitana, el tercer nivel de competencia dentro de los equipos con afiliación directa.

Torneos largos (1986-1995) En la primera edición (1986-87), el sorpresivo campeón fue Deportivo Armenio, un humilde club de Ingeniero Maschwitz que no tenía estadio propio y muy poca cantidad de seguidores. Cabe destacar además que hasta fines del 1985 el equipo de la colectividad armenia jugaba en la Primera C. El segundo ascenso lo consiguió Banfield, club que de esta manera lograba volver al círculo superior luego de casi una década de ausencia. Resultó goleador el Toti Iglesias, de Huracán, con 36 goles.

El certamen de 1987-88 fue ganado por el Deportivo Mandiyú, crédito correntino que como único antecedente en el fútbol grande contaba con la participación en el Nacional 1974. Luego de una primera temporada de adaptación, los dirigidos por Juan Manuel Guerra llegaron a la elite del fútbol argentino y fueron acompañados por San Martín (T), club que no había tomado parte del Nacional B ese año, viniendo desde el zonal. El Ciruja, al igual que el campeón de la Primera B Metro, tenía derecho a jugar en el Torneo reducido de 12 equipos y así llegó a la máxima categoría, luego de superar en ambos duelos de la final al campeón de la siguiente edición. El goleador fue José Daniel Leani, de Quilmes, con 24 tantos.

En la temporada 1988-89 el campeón fue Chaco For Ever, tras vencer como local en la fecha 42 y última fecha a Lanús, club que llegó a tener gran diferencia en el tramo final y se quedó con un frustrante subcampeonato. En el dodecagonal se llevó el premio Unión, nada menos que ante Colón: en el clásico santafesino, el Tatengue se impuso en ambos cotejos y con Humberto Zuccarelli como entrenador. Los máximos artilleros fueron Daniel Toribio Aquino de Banfield y Sergio Recchiutti de Almirante Brown, con 24 goles cada uno.

Huracán ganó por un campo el torneo 1989-90, y de la mano de Carlos Babington como director técnico se fue del Nacional después de 4 años. Por su parte, Lanús tuvo su revancha del año anterior, y tras vencer por penales a Quilmes retornó a la Primera División después del descenso de 1977, con un paso de tres años por la Primera C incluido. Los máximos anotadores fueron Juan Carlos Almada de Defensa y Justicia y Abel Blasón de Quilmes, con 20 anotaciones cada uno.

La temporada 1990-91 vio festejar a Quilmes, club que logró volver a la Primera División después de nueve años de ausencia. En el reducido obtuvo el segundo pasaje Belgrano. El goleador de este certamen fue Roberto Oste, de Defensa y Justicia, con 24 tantos.

El campeón de la 1991-92 fue Lanús, que luego de descender en la Primera A volvió rápidamente y el otro ascenso fue para San Martín (T), que le ganó a Almirante Brown, club que tuvo en Carlos Paulino Cardozo al goleador del certamen, con 26 tantos.

El torneo de 1992-93 Banfield y Colón jugaron un desempate en Córdoba. Luego de que el Sabalero fuera muy superior en los 120 minutos de juego, el club del sur bonaerense, dirigido por Carlos Babington, festejó en los penales. Los de Jorge Ginarte poco pudieron hacer en el reducido, el cual se terminó adjudicando Gimnasia y Tiro (S), institución que había llegado al Nacional en esa temporada.

Para la temporada 1993-94 llegó el turno de una sorpresa, ya que Gimnasia y Esgrima (J) fue campeón contra todos los pronósticos, el Lobo venía de jugar la temporada anterior en el regional. El otro ascenso fue para Talleres (C), que en el clásico cordobés le ganó a Instituto. El máximo goleador fue Dante Fernández, de Quilmes, con 29 tantos.

