En sintaxis y pragmática, la focalización de una parte de una oración consiste en dar prominencia a esa parte (llamada foco)Instituto Cervantes: Focalización mediante entonación, un orden especial que lo destaque (usualmente al inicio) u otro procedimiento. Generalmente existe un contraste o énfasis, entre la información nueva (no mencionada previamente en el discurso) e información dada (previamente mencionada), frecuentemente el foco coincide con la información nueva (véase Tema y rema). Es frecuente que se use la focalización para remediar confusiones o evitar malentendidos. Algunos medios para señalar el foco son además de la entonación y el orden sintáctico, el uso de clíticos o partículas especiales.
Focalización en español En español la focalización puede hacerse de distintas maneras: Por medio de la entonación, remarcando la parte que se focaliza (en negrita): Juan saludó a Rosa. Por medio del orden de la frase, generalmente pasando el foco al principio (dislocación): A Rosa saludó Juan. Por medio de una estructura sintáctica especial, como una perífrasis de relativo: Fue a Rosa a quien saludó Juan. Por medio de adverbios de foco (también, hasta, incluso, aun, etc.): Juan saludó incluso a Rosa.
También es posible combinar varios de esos mecanismos en la misma frase.
Para el español, se distinguen las siguientes propiedades de la focalización: El elemento antepuesto contiene la cima melódica de la oración, la estructura es interpretada como contrastiva A: Al director, le parece que los jóvenes hoy en día vienen bien preparados. B: Esa idea tiene él. Yo no estoy en lo absoluto de acuerdo. Las estructuras focalizadas tienden a invertir el sujeto A: Creo que le dieron un golpe. B: Una paliza tuvieron que haberle dado. La no existencia de coindización entre el elemento focalizado y el clítico A: Creo que un ladrón le robo cien euros. B: Mil euros tendría el ladrón que haberle robado. Cualquier constituyente puede ser focalizado SD: el apartamento, puedes quedarte allá. SA: cansado estaba yo ayer. SP: en mi casa, puedes quedarte cuando quieras. SAdv: muy rápido, tú comes. demasiados días, esperé tu llamada. Un elemento focal sólo puede anteponerse, no se admite recursividad. Un día, María la vio. El constituyente antepuesto no puede escapar de los entornos caracterizados como islas fuertes. En la calle un día, María la vio. La no existencia de posposición del elemento focalizado a la derecha A Pedro, conocemos la mujer que traicionó (y no a Juan) Las oraciones principales como las subordinadas presentan focalización Llamó Nicolás a María (no a Plutarco). Creo que yo haría casi lo mismo que ella hizo
Las descripciones sintácticas sobre el comportamiento de la focalización parten de las similitudes entre el foco y el movimiento del SQu, que produce un desplazamiento al SC con el fin de cotejar un rasgo (movimiento A) . En este caso, se ha propuesto, que el rasgo [+foco] debe cumplirse en una proyección designada , sustentado por el criterio o principio de foco, según el cual el constituyente [+foco] se coteja en una proyección [+foco]. Se defiende que para el español no es necesario el desplazamiento o la anteposición focal, como en (7), caso que se puede considerar como un rasgo débil, ya que no necesita cotejarse de forma visible . Las especificaciones anteriores reflejan solo algunas de las diversas estrategias de énfasis que sigue el español, como lengua.
Referencias
Categoría:Sintaxis Categoría:Semántica Categoría:Pragmática