Jorge VI del Reino Unido (Albert Frederick Arthur George; York Cottage, -Sandringham House, ) fue rey del Reino Unido y sus dominios de ultramar desde su ascenso al trono, el 11 de diciembre de 1936 hasta su muerte en 1952. Fue el último emperador de la India (hasta el 15 de agosto de 1947), y el primer jefe de la Mancomunidad de Naciones.

Como segundo hijo del rey Jorge V y de la reina María, no estaba previsto que heredara el trono tras la muerte de su padre. En 1909, inició su carrera en la Marina Real británica, llegando a tomar parte, como oficial del buque , en la batalla de Jutlandia durante la Primera Guerra Mundial. Se casó con lady Isabel Bowes-Lyon en 1923, matrimonio que tuvo dos hijas, Isabel y Margarita.

Su hermano mayor, Eduardo VIII, ascendió al trono tras la muerte de su padre en 1936. Sin embargo, menos de un año después, anunció sus intenciones de casarse con una plebeya estadounidense, Wallis Simpson. El primer ministro británico Stanley Baldwin advirtió al rey que, por razones políticas y religiosas, no podría seguir siendo rey en caso de casarse con Simpson, quien se había divorciado en dos ocasiones y cuyos exesposos seguían con vida. Entonces, el 11 de diciembre del mismo año, Eduardo abdicó de la Corona británica para poder casarse con Simpson, haciendo que, inesperadamente, Jorge asumiera el trono como tercer monarca de la Casa de Windsor.

La pérdida de poder por parte del Reino Unido en el Estado Libre Irlandés y la guerra contra la Alemania nazi y sus aliados marcaron su reinado. Además de la independencia de la India y Pakistán en 1947 y la fundación de la República de Irlanda en 1949, el reinado de Jorge VI vio la aceleración de la desintegración del Imperio y su transición a la Mancomunidad de Naciones. El estado de salud de Jorge VI empeoró gradualmente. Falleció a la edad de 56 años, el mientras dormía, a causa de una trombosis coronaria. A su muerte, su hija Isabel le sucedió en el trono británico.

Nacimiento y familia Jorge VI nació en la casa de York Cottage, ubicada en la propiedad de Sandringham House, Norfolk, durante el reinado de su bisabuela, la reina Victoria. Su padre fue el príncipe Jorge de Cornualles y York (futuro Jorge V), el segundo y único hijo superviviente varón de los príncipes de Gales (futuros reyes Eduardo VII y Alejandra). Su madre fue María, duquesa de York (futura reina consorte de Jorge V), la mayor y única hija del duque y la duquesa de Teck.

Jorge VI nació el 14 de diciembre de 1895, fecha del aniversario de la muerte de su bisabuelo, Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha.

Inseguro sobre cómo la reina Victoria, viuda del príncipe Alberto, tomaría la noticia del nacimiento, el príncipe de Gales escribió al duque de York que la reina «se mostraría más bien afligida». Dos días más tarde el príncipe escribió de nuevo al duque diciendo: «Estoy seguro de que ella estaría satisfecha si te propusieras llamarlo Alberto». La reina Victoria se tranquilizó al conocer la propuesta de llamar al bebé Alberto y escribió al duque de York: «Tengo impaciencia por ver al nuevo bebé, nacido en un día tan triste pero bastante querido para mí, especialmente si es llamado de ese modo, nombre que es sinónimo de todo lo grande y bueno».Wheeler-Bennett, pp. 7–8

