Fast Five (titulada: Fast & Furious 5 en España y Rápidos y furiosos: 5in control en Hispanoamérica) es una película de acción estadounidense de 2011 dirigida por Justin Lin y escrita por Chris Morgan. Es la secuela de Fast & Furious (2009) y la quinta entrega de la franquicia Fast & Furious. La película está protagonizada por Vin Diesel, Paul Walker, Tyrese Gibson, Jordana Brewster. Gal Gadot, Chris "Ludacris" Bridges, Matt Schulze, Sung Kang y Dwayne Johnson. En la película, Dom y Brian, junto con la hermana de Dom, Mia (Brewster), planean un atraco para robar los $100.000.000 del empresario corrupto, Hernán Reyes (Almeida), mientras son perseguidos para ser arrestados por el agente del Servicio de Seguridad Diplomática (DSS), Luke Hobbs (Johnson).

La película en sí, marca un rumbo diferente para el resto de la saga, alejándose de la estética underground de las cuatro primeras y minimizando las secuencias de carreras callejeras, que fueron marcas de identificación de la saga, para pasar a ser una película de acción de carácter más comercial. Al hacerlo, esperaban atraer a un público más amplio que, de otro modo, podría desanimarse por un fuerte énfasis en los automóviles y la cultura automovilística. Fast Five se considera la película de transición de la serie, presenta solo una carrera de autos y presta más atención a escenas de acción como peleas, tiroteos y el atraco central.

Fast Five tuvo su estreno en Cinépolis Lagoon en Río de Janeiro el 15 de abril de 2011 y fue estrenada en Estados Unidos el 29 de abril por Universal Pictures. La película recibió críticas positivas, con elogios por la dirección de Lin, las secuencias de acción y las actuaciones del elenco; Es ampliamente considerada la mejor película de la franquicia. Fast Five recaudó $626 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en la séptima película más taquillera de 2011, la película más taquillera de la franquicia en ese momento, y estableció varios récords relacionados con el fin de semana de estreno más taquillero de Universal en varios mercados internacionales.

Su secuela, titulada Fast & Furious 6 (2013), se estrenó el 17 de mayo de 2013.

Argumento thumb|Río de Janeiro es una de las ciudades más grandes de América, con más de 12 millones de habitantes en su conurbación, cuyo escenario fue usado para la trama de la película. Después de haber capturado al narcotraficante mexicano Arturo Braga (John Ortiz) en la entrega anterior, el fugitivo Dominic "Dom" Toretto (Vin Diesel) es llevado en autobús, junto a otros prisioneros, a la prisión de máxima seguridad de Lompoc a pagar una condena de 25 años sin la posibilidad de libertad condicional. Sin embargo, Brian O'Conner (Paul Walker), junto a Mia Toretto (Jordana Brewster), Tego Leo (Tego Calderón) y Rico Santos (Don Omar) se aparecen en la carretera dispuestos a rescatar a Dom, en donde Mia acelera su Honda NSX 2002 y pasa al autobús, para luego darle la vuelta y regresar en sentido contrario contra aquel, haciendo que este gire bruscamente para evitar el impacto con el auto de Mia. Sin embargo, en ese instante, Brian frena bruscamente el Dodge SuperCharger R/T 1970 de Dom (reconstruido nuevamente por Brian) y logra que el autobús blindado de 12 toneladas lo impacte por detrás a un auto 6 veces más pequeño y producto del fuerte impacto, el autobús se descarrila y termina destruyéndose en medio de la carretera y momentos después de haber volcado el autobús, el grupo se da a la fuga.

Unas horas más tarde, los refuerzos policiales y de emergencias llegan al lugar del choque y logran recapturar a todos los convictos del autobús destrozado que afortunadamente no dejó víctimas fatales, pero pronto se dan cuenta de que el único convicto prófugo es Dom, identificando inmediatamente a los cómplices: Brian y Mia. Unos meses después de ser prófugos y cruzando las fronteras, Brian y Mia llegan a Río de Janeiro, Brasil en donde se revela que Dom les ordenó previamente que se dirigieran a Río, dado que allí se encontrarían con alguien de la familia. Una vez que llegan al lugar, estos se dirigen a las favelas de la ciudad, llegando a cierto territorio donde unos pandilleros intentan detenerlos. Pero justo en ese momento, se aparece el jefe de ellos, Vince (Matt Schulze), amigo de la infancia de Dom y Mia, quien les dice a sus pandilleros que los dejen en paz y les permitan pasar. Momentos después, Vince los guía a su casa y les asegura que Dom se encontraba en Ecuador hace unas semanas y que llegaría pronto a Río. Al caer la noche, Vince les da refugio y comida y les presenta a su familia, conformada por su esposa brasileña, Rosa (Jeimy Osorio), con la que tiene un hijo. Durante la estadía en la casa de Vince, Brian le pregunta a él por qué eligió Río como hogar, a lo que Vince le explica que fue debido a todo lo que Brian causó en Los Ángeles, California, en la primera entrega, por lo que recorrió todo Sudamérica, cayendo cada vez más bajo y hubiera seguido así de no ser por Rosa. Al mismo tiempo, Mia le revela a Rosa que está embarazada y que aún no le ha dicho a Brian. Luego Vince le dice a Brian y Mia que hay un trabajo que hacer. Un matón, llamado Zizi (Michael Irby), quiere que recuperen los autos de su jefe que están incautados en un tren, por lo que hace falta gente para el trabajo. Al día siguiente, Brian y Mia se infiltran en el tren para asegurar la misión. Al mismo tiempo, Mia está viendo una revista sobre qué sitios del mundo no tienen extradición. A unos pocos segundos, llega un camión personalizado para el trabajo, en donde viene Zizi con unos pandilleros, Vince y Dom. Ahí, Vince toma uno de los autos, el De Tomaso Pantera GTS 1991 y se dirige al punto de reunión. Zizi intenta quedarse con el Ford GT40 1966, pero Dom se lo quita y se lo da a Mia. Le dice que se dirija a un lugar seguro y que espere su llamada, causando el descontento de Zizi y provocando una gran pelea que termina con tres agentes de la DEA y tres pandilleros muertos. Dom y Brian logran escapar con vida, lanzándose a un río con uno de los autos, un Chevrolet Corvette Grand Sport 1965, pero luego son atrapados y secuestrados por la mafia local, dueña de los autos. Ambos son encadenados por las manos en un garaje, donde los enfrenta el jefe de Zizi, Hernán Reyes (Joaquim de Almeida), un multimillonario de la ciudad, envuelto presuntamente en narcotráfico. Pero de todas maneras, ambos logran escapar luego de que Reyes abandona el lugar, dejando un diminuto grupo de pandilleros, siendo fáciles de vencer para Dom y Brian.

