thumb|Alcuino de York y otros clérigos presentan manuscritos a Carlomagno en el Palacio de Aquisgrán, ante su corte. Pintura de historia de Jean-Victor Schnetz, 1830.

El Renacimiento carolingio es la denominación acuñada por el filólogo e historiador Jean-Jacques Ampère en 1832John Contreni, Learning and culture in carolingian Europe, Ashgate, 2011. Reseña publicada en Investigación y Ciencia, julio de 2012, pag. 94. para designar, por comparación con el Renacimiento italiano de los siglos y , al periodo de resurgimiento cultural que se dio en el ámbito del Imperio carolingio a fines del y comienzos del , coincidiendo con los primeros carolingios (Carlomagno y Ludovico Pío).

Durante este período hubo un aumento de los estudios artísticos, literarios, jurídicos y litúrgicos (se reformaron los ritos sacramentales).Por ejemplo, la unción de enfermos. Viático , en GER. También se desarrolló el empleo del latín medieval y la minúscula carolingia, proveyendo un lenguaje común y un estilo de escritura que permitieron mejorar la comunicación entre la minoría culta de la mayor parte de Europa. Se utiliza incluso la expresión humanismo carolingio para designar la labor de recuperación de la cultura clásica latina que se produjo esencialmente en los monasterios carolingios y en la Escuela Palatina de Aquisgrán, bajo la dirección de Alcuino de York.P. Vignaux El pensamiento en la Edad Media, México, 1971. Fuente citada por Pedro Chalmeta, Cultura y culturas en la historia, Universidad de Salamanca, 1995, ISBN 8474817994, pag. 40. La actividad política y legislativa de la corte carolingia (incluso en cuestiones como la reforma monetaria, la demarcación territorial civil —condados, ducados, marcas— y la reordenación de las provincias eclesiásticas —se restauró la autoridad de los arzobispos sobre los obispos sufragáneos—) estuvo tan vinculada a estos aspectos, que se denominan conjuntamente con la expresión reformas carolingias,La resistencia de los obispos afectados causó la redacción de las denominadas Decretales pseudoisidorianas. Jacques Le Goff y Jean-Claude Schmitt (eds.), Diccionario razonado del Occidente medieval, AKAL, 2003, ISBN 8446014580, pg. 354. y se explicitó en textos que pueden considerarse manifiestos del programa reformador de Carlomagno, como la Admonitio GeneralisMcKitterick, Rosamond (1994), Carolingian culture: emulation and innovation, Cambridge: Cambridge University Press, ISBN 0-521-40586-6, 9780521405867. Fuente citada en Admonitio Generalis (789) o la Epistula de litteris colendis.Monumenta Germaniae Historica. Fuente citada en :de:Epistula de litteris colendis. Véase también :fr:De litteris colendis.

La conveniencia de usar el término renacimiento para describir este período es objeto de debate, entre otras razones porque la mayoría de los cambios en este período se limitaron casi completamente al ámbito del clero y fueron dirigidos desde el poder como un programa consciente, careciendo del dinamismo social que caracterizó al Renacimiento de la Edad Moderna.Scott, pag 30. Más que un renacimiento de nuevos movimientos culturales, consistió en un intento de recrear el Imperio romano y unificar la diversidad cultural europea bajo el cristianismo romano.Cantor, pag 190. El periodo se caracterizó por avances tecnológicos como la popularización de la herradura en europa, el uso de los estribos cuya adopción en la Europa Occidental (hacia el siglo VIII d.C.) provocó una revolución militar.

El Imperio carolingio marcó el inicio de una nueva concepción de las relaciones entre Iglesia y Estado. Carlomagno se veía a sí mismo como un defensor del cristianismo, identificado con la Iglesia católica. Además, como la mayoría de los clérigos sabían leer y escribir, su ayuda era imprescindible para su administración, así como para crear un sistema educativo. La fuerte alianza entre Estado e Iglesia que caracterizó al renacimiento carolingio y le posibilitó llevar a cabo sus reformas, determinó su naturaleza teocéntrica, a diferencia del antropocentrismo humanista del Renacimiento propiamente dicho.

thumb|Planta de Sankt Gallen, del abad Gozberto (ca. 820).

