Fermín Emilio Lafitte (Peyrun, Francia; 2 de noviembre de 1888-Buenos Aires, Argentina; 8 de agosto de 1959) fue un prelado católico francés afincado en la Argentina. Fungió como arzobispo de Córdoba, entre 1934 a 1958 y arzobispo de Buenos Aires, en 1959, cuando falleció.
Primero años Nació el 2 de noviembre de 1888, en la comuna francesa de Peyrun. Llegó a la Argentina muy pequeño. Fue formado en Buenos Aires; llegó a obtener un doctorado. Su ordenación sacerdotal fue el 15 de agosto de 1911. En 1920 fue nombrado párroco de San Nicolás de Bari.
Episcopado Córdoba izquierda|miniaturadeimagen|Interior de la catedral de Buenos Aires. Allí, Fermín Lafitte fue consagrado obispo. El 7 de julio de 1927, el papa Pío XI lo nombró obispo de Córdoba. Fue consagrado el 16 de octubre del mismo año, en la catedral de Buenos Aires, a manos del arzobispo Filippo Cortesi. Tomó posesión canónica de la sede el 12 de diciembre del mismo año. El 20 de abril de 1934, el papa Pío XI elevó la diócesis a arquidiócesis, con lo cual pasó a ser su primer arzobispo al mismo tiempo.(en latín) Bula Nobilis Argentinae nationis, AAS 27 (1935), p. 257
En 1927, dos hermanas partieron de la Casa Madre de Mercedes (Buenos Aires), hacia Unquillo, en las sierras cordobesas, con el propósito de brindar una educación de orientación humanista y cristiana. Al año siguiente, el párroco Gastón Vergonjeanne, con la autorización del obispo Lafitte, fundó el Instituto Nuestra Señora de las Mercedes, dedicado a dicha advocación.
La segunda expansión del Instituto de Hijas de María Religiosas de las Escuelas Pías en América tuvo lugar en Argentina, concretamente en Córdoba, adonde llegaron en 1931. La iniciativa surgió en 1930, cuando el sacerdote escolapio, Ángel Clavero, propuso a la superiora provincial de Aragón, M. Paz de Moraza, una fundación en el país, condicionada a disponer de un colegio en funcionamiento y con alumnas. Tras su llegada al puerto de Buenos Aires el 24 de marzo de 1931, las religiosas viajaron a Córdoba, donde fueron presentadas al obispo Lafitte, quien desconocía el proyecto de Bell Ville y no autorizó inicialmente la apertura de un nuevo colegio, por lo que, con la intervención de los Escolapios, se establecieron provisionalmente en la ciudad de Córdoba. El 8 de mayo de 1931, se instalaron en el barrio General Paz y comenzaron a impartir clases especiales y, posteriormente, un jardín de infantes en el que aplicaron el método Montessori, logrando un rápido aumento del alumnado. Ante la crisis que atravesaba la tradicional Escuela «25 de Mayo», fundada en 1856 y perteneciente a la Sociedad de Beneficencia, cuya posible solución era su cierre y venta, Lafitte propuso confiar su dirección a las Escolapias. La Sociedad aceptó la propuesta tras conocer la labor de las religiosas y, finalmente, el 2 de febrero de 1932, después de firmar un acuerdo por dos años, entregó a las religiosas la dirección de la Escuela «25 de Mayo», dedicada a la Santísima Trinidad. Pocos días después, el 15 de febrero, la curia diocesana autorizó la erección canónica de la casa en honor a la Santísima Trinidad.
Lafitte designó al Tribunal Eclesiástico de Río Cuarto para conocer las apelaciones en segunda instancia. La Sagrada Congregación Consistorial aprobó dicha designación el 29 de abril de 1935.
El 30 de septiembre de 1936, una carta pastoral conjunta del arzobispo Lafitte, y del obispo Leopoldo Buteler cuestionó la enseñanza laica, a la que calificaron como un «un primer y seguro paso hacia el comunismo» y promotora de generaciones ateas y rebeldes. La postura fue difundida mediante el Boletín Eclesiástico de la arquidiócesis de Córdoba, los centros de Acción Católica, las misas dominicales y la prensa católica.
