La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en México es una organización cristiana que forma parte de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días constituida en Estados Unidos y fundada por Joseph Smith. Actualmente la iglesia cuenta con 1 234 545 miembros en este país divididos en 2009 congregaciones. Cuenta con 12 templos, 23 misiones y 260 centros de historia familiar.
La Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Asociaciones Religiosas le otorgó el Registro Constitutivo SGAR/592/93 y su sede actual se encuentra en Naucalpan de Juárez, Estado de México.
Antecedentes
En junio de 1874 en Salt Lake City, sede de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el presidente de la iglesia Brigham Young anunció que pronto se llevaría el evangelio a los millones de mexicanos considerados como descendientes de Lehi. LaMond F. Tullis, Los mormones en México, La Dinámica de la Fe y la Cultura, Provo Utah, EUA, Universidad Estatal de Utah-Museo de Historia del Mormonismo en México, 1997. p. 172. Acordé a la traducción y estudio de los libros sagrados y canónicos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Lehí y su familia salieron de la tierra de Jerusalén y después de atravesar el mar llegaron al continente americano, el cual poblaron dando inicio a dos grandes civilizaciones hermanas una de tez blanca (nefitas) y otra de tez obscura (lamanitas) las cuales son las principales antecesoras de los naturales americanos. Esta historia se encuentra en el texto denominado Libro de Mormón; Según LaMond F. Tullis, fueron dos los factores que motivaron la incursión inicial de la Iglesia de Jesucristo en México, a saber, el primero fue la importancia de la prédica a los hijos de Lehi como preparación para la segunda venida del Señor y el segundo, el crecimiento del pueblo de la Iglesia en el mundo, lo que traía como consecuencia la necesidad de exploración y colonización de nuevos territorios. Sin embargo los misioneros y exploradores miembros de la Iglesia tuvieron que esperar cierto tiempo para que México tomara nuevamente un rumbo propicio para realizar su prédica y exploración. Es en el año de 1876, durante el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada llegan los primeros misioneros da la Iglesia a México de manera oficial.
A partir de 1861 se dieron en México una serie de libertades religiosas, que permitieron la constitución de organizaciones religiosas protestantes en México. Aún con la Intervención francesa, México no vio menguada al cien por ciento su libertad religiosa, en este tenor, según Jean-Pierre Bastian, el emperador Maximiliano de Habsburgo no cumplió las expectativas del clero en cuestión del restablecimiento de las condiciones imperantes antes de la Reforma pues el Papa Pío IX inició la presión inmediatamente al enviar a Maximiliano una carta en donde pedía la anulación de las Leyes de Reforma, el establecimiento de la Religión Católica y la eliminación de todas las trabas que mantenían a la iglesia dependiente del Estado. No obstante Maximiliano, miembro de la masonería, no atendió las exhortaciones del Papa y no modificó la política liberal en materia religiosa.Jean-Pierre Bastian, Los Disidentes: Sociedades Protestantes y Revolución en México, 1872.1911. México, Fondeo de Cultura Económica, El Colegio de México. 1989. pp. 35-36; En 1867, al regresar Benito Juárez al poder, mantuvo la línea liberal religiosa y así lo hizo su sucesor, Sebastián Lerdo de Tejada. En este marco político-ideológico se dio como resultado la pérdida de control civil por parte de la Iglesia católica y el creciente interés de la población mexicana en diversas religiones ajenas al catolicismo.LaMond F. Tullis, Los mormones en México, La Dinámica de la Fe y la Cultura, op. cit., p. 174.
Historia
Entrada en México: proselitismo y exploración right|300px|thumb|Centro de Reunión 237, ubicado en la Colonia 237 de Cancún, Q. Roo.
Por su parte, la cabecera de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días de Estados Unidos inició preparativos para iniciar su obra proselitista en México. Brigham Young pidió a Daniel W. Jones y a Henry BrizzeJones y Brizze no poseían un conocimiento profundo del idioma español; prepararan la traducción al español de escrituras mormonas (lo que a futuro se conocería con el nombre de Trozos Selectos del Libro de Mormón). Juntos obtuvieron la ayuda de Melitón González Trejo, un exoficial del ejército español asignado durante varios años en las Filipinas. Se inicia entonces el proceso de prédica y exploración mormona en México.
Cinco hombres más aparte de Daniel W. Jones emprendieron su viaje a México, a saber: Helamán Pratt, James Z. Stewart, Anthony W. Ivins, Robert H. Smith y Ammón M. Tanney.El presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días había ordenado no bautizar. La orden fue solo concrétense a predicar y explorar; En 1875, los misioneros salieron para el doble propósito de predicar el evangelio y encontrar lugares para crear colonias mormonas. Los misioneros volvieron con informes positivos al año siguiente y otro grupo se envió en octubre de 1876. En 1877, Young discutió la idea de colonizar partes del norte de México pero se consideró poco prudente, debido al peligro considerable de apaches en la zona. Young murió más tarde y le sustituyó el presidente John Taylor.
