Los astacianos fueron herejes del , secuaces de un tal Sergio, el cual había renovado los errores de los maniqueos.

Su nombre, derivado del griego, significa sin consistencia, variables, inconstantes porque cambiaban de lenguaje y creencia a su capricho. Los astacianos unían el uso del bautismo a lodas las ceremonias de la ley de Moisés y formaban una mezcla absurda de judaísmo y de cristianismo.

Se creían fuertes con el apoyo del emperador Nicéforo I, que los favorecía; pero su sucesor Miguel Europalato los reprimió por medio de unos edictos muy severos. Se cree que estos son los que Teófanes y Cedreno llaman antiganianos. El P. Goar, en sus notas sobre Teófanes en el año 803, pretende que las turbas de vagos, conocidos en Francia por el nombre de bohemios y egipcios eran restos de los astacianos; mas esta conjetura no se conforma con la idea que Constantino Porfirogeneto y Cedreno nos dan de esta secta: nacida en Frigia, dominó allí y se extendió poco en lo restante del imperio.

Referencias Diccionario de teología, 1, Nicolas Sylvestre Bergier, 1845

Categoría:Heterodoxia cristiana en el siglo IX