Aleksandra «Shura» Mijáilovna Kolontái (en ruso: Алекса́ндра Миха́йловна Коллонта́й; San Petersburgo, -Moscú, 9 de marzo de 1952) fue una destacada revolucionaria, diplomática y política feminista marxista soviética. Bolchevique desde 1915, fue la primera mujer de la historia en estar al frente de un ministerio en el Gobierno de una nación (véase Sovnarkom).Wolfgang Leonhard: Die Revolution entlässt ihre Kinder. 15. Taschenbuchaufl. Ullstein, Frankfurt/M 1976, p. 44. Trabajó en pro de los derechos y libertades de las mujeres y de la modificación de los aspectos de las leyes que hacían a la mujer una subordinada del varón, le negaban derecho al voto y la hacían ganar menos salario y trabajar en peores condiciones que los varones.
Biografía Pertenecía a una familia aristocrática rusa de origen ucraniano que anclaba sus raíces más allá del . Su padre, Mijaíl Alekséievich Domontóvich, era un general al servicio del zar, y su madre, Aleksandra Aleksándrovna Masálina (apellido del primer matrimonio Mravínskaya) provenía de una familia de campesinos fineses que había hecho una gran fortuna en la industria maderera. Aleksandra estuvo siempre muy unida a su padre, quien inculcó en la joven el interés por la historia y la política desde una óptica liberal. Con su madre tendría alguno que otro conflicto, sobre todo cuando mostró interés por continuar sus estudios, algo que para su madre, no era apto ni necesario para una mujer. Fue educada por un instructor particular.
A los 19 conoció al que sería su marido, Vladímir Lúdvigovich Kolontái, un estudiante de ingeniería de origen modesto que no fue aceptado por su madre. Tras afiliarse en 1896 al partido socialista, abandonó a su marido y su hijo para estudiar en Zúrich (Suiza) centro neurálgico de las jóvenes estudiosas afines a las ideas socialistas. Se afilió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1899.Helmut Steiner: Alexandra M. Kollontai (1872–1952) über Theorie und Praxis des Sozialismus - Überarbeitete und erweiterte Fassung eines Vortrags vor der Klasse für Sozial- und Geisteswissenschaften der Leibniz-Sozietät 21 dic 2000 p. 86, p. 4
Participó en los acontecimientos revolucionarios de 1905, tras presenciar la matanza de obreros frente al Palacio de Invierno. Kolontái escribió entonces artículos y organizó asociaciones de trabajadoras rusas. Tuvo que exiliarse a raíz de la publicación de un artículo titulado Finlandia y el socialismo en el que animaba a los finlandeses a sublevarse contra la ocupación rusa. Esto le dio oportunidad de viajar por toda Europa y entrar en contacto con partidos socialistas en diversos países como Alemania, Gran Bretaña y Francia.thumb|Para la querida camarada Louise Bryant de su amiga Aleksandra Kolontái. Petrogrado, 1 de septiembre de 1918
Se opuso activamente a la Primera Guerra Mundial por sus motivaciones imperialistas al servicio de la clase dominante. Por esta razón, en junio de 1915 se unió a los bolcheviques, que "eran los que más consecuentemente combatían el Socialpatriotismo",Aleksandra Kolontái, Autobiografía de una mujer sexualmente emancipada (3ra edicion), Fontamara, Barcelona, 1978, p. 93. y viajó por diversos países haciendo campaña contra la guerra.
Al desatarse los sucesos de la Revolución de Febrero en 1917, Aleksandra Kolontái regresó a Rusia, donde fue elegida miembro del Comité Ejecutivo del Sóviet de Petrogrado. Apoyó a Lenin en su visión de los soviets como organismos para el ejercicio del poder y la necesidad de superar la revolución burguesa con la revolución proletaria.
Pocos meses antes de octubre de 1917, fue elegida miembro del Comité Central del Partido y votó a favor de la insurrección y de la toma del Palacio de Invierno para construir así un Estado obrero.