En la temporada 1994-95, Estudiantes de La Plata, después de 40 años, volvía al mundo del ascenso. Con muchos sobrevivientes del descenso y varias incorporaciones de gran nivel para lo que era la divisional, el equipo comandado por la dupla Miguel Ángel Russo - Eduardo Luján Manera arrasó en la tabla con sus 21 oponentes, más allá de algún traspié sorpresivo. El otro ascendido fue Colón, que después de 14 años volvió al fútbol grande. El máximo anotador fue Alejandro Abaurre, del debutante Godoy Cruz, con 29 goles.

Torneo Apertura y Torneo Clausura (1995-1996) En la siguiente temporada hubo una pequeña variante, después de casi una década. Seguirían siendo 22 los integrantes de la divisional, pero ahora se jugaría un Torneo Apertura y un Torneo Clausura, algo que duraría solamente un año. La temporada 1995-96 fue propiedad de Huracán Corrientes, que luego de tomar el lugar del desaparecido Deportivo Mandiyú a mediados de 1995 ya que la Liga Correntina de Fútbol pudo mantener la plaza, armó un muy buen equipo y con Humberto Zuccarelli como DT, venció a Talleres de Córdoba en la gran final. El otro ascenso fue para Unión de Santa Fe. El goleador fue Adrián Czornomaz, de Los Andes, con 26 tantos.

Zona Interior y Zona Metropolitana (1996-2001)

El torneo pasó a llamarse Primera B Nacional y tuvo un nuevo cambio de formato. Ahora serían 32 los equipos involucrados en el certamen, con la mitad del interior y la otra mitad del Gran Buenos Aires, Rosario y Junín, que tienen afiliación directa a la Asociación del Fútbol Argentino. Este esquema duró hasta la temporada 2000-01 inclusive, aunque en los primeros años había cuatro zonas y en las últimas tres temporadas se redujo a una zona de afiliados directos y una con afiliados indirectos, con 16 participantes cada una de ellas.

En 1996-97 el campeón fue Argentinos Juniors, que al igual que Estudiantes de La Plata dos años antes, había tenido que vivir el descenso después de cuatro décadas de permanencia ininterrumpida en la Primera. Si bien al Bicho le costó adaptarse a la categoría, terminó imponiendo su jerarquía y con Osvaldo chiche Sosa como entrenador pudo salir campeón. Vía reducido lo acompañó Gimnasia y Tiro (S), que por penales dejó a Talleres (C) sin festejo por segundo año al hilo. El campeón tuvo al goleador, el hondureño Eduardo Bennett, con 23 tantos.

En 1997-98 hubo final entre cordobeses, en la que Talleres (C) obtuvo el campeonato ante Belgrano, en una nueva edición del Clásico cordobés. A su vez, Belgrano ganó el segundo ascenso, al superar a Aldosivi en la final del reducido. Cabe destacar que con ese ascenso logrado con la B, el talentoso uruguayo Luis Ernesto Sosa subió por quinta vez a Primera División en menos de diez años (Chaco For Ever en 1989, Belgrano en 1991, Estudiantes de La Plata en 1995, Huracán Corrientes en 1996 y nuevamente con Belgrano en 1998). El goleador fue Alejandro Glaría, de Banfield, con 30 goles.

El campeón de la temporada 1998-99 fue Instituto, que superó a Chacarita Juniors en la final de la temporada, volviendo de esa manera a Primera después de casi una década. Pero al igual que el año anterior, el derrotado en la final pudo quedarse con el reducido: el Funebrero le ganó a Juventud Antoniana en Salta y logró mediante un empate 1 a 1 en San Martin regresar a la Primera, categoría que no jugaba desde 1986. El goleador fue Adrián Czornomaz, de Atlético Tucumán, con 26 tantos.

En 1999-00 fue el turno de Huracán, que le ganó a Quilmes, sin embargo el Cervecero llegó a la final del reducido, y esta vez fue Los Andes, que volvió a la Primera tras 29 años de ausencia. Además, esta fue la temporada en que se estrenó la promoción, vía por la cual Almagro logró superar a Instituto, retornando así a la máxima categoría después de seis décadas. El goleador fue Gastón Casas, de Huracán, autor de 30 goles.