thumb|Tiresias aparece ante Odiseo durante el sacrificio, Heinrich Füssli, 1780-85, Graphische Sammlung der Albertina (Viena).
En la mitología griega, Tiresias (en griego, Τειρεσίας / Teiresías) fue un adivino ciego de la ciudad de Tebas; fue uno de los dos adivinos más célebres: el otro fue Calcas. Se lo considera hijo del pastor EveresEveres: Εὐήρους o Εὐήρης. y de la ninfa Cariclo, y descendiente del esparto Udeo.Calímaco: Himno V, 56 (El baño de Palas); Apolodoro: Biblioteca III 6, 7. A Tiresias se le asocian varias hijas, también reputadas mánticas: MantoBoccaccio (2003). De mulieribus Claris. Harvard University Press. . y Dafne,Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, IV, 66Dafne: Δάφνη / Dáphnē. si es que ambas no se tratan del mismo personaje. Históride, otra hija de Tiresias, engañó a las brujas enviadas por Hera para evitar el alumbramiento de Alcmena.Pausanias, Descripción de Grecia IX 11, 3
Tiresias es un adivino que aparece en todos los fragmentos mitológicos relacionados con Tebas, desde la época de Cadmo hasta la expedición de los Epígonos: fue Tiresias quien aconsejó que se entregara el trono de la ciudad al vencedor de la Esfinge y, más tarde, sus revelaciones conducirán a Edipo a descubrir el misterio que rodeaba su nacimiento y sus involuntarios crímenes. También aparece este adivino en el Canto XI de la Odisea: el héroe Odiseo, con el fin de averiguar las circunstancias en que se desarrollara su regreso a Ítaca, viaja al Hades para consultar al espíritu de Tiresias.
Tiresias era ciego desde joven. Según las versiones, su ceguera fue causada por la diosa Atenea (que lo castigó por haberla sorprendido mientras se bañaba) o por la diosa Hera (tras mediar en una disputa sobre el placer que tenía con Zeus), aunque en ambos casos le fue concedido en compensación el don de ver el futuro. En la última versión, narrada por el autor latino Ovidio en su obra Las metamorfosis, Tiresias sorprendió a dos serpientes apareándose, las separó matando con su bastón a la hembra y, a raíz de esto, se convirtió en mujer. Siete años más tarde, Tiresias volvió a ver a las mismas serpientes en las mismas circunstancias, volvió a golpearlas con su bastón para separarlas matando a la serpiente macho, y al hacerlo se convirtió nuevamente en varón. Esta experiencia única hizo que Zeus y Hera recurrieran a él como árbitro en una discusión sobre quién experimentaba más placer sexual, si los hombres o las mujeres. Cuando Tiresias afirmó que el hombre experimenta una décima parte del placer que la mujer, Hera, indignada por haber revelado su secreto, lo castigó dejándolo ciego. Zeus, sin embargo, le otorgó el don de la profecía y una larga vida.
El significado esencial de la figura de Tiresias reside en su papel de mediador: por sus dotes proféticos, media entre los dioses y los hombres; por su condición andrógina, lo hace entre hombres y mujeres; y por la excepcional duración de su vida, entre los vivos y los muertos.
El personaje reaparece en la literatura europea en su doble carácter de profeta y de andrógino desde el Edipo rey de Sófocles (425 a. C.) hasta nuestros días.
Orígenes del don de la profecía Luc Brisson ha recogido dieciocho alusiones a Tiresias en textos clásicos, y las ha ordenado en tres grupos: el primer grupo, de dos episodios, cuenta el cambio de sexo de Tiresias y su encuentro con Zeus y Hera; el segundo grupo cuenta la ceguera que le causó Atenea; el tercer grupo, casi totalmente perdido, parece haber contado las desgracias de Tiresias.BRISSON, Luc: Le mythe de Tirésias: essai d'analyse structurale (El mito de Tiresias: ensayo de análisis estructural). Brill. 1976. Leiden. La obra es un completo análisis del mito según la tradición estructuralista, con muchas analogías dibujadas de la ambivalente sexualidad que se consideraba en la Antigüedad que se daba entre los animales.
