No le digan a mi madre (Don't Tell My Mother en inglés) es un programa televisivo presentado por Diego Buñuel y emitido por el canal de cable National Geographic Channel (Nat Geo).

Presentación y generalidades

Durante unos diez años, Buñuel un reportero francés de origen español que ha sido corresponsal extranjero para la televisión francesa, cubriendo varios países como Afganistán, Irak o el Congo (Kinshasa) y otras zonas con altas temperaturas en el mundo. Cada vez que salía al extranjero para realizar uno de sus reportajes, decía a la oficina de su equipo de producción en París “No le digan a mi madre que estoy en X, eso la pone realmente nerviosa”.

Luego de haber viajado repetidamente durante algunos años, Buñuel se dio cuenta de que los informes internacionales de prensa -de los cuales él también solía formar parte- solo se tendían a enfocar en los peores titulares posibles. Por lo tanto, él decidió embarcarse en un esfuerzo más bien inusual: hablar acerca de algunos países tratados por los medios, pero en lugar de solo enfocarse en los mismos tipos de historias básicas “negativas”, intentó ver más allá para tener una visión más completa de la gente de dichos países, de su cultura y de los intereses populares comunes que se elevan por encima de los reportes de prensa diarios enviados por las principales agencias de noticias occidentales.No le digas a mi madre va cruzando todo el globo terráqueo a medida que Buñuel se detiene en bulliciosas megaciudades, algunas de las cuales están plagadas con las abrumadoras demandas derivadas de brindar vivienda a millones de residentes. Pero todas estas urbes están creciendo con la esperanza de miles de recién llegados que arriban diariamente en busca de nuevas y mejores oportunidades socioeconómicas. Sea que él haya pasado una noche en una de las partes más peligrosas de la megalópolis brasileña de São Paulo con un grupo de artistas de graffiti que sueñan con poder inspirar un cambio social radical, se haya disfrazado en la capital bangladesí de Daca o haya participado de carreras de dragsters en la ciudad sudafricana de Johannesburgo, Diego “revela el corazón y alma de estas diversas metrópolis”.National Geographic TV

En el programa, Buñuel comenta “Viajar es mi pasión – Estoy fascinado por las destacables historias que cada país tiene para ofrecer. Fue este deseo el que me guio a viajar por el mundo - a Pakistán, Venezuela, Irak y más – buscando historias y encontrando a gente fascinante a lo largo del camino. Fue una gran travesía, a veces viajando a lugares peligrosos, lo cual es el porqué nunca le dije a mi madre dónde estaba viajando - miren mi video de mi viaje aquí, fotos y blogs de mi viaje aquí, pero háganme un favor – No le digan a mi madre”.NatGeoAdeventure.clix.pt

Primera temporada

Afganistán En este episodio, realizado varios años después de la guerra en Afganistán, el televidente oirá nuevas historias provenientes de un país donde la destrucción, las mutilaciones y la muerte han llegado a reinar por momentos. Sin embargo, cada día que pasa millones de personas en Afganistán continúan sus vidas, riéndose y luchando para hacer de sus respectivas ciudades y de su país un mejor lugar. Estos son los individuos que han atraído la atención

Buñuel realiza un viaje de 52 minutos por tierra desde la capital Kabul hasta la ciudad de Kandahar, la cual ha sido un foco de la insurgencia Talibán durante cierto tiempo, deteniéndose momentáneamente en las ciudades de Mazari Sharif y Herat.

Desde la cancha de golf en Kabul hasta una mujer piloto militar de helicóptero hasta una entrevista con una persona parecida al Mullah Omar que estuvo escondiéndose durante dos años seguidos, hasta el primer club nocturno abierto a los afganos, Buñuel intenta descubrir historias inusuales y hasta fascinantes acerca de un país que muchos han intentado reducir a burkas, combatientes barbados y cultivos de amapola para producir el ilegal pero desde el exterior demandado opio.