Monjes irlandeses, monasterios y bibliotecas

thumb|Restos de la abadía de Lorsch.

A finales del , en la Galia escribía el monje e historiador Gregorio de Tours: «desdichado de nuestro tiempo, que ha visto perecer entre nosotros el estudio de las letras». Contrariamente, Irlanda, que ni había pertenecido al Imperio ni sufrido las invasiones, se había incorporado a la cristiandad en ese momento, desarrollando una pujante cultura en sus monasterios (como los de Clonard"School of Clonard". Catholic Encyclopedia. New York: Robert Appleton Company. 1913. Fuente citada en Clonard Abbey). y Clonmacnoise), que no solamente preservaron la herencia cultural grecorromana y cristiana, sino que la propagaron por Britannia e incluso por el continente europeo. En los siglos y , los monjes irlandeses y británicos eran la vanguardia de la civilización occidental, tanto en la conservación de la cultura (Beda el Venerable, erudito anglosajón) como en su difusión (San Columba —irlandés, fundador del monasterio de Iona en Escocia—, San Aidan —irlandés, fundador del monasterio de Lindisfarne en Inglaterra—, San Columbano —irlandés, fundador de los monasterios de LuxeuilCatholic Encyclopedia. Fuente citada en Luxeuil Abbey en Francia y de Bobbio en Italia—, San Bonifacio —anglosajón, el apóstol de los germanos, fundador del monasterio de FuldaCatholic Encyclopedia: "Fulda". Fuente citada en Fulda monastery en Alemania—, etc.) Junto al anglosajón Alcuino de York, los monjes irlandeses constituyeron la mayor parte de la élite intelectual carolingia (José Escoto,:en:Joseph Scottus Clemente de Irlanda,:en:Clement of Ireland Cruindmelo,En latín Cruindmelus. Escribió una obra titulada Ars Metrica. :en:Cruindmelus. Donato de FiesoleCatholic Encyclopedia. Fuente citada en :en:Donatus of Fiesole y DungalDungal el Recluso o Dungal de Bobbio.Dungal en Catholic Encyclopedia, fuente citada en :en:Dungal of Bobbio.).

Aun así, el nivel cultural de la época era anémico: mientras que en la antigua Biblioteca de Alejandría los pergaminos podían contarse por decenas de miles, la bibliotecaJohannes Duft: Stiftsbibliothek Sankt Gallen. Geschichte, Barocksaal, Manuskripte. 9. Auflage. Verlag am Klosterhof, St. Gallen 1992, ISBN 978-3-906616-17-9. Fuente citada en Stiftsbibliothek St. Gallen del monasterio de San Galo, una de las mayores del (reunida en más de un siglo tras la fundación del monasterio por el monje irlandés San Galo, en 613) tenía solamente 36 volúmenes,In the 800s, Europe's biggest library was in Saint Gall, Switzerland. It had an amazing thirty-six books! Michael Woods y Mary B. Woods, The History Of Communication, Lerner Publications, 2005, ISBN 0822538075, pag. 7. de modo que cuando Waldo de Reichenau ocupó el cargo de abad (en 782) se vio en la necesidad de crearla prácticamente de nuevo, con un planteamiento más ambicioso. En el la situación había cambiado radicalmente: el monasterio de Fulda tenía más de un millar de volúmenes, el de Murbach cuatrocientos, el de San RicarioFundado por Ricario en el lugar donde actualmente se encuentra la ciudad de Saint Riquier. doscientos seis (catalogados en el año 831) y la de ReichenauUnesco. Fuente citada en Kloster Reichenau. Véase también Reichenau. unos quinientos (catalogados en 822).Ph. Wolff y P. Richie, fuentes citadas por Chalmeta, op. cit., pag. 40.

