Vilviestre del Pinar es un municipio y localidad española de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León. El término municipal, ubicado en la comarca de La Demanda y Pinares y en el partido judicial de Salas de los Infantes, tiene una población de .
Geografía Es un municipio del sureste de la provincia de Burgos. Bañado por las aguas del Arlanza (al norte del municipio) y el Abejón (al sur del mismo), se encuentra a 78 km al sureste de Burgos, y abarca una extensión de 38,1 km².
Administrativamente, es uno de los municipios de la comarca de La Demanda y Pinares, cuya capital es Salas de los Infantes, a unos 23 km al noroeste de Vilviestre del Pinar.
Geográficamente, también se incluye en la comarca natural de Pinares Burgos-Soria.
Además, el municipio de Vilviestre del Pinar forma parte de la Mancomunidad Alta Sierra de Pinares junto con los municipios de Palacios de la Sierra, Canicosa de la Sierra, Regumiel de la Sierra, Neila y Quintanar de la Sierra, sede de la Mancomunidad. Todos ellos son municipios que forman parte de las dos comarcas antes mencionadas.
El casco del pueblo se divide en dos barrios: San Martín, al norte, en la zona baja, donde se encuentra la iglesia, el ayuntamiento y el antiguo frontón; y San Roque, al sur, donde se encuentran las escuelas, el parque conocido como El Campo y el frontón nuevo. alt=Entrada sur de Vilviestre del Pinar|miniaturadeimagen|Entrada sur de Vilviestre del Pinar|izquierda
El monte Carmona (1448 ), en el corazón del territorio vilviestrino, es el punto más elevado del municipio.
El territorio municipal está densamente poblado por formaciones boscosas de pino silvestre, aunque también hay una elevada presencia de otras especies arbóreas, como el quejigo o la carrasca (al oeste del municipio se eleva un monte conocido como El Carrascal), el roble o el pino negral.
alt=Monte de Vilviestre|miniaturadeimagen|Monte de Vilviestre|izquierda
La mayor parte del término se dedica a monte alto de pino silvestre o pino albar y pino negral, para producción de madera y muy secundariamente a pastos. Los montes de Utilidad Pública son el n.º 289 Matarrucha de 874,228 hectáreas, al norte, y el n.º 290 El Monte con 1815,55 hectáreas, situado al sur del núcleo urbano. Además, en copropiedad con Quintanar el n.º 252 La Manga ; con Palacios y San Leonardo el n.º 246 Guerreado y Abejón, con 87,50 hectáreas y 288,00 hectáreas en copropiedad con Palacios.
La superficie forestal alcanza un total de 3120,93 hectáreas, lo que supone el 81,83% de la extensión superficial. Vías pecuarias Las coladas de Matarrucha, Renabute, San Pedro y Fuentecillas, la Solana, Palacios, San Roque del Monte, la Víbora, Mamelgo, Canicosa y Quintanar.
Medio ambiente Municipio incluido en el espacio natural de la sierra de la Demanda.
Comunicaciones Situado en la carretera provincial BU-V-8229 que comunica la autonómica CL-117 con San Leonardo de Yagüe (N-234).
Fauna
Mamíferos - conejo, liebre, ardilla, corzo, ciervo, zorro, garduña, tejón, gato montés, lobo, musaraña, ratón de campo, murciélago, jabalí...
Aves - buitre leonado, águila calzada, milano real, azor común, gavilán, alimoche, cárabo , piquituerto, gorrión, cuervo, abubilla, oropéndola...
Reptiles - lagartija roquera, lagartija ibérica, lagarto verde, lagarto ocelado, víboras, culebras...
Anfibios - ranita de San Antonio, rana verde ibérica, sapo común, sapo corredor, sapo partero europeo, tritón jaspeado, tritón palmeado...
Insectos - saltamontes, langosta, mantis religiosa, ditisco o escarabajo buceador, zapatero, nadador de espalda o barquero, ciervo volante, girino, mosca doméstica, mosquito, mosca de las caballerías...