Mia se refugia en un garaje seguro en las favelas cuando llegan Brian y Dom y se preguntan dónde estará Vince. Mia revela que ya aparecieron en televisión siendo culpados por la muerte de los agentes de la DEA, por lo que Brian deduce que ahora encabezan la lista de los más buscados, comentado que deben ocultarse de inmediato, pero Dom sugiere revisar el GT40 para saber a qué se enfrentan. Mientras tanto, el FBI decide contactar al mejor hombre para el trabajo de cacería de los fugitivos, el agente Luke Hobbs (Dwayne Johnson), y su equipo: los agentes Wilkes (Fernando Chien), Fusco (Alimi Ballard), Chato (Yorgo Constantine) y Macroy (Geoff Meed), además de ello Hobbs también pide como traductora para la misión de cacería a una oficial de tránsito local llamada Elena Neves (Elsa Pataky), debido a que es la única oficial de policía que no pueden sobornar y la única en todo Rio que odia a Reyes. Justo cuando Vince se aparece en el refugio con Brian, Mia y Dom, donde el primero rápidamente acusa a Vince de todo lo que pasaron durante la misión, quien explica que no pudo llegar a ellos debido a la actividad policial en las favelas. Dom se pone del lado de Vince momentáneamente y le dice a Brian que vaya a calmarse.

Mientras tanto en un edificio local, Reyes está en una reunión importante con unos futuros inversionistas, hasta que dicha reunión es interrumpida por Zizi, quien le informa que encontraron el paradero de Dom y Brian. Por otra parte y sin que nadie lo note, Vince intenta sacar un chip oculto en el GT40 que utilizó Mia previamente, pero Dom lo descubre y se da cuenta de que el trabajo no era por los autos, sino por el chip. Por su parte, Vince trata de explicarle todo lo que sucede, pero un Dom muy enojado por no decirle toda la verdad, le exige que se large del refugio. Sin embargo, Vince le reprocha a Dom que nunca lo escucha, incluyendo cuando le dijo que Brian era policía hace tantos años; reclamándole también que así no regresarán jamás a Los Ángeles, además de que Mia está condenada a la vida de criminal y al final le pregunta dos veces en dónde está Letty, lo que en su defecto provoca que Dom se molestara y Vince se marcha de ahí. Mientras tanto, Elena se reúne con Hobbs y su equipo y con la información obtenida del recorrido de los autos robados y los informes de Elena, se ponen en marcha para atrapar a Dom, Mía y Brian.

Al día siguiente, Hobbs, Elena y su equipo llegan a las favelas buscando a los fugitivos, mientras tanto Brian, Mia y Dom investigan el chip que pretendía recuperar Reyes, el cual resulta que este contiene toda la información de su dinero, que superaba la suma de $100.000.000 de dólares y que está repartido por todo Río en 10 "Casas". Mientras tanto, Zizi se dirige también tras el rastro de Dom junto a un grupo de pandilleros. Zizi llega primero, causando un gran tiroteo en la zona, llamando la atención de Hobbs y su equipo. Durante la persecución, Elena detiene a Dom, pero finalmente Dom salva a Elena de ser asesinada por los pandilleros de Zizi, justo cuando el equipo de Hobbs aparece y aniquilan al grupo de pandilleros. Zizi, por su parte, logra huir, al igual que Dom, Brian y Mia. Por su parte, Elena encuentra el collar del crucifijo de Dom en el piso y lo recoge. Una vez a salvo de los pandilleros de Zizi y los agentes de Hobbs, Dom piensa que es mejor separarse para estar a salvo, sin embargo, Mia decide revelarle a Brian y a Dom que está embarazada y les pide permanecer juntos. Al principio, Brian piensa que se trata de una broma, pero Mia le dice que no lo es y Brian decide permanecer con ella, al igual que Dom, el cual queda sorprendido por la noticia y, en tono de alegría, les dice a Brian y Mia: "La familia está aumentando".

Hobbs y su equipo logran incautar el GT40 que tenía el chip, mientras Elena cuestiona el hecho de que Dom y Brian pasaron de ser ladrones de gasolina a asesinos de agentes federales; Hobbs bruscamente le explica que lo que importa es atraparlos y pide a su equipo investigar los movimientos de Reyes, además de reconstruir el GT40 para saber qué es lo que tomaron Dom y Brian de él.