miniaturadeimagen|Representación heráldica genérica de una corona monárquica europea. El monarquismo es una ideología política que busca defender el establecimiento, preservación o restauración de una monarquía como forma de gobierno.

Formas actuales de monarquismo El monarquismo en los Estados que actualmente son monarquías (cuentan con la figura del monarca como jefe de Estado) son los movimientos y fuerzas políticas y sociales que tiene como fin preservar la forma de gobierno actual en sus países. Sus oponentes, en la mayoría de casos movimientos y fuerzas políticas republicanas, socialistas o antimonárquicas, tienen como fin fomentar el cambio del modelo político del país. Las monarquías actuales (incluidos Estados definidos como principados y, en el caso de Luxemburgo, Gran Ducado) se dividen en varios sistemas o modelos, enumerados a continuación.miniaturadeimagen|Abdulaziz Bin Saúd, rey de Arabia Saudita. La casa de Saúd ejerce su poder como monarquía absoluta.|209x209px

Monarquismo absolutista

El monarquismo absolutista propugna o defiende que el Monarca o soberano debe ejercer todos los poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) sin ningún tipo de restricción o límite en la práctica; aunque se dé por sentado que el monarca deba gobernar teniendo como límites los preceptos religiosos y en algunos casos históricos las llamadas "Leyes Fundamentales" (leyes de carácter consuetudinario que ordenan la vida política del país, las que el rey no puede vulnerar), aunque esos límites casi siempre han sido muy difusos (por estar sujetos a la interpretación más conveniente al monarca) y poco eficaces. Por lo tanto, los monárquicos absolutistas rechazan la existencia de una Constitución en el sentido moderno y liberal y de un Parlamento, son contrarios a formas de gobierno demócratas y defienden al monarca como el único titular de la soberanía.

En la actualidad, las monarquías absolutistas y sus partidarios son prácticamente inexistentes en Europa o América y son insignificantes en la mayoría de los países de Asia; solo sobreviven en algunos países árabes como Arabia Saudita y en al menos uno de África: Suazilandia

Monarquismo constitucional

miniaturadeimagen|164x164px|Carlos III del Reino Unido; rey en una monarquía constitucional. El monarquismo constitucional defiende un sistema donde las leyes del gobierno reposan sobre una serie de prerrogativas reales entre el monarca (responsable máximo del Poder Ejecutivo) y el Parlamento (responsable máximo del Poder Legislativo).

Para los constitucionalistas más moderados, el rey todavía debe ejercer importantes poderes ejecutivos conjuntamente con el Gobierno que cuente con la confianza del parlamento, y de hecho proponen una soberanía compartida entre el monarca y el Pueblo (representado este último por sus representantes políticos surgidos de elecciones democráticas).

Sin embargo, para la mayoría de los monárquicos constitucionalistas toda la soberanía debe ser para el Pueblo o Nación (de allí llamarla soberanía nacional); el monarca solo lo es porque el pueblo se lo permite por medio de la Constitución Nacional y, si la mayoría del pueblo le retirara la confianza, podría destituirlo en cualquier momento mediante una reforma constitucional (para implantar la República o elegir otro Monarca). Para ellos el monarca no debe tener ningún poder real; sus funciones solo deben ser de dos tipos: ceremoniales o decorativas (presidir ceremonias públicas solemnes, servir de anfitriones de personalidades y gobernantes extranjeros, inaugurar obras públicas, y en general "relaciones públicas"); y simbólicas gubernativas (firmar los decretos y reglamentos ya redactados y aprobados por el primer ministro y su Gabinete, y también las leyes aprobadas y sancionadas por el parlamento; "nombrar" al primer ministro elegido por el Pueblo, etc.)

Para ellos el verdadero gobernante del país debe ser el primer ministro o Presidente del Gobierno elegido por el parlamento (que a su vez es elegido por el pueblo en elecciones). En la actualidad casi todos los países europeos monárquicos tienen sistemas de gobierno organizados de acuerdo a estas ideas de los constitucionalistas.