Posteriormente los misioneros enviaron copias de los Trozos Selectos del Libro de Mormón a hombres prominentes de las principales ciudades de México, una de ellas terminó en manos de Ignacio Manuel Altamirano quien escribió una carta a Salt Lake City, agradeciendo por el libro y pidiendo un poco más de información sobre el mensaje mormón. Otra copia fue recibida por Plotino C. Rhodakanaty quien entabló correspondencia con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El 20 de noviembre de 1879 Rhodakanaty fue bautizado dentro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días por el apóstol Moisés Thatcher.LaMond F. Tullis, Los miembros de La Iglesia de Jesucristo en México, La Dinámica de la Fe y la Cultura, op. cit., p. 200; En un primero momento Rhodakanaty se mantuvo firme en su nueva ideología pero poco a poco fue deteriorándose la relación entre él y el liderato mormón. Los historiadores Illades y Tullis afirman que el motivo que llevó a Rhodakanaty a unirse a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue la doctrina denominada Orden Unida. Plotino postulaba la creación de un comunitarismo mormón, en donde todos fueran relativamente iguales. Sin embargo la doctrina mormona de la Orden Unida no era entendida así, pues según un teólogo mormón:
Por lo tanto Rhodakanaty se retiró de La Iglesia Mormona y ya en 1881 escribía artículos contra tal Iglesia en los periódicos socialistas.
Desanimados por las pugnas que se daban en la capital, los misioneros mormones comenzaron a mirar hacia los poblados circunvecinos de la Ciudad de México. Emprendieron su proselitismo en lugares como Ixtacalco, Cuernavaca, Cuautla, Tlalpan, San Andrés de la Cal, Ozumba, Amecameca, Atlautla, y Chalco, donde convirtieron a gente que más tarde llegaría a ser prominente para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en México.Al analizar el comportamiento de las iglesias protestantes de la época nos damos cuenta que los mormones tienen éxito precisamente en los lugares en donde estas también lo tienen, vid Jean-Pierre Bastian, Los Disidentes: Sociedades Protestantes y Revolución en México, 1872.1911. op. cit., p. 92; No obstante lo anterior, Moisés Thatcher y otros misioneros veían con pesimismo los esfuerzos misionales mormones. left|300px|thumb|Templo de Mérida en Yucatán. Debido a la persecución que la Iglesia SUD sufría en los Estados Unidos, motivada por la doctrina de poligamia o pluralidad de esposas, en 1885 John Taylor, sucesor de Brigham Young, envió a un grupo de exploradores a Chihuahua. Entre ellos se encontraban Joseph F. Smith, Erastus Show, Moisés Thatcher, Jesse N. Smith, Lot Smith, Melitón G. Trejo y James H. Martineau los cuales escogieron el valle de Casa Grandes como un buen lugar para asentarse. Dicho valle había sido explorado bajo la administración de Brigham Young nueve años antes.
Las autoridades gubernamentales locales se mostraban escépticas y desconfiadas. Se emitieron algunas órdenes de expulsión del Estado de Chihuahua contra los mormones revocadas por el gobierno federal, ya que éste estaba interesado en permitir la colonización de lugares deshabitados. El presidente Porfirio Díaz simpatizaba con los mormones, tal vez porque quizá consideraba que ellos probaban que su política de colonización era buena para la economía mexicana.LaMond F. Tullis, Los mormones en México, La Dinámica de la Fe y la Cultura, op. cit., p.224; Al respecto Paul Garner explica:
La Revolución Mexicana
Para 1912, los mormones habían ubicado a más de cuatro mil personas en nueve colonias mexicanas, siete en el estado de Chihuahua y dos en Sonora; colonias muy prósperas para la época. Sin embargo, el progreso no duró mucho, pues en 1910 tuvo inició la Revolución Mexicana contra Porfirio Díaz. Este había cometido dos errores graves, a saber: Gobernar en forma progresiva desde 1876, con lo cual había reducido su base social del régimen. En 1908 Díaz había prometido públicamente realizar elecciones populares en 1910, permitiendo con esto que movimientos políticos contrarios a su gobierno iniciaran preparativos para tal fin. right|300px|thumb|Centro de Reunión Kabah, Cancún, Quintana Roo. Lo anterior desató el descontento de las clases medias y bajas de la población en México, las cuales iniciaron levantamientos en lugares tan distantes como Yucatán y Sinaloa. Francisco I. Madero uno de los ideólogos más importantes de la Revolución, después de estar preso por oponerse al régimen, cruzó la frontera hacia Estados Unidos y ahí en su refugio extranjero formuló e hizo penetrar en México sus ideas revolucionarias concretadas en el llamado Plan de San Luís, el cual enarbolaba el lema de Sufragio Efectivo y No Reelección. La Revolución había iniciado. Hombres como Pascual Orozco, Emiliano Zapata y Francisco Villa se levantaron en armas, teniendo como escenario la parte norte y centro de México. Precisamente las partes en donde los mormones se habían ubicado. Los mormones en el norte tenían dos desventajas, eran anglosajones y eran prósperos. Por ello, declararse neutrales y llevar a efecto tal neutralidad fue muy complicado. Las tropas federales y revolucionarias continuamente acechaban, cada cual indicándoles que ellos eran la “ley” a la cual se debían sujetar.LaMond F. Tullis, Los mormones en México, La Dinámica de la Fe y la Cultura, op. cit., p. 268; Tras la continua presión, los mormones recibieron la orden de evacuar sus comunidades. Por medio del Ferrocarril Central Mexicano se dirigieron hacia el Paso Texas y/o Arizona. Algunas crónicas de los mormones de la época describen la situación.