miniaturadeimagen|Mozart en 1789. El Divertimento para trío de cuerda en mi bemol mayor, K. 563, también conocido como Trío para violín, viola y violonchelo, es una pieza de música de cámara compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart en 1788. La partitura está dedicada al comerciante austríaco Michael Puchberg.

Historia Composición La composición se desarrolló entre agosto y septiembre de 1788 en Viena. Mozart anotó la obra en su catálogo autógrafo como «Ein Divertimento à 1 violino, 1 viola, e Violoncello; di sei Pezzi» (Un divertimento para un violín, una viola y un violonchelo; de seis piezas), indicando el 27 de septiembre de 1788 como fecha de finalización. Esta pieza vio la luz entre el Cuarteto Hoffmeister y el primero de los Cuartetos prusianos. En ese mismo año completó sus tres últimas sinfonías, así como el Concierto para piano "de la Coronación". Se trata del único trío de cuerda escrito por el maestro vienés. Podrían considerarse en parte sus predecesores los cuatro preludios a fugas de Bach o el Divertimento K. 205 de 1773, que en realidad es un trío de cuerda con trompas en obbligato. Pero el único predecesor verdadero es el fragmento K. Anh. 66 en sol mayor, que sirvió de punto de partida para el Divertimento K. 563.

La partitura contiene una dedicatoria a Johann Michael Puchberg, su amigo y hermano de logia masónica que le ayudó en innumerables ocasiones prestándole dinero. No se ha conservado ni el manuscrito autógrafo de Mozart ni ninguna otra fuente primaria.

Estreno y publicación El estreno tuvo lugar el 13 de abril de 1789 en Dresde, con Anton Teyber al violín, el propio Mozart a la viola y Antonín Kraft al violonchelo. En aquel momento Mozart estaba realizando una gira por distintas ciudades alemanas dirigiéndose a Berlín.

La primera publicación se llevó a cabo en 1792 en Viena por la editora musical Artaria que publicó las partes.

Instrumentación La partitura está escrita para un trío de cuerda formado por 1 violín, 1 viola y 1 violonchelo.

Estructura y análisis La pieza consta de seis movimientos: I. Allegro, en mi bemol mayor II. Adagio, en la bemol mayor III. Menuetto. Allegretto – Trio, en mi bemol mayor IV. Andante, en si bemol mayor V. Menuetto. Allegretto, en mi bemol mayor – Trio I, en la bemol mayor – Trio II, en si bemol mayor VI. Allegro, en mi bemol mayor

La interpretación de esta obra dura aproximadamente entre 40 y 45 minutos. El divertimento tradicionalmente presenta rasgos de la suite barroca, como la ligereza de carácter, la sencillez de construcción y un buen número de breves números de estilo danzable. Por otra parte, tiene elementos de la sinfonía con movimientos serios como el de apertura en forma sonata. El Divertimento K. 563 rinde homenaje a la suite con sus seis movimientos entre los que se incluyen dos minuetos; pero muestra más afinidad con la sinfonía debido a la profundidad, expresividad y seriedad de su propósito. Cada uno de los seis movimientos revela peculiaridades del estilo tardío de Mozart. Con frecuencia se considera esta obra de forma independiente con respecto a los demás divertimentos mozartianos.

I. Allegro El primer movimiento, Allegro, está escrito en la tonalidad de mi bemol mayor, en compás de 4/4 y sigue la forma sonata. El primer tema es una plácida melodía cantabile, que se ve interrumpida por alegres escalas ascendentes y descendentes. El segundo tema, presentado por violín y violonchelo, se caracteriza por un lirismo sobrecogedor. El desarrollo anuncia un cambio de atmósfera ya que estos temas, aparentemente alegres, se vuelven inquietantes y casi premonitorios. La recapitulación recupera la entrañable inocencia de la exposición.

II. Adagio El segundo movimiento, Adagio, está en la bemol mayor, en compás de 3/4 y también sigue la forma sonata. Se abre con dos arpegios ascendentes en modo mayor interpretados por el violonchelo que transmiten una sensación de optimismo. Sin embargo, la orquestación y el sombrío tempo Adagio aportan un carácter reflexivo e incluso melancólico. En lugar del segundo tema convencional, la melodía del violonchelo se transporta a una nueva tonalidad y suena en el violín en una forma ligeramente elaborada que le confiere un matiz más afirmativo. El desarrollo devuelve el tema al violonchelo para interpretar tres repeticiones. Una transición conduce a la recapitulación donde el tema llega a un poderoso clímax, seguido de un cierre repentino en el cual el violín escala un eco final del arpegio.

