El vino fortificado, fortalecido o generoso es aquel vino que, en su proceso de elaboración, incorpora procesos especiales para aumentar su estabilidad y aumentar su graduación alcohólica, sin perder por ello su condición de derivado 100% de la uva.

Los vinos generosos tienen una graduación alcohólica comprendida entre los 15° y los 22° thumb|Vinos de Jerez.

Origen

Este tipo de vinos surgió en los siglos y , como resultado de la búsqueda de métodos para preservar el vino contra las condiciones perjudiciales que implicaba su transporte, desde los países europeos productores hasta los consumidores.Vinos fortificados

Técnica

thumb|Copa de Jerez fortificado.

La técnica más común para fortificar el vino es el "encabezado", consiste en añadir alcohol durante o antes del proceso de fermentación. Esto da como resultado un vino de mayor graduación alcohólica (17 a 25°GL), de mayor textura y sabores más robustos. Generalmente, este tipo de vinos son más dulces debido a los azúcares que no consiguieron fermentarse. También tienen mayor estabilidad: una vez abierta, una botella de vino fortificado puede durar varios meses sin perder sus propiedades al gusto.

Vinos Los vinos fortalecidos más conocidos son la Manzanilla (España), Jerez (España), Montilla-Moriles (España), Lebrija (España), el Moscatel (varios países), el Oporto (Portugal), el Madeira (Portugal), el Marsala (Italia) y el Banyuls (Francia).

Véase también

Nuvo, un tipo de bebida hecha a base de vino fortificado.

Referencias

Enlaces externos

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