Balcanes Años después de haber servido como un soldado francés en Bosnia, Buñuel regresa -aunque esta vez ya como periodista- a la históricamente conflictiva región europeo-oriental de los Balcanes, donde las tensiones aún crepitan por debajo de la superficie y el menor paso en falso podría reabrir las dolorosas viejas heridas relacionadas con los pasados enfrentamientos étnicos o religiosos. Diego emprende un viaje de unos 3.200 kilómetros por carretera a través de las repúblicas de Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia y el disputado territorio de Kosovo, descubriendo un área geográfica que se está recuperando de los estragos causados por la guerra

En la ciudad bosnia de Srebrenitsa (Srebrenica), encuentra con una mujer bosnia de religión musulmana que está a cargo del hallazgo de las tumbas masivas o fosas comunes de más de 8.000 hombres y niños mahometanos que fueron masacrados pocos días después de haberse atrevido a declarar su independencia de Serbia

Buñuel también visita una granja en la localidad de Tuzla, donde brotan burbujas de petróleo del suelo. En Serbia, realiza una visita guiada a los lugares que solía visitar de incógnito el criminal de guerra Radovan Karadzic, antes de visitar a un serbio nostálgico que ha recreado a la antigua Federación Yugoslava en el patio de su casa, incluso presentándole a Diego su propio “pasaporte” yugoslavo.

Finalmente, para poder ingresar de forma más segura al disputado territorio de Kosovo, debe quitar el número de patente de su automóvil. Una vez allí, se encuentra que el responsable del nuevo himno “nacional” kosovar, así como con el equipo local de fútbol, el cual sueña poder competir contra selecciones extranjeras.

Congo En esta oportunidad, Buñuel viaja al Congo-Kinshasa (la autodenominada República Democrática del Congo, conocida como Zaire entre 1971 y 1997), un país azotado por la pobreza e indigencia, la inestabilidad política e incluso la violencia de parte de pandillas.

Pakistán El periodista británico Amar Bassey se disfrazó de un hombre perteneciente a una tribu local afgana, para así poder estar más cerca de los nativos y hasta mimetizarse con ellos, de tal forma de poder escribir de forma más precisa acerca de la vida cotidiana del limítrofe Afganistán. De esa manera, logró obtener una gran historia periodística, pero cuando él y su leal guía fueron detenidos en la frontera con Pakistán, Amardeep fue acusado de espionaje, debió enfrentar o sufrir tortura y prisión junto a supuestos endurecidos miembros veteranos de la red terrorista islámica Al Qaeda.

Corea del Norte Después de haberse visto forzado a dejar su teléfono celular, su dispositivo GPS e incluso los periódicos que tenía en su poder antes de haber podido ingresar a este muy hermético Estado, Buñuel parece posar como un actor para poder ingresar a Corea del Norte. Cada movimiento que él realiza es constantemente monitoreado por dos guías turísticos que por momentos parecen ser guardias de seguridad, y que lo escoltan a cualquier lado donde él se dirige. Al comenzar su visita a la capital de Pionyang, Buñuel es alojado en un hotel construido sobre una isla, para evitar que los turistas extranjeros puedan interactuar con los habitantes locales, y donde aparentemente todos las habitaciones contendrían micrófonos ocultos.

Al concurrir a una presunta “misa católica” en Pionyang, Buñuel se entera de que no existen sacerdotes ordenados en Corea del Norte (y que por lo tanto respondan a la doctrina de la Santa Sede y acepten la supremacía eclesiástica del papa). Por el contrario, dicha supuesta “misa” es encabezada por un “cura” que pertenece al comunista Partido de los Trabajadores de Corea. Buñuel también visita una feria donde los niños tienen la oportunidad de “matar imperialistas estadounidenses” usando armas de juguete y balas de utilería.