Esta forma de gobierno, que confiere la soberanía de reales prerrogativas gubernamentales, está vigente en Bélgica, Camboya, Dinamarca, Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Tailandia y la Mancomunidad de Naciones que son monarquías y antiguas posesiones de la Corona británica: Reino Unido, Antigua y Barbuda, Australia, Bahamas, Belice, Canadá, Granada, Islas Salomón, Jamaica, Nueva Zelanda, Papúa-Nueva Guinea, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Tuvalu. Como el caso de Australia y Nueva Zelanda donde el monarca británico puede destituir al primer ministro.miniaturadeimagen|223x223px|Felipe VI, rey de España; un modelo de monarquía parlamentaria.

Monarquismo parlamentario

Los partidarios de una monarquía parlamentaria abogan por un sistema donde el rey no dispone más que de poderes simbólicos, mientras que el Parlamento asume la gran mayoría de poderes prácticos. Este sistema está en vigor en Japón, Suecia o España

Monarquismo tradicional

Monarquismo electivo

El monarca es elegido por votación a través de algún mecanismo de naturaleza variable. Camboya, Samoa, la Soberana Orden de Malta, la Ciudad del Vaticano, los Emiratos Árabes Unidos y Malasia se administran mediante esta forma de gobierno.

El monarquismo en países republicanos y federativos El monarquismo en los Estados que actualmente tienen una forma de gobierno distinta a una monarquía —como lo son las repúblicas, las democracias parlamentarias o los Estados federativos— tiene como fin restaurar la figura histórica del monarca (son ausentes en países sin historia monárquica, aunque pueden estar presentes en excolonias de países que son o eran monarquías). En la mayoría de estos países siguen existiendo las familias que antaño formaban las dinastías reinantes, siendo el propósito de los monárquicos la restitución de sus actuales jefes —llamados pretendientes, a los que ellos consideran herederos legítimos— en el trono de una renovada monarquía (normalmente dentro de un modelo democrático/parlamentario, y con el monarca como jefe de Estado). Estos movimientos políticos y sociales se suelen definir como «realistas» y tratan a las familias dinásticas con títulos propios de una monarquía activa. Tienen como oponentes a los defensores (tanto políticos como en la sociedad) del modelo republicano o federal, en la mayoría de casos de mayor representación, que defienden el modelo actual de gobierno de su país. Cabe destacar que muchas veces los miembros de las familias dinásticas son personas públicas, famosas y con recursos, que normalmente defienden los ideales monárquicos, perteneciendo o no a los movimientos que proponen restaurarlos en el poder (como en el caso de Austria).

Alemania La principal organización monárquica de Alemania es Tradition und Leben. Tiene unos 170.000 miembros en todo el país aunque su fortaleza se ubica principalmente en Renania y Sajonia. Su meta es transformar a la República Federal de Alemania en una monarquía constitucional bajo la dinastía Hohenzollern.

Argentina miniaturadeimagen|176x176px|Logo del Movimiento Monárquico Argentino El Plan Carlotista (Carlotismo) fue una propuesta de Manuel Belgrano para que las Provincias Unidas del Sur (hoy Argentina) fuesen gobernadas mediante una monarquía constitucional bajo el trono de Carlota Joaquina de Borbón, de origen noble europeo. El plan fue discutido ampliamente, tuvo diversos apoyos y hubo un fuerte flujo en cuanto envíos de correspondencia para poder llevar a cabo el proyecto, pero finalmente fue rechazado ya que la tardanza en el acuerdo creó desinterés en la Noble Candidata, que finalmente abandonaría el proyecto. Según algunos historiadores, personajes históricos argentinos como Mariano Moreno, Bernardino Rivadavia, Juan Bautista Alberdi y José de San Martín fueron figuras fuertemente monárquicas.

