El CETME (acrónimo de «Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales»), coloquialmente llamado chopo en su modelo C-64, como otros de los fusiles anteriores de las fuerzas armadas españolas, era el fusil de combate del Ejército Español desarrollado en España por el Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales. El CETME cuenta con varias versiones, similares entre sí: A1, A2, B, C, D, E, L, LC, LV, AMELI.Manrique García, José María y Lucas Molina Franco. CETME: 50 años del fusil de asalto español. Edit. La Esfera de los Libros. ISBN 84-9734-398-0.
El CETME B fue creado y desarrollado en colaboración entre el fabricante alemán de armamento Heckler & Koch y España, por lo que tiene un parecido con el HK G3. Este G3 gozó de un considerable volumen de ventas internacionales, habiendo sido adquirido por diversos ejércitos.
Historia thumb|izq|Un Mauser español FR-8. Cuando España inició la transición al fusil automático CETME, muchos fusiles M43 fueron transformados en FR-8 para entrenamiento militar y servicio en la Guardia Civil.
El Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales (cuyo acrónimo da nombre al fusil) se creó para contrarrestar los efectos del aislamiento internacional bajo la dictadura franquista. Diseñó gran número de productos militares poniendo gran empeño en los fusiles de asalto, en vista de la necesidad de sustituir los anticuados fusiles de cerrojo del Ejército Español (fusiles Mauser Modelo 1943 de calibre 7,92mm).
Históricamente, este fusil deriva del fusil de asalto alemán Stg-44 y su evolución al Sturmgewehr 45. Fue desarrollado a modo de prototipo por la compañía Mauser en 1945, pero la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial detuvo el proyecto. Sin embargo, algunos técnicos de Mauser implicados en el proyecto se refugiaron en España. Uno de ellos, Ludwig Vorgrimler, fue su principal desarrollador.
En 1949 se creó en España el Centro de Estudios Técnicos y Materiales Especiales, un organismo ideado para investigar y desarrollar nuevos equipos para los ejércitos españoles.
El CETME fue creado por orden del Ministerio del Ejército, y su primer modelo (A) vio la luz en 1952. El CETME era accionado por retroceso de masas con acerrojamiento semirrígido, al igual que la ametralladora MG 42 alemana, lo que llamó la atención en su tiempo, ya que el sistema imperante era el de gases. En 1957 es adoptado por el Ejército de Tierra. Sucesivos modelos mejoraron aspectos como la cadencia, alcance, precisión y el tipo de cartucho (adaptándolo al cartucho estándar de la OTAN: 7,62 x 51 OTAN). El CETME L, LC fue el fusil reglamentario de los tres ejércitos españoles hasta 1999, cuando se adopta el fusil alemán HK G36E.
El recientemente formado Ejército alemán occidental (Bundeswehr) se mostró interesado por el CETME español y rápidamente compró varios fusiles a España (que empleaban cartuchos 7,62 x 51 OTAN) para probarlos y a los que apodaron Automatisches Gewehr G3 (Fusil automático G3, en alemán), completó con éxito las pruebas contra el SIG SG 510 (G2) suizo y el AR-10 (G4) estadounidense para reemplazar al anterior fusil G1. En enero de 1959, el Bundeswehr adoptó oficialmente el CETME como arma para sus ejércitos, pero el gobierno de Alemania Federal deseaba fabricarlos por lo que adquirió a la empresa holandesa Nederlandse Wapen en Munitiefabriek (NWM) que tenía los derechos de producción y venta del CETME fuera de España, la licencia para producirlos íntegramente en Alemania, otorgando el contrato a Rheinmetall y a Heckler & Koch introduciendo variaciones como el alza de tambor giratorio, momento en que la marca CETME desaparece de los modelos alemanes dando paso al HK G3.
El CETME es considerado uno de los mejores fusiles de asalto de su tiempo por su precisión, su potencia y, sobre todo, su resistencia. Actualmente el CETME C, versión semiautomática para el mercado civil (también conocido como Cetme Sport), tiene mucho éxito en los países donde su tenencia es legal, por su fiabilidad, precisión, robustez y precio.
