miniaturadeimagen|Imagen de la deidad llamada Ganesha procedente de la india. En el marco de las escrituras sagradas hinduistas, los Itijasa son los escritos épicos que no forman parte de los cuatro Vedas, los textos Bráhmanas y las Upanishad, o sea el Majabhárata, el Ramaiana y los Puranas.

Etimología

itihāsa, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito). इतिहास, en escritura devanagari del sánscrito. Pronunciación: /itijása/.Véase la entrada Itihāsa, que se encuentra en la mitad de la primera columna de la [pág. ] en el Sanskrit-English Dictionary del sanscritólogo británico Monier Monier-Williams (1819-1899). Etimología: ‘así ciertamente sucedió’, siendo iti: ‘así’, ja: ‘ciertamente’, aasa: ‘sucedió’.

Menciones

Los Itijasa (también llamados Itijasa-purana) se mencionan en el Chandoguia-upanishad.Chandoguia-upanishad 3, 4, 1-2; 7, 1, 2-4; 7, 2, 1; y 7, 7, 1; citados en Moghe, 1997

También hay referencias probables a los Itijasa en el Nirukta.Nirukta, 1, 16; y 12, 10. Citado en Moghe, 1997, pág. 161.

Descripción

Según los define el texto Amara Kosha (1.6.4), los Itijasa son los purva-vritta, es decir, los acontecimientos del pasado. En la era védica, las partes de los textos bráhmanas que narraban mitos del pasado se conocían como Itijasa y tenía cierta importancia ritual. Por ejemplo, la recitación de los Itijasa-purana en las noches pariplava era parte del ritual Aśuamedha.Sacred-Texts.com (recitación de los Itijasa en el sacrificio Asuamedha Más tarde, el término pasó a significar cualquier epopeya del pasado, que en la India se consideran hechos históricos reales.

Fuentes de los Itijasa

En la actualidad se considera que los Itijasa consisten en los siguientes libros:

El Majabhárata (siglo III a. C.) es la leyenda de la guerra de los bháratas, pero también conserva las tradiciones de la dinastía lunar en forma de cuentos (integrados en el inmenso texto). Los Puranas (decenas de libros escritos entre el siglo III a. C. y el siglo XI d. C.) narran leyendas de las encarnaciones del dios Visnú, las batallas del pasado, las vidas de sabios legendarios, el dios Sivá, cosmogonía, y una fantástica geografía mítica. El Ramayana de Valmiki (siglo II a. C.) contiene la leyenda del rey dios Rama y de la dinastía solar. El Ioga-vásista (siglo XI d. C.), atribuido también a Valmiki.El Ioga-vasistha sería un cuarto Itijasa, según el artículo «Una hojeda [sic, por “hojeada” sintética»,] en GuruOm.com.ar.

Los poetas clásicos de la India generalmente escribían sus obras basándose en las fábulas de los Itijasas. En nuestro tiempo, estas tradiciones han sido cuidadosamente reconstruidas a partir de los textos disponibles y dispuestas en un orden cronológico por F. E. Pargiter en su compendio de antigua tradición histórica indígena.F. E. Pargiter: Ancient indian historical tradition. Nueva Delhi, 1972.

La tradición brahmánica Cosmogonía y la leyenda antediluviana

De acuerdo con la tradición brahmánica, la historia de la humanidad avanza en ciclos repetidos, en función de la evolución y disolución del mundo. El tiempo se divide el tiempo en cuatro eras: krita-iugá, treta-iugá, duapara-iugá y kali-iugá, que en conjunto forman un maja-iugá (de 4,32 millones de años). El conjunto de 71 maja-iugás forman un manu-antara (de 306,72 millones de años), el período de tiempo durante el cual un Manu gobierna el universo. En cada ciclo, Manu es el primer hombre y también el primer rey y legislador. Cada manuantara tiene su propio conjunto de dioses, dirigidos por un nuevo Indra y su propio conjunto de Saptarishis (Siete Sabios). Cuando termina un periodo manuantara sobreviene una inundación parcialque deterkio un cambio de ciclo dentro del xiclo de existencia de universo. Un conjunto de 14 manuantaras forman un kalpa, que es un día del dios Brahmá de cuatro cabezas, después del cual sucede una noche de Brahmá, que comienza con una inundación total, considerado como un proceso de un ciclo de "disolución" parcial (no completa como sucede en un majá-pralaia). La sucesión de 360 días y noches de Brahmá forman un año de Brahmá. Brahmá vive 100 de esos años, al fin de los cuales este universo ―junto con otros innumerables universos― son aspirados en la respiración de Majá Visnú. Cuando Majá Visnú espira, la creación comienza de nuevo en un ciclo interminable de las evoluciones y disoluciones.