Tras la toma del poder, Aleksandra Kolontái fue elegida para el Comisariado del Pueblo para la Asistencia Pública en el primer Gobierno de Lenin (Sovnarkom). Fue una de las personas que más hizo para conseguir los derechos y libertades de las mujeres y modificar aspectos de las leyes que hacían a la mujer una subordinada del varón, le negaban derecho al voto y la hacían trabajar con menor salario y en peores condiciones que los varones. La Revolución consiguió poner las bases para igualdad real entre varones y mujeres, liberando las relaciones familiares y las relaciones sexuales. Se aprobaron el divorcio y el aborto, y se otorgaba a las mujeres beneficios sociales en forma de salarios de maternidad, guarderías y hogares para los niños. Asimismo se desarrollaron campañas de información para dar a conocer a las mujeres sus nuevos derechos.
En 1918, Kolontái fue una de las organizadoras del Primer Congreso Panruso de Mujeres Trabajadoras. De este congreso nació el Zhenotdel (Departamento de la Mujer), un organismo dedicado a promover la participación de las mujeres en la vida pública, y en proyectos sociales, y de manera muy especial la lucha contra el analfabetismo. El Zhenotdel tenía su propia revista llamada Kommunistka (Mujer Comunista) y Kolontái era parte de su Consejo editorial. Todo este esfuerzo consiguió poner las bases para el surgimiento de la mujer nueva en toda Rusia.
En 1921, Kolontái se puso del lado de la Oposición Obrera, una corriente del Partido Comunista nacida en el entorno de los sindicatos y encabezada por el dirigente de los trabajadores metalúrgicos Aleksandr Shliápnikov.En los años anteriores a la guerra, Kolontái y Shliápnikov habían estado vinculados por una relación romántica, que luego se convirtió en una amistad profunda y una comunidad duradera de ideales. Esta corriente tenía como consignas entregar la dirección de la economía a un Congreso de productores, que los sindicatos establecieran la dirección de las empresas y fábricas y que los trabajadores eligieran a los principales administradores. El Décimo Congreso del PCUS ordenó disolver este grupo en 1921, decisión que fue apelada inútilmente ante la Internacional Comunista, en tanto se fortalecía el régimen de Lenin y se promovía la Nueva Política Económica hasta 1928.
left|190px|thumb|Pável Dybenko y Aleksandra Kolontái Tras el fracaso de la Oposición Obrera Aleksandra Kolontái quedó marginada y perdió gran parte de su influencia política. En 1922, pasó al servicio diplomático siendo una de las primeras mujeres de la historia en ocupar cargos diplomáticos importantes.Después de Rosika Schwimmer ministra plenipotenciaria de la República de Hungría en Suiza en 1918, Diana Abgar, consulesa honoraria de la República Democrática de Armenia en el Gran Oriente (Japón) en 1920, y Nadezhda Stanchova (1894-1957) primera secretaria (y por tanto segunda en rango) de la legación de Bulgaria en los Estados Unidos en 1921. Kolontái fue enviada, inicialmente como consejera, a la misión comercial soviética en Noruega y cuando Noruega y la URSS establecieron relaciones diplomáticas oficiales en 1924, Kolontái fue colocada a la cabeza de la legación soviética, primero como encargada de negocios y poco después como ministra plenipotenciaria.Aleksandra Kolontái, Autobiografía de una mujer sexualmente emancipada (3ra edicion), Fontamara, Barcelona, 1978, pp. 113-115.
El 17 de septiembre de 1926, Kolontái fue nombrada ministra plenipotenciaria de la URSS en México,Iring Fetscher, 'Afterword', en A. Kollontai, Autobiography of a sexually emancipated woman, Londres, Orbach and Chambers, 1972, p. 105 y siguientes. en sustitución de Stanislav Stanislavovich Pestkovski. Durante su estadía fomentó las relaciones económicas y promovió una buena imagen de la URSS, en un momento en el que las relaciones entre México y los Estados Unidos mejoraban.
Kolontái promovió la primera exhibición de películas soviéticas en México, mismas que estaban prohibidas en casi todo el mundo. Las proyecciones iniciaron en la embajada y en el Imperial Cinema con largometrajes de Boris Mijin, Sergei M. Eisenstein y Yuri Zheliabuzhski.