Fue bautizado tres meses después como «Alberto Federico Arturo Jorge» (aunque en su familia le dieron informalmente el nombre de «Bertie». Sin embargo, a su abuela materna, la duquesa de Teck, no le gustaba el primer nombre dado al bebé “Alberto” y escribió proféticamente que esperaba que su último nombre “Jorge” «pudiera suplantar al menos agraciado»), en la Iglesia de Santa María Magdalena cercana a Sandringham; siendo sus padrinos, su bisabuela la reina Victoria (representada por su abuela, Alejandra, princesa de Gales), su primo segundo y su tía abuela los Gran Duques Federico y Augusta de Mecklemburgo-Strelitz (representados por su abuelo, el duque de Teck y su tía, la princesa Maud de Gales), su tía abuela Victoria, emperatriz viuda de Alemania, reina viuda de Prusia (representada por su tía, la princesa Victoria de Gales), su primo segundo el príncipe heredero Cristián de Dinamarca (representado por su abuelo, Eduardo, príncipe de Gales), su tío abuelo el príncipe Arturo, duque de Connaught y sus tíos la princesa Luisa, duquesa de Fife y el príncipe Adolfo de Teck. The Times, Martes 18 de febrero de 1896, p. 11 Bradford, p. 2

Infancia miniaturadeimagen|El rey Eduardo VII (derecha) con sus sucesores —(de izquierda a derecha) su hijo y sucesor Jorge, príncipe de Gales, y sus nietos David y Alberto. Su título de nacimiento fue: «Su Alteza el príncipe Alberto de York» (en inglés: «His Highness Prince Albert of York»). Sin embargo, tiempo más tarde, en 1898, Alberto recibió el título de «Su Alteza Real el príncipe Alberto de York» (en inglés: «His Royal Highness Prince Albert of York»). A menudo sufría problemas de salud y era descrito como «asustadizo y un tanto propenso a llorar».Wheeler-Bennett, pp. 17–18 Sus padres, el duque y la duquesa de York, se mantuvieron generalmente alejados de la crianza de sus hijos, como era la norma en las familias aristocráticas de la época. Sufrió de tartamudez desde niño, y a pesar de ser zurdo fue obligado a escribir con la mano derecha. Además sufrió de genu valgo, por lo cual fue obligado a utilizar férulas correctoras.

Tras la muerte de la reina Victoria, el 22 de enero de 1901, el príncipe de Gales se convirtió en rey con el nombre de Eduardo VII.Middlemas, p. 104 Después de que subiera Eduardo al trono, el siguiente en la línea de sucesión era el duque de York, seguido por su hijo el príncipe Eduardo, mientras que el príncipe Jorge era el tercero.

Carrera militar y educación Desde 1909, Alberto asistió al Colegio de la Marina Real en Osborne, como cadete naval. En 1911, a pesar de ser el último de su clase, logró avanzar al Real Colegio Naval Britannia en Dartmouth.Bradford, pp. 41–45; Rhodes James, p. 91 Cuando Eduardo VII murió en 1910, el padre de Alberto se convirtió en el rey Jorge V. Por lo cual, el príncipe Eduardo ascendió a príncipe de Gales, y Alberto fue segundo en la línea de sucesión al trono.

Alberto fue comisionado como guardiamarina en la Marina Real británica el 15 de septiembre de 1913 y un año más tarde inició sus servicios en la Primera Guerra Mundial. Sus compañeros le dieron el apodo de Mr. Johnson.Current Biography 1942, pp. 293–296

Fue mencionado en despachos por sus trabajos como oficial de torreta a bordo del durante la batalla de Jutlandia.Bradford, pp. 55–76 No vio nuevas acciones en la guerra, en gran parte por los problemas que le causó una úlcera péptica. En febrero de 1918, fue nombrado oficial a cargo en un centro de capacitación del Real Servicio Aéreo Naval en Cranwell. Con la creación de la Real Fuerza Aérea británica dos meses después y la transferencia del control de Cranwell de la Marina Real a la Real Fuerza Aérea, fue transferido de la primera a la segunda. Además fue designado oficial comandante del Number 4 Squadron of the Boys Wing en Cranwell y permaneció allí hasta agosto de 1918. Durante las últimas semanas de la guerra, sirvió en las Fuerzas Aéreas Independientes de la RAF en su cuartel general en Nancy.Boyle, p.360