La tradición relata que el presente kalpa se llama Varaja (el nombre del avatar jabalí de Visnú). Ya han pasado seis de los catorce manuantaras que forman este kalpa. El manuantara actual se llama Vaivasuata Manu, que es el Manu que lo preside. Los Itijasas sostienen que las dinastías de reyes de la India tienen su origen en este Vaivasuata Manu.

Al final del último de los 71 maja-iugás del manuantara Chaksusa (que precedió al presente manuantara Vaivasuata) el rey Prithú, bisnieto de Chaksusa Manu, niveló la India, construyó ciudades y pueblos y desarrolló la agricultura, el comercio, los pastos y la ganadería. El gran diluvio del final de ese manuanatara sucedió después de solo ocho generaciones.

La primera era, «krita-iugá»

La gran inundación al final del Chaksusa-manuantara eliminó todas las formas de vida. Solo Vaivasuata Manu fue salvado por Visnú en su encarnación como pez para que repoblar la Tierra en el siguiente ciclo.Shatápata-bráhmana (1.8.1).Majabhárata (3.185)Bhágavata-purana, 8.24. Una vez que terminó el diluvio, Manu realizó un ritual mediante el cual generó una hija, Ila, que más tarde se convertiría en su esposa. «A través de ella se genera esta raza, que es la raza de Manu» (Shatápatha-bráhmana (1.8.1.10). Los Itijasa hacen originar en los hijos de Manu todas las dinastías de reyes en nuestro ciclo. En Aiodhia (en Kosala) Iksuaku ―el hijo mayor de Manu― estableció la tribu de los iksuakús (una rama de la raza solar (descendiente de Vivasuán, el dios del Sol, padre de Manu). Nimi ―el hijo menor de Iksuaku― migró un poco más al este y fundó la casa de Videja. Su hijo Mithi ―también llamado Yanaka (que más tarde se convertiría en el nombre genérico de los reyes de Videja)― estableció la ciudad capital, Mithila.Visnú-purana, 4.5.

En Pratisthana (en el estado de Madhyadesa), Pururavas ―el hijo de Ila y Budha (el hijo ilegítimo de Soma, el dios de la Luna)― estableció la dinastía lunar.Visnú-purana, 4.6. La leyenda de su amor por la apsara (ninfa) Uruashi es uno de los pocos cuentos que han capturado la imaginación de la India por generaciones. Aparece ya en el Rig-veda (el primer texto sagrado hinduista, de mediados del II milenio a. C.),Rig-veda, 10.95. Más tarde fue tratado dramáticamente por el escritor Kalidasa en su Vikrama-uruashíiam. Amavasu ―el hijo menor de Pururava― fundó el reino de Kania Kubsha (la moderna Kannaush).Visnú-purana, 4.7.

Después del reinado de Aius ―el hijo mayor de Pururavas―, la dinastía de nuevo se dividió en dos. Nahusa ―el hijo mayor de Aius― obtuvo la posición de Indra en el cielo, pero fue desterrado de allí cuando deseó a Sachi, la esposa de Indra.Majabhárata (5.9-18). Ksatra Vridha ―otro hijo de Aius― estableció la dinastía de Kashí (actual Benarés). Sus descendientes fueron llamados kasheias.

Najusa ―hijo y sucesor de Iaiati― fue reconocido como un chakravartin (emperador, conquistador de otros reyes). Tenía cinco hijos: Iadu y Turvasu con su esposa Devaiani (la hija de Sukra, el gurú de los asuras) y Drujiú, Anu y Puru con su esposa Sarmistha (la hija del rey asura Vrisaparva). Iaiati instaló como rey a su hijo Puru (que no era el primogénito sino el más joven, pero era el hijo más obediente) en Pratisthana.Majabhárata, 1.76-93. Los hijos mayores obtuvieron las áreas periféricas. De los hijos de Iaiati descienden las cinco famosos dinastías reales de los iádavas, los turvasus, drujiús, los anavas y los pauravas.Visnú-purana, 4.10.