III. Menuetto. Allegretto – Trio El tercer movimiento, Menuetto. Allegretto – Trio, está en mi bemol mayor y en compás de 3/4. Se estructura en la típica forma ternaria A–B–A, compuesta por el minueto, seguido de un trío contrastante y se cierra con la repetición del minueto. En este movimiento se pone de manifiesto el carácter desenfadado del divertimento.

IV. Andante El cuarto movimiento, Andante, está en si bemol mayor, en compás de 2/4 y se estructura como un tema con variaciones. Constituye la cima emocional de la obra. Se abre con un tema bastante extenso y de sencillez cautivadora, que bien podría tener orígenes folclóricos. A continuación el maestro elabora cuatro variaciones a partir del tema:

Variación IV: es la más sorprendente. La viola traza con audacia un esbozo esquelético y pausado del tema, envuelto en rápidos contrapuntos en el violín y el violonchelo. Tras haberse alejado tanto de su origen, el regreso del tema inicial en la breve coda supone un fresco y grato recuerdo de la inocencia original.

V. Menuetto. Allegretto – Trio I – Trio II El quinto movimiento, Menuetto. Allegretto, está en mi bemol mayor y el compás es 3/4. Constituye un verdadero movimiento de danza lleno de encanto y vitalidad rítmica. Estructuralmente adopta la forma rondó con dos tríos, siguiendo el patrón A–B–A–C–A:

Sección A: El minueto se abre evocando el sonido de dos trompas de caza. Sección B: El primer trío, en la bemol mayor, confía a la viola una melodía de danza robusta y campestre. Sección A: La repetición del minueto se interpreta piano en todo momento. Sección C: El segundo trío, en si bemol mayor, es alegre y saltarín, con la melodía interpretada en su totalidad por el violín. Sección A: El minueto se repite una vez más, esta vez con toda su intensidad dinámica. Coda: El movimiento se cierra con una breve coda basada en el minueto.

VI. Allegro El sexto y último movimiento, Allegro, retoma la tonalidad inicial, el compás es 6/8 y responde a una forma sonata-rondó. El tema principal se repite intercalado con secciones contrastantes pero con una sección central de desarrollo. El Finale es exultante y afectuoso, con melodías cautivadoras y perfección en los detalles. El violín presenta el tema principal sobre un ondulante acompañamiento de viola y una rudimentaria línea de bajo en el violonchelo. Hacia el final de este tema aparece una figura rítmica de notas repetidas, similar al sonido de un tambor, que va adquiriendo cada vez más protagonismo a lo largo del movimiento. La coda desarrolla ligeramente dicha figura rítmica de tambor y dos repeticiones insistentes del patrón en la viola y el violonchelo cierran la pieza.

Recepción de la obra Alfred Einstein calificó este trío de cuerda como «una de sus más nobles obras». Su único trío de cuerda completo (hay fragmentos de otros tríos) comparte con la mayoría de los divertimentos su estructura en seis movimientos, aunque más bien «es una verdadera obra de música de cámara, y crece hasta tales proporciones solo porque se procuró que ofreciese [...] algo especial en el camino del arte, la invención y el buen humor. [...] Cada instrumento es primus inter pares, cada nota es significativa, cada nota constituye una contribución al cumplimiento sonoro espiritual y sensitivo».

Conforme a las notas a la interpretación del Emerson String Quartet:Laki, Peter: «Notes to a concert of the Emerson String Quartet». University of Michigan. «Es una [obra] de una clase distinta. [...] No es solo la única composición para trío de cuerda que Mozart terminó – parece ser también la primera obra de tales características escrita por un compositor».

Las primeras interpretaciones de la obra, sin embargo, fueron recibidas con menor entusiasmo. Tully Potter, en sus notas para una grabación, cuenta que cuando el Philharmonic String Trio of London interpretó la obra en 1936, "ese pomposo y viejo wagneriano de Ernest Newman afirmó que “la obra es demasiado larga y en parte no es más que una sucesión de melodías al estilo convencional del siglo XVIII”». No obstante, admitió que «el Adagio es una pieza impresionante»". Potter también cuenta que cuando los miembros del Cuarteto Busch la interpretaron en Basilea en 1931, el pintor Alfred Heinrich Pellegrini quedó tan impresionado que pintó un cuadro de la actuación.

Aunque sea la primera obra sustancial para dicha combinación de instrumentos, no es la primera composición escrita para trío de cuerda. Existen piezas para violín, viola y violonchelo escritas al menos cinco años antes por Wenzel Pichl, así como piezas para dos violines y contrabajo, probablemente basadas en la sonata a trío, compuestas mucho antes que estas.

Véase también Anexo:Composiciones de Wolfgang Amadeus Mozart Anexo:Composiciones de cámara sin piano de Wolfgang Amadeus Mozart

Referencias

Enlaces externos

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