El término sinhogarismo, es un neologismo y anglicismo del inglés homelessness, sin embargo vale hacer la desmabiguación sobre el término de poblaciones callejeras , personas en situación de calle y abandono social, el  cual es integrado por un grupo social diverso compuesto por niñas, niños, jóvenes, mujeres, hombres, familias, personas mayores, personas con discapacidad y otras con diferentes problemas de salud y adicciones. CDHCM. (s/f). Derechos de las Personas en Situación de Calle. https://cdhcm.org.mx/. Recuperado el 6 de junio de 2026, de https://directorio.cdhcm.org.mx/transparencia/2020/art_121/fr_LII/2020_Situacion_calle.pdfPersonas en Situación de Calle. (s/f). https://www.copred.cdmx.gob.mx/. Recuperado el 6 de junio de 2026, de https://copred.cdmx.gob.mx/storage/app/uploads/public/5a1/ef8/35a/5a1ef835a79ba819774826.pdfTodo el mundo puede acabar en una situación de sinhogarismo.

Es una problemática de múltiples causas pero también de factores estructurales, que tiene su origen en causas políticas, sociales y económicas que obstaculizan o impiden el acceso a la vivienda y a un empleo.

Las poblaciones callejeras se constituyen como un sujeto histórico que construye una identidad cultural resultado de la exclusión social. No tener garantía de acceso a servicios básicos como ducha, inodoro, comida caliente o Internet; o  no poder guardar documentación y pertenencias en un lugar seguro siempre que lo necesiten también repercute en todos los ámbitos de la vida. Lo que hace más difícil mantener unos hábitos saludables, una alimentación adecuada, o contactos socioafectivos con otras personas, no sólo es el estatus de la vivienda, sino a la condición general que conlleva un fenómeno asociado al de la pobreza extrema.

Se refiere al fenómeno social de las personas que carecen de un lugar permanente para residir y que se ven obligadas a vivir a la intemperie, ya sea en la calle, en los portales de viviendas o temporalmente en albergues, normalmente a causa de una ruptura encadenada, brusca y traumática de sus lazos económicos, familiares y sociales.Generalmente, esta condición va acompañada además de la carencia de un medio de vida.«sintecho, mejor en una sola palabra.»Fundéu. Consultado el 22 de febrero de 2018]

Terminología thumb|290px|Una persona sin hogar en las calles de Tokio.Debemos desterrar palabras como indigentes, vagabundos o mendigos que estereotipan y culpabilizan a las personas sin hogar. Sin embargo a lo largo de la historia las personas que se hallan en estas condiciones han recibido distintos nombres, entre otros los siguientes: Migrante ilegal

Mendigos

Vagabundos

Carrilero

Transeúnte

Indigentes

Persona sin hogar habitantes de calle o habitabilidad de calle

Causas thumb|Personas sin hogar en Sao Paulo, Brasil. Se suele insistir en que las razones por las que estas personas se encuentran en esta situación son rupturas de lazos de cuatro tipos:

Ruptura de lazos familiares y personales. No tienen una relación habitual o no mantienen ya ningún contacto con su familia directa e indirecta. Puede deberse a la muerte de uno o varios miembros, a una pelea familiar, a la distancia que les separa, a una adicción, a una enfermedad o trastorno físico o mental, etcétera.

Ruptura de lazos laborales. Las personas sin hogar no tienen empleo o no tienen un empleo fijo que les proporcione ingresos estables. Aunque, probablemente, lo tuvieron. Se calcula que un 10 % de estas personas tiene incluso estudios universitarios.

Ruptura de lazos sociales. La persona sin hogar (antes o después de serlo) puede perder sus amigos o puede tener dificultades institucionales (problemas judiciales o con la policía). Puede ser un proceso gradual o una ruptura brusca porque sus amigos le den la espalda al no aceptar su situación.

En psicología suele denominarse a estos acontecimientos sucesos vitales estresantes. Se trata de rupturas que pueden y suelen caracterizarse por tres rasgos:

Son encadenadas, es decir, una ruptura puede conducir a otra. Por ejemplo, la pérdida del trabajo puede provocar que la persona pierda los lazos familiares o, a la inversa, una fuerte ruptura familiar (por una muerte, una pelea, un maltrato, una adicción) le lleva a la persona a perder también el trabajo por no poder realizarlo correctamente debido a sufrir una profunda depresión.

Son traumáticas. Provocan un alto sufrimiento psicológico en la persona, de manera que su voluntad puede verse de tal manera debilitada que no encuentra motivación para volver a rehacer sus lazos y llevar una vida digna. Además, la vida en la calle suele agravar aún más esta apatía.

Son bruscas. Puede que la persona haya vivido varios grandes traumas encadenados y alejados en el tiempo durante su vida, pero probablemente uno de ellos le lleva directamente a la calle. Es decir, vivir en la calle no es algo meditado, sino una solución precipitada para alejarse del dolor o la única opción tras ser expulsada de su lugar de residencia habitual.

Situación de las personas sin hogar por país

Chile

Según cifras del Ministerio de Planificación y Cooperación, en Chile existían 12 423 personas viviendo en «situación de calle» en 2011, incluidos 785 menores de edad. El 84 % de los catastrados correspondía a hombres. La mayoría (46,5 %) se concentraba en la Región Metropolitana de Santiago, seguida de la Región de Valparaíso (8,0 %) y la Región del Biobío (7,1 %). En 2003 la cifra llegaba a 7254 personas, mientras que en 2010 la cifra fue de unas 15 mil personas.

