La abeja española o abeja ibérica (Apis mellifera iberiensis) es la subespecie autóctona de abeja doméstica de la península ibérica.
Características Son abejas de color oscuro, de bajo nivel de enjambrazón y gran vigor, su comportamiento es algo nervioso y agresivo. Estudiados los grupos de abejas de Portugal no se aprecian grandes diferencias entre las distintas localizaciones geográficas. Estudios morfométricos de poblaciones de abejas de Asturias y la submeseta norte indicaron que la Cordillera Cantábrica produce aislamiento permitiendo identificar diferencias entre poblaciones. Es la abeja habitualmente usada por los apicultores en España.
Hibridación La introducción de subespecies alóctonas (como la Apis mellifera ligustica) en la Península Ibérica está provocando la hibridación con las abejas autóctonas de la zona, lo que conlleva la pérdida de algunas de las características de la abeja ibérica, como su adaptación a climas extremos y su capacidad de detener la puesta de cría en invierno. Esto está generando un intenso debate en la apicultura.
El problema de la contaminación genética con otras subespecies comienza, sobre todo, en la segunda generación de hibridación (F2), donde las abejas se vuelven más agresivas e inestables, además de perder los rasgos adaptativos locales de la abeja ibérica. A pesar de que desde hace años algunas asociaciones (como Federación Iberiensis) han pedido el reconocimiento de la abeja ibérica como Raza Oficial de Ganado en España (para protegerla frente a otras subespecies y evitar la contaminación genética), todavía no se ha aprobado oficialmente, lo que significa que el problema sigue existiendo.
Historia La abeja ibérica es un gradiente genético natural (clina genética) entre la Apis mellifera intermissa y la Apis mellifera mellifera. Este híbrido surgió cuando la abeja negra europea (de linaje M) descendió a la Península Ibérica (que servía como refugio climático) desde el norte hace miles de años para refugiarse de las glaciaciones y la abeja Tellian (intermissa, de linaje A) cruzó el estrecho de Gibraltar desde el norte de África, estableciéndose en el sur de la península. Cuanto más avances hacia el norte, más linaje europeo (M) habrá, mientras que cuanto más avances hacia el sur de la península más linaje africano (A) habrá.
Genética
La genética de esta subespecie revela una historia evolutiva compleja. Para entenderla, es importante conocer tres conceptos clave: los cromosomas (estructuras que contienen el ADN), los microsatélites (regiones variables del ADN que ayudan a diferenciar poblaciones) y los haplotipos (combinaciones específicas de genes que se heredan juntos y permiten rastrear orígenes). El análisis de estos elementos revela que la subespecie es híbrida, con una mezcla de linajes africanos y europeos.
El estudio de los haplotipos muestra que cinco de ellos se corresponden con linajes evolutivos africanos, mientras que uno se asocia al linaje europeo occidental (Apis mellifera mellifera). Esto sugiere que el componente genético norteafricano es predominante en el sur de la península ibérica, pero se diluye hacia el norte, siendo reemplazado por el linaje europeo.
La variabilidad genética analizada a través de los microsatélites de los cromosomas muestra similitudes con las poblaciones africanas en cuanto al número de alelos y la diversidad genética. Esto refuerza la idea de una estrecha relación genética entre las abejas de Andalucía y el norte de África.
Sin embargo, es importante destacar que los resultados de los microsatélites varían entre provincias. En Cádiz, por ejemplo, la homogeneidad de haplotipos contrasta con la variabilidad de microsatélites, lo que sugiere que ha habido eventos recientes de introgresión (introducción de genes de otras poblaciones) desde poblaciones africanas cuyo origen aún se investiga.
Estudios adicionales han identificado linajes de abejas negras europeas en la península ibérica, incluyendo los haplotipos M7 y M3. La relación filogenética entre estos linajes podría representarse como M6 > M3 > M7 > M7. Asimismo, se ha detectado la secuencia M8 > M8, derivada de M4, un haplotipo común en Francia (M6 > M4 > M4> M4``). Todos los haplotipos M parecen descender de M6, mientras que M5 y M8 derivan de M4, y M9 de M4. En la península ibérica también se han encontrado los haplotipos M10, M12 y M30.
En cuanto a los linajes ibéricos de origen africano, se ha identificado que descienden del haplotipo A20. Específicamente, se han encontrado los haplotipos A11 > A16 y A21 en Portugal. La secuencia evolutiva podría representarse como "A20" > A11 > A14 > A15 (este último presente en las Islas Canarias).
También se han identificado linajes africanos descendientes de A8 en la península ibérica, siendo comunes los haplotipos A1 > A2 > A3 y A12 (encontrado en Portugal). Curiosamente, el haplotipo A4, característico de Apis mellifera scutellata del sur de África, deriva del haplotipo A2.
Amenazas Las principales amenazas que provocan la pérdida de las abejas ibéricas son las siguientes:
Varroa destructor: es un ácaro parásito diminuto de color rojizo que se reproduce dentro de las celdas de cría y se engancha al cuerpo de las abejas (tórax o abdomen) para alimentarse del cuerpo graso y al hemolinfa de las abejas, afectando a su sistema inmunológico. A pesar de que la abeja ibérica es más resistente a este ácaro (se han observado comportamientos de limpieza eficaces llamado acicalamientos), requiere tratamiento para evitar la muerte de una colmena (en 2-3 años, aproximadamente). Especies invasoras: En primer lugar, la avispa asiática (Vespa velutina), provoca muchas pérdidas cada año y se está extendiendo por el sur de España (aunque está establecida de forma masiva en el norte). Caza entre 25 y 50 abejas al día, pero también genera estrés (no salen a pecorear las abejas) en la colmena, lo que provoca la muerte de la colmena por inanición. Esta avispa captura abejas por un método denominado vuelo estático. La avispa asiática presenta un tamaño grande (las obreras miden unos 2,5 cm y las reinas hasta 3 cm) y el color predominante es el negro (en el cuarto segmento prestan una banda anaranjada). En segundo lugar, el avispón oriental (Vespa orientalis) también causa muchas muertes en colmenares de la abeja ibérica, ya que se mete directamente dentro de las colmenas y realiza saqueos masivos de miel (y también mata muchas abejas en el interior de la colmena). Uso de pesticidas: afectan gravemente a las abejas, provocando parálisis y otros problemas graves que provocan la muerte masiva de colmenares. A pesar de que muchos pesticidas se han prohibido, otros muchos siguen utilizándose. Se recomienda no utilizar pesticidas que dañen a las abejas ni a otros polinizadores beneficiosos para el ecosistema. Otros problemas incluyen hibridación (contaminación genética) y otras amenazas que afectan a la abeja ibérica.
Véase también Apis mellifera
Referencias
Enlaces externos Estudio biométrico de poblaciones de abejas (Apis mellifera L.) del centro de Portugal y de Madeira Molecular diversity of honeybee Apis mellifera iberica L. (Hymenoptera: Apidae) from western Andalusia Abejas del archipiélago Canario Morphometric study of andalusian bees. J. M. Flores, F. Padilla, M. Bustos, F. Puerta. Archivos de zootecnia, Vol. 41, Nº 145, 1992
Categoría:Apis mellifera