Desarrollo de versiones
Durante 50 años el Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales desarrolló diferentes versiones de este fusil, conocido coloquialmente entre la tropa como «chopo».
CETME A1 y A2 thumb|right|250px|Un CETME A2b. En 1949 se crea el primer fusil CETME, capaz de dar al soldado una elevada movilidad, precisión, alcance y potencia de fuego. Este fusil (Modelo A1) debería ser capaz de incapacitar a una distancia de 1000m, por lo que se desarrolla una nueva munición, el cartucho de 7,92 x 40 mm Cetme. Dicho cartucho es acusado por empresas de la competencia (entre ellas la "Fabrique Nationale" belga) de ser contrario a las Convenciones de Ginebra por lo cual se comienza el desarrollo del fusil (Modelo A2) recamarado al cartucho adoptado por la OTAN, el 7,62 x 51. En 1957, Alemania muestra interés en codesarrollar el fusil, mientras en España pasó a ser parte del equipo en el Ejército de Tierra.
El secreto del diseño del CETME era el acerrojamiento semirrígido, gracias a dos rodillos bloqueados por la rampa de la cabeza del cerrojo que se introducían en unos alojamientos a la entrada de la recámara. La presión del disparo necesitaba un tiempo muy corto para vencer la resistencia de los rodillos a desplazarse fuera de sus alojamientos cargados además por el muelle recuperador. Pero este tiempo muy corto bastaba para que el proyectil abandonara el arma. No se necesitaba toma de gases como en todos los fusiles de asalto del momento, evitando la suciedad que esto produciría y se aumentaba la fiabilidad, y no se necesitaba que el cañón fuera móvil.
El modelo A era un prototipo, en el que se probaron dos diferentes conceptos. CETME modelo A1: sistema de acerrojamiento rígido y toma de gases, selector de tiro en el lado derecho, palanca de montar fija y culatín plegable. CETME modelo A2: sistema de acerrojamiento semirrígido y retroceso de masas, palanca de montar flotante y asa de transporte.
Se abandonaría finalmente el modelo A1 operado a gas, vistos los prometedores resultados del sistema de cierre empleado en el A2. En 1952 empezaron las demostraciones en el extranjero. El talón de Aquiles del Modelo A era el empleo del cartucho 7,92 x 40 CETME. Este no cumplía con las leyes de la guerra, porque su bala no estaba completamente encamisada. Además la OTAN había decidido adoptar el calibre 7,62 mm, lo cual penalizaba el potencial de ventas en el extranjero. Por ello era necesario cambiar el diseño del fusil para adaptarlo al calibre de la OTAN.
CETME B Debido al interés de Alemania a finales de 1957 la empresa H&K firmó un acuerdo para codesarrollar el fusil CETME Modelo B. Este modelo era capaz de disparar dos cartuchos, el 7,62 x 51 Cetme y el 7,62 x 51 OTAN, cambiando el muelle recuperador y el ángulo del portapercutor de la cabeza del cerrojo. Incorpora una bocacha apagallamas con la que puede lanzar granadas, mejora del asa portafusil, culatín ergonómico y bípode. El selector de tiro seguía en el lado derecho, y no se modificaron el alza y el punto de mira. En 1958 se fabrican las primeras unidades y pasa a ser arma de obligatoria uniformidad en los tres ejércitos de España. Además de ser producido en serie también se comienzan las exportaciones. En 1961 se alcanza el primer acuerdo con la empresa alemana Heckler & Koch que comercializa el fusil bajo la marca G3 y entra en servicio en más de 30 países.