Aventurándose hacia el mayor estadio del mundo (el Estadio Reungrado Primero de Mayo), el cual fue oficialmente inaugurado el 1° de mayo de 1989 y tiene una capacidad máxima de nada menos que unos 150.000 espectadores. Buñuel observa a unas 100.000 personas haciendo una colosal presentación en conmemoración del 60 aniversario del régimen comunista norcoreano (el cual fue originalmente establecido en 1948). Mientras que esta monumental festividad intenta presentar una imagen de aparente felicidad e inquebrantable unidad, el cuadro no es tan pintoresco en las áreas rurales del país. Los efectos de la pobreza, las hambrunas y la opresión están profundamente marcados en los rostros de la gente, así como en el propio paisaje local.

Incluso en la relativamente próspera (para los estándares norcoreanos) ciudad de Pionyang, los signos de la represión política son omnipresentes, desde el limitado número de bailes permitidos, (entre 5 y 7, según un miembro del Partido) consultado, hasta las imágenes del “querido líder” Kim Jong-il (las cuales parecen estar prácticamente en cada esquina).

Colombia Conocida mundialmente por el tráfico de drogas, las armas y los secuestros (algunos de los cuales eran realizados por las izquierdistas FARC), Colombia se ha ganado cierta reputación de país peligroso. Diego tiene un primer contacto con el por momentos amenazante estilo de vida de la nación, luego de encontrarse con un sastre que se especializa en la confección de prendas a prueba de bala, incluyendo desde chalecos o camisetas antibala hasta trajes.

En el país que produce aproximadamente el 80% de la cocaína consumida en el mundo, Buñuel participa de una patrulla junto a los agricultores locales que tienen la tarea de destruir -una por una- plantas de coca, ante la amenaza representada por minas colocadas por la guerrilla. Después de haber llegado a la gran ciudad de Medellín (la segunda más poblada del país), Diego visita el hogar abandonado del histórico zar de la cocaína Pablo Escobar Gaviria, visita el parque temático lleno de grandes estatuas de dinosaurios, además de ver a los hipopótamos que el muy conocido narcotraficante tenía como mascotas. Diego también se encuentra con uno de los antiguos pistoleros a sueldo de Pablo, quien ahora les relata a los niños historias acerca de sus antiguos socios caídos y amigos caídos.

En la apodada “Carretera del hombre muerto”, Buñuel se dirige a Cali, la tercera ciudad más poblada del país. La "industria" del secuestro llegó a ser tan importante que una estación radial ha creado el programa Voces de rehenes para que los familiares puedan mandar mensajes a sus seres queridos que se encuentran secuestrados.

A pesar de la guerra civil que había dividido a Colombia, la violencia política ha disminuido paulatinamente y e el país ha dado varios pasos hacia adelante. En la prisión de Picalena, Buñuel es testigo de algo que en cierto modo simboliza dicho hecho. Se trata de un guardia que ha ayudado a reunir a algunos detenidos que eran paramilitares de derecha con antiguos guerrilleros de izquierda, a través de una táctica que inicialmente tal vez se presentaba como improbable: el fútbol.

Tierra Santa (Israel y los territorios palestinos) Después de cinco guerras y dos intifadas, los diarios matutinos siguen todavía estando llenos de informes acerca de más enfrentamientos armados, bombardeos aéreos, ataques suicidas o con cohetes, los cuales han tenido lugar a intervalos durante unos 60 años (tras la fundación del estado de Israel en 1948).

A pesar de todo eso, Buñuel lleva a los televidentes en un viaje tras bambalinas a través de otra región que tienen una particularmente mala reputación, desplazándose desde la Franja de Gaza hasta la milenaria ciudad de Jerusalén, haciendo escalas en algunos territorios palestinos ocupados por Israel. Buñuel se encuentra con algunos variopintos individuos, entre ellos un impresor que simpatiza con los mártires de la Gaza, Nadim -quien es un cervecero cristiano que trabaja en tierras musulmanas- Lucy -quien rescata a burros en el territorio palestino- y raperos en una despedida de soltero local.

Venezuela