Tras la disolución de las Fuerzas Aéreas Independientes en noviembre de 1918, se mantuvo en el continente como un oficial de Estado Mayor con la Real Fuerza Aérea.Laffin, p.151 En octubre de 1919, Alberto comenzó a estudiar en el Trinity College de Cambridge historia, economía y educación cívica durante un año.Wheeler-Bennett, pp. 128–131 El 4 de junio de 1920, fue nombrado duque de York, conde de Inverness y barón Killarney.Weir, p. 329 Entonces empezó a adquirir los derechos reales, representando a su padre, recorrió las minas de carbón, fábricas y patios de maniobras; a través de dichas visitas adquirió el apodo de «príncipe industrial».Current Biography 1942, p. 280

Su tartamudeo y su vergüenza por ello, junto con su tendencia a la timidez, le hizo creer que era mucho menos impresionante que su hermano mayor, Eduardo. Sin embargo, Alberto era físicamente activo y jugaba al tenis. El viaje que realizó por mar a Australia lo llevó a través de Jamaica, donde jugó dobles de tenis con un afrodescendiente, lo cual era inusual en esa época y fue una muestra de igualdad entre razas. Desarrolló un gran interés por las condiciones laborales y fue presidente de la Industrial Welfare Society. Además, sus campamentos de verano anuales para niños realizados entre 1921 y 1939 reunieron a diferentes estratos sociales.Rhodes James, p. 97

Matrimonio alt=|miniaturadeimagen|Matrimonio del príncipe Alberto de York y de Isabel Bowes-Lyon, 26 de abril de 1923 En 1920, el duque de York conoció a la aristócrata lady Elizabeth Bowes-Lyon, la hija más joven del conde y de la condesa de Strathmore y Kinghorne. Al conocerla, Alberto decidió casarse con ella. Sin embargo, debió proponerle tres veces matrimonio a Isabel, quien aceptó únicamente a la tercera, al parecer porque se resistía a hacer los sacrificios necesarios para ser un miembro de la familia real.Bradford, p. 106 Después de un noviazgo prolongado, Elizabeth accedió a casarse con él.Bradford, p. 77 Finalmente el duque de York, Alberto, y lady Elizabeth contrajeron matrimonio el 26 de abril de 1923 en la Abadía de Westminster.

La recién formada British Broadcasting Company deseaba grabar y difundir el evento en la radio, pero el capítulo vetó la idea (aunque el decano, Herbert Edward Ryle, se mostró a favor de la propuesta). A partir de su matrimonio Elizabeth recibió el tratamiento de «Su Alteza Real la duquesa de York» (en inglés: «Her Royal Highness The Duchess of York»).Shawcross, p. 168. El matrimonio de Alberto con una noble aristócrata británica fue considerado un gesto de modernización para la época.

El duque y la duquesa tuvieron dos hijas: Isabel y Margarita. Los duques y sus hijas vivieron inicialmente en la residencia White Lodge en el Parque Richmond, pero a medida que aumentaban sus deberes tuvieron la necesidad de un lugar más céntrico, razón por la cual, en 1927, se trasladaron a la residencia n.º 145 en Piccadilly,Howarth, p. 53 cerca de Hyde Park.

Tartamudez A causa de su tartamudez, Alberto temía hablar en público. Pronunció el discurso de clausura en la Exposición del Imperio Británico en Wembley el 31 de octubre de 1925, que fue una terrible experiencia tanto para él como para los oyentes. Ello sirvió para que el duque buscara una forma de corregir su tartamudez, en la que participó Lionel Logue, un logopeda de origen australiano. Tras diagnosticar una coordinación deficiente entre la laringe y el diafragma, Logue prescribió al duque ejercicios vocales durante una hora diaria.Rhodes James, p. 98 El tratamiento de Logue consiguió que el duque se relajase al hablar. Realizando su mayor esfuerzo y con ayuda de la terapia, el duque logró inaugurar la Casa del Parlamento en Canberra en 1927,Rhodes James, p. 99 y fue capaz de hablar posteriormente con solo ligeras vacilaciones.Current Biography 1942, pp. 294–295

Ascensión inesperada al trono miniaturadeimagen|Conmemoración de la proclamación del rey Jorge VI en Sídney, 14 de diciembre de 1936