CETME C
Entró en servicio en las Fuerzas Armadas españolas en 1964; se estría la recámara para permitir el uso de munición con vaina de latón fabricada en España, en lugar de munición alemana con vaina de acero, sin que afectase el violento mecanismo de extracción; el alza pasa a ser del tipo librillo en distancias de 100, 200, 300 y 400 m, y se le incorporan unos resaltes en el cuerpo del arma a continuación del alza como los del HK G3 y el MP5) para acoplar una mira telescópica, ya que no dispone de riel propiamente dicho. Se le añade un guardamano de madera, como la culata, recuperándose por este motivo el nombre de «chopo» de los viejos Mauser. Fiable, duro y resistente, fue, sin lugar a dudas, la mejor versión del CETME. Sigue siendo el fusil básico de dotación en distintas escuelas y bases de la Armada Española así como en unidades de la Guardia Civil y Policía Nacional.
CETME E
Fue fabricado en poca cantidad de manera experimental para probar diferentes componentes de plástico tanto en el fusil como en cargadores, además de modificar el alza tipo HK (igual que la del G3, de tambor giratorio). Fue desarrollado sobre la base del CETME C; es decir, se sustituye el guardamanos, la culata y el pistolete por otros de compuestos plásticos (marrones y verdes). Podría decirse que el CETME E era en realidad un CETME C «plastificado». Fue la antesala de los diferentes modelos que vendrían.
CETME L, LC y LV
thumb|250px|Legionario con un CETME L. Tras el fin de la fabricación en 1975 del CETME C, en 1984 comienza la de los modelos L , LC y LV. Ambos sustituían las piezas de madera por materiales plásticos, se redujeron los pesos y medidas, y se adoptaba el cartucho 5,56 x 45 OTAN (o el equivalente .223 Remington) gracias al cual los cargadores pueden ir dotados de más munición en el mismo espacio aproximado debido al tamaño de los cartuchos, además de suavizarse notablemente el retroceso. Es además la munición estándar de la OTAN por lo que supuestamente cualquier fusil de la Alianza puede usar cargadores y munición aunque sea de otro modelo.
También incorpora un «botón» para retener el cerrojo en posición atrasada dejando la ventana de expulsión abierta al mismo tiempo, lo cual facilita la inspección de la recámara y las maniobras de solución y rearmado en caso de interrupción de tiro por defecto del cargador, cartucho o fallo de algún mecanismo.
El alza de librillo pasa a tener solo dos posiciones: 200 y 400m (el diseño original incorporaba un alza de tambor tipo H&K que no fue incluida en los ejemplares de serie).
La diferencia entre los dos radicaba en que el modelo LC incorporaba un culatín retráctil, el cañón más corto y un conjunto de cerrojo diferente al L al no disponer de muelle amortiguador (solo el de recuperación); esta diferencia entre ambos resultó en que el modelo LC era más eficaz que el modelo L, ya que al no tener muelle amortiguador que iba acoplado al recuperador dentro de la culata para ser más suave el retroceso, el empuje hacia adelante del cierre era más brusco por la rigidez del sistema, y por lo cual el encaje de los rodillos en la recámara tenía suficiente fuerza para su inserción y menos problemas con la suciedad, además de que la caja de la culata era metálica, lo cual evitaba la prematura holgura comparada con la del plástico debido a que los pasadores de montaje, al ser metálicos, agrandaban el hueco de alojo y en el tiro la culata oscilaba verticalmente dando mala estabilidad y poca tensión de tiro, lo que en el modelo LC no pasaba. Su longitud más corta como resultado de estas variaciones le hacía ideal para ser manejado desde vehículos por conductores, carristas y en combate urbano, a corta distancia o en espacios reducidos, así como para ser usado por tropas de élite en operaciones concretas y paracaidistas, ya que facilita el salto.
Además hubo una versión LV (L-Visor óptico), era igual que el modelo L pero con la diferencia de que el cuerpo de puntería del alza era sustituido por un cuerpo especial para la colocación de un visor óptico y además llevaba una mira de auxilio. El LV sirvió en la Infantería de Marina y era bastante diferente al LV del ejército: visor SUSAT inglés que se colocaba en el riel sobre el cájón de mecanismos, muelles reforzados y correa portafusil similar a la del SA-80. Este modelo incluía además una caja con dos tipos de visores uno diurno y otro nocturno, su cometido era ser utilizado por tiradores selectos de intervención rápida así como en unidades equipadas para combate nocturno.