Al observar la valiosa labor de las Hermanas de la Inmaculada de Génova en Cruz del Eje, el arzobispo Lafitte sugirió a un grupo de distinguidas señoras de Buenos Aires solicitar a la Madre Provincial el envío de religiosas a La Cumbre. Las hermanas llegaron a la localidad el 8 de febrero de 1939, y tres días después, el 11 de febrero, abrió sus puertas el Colegio Nuestra Señora de Lourdes. Las damas porteñas colaboraron con los inicios de la obra, financiando la construcción de las aulas y de la primera casa de las religiosas.
En agosto de 1940, ante el proyecto de ley de educación presentado por el gobernador de Córdoba, Santiago H. del Castillo, que establecía la enseñanza mixta en la escuela primaria hasta cuarto grado, Lafitte y el obispo Buteler presentaron un memorial al gobernador y posteriormente se reunieron con el presidente de la Cámara de Diputados de Córdoba, Hércules Baggini. La oposición eclesiástica estuvo acompañada por organizaciones católicas como Acción Católica, la Federación de Maestros y Profesores Católicos y la Sociedad del Divino Maestro. El proyecto fue postergado indefinidamente y nunca llegó a ser tratado, pese a un nuevo intento del Gobierno provincial en 1942.
En 1944, se realizaron trabajos de restauración en el templo de la parroquia Inmaculada Concepción de Villa Concepción del Tío para acondicionarlo para la coronación canónica de su imagen. El acto se celebró el 8 de diciembre de 1944, con la presencia del arzobispo Lafitte y del párroco Pedro Gotardi. La virgen fue proclamada patrona del departamento San Justo y, en 1945, Lafitte elevó el templo a la categoría de santuario arquidiocesano.
En 1945, Lafitte creó y fundó el Seminario Menor de Nuestra Señora del Rosario del Milagro en Los Molinos. En 1948, la institución fue trasladada a la localidad de Jesús María, donde permanece actualmente.
En 1952, con motivo de los 25 años de ordenación episcopal de Lafitte, la Iglesia de Córdoba decidió "regalarle" un templo, dedicado a Nuestra Señora de Luján. El 3 de julio de 1954, la imagen llegó a Córdoba tras un recorrido de once días en tren. Su llegada dio origen a la comunidad parroquial que posteriormente la tendría como patrona, junto con san Fermín como copatrono.
miniaturadeimagen|El arzobispo Lafitte fue uno de los obispos argentinos contrario a las reformas del presidente Juan Domingo Perón. Posteriormente se consolidó como uno de los principales conservadores del episcopado argentino, y tras una ruptura en las relaciones Iglesia-Estado en Argentina en 1954, Lafitte fue una de las primeras figuras públicas en organizar manifestaciones en contra de las reformas laicas del presidente Juan Domingo Perón.
El 10 de noviembre de 1954, Perón denunció las supuestas «acciones de perturbación» de Acción Católica y de algunos miembros del clero, entre ellos los obispos Lafitte y Froilán Ferreira Reinafé, así como del Ateneo Universitario de Córdoba y del naciente Partido Demócrata Cristiano. Durante su discurso, el presidente Perón sostuvo que se trataba de un grupo reducido de sacerdotes opositores y anunció que se tomarían medidas contra ellos.
El sacerdote Enrique Angelelli fue uno de los principales colaboradores del sacerdote italiano Quinto Cargnelutti, a quien el arzobispo Lafitte había encomendado la organización de un Movimiento Católico de Juventudes destinado a competir con la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) de orientación peronista. La iniciativa buscaba fortalecer la presencia católica entre los jóvenes y tuvo como consigna: «La conciencia vale más que una motoneta».