La "embajadora" Kolontái entabló amistad en México con el pintor David Alfaro Siqueiros, su esposa Graciela Amador Sandoval, Frida Kahlo, Diego Rivera, Tina Modotti y otras personalidades de la vida artística y política del país.
Regresó a Noruega y, finalmente, en 1930 a Suecia, donde permaneció hasta 1945, finalmente llegando a ser nombrada embajadora en 1943 (probablemente la primera mujer en ocupar tal puesto en la historia de la diplomacia moderna)Isabel Oyarzábal, a menudo recordada como embajadora de la Segunda República Española en Suecia y Finlandia (1936-1939), en realidad solo ocupó el rango de ministra plenipotenciaria de segunda clase en Estocolmo y encargada de negocios en Helsinki («Oyarzábal Smith, Isabel», Diccionario Biográfico del Socialismo Español, Fundación Pablo Iglesias). En 1947, Isabel Oyarzábal escribió una biografía en inglés sobre su amiga (Alexandra Kollontay, ambassadress from Russia, Nueva York, Longmans, Green, 1947) que sería traducida en 2015 por Andrés Arenas y Enrique Girón (Alejandra Kollontai: biografía, Málaga, Ediciones del Genal, 2015, ISBN 9788416021918). siendo que su imagen personal resultaba valiosa al régimen de Stalin como modelo de la emancipación femenina soviética. Por otro lado, ella se había alineado disciplinadamente con los seguidores de Stalin desde 1927 al publicar en Pravda un artículo de crítica radical contra la Oposición unificada."Oppozitsiya i partiynaya massa" [La oposición y la base del partido], Pravda, 30 de octubre de 1927, citado en Beatrice Farnsworth, "Conversing with Stalin, Surviving the Terror: The Diaries of Aleksandra Kollontai and the Internal Life of Politics"; Slavic Review, Vol. 69, n. 4 (invierno 2010), pp. 954-955 [accesibile online, con restricciones, en JSTOR.
En Suecia, tuvo como médica personal y amiga a la líder feminista Ada Nilsson, con la que mantuvo después una afectuosa correspondencia, a quien incluso le encargaba los medicamentos que no podía obtener en la URSS. También formó parte de la delegación soviética en la Sociedad de Naciones hasta que la URSS fue expulsada de esta organización en diciembre de 1939. Durante la Segunda Guerra Mundial Kolontái mantuvo activos los vínculos entre la URSS y Suecia, lo cual resultó de alta importancia al permitir al Gobierno soviético mantener el contacto con un país neutral donde operaban diplomáticos del Eje. En contrapartida, sus casi veinte años de actividad diplomática fuera de la URSS hicieron que su influencia política en el PCUS desapareciera, mientras las purgas estalinistas causaban la muerte a los veteranos de la "Oposición Obrera" y también a su propio exesposo, Pável Dybenko.
Derechos de las mujeres Kolontái era partidaria de una organización específica de la mujer en los partidos obreros e intentó establecer en Oposición Obrera el grupo que organizó frente al leninismo oficial.
Impulsó la modificación de las leyes que establecían la subordinación de la mujer al varón, defendió el derecho femenino al voto y la premisa de "a igual trabajo igual salario" de las mujeres en las mismas condiciones que los hombres. Luchó por el derecho al divorcio, la creación de guarderías y hogares para menores, y la protección de la maternidad.
En “Orígenes de la familia” señaló que en la sociedad comunista, la igualdad, el reconocimiento recíproco de los derechos y la comprensión fraternal debían constituir los principios fundamentales de las relaciones entre mujeres y hombres.
Trató el tema de la liberación sexual femenina en dos de sus obras: La Nueva Mujer y El Amor en la Sociedad Comunista. Para ella la "mujer nueva" se caracterizaría por exigencias propias, afirmando su personalidad, protestando por la servidumbre de la mujer dentro del Estado y de la familia y luchando por sus derechos dejando de ser el complemento del esposo.
El matrimonio que convertía a la esposa en una propiedad más del marido sería sustituido por la unión libre entre sexos, basada en el verdadero y puro amor y no en lazos contractuales.