Otros - cangrejo de río
Clima El clima de Vilviestre del Pinar es continental de montaña. Los inviernos son fríos, lluvioso-nivosos y prolongados. No son raras nevadas de 10-30 cm, así como días en los que no se alcanzan los 0 °C. Los veranos son relativamente cortos y suaves, gracias a las masas montañosas periféricas (Campiña o Carmona). Las temperaturas raramente sobrepasan los 30 °C, y bajan con cierta facilidad de los 10 °C por las noches (incluso no son demasiado raras las heladas estivales). Registra unos 800 mm al año de precipitación y un número medio de 24 días de tormentas por año.
Demografía
Vilviestre del Pinar cuenta con una población de .
Evolución demográfica del municipio de Vilviestre del Pinar: Año 1842 1877 1887 1897 1900 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1981 1991 2001 2011 2015 2017 2020 Habitantes 321 683 739 686 663 742 797 841 1011 1123 1273 1041 1015 827 762 650 616 572 516
Historia Vilviestre del Pinar, situado entre los 1060 y 1450 m, forma parte de una comarca de gran riqueza natural que se extiende por las estribaciones de las sierras de Urbión, Neila y Demanda. Esta condición junto a la lejanía de los centros de poder ha sido determinante en su devenir histórico. Con su territorio cubierto de bosques maduros de pino y roble, poco útil para la agricultura, la actividad económica se basó en la ganadería, desarrollándose muy temprano una industria carreteril, aprovechando la abundancia de madera.
Prehistoria Desde el , nuestro territorio, dentro de la Cultura Celtibérica, pertenece a los pelendones. Confinados en las cabeceras del Duero y Arlanza, rodeados de los también celtíberos arévacos, turmogos y berones que ocuparían las tierras más bajas y fértiles del valle del Duero, Arlanzón y bajo Najerilla. El pueblo de los pelendones, es el mismo al que pertenecía también Numancia, y que opondría feroz resistencia a la conquista romana. En el término de Vilviestre del Pinar hay dos magníficos emplazamientos, posibles restos de poblados de esta época, pendientes de estudio arqueológico.
Edad Media Tras la invasión musulmana, las poblaciones de zonas llanas huyeron o fueron obligadas a instalarse en las montañas cantábricas por el rey asturiano Alfonso I. En nuestra comarca nunca llegaron los musulmanes o al menos nunca se establecieron dado el carácter montañoso y escasa riqueza agrícola. Los habitantes de nuestra comarca debieron continuar con su forma de vida habitual, protegidos por sus montes de las indeseables razzias musulmanas y cristianas del norte. Vivieron en pequeños poblados muy cercanos unos de otros, de los que nos han quedado sus necrópolis por estar talladas en la roca. Abundantes en toda la comarca, en Vilviestre del Pinar se encuentran restos debajo de la actual iglesia y en el Rincón, al lado del río Arlanza.
A comienzos del s. X, llegarían los primeros repobladores cristianos del norte que se unirían con la población indígena pasando a formar parte del nuevo Condado creado en torno a Lara, dependiente del Reino de León, presidido por Gonzalo Fernández, cabeza de los repobladores y su esposa Muniadona de posible origen autóctono.
El espectacular avance cristiano de finales del se ve frenado y amenazado por los musulmanes que recuperan con Almanzor a partir de 975 Osma, Gormaz y Clunia, afianzándose en sus fortalezas y convirtiendo a nuestra zona en sangrienta frontera.
Es en esta época donde se sitúa la acción del poema de los siete infantes de Lara, en la que el Sr. de Vilviestre, Ruy Velázquez, reputado guerrero de la corte de García Fernández, confundido por las falsas acusaciones de su reciente esposa Lambra de Bureba hacia sus sobrinos, los Infantes de Lara, los traiciona y deja sucumbir ante los agarenos. El hermanastro de los Infantes, Mudarra González, según el poema, se tomará cumplida venganza matando a Ruy Velázquez, quemando viva a Dña. Lambra y quemando la villa de Vilviestre. Es citado por D. Ramón Menéndez Pidal en su obra: La leyenda de los infantes de Lara.