El Movimiento Monárquico Argentino (MMA) es el movimiento más conocido e influyente de este país. Mantiene grandes lazos con movimientos brasileños como el Círculo monárquico de Río de Janeiro o la CONFEMBRAS, llegándose a reunir con miembros de la casa real del Brasil. El objetivo de dicho movimiento es establecer una monarquía constitucional parlamentaria, la cual por medio de la separación del Gobierno (político) y el estado (rey/reina) cree una verdadera independencia de los poderes.

Austria miniaturadeimagen|196x196px|Carlos de Austria, jefe actual de la casa de Habsburgo-Lorena. La monarquía, al igual que la nobleza en general, es ilegal en Austria desde que el país se convirtiera en república a finales de la Primera Guerra Mundial. En su constitución, que ha sufrido varias modificaciones a lo largo de los años, se defienden los conceptos republicanos por medio de legislaciones como la Ley de Abolición de la Nobleza (que trata de la nobleza en general) y la Ley Habsburgo (que trata de la casa imperial en particular), al tiempo que se han retirado de la práctica jurídica leyes y ordenanzas como el Estatuto Habsburgo. Sin embargo, cabe destacar que en los últimos años se han relajado algunas de las restricciones legales, o al menos el celo con el que se habían defendido a lo largo de los años, a la vez que algunas iniciativas a favor de la nobleza han ido ganando espacio, también jurídicamente (normalmente a partir de una sentencia europea).

Aun así, el tema de la monarquía y de la llamada «casa imperial» sigue siendo un tabú en el país. El propio actual jefe de la casa, Carlos Habsburgo-Lorena, ha estado más centrado en la defensa de la Unión Europea a y del paneuropeísmo que en el tema de la monarquía austríaca (si bien ha estado luchando por otros derechos relacionados con la nobleza). Propuestas de un reconocimiento simbólico, como el paso simbólico de competencias al presidente federal tras su elección por el jefe de la casa de Habsburgo han sido tajantemente rechazadas, y de hecho, han servido para fortalecer a los que defienden el abolicionismo de la monarquía en Austria.

Actualmente, la principal organización monárquica austríaca es Schwarz-Gelbe Allianz. Su objetivo es convertir a Austria en una monarquía constitucional similar a Países Bajos, donde el trono sería otorgado a Carlos de Habsburgo.

Brasil El Movimiento Monárquico Parlamentario fundado por el diputado Antônio da Cunha Bueno buscó restaurar la monarquía en Brasil durante el Referéndum constitucional de 1993 con una activa campaña, sin embargo la opción monárquica solo obtuvo 13% de respaldo popular. Actualmente el monarquismo sigue siendo importante, con organismos tales como el Círculo Monárquico de Río de Janeiro y la CONFEMBRAS (Confederación monárquica del Brasil)

Bulgaria Uno de los principales partidos políticos del país es el Movimiento Nacional para la Estabilidad y el Progreso, liderado por el antiguo y depuesto zar de Bulgaria Simeón de Sajonia-Coburgo Gotha, quien llegó a ser primer ministro búlgaro gracias a este partido convirtiéndose en el primer exmonarca en retomar el poder político por medios democráticos republicanos.

Camboya El partido monárquico Funcinpec ha sido uno de los socios de la coalición de gobierno camboyana desde hace ya más de tres décadas.

Costa Rica La lucha entre monárquicos y republicanos llevó al país a enfrentarse en la guerra civil costarricense de 1823. Entre las figuras políticas que destacan como monárquicos costarricenses se incluye a Joaquín de Oreamuno y Muñoz de la Trinidad, José Santos Lombardo y Alvarado y José Rafael Gallegos Alvarado entre otros.

Costa Rica destaca por ser uno de los pocos países con un monarquismo extranjero, es decir, donde los monárquicos no pretendían establecer una monarquía autóctona. Los monárquicos costarricenses eran leales al Emperador Agustín de Iturbide del Primer Imperio Mexicano.

Ecuador