El gobierno de Chile ha trabajado constantemente con las organizaciones de la sociedad civil para visualizar una pobreza no contemplada por las políticas sociales. Asimismo, ha trabajado para adecuar las políticas de protección social existentes —vía Chile Solidario— a las particularidades de la población.

Cabe mencionar que el último censo nacional del año 2024 de la población de Chile arrojo la cifra de 21.750 personas en situación de calle.

El perfil del usuario son dos: personas que viven permanentemente en la calle y en el espacio público, y personas que pasan gran parte del día en la calle, como estrategia de supervivencia y laboral. Y según la sistematización del modelo salud mental calle del Ministerio de Salud de Chile, dichas personas presentan una mayor prevalencia de enfermedades como; trastorno de la personalidad por consumo de sustancia, trastorno y enfermedades neuropsiquiátricas, tuberculosis y ETS en aumento VIH. Cabe destacar que este modelo es diseñado e implementado desde la profesión del trabajo social.

España thumb|290px|Lugar donde personas en situación de calle viven bajo un puente en París (se ilustra el caso del Pont Morland).

thumb|290px|Persona sin hogar durmiendo a la intemperie en la zona de Callao de Madrid, en enero de 2006.En España apenas existen estudios oficiales de las características de este colectivo. Tanto es así que el número de personas sin hogar en España, según la fuente que se consulte, puede oscilar entre 20 000 y 30 000 personas en toda España y entre 2000 y 9000 personas en Madrid.

Según datos de diciembre de 2005 del Instituto Nacional de Estadística español,Encuesta sobre las personas sin hogar (EPSH 2005), sitio digital 'INE', 14 de diciembre de 2005. el 82,7 por ciento de las personas sin hogar son varones. La edad media de este colectivo es de 37,9 años y sus ingresos medios son de 302 euros al mes.

Además: casi la mitad de esta población tienen hijos (46 por ciento), aunque solo una décima parte viven con ellos; el 30 por ciento de las personas sin hogar es abstemia y nunca ha consumido sustancias adictivas; el 37,5 por ciento llevan más de tres años sin alojamiento propio; la mitad de la población sin hogar busca trabajo; el 51,8 por ciento son españoles y el 48,2 por ciento son extranjeros; los extranjeros sin hogar llevan, de media, tres años y siete meses en España y un año y once meses en la comunidad autónoma donde se les ha localizado.

Dicha investigación realizó un muestreo de los usuarios de centros de acogida de ciudades de más de 20 000 habitantes; por tanto, tiene el sesgo de las personas que, aunque cumplen con los criterios de la definición dada en dicha investigación de "persona sin hogar", no son usuarios de los centros de acogida (posiblemente un porcentaje alto).

Según el estudio "Personas sin Techo en Madrid" de Pedro Cabrera y Mª José Rubio, profesores de sociología de la Universidad Pontificia de Comillas:

el 82 por ciento son varones; la edad media de quienes viven sin techo está en torno a los 41 años: 33 años, en el caso de quienes tienen alguna farmacodependencia; 48 años, en el caso de quienes padecen alguna enfermedad mental que viven sin techo; el 18 por ciento de quienes viven en la calle son mujeres y, entre ellas, son relativamente numerosas las ancianas mayores de 65 años; el 80 por ciento de quienes viven en las calles de Madrid son españoles.

Esta investigación combinó métodos cualitativos y cuantitativos y realizó barridos sistemáticos a diferentes horas del día a lo largo de una semana de referencia, abarcó las zonas céntricas de Madrid e incluyó, según el estudio, "sus manifestaciones más visibles y notorias"; por tanto, dicho estudio no llega al fenómeno en ambientes rurales ni en zonas marginales de las grandes ciudades.

Bilbao En cuanto a Bilbao, ciudad en la cual se propone el proyecto de intervención y que tiene una población total de 346.843 habitantes según el padrón de 2019, se observa que tras la crisis económica que sufrió el Estado en 2008 se disparó el número de intervenciones con Personas Sin Hogar por parte de los Servicios Sociales y asociaciones (2013).

Según los datos obtenidos por el Ayuntamiento de Bilbao (2013), se visualiza la misma curvatura que ocurre en el resto de España. Tras la crisis del 2008, la llegada de inmigración descendió y por falta de empleo, tanto para autóctonos como para extranjeros, las personas, terminaron en calle. Por lo que, se representa el aumento de Personas Sin Hogar que se tuvieron que atender desde dispositivos sociales. Ese incrementa ha ido aumentando cada año. Durante todos estos años, los datos recogidos ponen en manifiesto la gran cantidad de hombres que carecen de recursos comparando con el porcentaje de las mujeres. Pero, ¿estos datos son ciertos? Ellas se han visto invisibilizadas en las metodologías de la recogida de datos, debido a que en estas sistemáticas no se tienen en cuenta muchas situaciones que son consideradas como sinhogarismo tal como menciona Emakunde-Instituto de la mujer (2019). Algunos ejemplos, podrían ser aquellas mujeres sin hogar, como se han descrito antes, que viven en casas de familiares o amigos, en constante violencia por parte de sus parejas o con orden de desahucio. También se deberían de contar las mujeres que ejercen la prostitución y son obligadas a vivir en lugares específicos.