En 1955, apoyó el golpe de Estado autodenominado Revolución Libertadora, que derrocó al presidente Perón. En los días previos, Lafitte impulsó los comandos civiles, que participaron en enfrentamientos contra las fuerzas leales al gobierno y protagonizaron la ocupación de edificios públicos en la ciudad de Córdoba. Estos grupos provocaron más de 27 muertos en los tres días anteriores al 16 de septiembre, principalmente civiles peronistas que protestaban a favor del mantenimiento del orden constitucional. Tras el triunfo del golpe, Lafitte organizó un Te Deum y una cena en el palacio arzobispal para celebrar la instauración del régimen militar, en la que fueron homenajeados los jefes de los comandos civiles, quienes obsequiaron a Lafitte utensilios de oro y plata del que habían sido robados del Cabildo de Córdoba durante la toma por parte de los sublevados.
A raíz del decreto-ley 6403/55, impulsado por el ministro de Educación e interventor de la Universidad de Buenos Aires, Atilio Dell'Oro Maini, que permitió la creación de universidades privadas con capacidad para otorgar títulos, surgió en Córdoba el proyecto de una universidad católica. El 8 de junio de 1956, el arzobispo Lafitte, junto con un grupo de laicos —en su mayoría médicos— y sacerdotes del clero secular, fundó la Universidad Católica de Córdoba.
Buenos Aires El 25 de octubre de 1956, el papa Pío XII lo nombró administrador apostólico sede plena de Buenos Aires, cuyo arzobispo era el cardenal Santiago Luis Copello que se había retirado a Roma debido a las tensiones políticas.
En 1956, Lafitte impulsó el traspaso del Seminario Mayor y de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, hasta entonces confiados a la Compañía de Jesús, para que su conducción fuera asumida progresivamente por el clero diocesano. El entonces rector jesuita, Pedro Moyano (1956-1960), inició los trámites correspondientes, que se concretaron progresivamente desde 1957, cuando varios sacerdotes especializados en Roma asumieron las cátedras y el sacerdote Lucio Gera fue nombrado prefecto de estudios. Al año siguiente, en 1958, varios profesores se trasladaron a vivir al seminario, favoreciendo la convivencia y el intercambio teológico, mientras se organizaba también la biblioteca. Tras la muerte de Lafitte en 1959, el proceso perdió a su principal impulsor, aunque finalmente, en 1960, el nuevo arzobispo, Antonio Caggiano, nombró rector al sacerdote diocesano, Eduardo Pironio. izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|La catedral Stella Maris, donde funciona la sede del actual obispado castrense de Argentina. El 8 de julio de 1957, fue nombrado primer titular del recién creado vicariato castrense en Argentina. El Ministerio de Marina le entregó al vicariato un local para erigir la iglesia Stella Maris. En enero de 1958, Pío XII le envió una oración para que la rezaran los militares argentinos, a quienes definía como soldados cristianos.
El 20 de enero de 1958, el papa Pío XII lo nombró arzobispo titular de Antiochenum in Pisidia y arzobispo coadjutor de Buenos Aires. El 1 de mayo del mismo año, horas antes de dejar el gobierno, Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas asistieron junto a Lafitte a la bendición de un nuevo sanatorio, construido por la obra que presidía el obispo Miguel de Andrea.
El 19 de febrero de 1959, fue nombrado primer titular del recién creado ordinariato para los fieles de rito oriental en Argentina. El 25 de mayo del mismo año, aceptada la renuncia del cardenal Copello, pasó automáticamente a ser arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina.
Entre las escasas iniciativas que alcanzó a llevar adelante se contó la celebración del centenario del inicio de las relaciones diplomáticas oficiales entre la República Argentina y la Santa Sede.
Fallecimiento Permaneció en el cargo durante menos de tres meses. El lunes 3 de agosto de 1959, sufrió un mareo mientras presidía una misa. El viernes 7, tras someterse a un electrocardiograma, su médico le autorizó a oficiar una misa en la base naval de Río Santiago. Al día siguiente, 8 de agosto, falleció en Buenos Aires mientras visitaba la Escuela Naval. Cuando se disponía a celebrar la misa, con las tropas formadas y al sonar el clarín, Lafitte se sintió súbitamente mareado y murió diez minutos después.
Fue sepultado en el altar del Santo Cristo de la catedral de Buenos Aires.
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