Un plano del monasterio de San Galo de comienzos del refleja que la biblioteca ocupaba un local propio, situado al norte del presbiterio, de forma simétrica a la sacristía al sur. En la planta inferior se hallaba el scriptorium (infra sedes scribentium), con una mesa central y siete puestos de copista dispuestos contra los muros. La biblioteca propiamente dicha ocuparía la planta superior.Ernest A. Savage, Old English Libraries, Taylor & Francis, 1925, pag. 94.

Entre los centros monásticos más poderosos estaba la abadía de Saint-Denis, cerca de París, que gozaba desde mediados del de independencia jurisdiccional frente al obispado local, dependiendo directamente del Papa. Fue allí donde Esteban II legitimó el acceso al poder de la dinastía carolingia y confirmó su especial relación con ella, consagrando a Pipino el Breve (754).Le pape et l'empereur, les deux piliers du pouvoir carolingien, en Trésors carolingiens - Une renaissance politique et culturel, exposición de la BNF, marzo-junio de 2007.

Contexto sociopolítico En el , como consecuencia de varios procesos políticos, se produjo una alianza entre el reino franco y el Papado. Carlomagno llevó a cabo intensas campañas militares, que le permitieron, por primera vez en siglos, pacificar Francia, Italia y Alemania, restaurando la práctica totalidad del Imperio de Occidente (excepto Britania, Hispania y África romana). Para controlar tan vasto imperio necesitaba un bien entrenado servicio civil que pudiera sostener una burocracia estatal, ahora necesaria, por lo que se decidió a llevar a cabo una profunda reforma educacional, aparejada a su reforma administrativa, que le permitiera sostener por medios pacíficos en el tiempo lo ganado por la conquista militar. El mismo Carlomagno se preocupaba, por las noches, de aprender a leer y escribir. No está claro el grado de instrucción del emperador que alcanzó como alumno de su propia escuela. Algunas fuentes lo presentan como un completo iletrado, y otras señalan que sus dificultades se restringían a escribir latín, debido a heridas de guerra en las manos.*Luis Coronas, Didáctica de la historia, Anaya, 1971, pag. 208: «Leer y escribir era propio sólo de clérigos, y el mismo emperador, analfabeto ... Alcuino dirigía la escuela palatina, y el mismo Carlomagno se mostró discípulo, aprendiendo a leer y mal a escribir ya entrado en años, dando así ejemplo». José Luís Blas Arroyo y otros, Discurso y sociedad: Contribuciones al estudio de la lengua en contexto social, Universitat Jaume I, 2006, ISBN 8480215380, vol. 1, pag. 42: «La corte real carolingia era bilingüe (el alemán y el latín), y el propio Carlomagno... adquirió un tal dominio del latín que lo hablaba tan bien como el alemán [fráncico], aunque no logró escribirlo. Además sabía comprender mejor el griego que hablarlo».

thumb|center|500px|Signum [K-A-R-O-L-V-S] Caroli gloriosissimi regis. El anagrama fue hecho probablemente por el propio Carlomagno para firmar un diploma del año 790.

Reforma educativa thumb|En la ilustración de un manuscrito del monasterio de Fulda (ca. 831-840), Rabano Mauro, apoyado por Alcuino, ofrece una obra a Otgar de Maguncia.Annales Fuldenses (Manchester Medieval series, Ninth-Century Histories, Volume II.) Reuter, Timothy (trans.) Manchester: Manchester University Press, 1992. Fuente citada en Odgar.

Las dimensiones del imperio de Carlomagno precisaban de un aparato burocrático que lo sostuviera. Para ello eran necesarios servidores públicos alfabetizados, es decir, que supieran leer y escribir (en ese momento: el latín). La falta de personas letradas significaba una gran dificultad, su origen se encontraba en el hecho de que el latín vulgar estaba divergiendo en dialectos regionales (los precursores de las lenguas romances modernas) mutuamente ininteligibles, de modo que ni siquiera los eruditos que empleaban el latín literario podían comunicarse sin dificultad con sus colegas de otros lugares de Europa.