Muerto Almanzor en 1002, vuelve la comarca a la tranquilidad. A lo largo del siguiente siglo sus gentes pasarán a repoblar Ávila y su tierra, así como el amplio territorio que ahora se les abría al sur. Las menciones documentales más antiguas existentes de Vilviestre son de 1052 y 1092 correspondientes a donaciones al monasterio de Arlanza por parte de familias nobles. En 1187 ya existe constancia de la iglesia de San Juan de Vilviestre en bula de Urbano III.
En 1371, es señora de Vilviestre, Dña. Mayor de Castañeda, viuda de Fernán Sánchez de Velasco II. Fundará mayorazgo a favor de su hijo Pedro de Velasco, muerto en el asedio de Lisboa, con sus territorios de la Casa de Salas y los de las Merindades de su marido, que serán el germen del poderoso Ducado de Frías, con el que el concejo de Vilviestre mantendrá pleitos hasta la extinción de los señoríos en 1820.
Edad Moderna En el reinado de los Reyes Católicos se crea la Real Cabaña de Carreteros, que tan importante habría de ser para Vilviestre en los siglos siguientes. Llegó a ocupar a la práctica totalidad de la población. Entre otros privilegios, motivados por su estratégica contribución en los portes de guerra y víveres, tuvo el de que no se hicieran levas de soldados en su territorio durante el hasta su decadencia final en la década de 1840.
Con más de 300 carretas en los siglos y , llegaría Vilviestre a contar con 392 carretas a mediados del , estando presentes los carreteros de Vilviestre en cuantas guerras hubo en la península, teniendo especial protagonismo en las guerras de Cataluña y Portugal de 1633,1644 y 1677, y en la Sucesión de principios del en las que se documentan importantes bajas. Para los más de 1200 bueyes necesarios para la carretería, tenían los carreteros de Vilviestre, junto a los de las villas vecinas derecho de posesión de grandes dehesas en las riberas del Duero y Esla, sufriendo importantes mermas de ganado en las dehesas zamoranas pertenecientes al obispado de Astorga, en las guerras con Portugal de 1644, de las que se pudo recuperar.
Hasta finales del , prácticamente todo el término municipal era de propiedad comunal, administrado de forma democrática y ejemplar a través del concejo, por ordenanzas o regimientos muy conservacionistas que contribuyeron a lograr el magnífico bosque que se disfruta en la actualidad. Asimismo el concejo distribuía entre los carreteros locales, los portes de la madera extraída del monte, para la fábrica de los más importantes edificios de la época en Castilla, vigas y pez para los Reales Bajeles, así como las cuotas de sal y otros productos estancados que como miembros de La Cabaña Real de Carreteros les correspondía.
En esta época de vitalidad económica, se levantaron sólidos edificios de sillería y se restauró y reedificó la iglesia. Sucesos trágicos como el incendio de 1729, que devastó el pueblo, enseguida se superaron con el logro de un mejor trato fiscal y con la pujanza de la carretería. En 1792, Carlos IV, confirmando la tradición concede el privilegio de los pinos que tan útil sería para Vilviestre en el desastroso -.
Edad Contemporánea Durante la invasión napoleónica, Vilviestre del Pinar y su monte, sirvieron de refugio principal a la Junta Provincial de Defensa de Burgos, a la que además se le prestaron los ahorros del Concejo, que a pesar de contar con sus recibos, nunca se devolvieron. Desde su imprenta se editaban proclamas y bandos. También el guerrillero Cura Merino tenía un campamento, todavía recordado, en Carmona y depósito de prisioneros en Vilviestre.
Muchos vecinos se alistaron como guerrilleros en la partida del Cura o en las compañías del marqués de Barriolucio. Los carreteros sufrirían el principal golpe, del que ya no se recuperarían. A la obligación de transportar prácticamente gratis para uno u otro ejército, se sumaron las requisas de ganado por parte de todos los contendientes. Incluso pueblos, como Alaejos, en Valladolid, requisaron los bueyes de carreteros de Vilviestre que pastaban en dehesas próximas para entregárselos al ejército francés, sin compensación alguna.