Inmediatamente después de Iadu, la dinastía Iádava se bifurcó: Krosti continuó la línea principal y Sajasra Yit formó la dinastía independiente de los Jaijaias. La rama Iádava primero desarrolló un gran principado bajo el rey Sasabindu, quien se convirtió en chakravarti. Mandhatri ―el hijo de Iuvansua, rey de Aiodhia― se casó con su hija Bindumati y se elevó a la eminencia.Majabhárata, 3.126. Siguió los pasos de su suegro dominó a varios reyes y se convirtió él mismo en chakravarti.Visnú-purana, 4.2. Su hijo Purukutsa se casó con Narmadá, la diosa del río Narmadá. Su otro hijo Muchukunda también fue un famoso rey. En la orilla de ese río construyó una ciudad-fortaleza, Majismati (actualmente Mandhata, que se encuentra en una isla).

Poco después, el rey drujiú Gandhara se retiró hacia el noroeste (a la actual provincia pakistaní de Jaiber Pajtunjuá) y estableció allí el reino de Gandhara. Sus descendientes se dispersaron en las regiones más allá de la India y establecieron varios reinios mlecha (‘bárbaros’, que no siguen la cultura hinduista).Visnú-purana, 4.18. Más tarde, los Anavas se dividieron en dos ramas: Usinara y Titiksu. Los hijos de Usinara establecieron las tribus separadas iaudheias, ambasthas, navarastras, krimilas y sivis en el este de Panyab. La mitología hinduista recuerda a Sivi ―el hijo de Usinara y creador de los sivis en Sivapura― por su generosidad. Sus hijos establecieron los reinos de Vrisadarbhas, Madrakas, Kaikaias y Sauviras, y ocuparon la totalidad de Panyab. Los hijos de Titiksu (la segunda rama de los Anavas) se desplazaron hacia el este y fundaron los reinos de Anga, Banga (actual Bengala), Kalinga, Suhma y Pundra.

El rey jaijaia Krita Viria tuvo a los bhargavas como sus sacerdotes y los enriqueció. Sus parientes trataron de recuperar las riquezas pero los bhargavas se resistieron. Los jaijaias entonces los maltrató, por lo que los bhargavas huyeron a diferentes países.Majabhárata, 1.178. Gadhi era entonces rey de Kaniakubsha y tenía una hija llamada Satiavati. El bhargava Richika Rishi se casó con ella y engendró a Yamadagní. Casi al mismo tiempo Gadhi tuvo un hijo, VisuaMitra.Majabhárata, 3.115.

En ese momento, el rey Traiaruna ―contemporáneo de Gadhi y KritaViria―, gobernaba la dinastía solar en Aiodhia. Por consejo de su sacerdote Vasistha, exilió a su hijo Satia Vrata, también llamado Trisanku. Después de Traiaruna, Vasistha se negó a consagrar a su hijo Satiavrata.Vayu Purana, 88.78-116. Un poco más tarde, el rey VisuaMitra de KaniaKubsha trató de robar la vaca Nandini (de Vasistha), que podía generar riquezas. Se produjo un feroz combate entre los dos, en el que Visuamitra fue derrotado. Convencido de la superioridad de los brahmanes, el rey decidió convertirse en un brahmarsi y abandonó su trono.Ramayana, 1.51-56. Mientras se dedicaba a las austeridades, VisuáMitra se hizo amigo de Trisanku, por lo que abogó por la causa del príncipe, realizó su consagración real y a su muerte lo elevó al cielo con su propio cuerpo físico.Ramaiana, 1.57-60.

La rivalidad entre Visuamitra y Vasistha continúa durante el reinado de JarisChandra, hijo de Trisanku. Jarischandra tuvo un hijo, Rojita, a quien había prometido sacrificar a Varuna, dios de las aguas. Pospuso el sacrificio durante muchos años, por lo que terminó aquejado de hidropesía. Rójita, con el asesoramiento de Vasistha, para propiciar a Varuna, compró a Suna Shepa ―hijo de Ayigarta y sobrino nieto de VisuaMitra― como víctima propiciatoria que le reemplazara. A punto de ser asesinado, Suna Shepa cantó el varuna-mantra (himno a Varuna) que le había enseñado VisuaMitra. Varuna apareció, liberó al niño y curó la enfermedad del rey. VisuaMitra entonces adoptó el niño como su hijo principal con el nombre de Devarata (salvado por Dios).Aitareia-bráhmana (7.15-18).Ramaiana (1.61-62). Un número de hijos de VisuaMitra protestaron contra el estatus dado a Devarata. Entonces su colérico padre los maldijo a que se convirtieran en parias. Estos fueron los antepasados de las tribus dasiu (esclavos), como los andhras, mutibas, pulindas, etc.Majabhárata, 13.3.Aitareia-brahmana, 7.18.