Tiresias era un sacerdote de Zeus, y hay varias versiones sobre las causas de su ceguera, siendo la más sencilla la de que había revelado los secretos de los dioses. Algunas versiones alternativas son las siguientes:
El baño de Atenea
Según la versión de Ferécides de Atenas que se cita en la Biblioteca del Pseudo-Apolodoro, Tiresias, adolescente, sorprendió a Atenea cuando se bañaba desnuda en la fuente Hipocrene en el Monte Helicón.Esta versión es la preferida por los poetas Tennyson y Swinburne. La diosa, de una castidad absoluta, consideró esta indiscreción de Tiresias como un atentado contra su pudor, y «Atenea le puso entonces las manos sobre los ojos y lo dejó ciego».Biblioteca mitológica, III, 6.7. Biblioteca, III, 6.7: texto italiano. Texto francés. Texto inglés. Texto griego.
La madre de Tiresias, la ninfa Cariclo, que formaba parte del cortejo de Atenea, suplicó a esta que le devolviera la vista a su hijo. La diosa, puesto que no tenía el poder para deshacer el acto, le concedió otro don: «Ella le purificó las orejas, y esto le permitía comprender perfectamente el lenguaje de los pájaros; después ella le dio un bastón de cornejo, gracias al cual caminaba como las gentes que veían».Especies de cornejo naturales de Europa y presentes en el Mediterráneo son el cornejo común (Cornus sanguinea) y el cornejo macho (Cornus mas). Atenea le concedió igualmente una vida más larga que la del común de los mortales y el poder de guardar sus dones en los infiernos.
Esta misma versión está igualmente presente en la obra de Calímaco y en la de Nono de Panópolis.CALÍMACO: Himno V (Al Baño de Palas) 120 - 130. Texto italiano. en PDF; véanse las pp. 46 (47 de la reproducción electrónica) y ss. Texto griego en el Proyecto Perseus; ed. de 1897 de Ulrich von Wilamowitz-Moellendorff. Texto griego en el Proyecto Perseus; ed. de 1921 de A.W. Mair.NONO DE PANÓPOLIS: Dionisíacas V, 337 y ss. Texto griego en el Proyecto Perseus.
Las metamorfosis de Tiresias
thumb|right|320px|Grabado de Johann Ulrich Krauß (1655-1719): Tiresias golpeando a las serpientes. "Las metamorfosis" de Ovidio en 226 láminas (Die Verwandlungen des Ovidii : in zweyhundert und sechs- und zwantzig Kupffern, ca. 1690).
La segunda versión sobre el origen de los dones de Tiresias aparece principalmente en la obra de Ovidio. Mientras Tiresias paseaba por el bosque en el Monte Cilene, en el Peloponeso, encuentra a dos serpientes que estaban apareándose y separa con un golpe de su bastón.Eustacio y Juan Tzetzes sitúan el episodio en el Monte Citerón, en Beocia, cerca de Tebas. Hera, disgustada, de inmediato lo transforma en mujer. Tiresias permanece con esta apariencia durante siete años y se convierte en sacerdotisa de Hera. Se casa y tiene una hija, Manto, que también heredará el don de la profecía. (Según otras versiones Tiresias mujer fue una prostituta de gran renombre). El octavo año, Tiresias-mujer vuelve a ver de nuevo a las mismas serpientes aparearse. Según unas versiones las dejó tranquilas, según otras (Higino), las volvió a pisotear. Como premio a su comportamiento, Hera le levantó el castigo y le devolvió su masculinidad. Ovidio dice: «Si cuando se os castigó, le dice, vuestro poder es tan grande para cambiar la naturaleza de vuestro enemigo, voy a cambiaros una segunda vez».OVIDIO: Las metamorfosis III, 316 - 338. Tiresias en Las metamorfosis, III, 316 - 338: texto español en Wikisource. Las metamorfosis, III: texto latino en Wikisource.
En un episodio separado sigue la narración.El episodio es brevemente tratado por Higino: Fábulas, 68 o 75; Ovidio lo trata extensamente en Las metamorfosis, III. HIGINO: Fábulas (Fabulae). 75: Tiresias (Tiresias). Texto italiano. Texto inglés en el sitio Theoi. Texto latino en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo). Ed. de 1872 en Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico. En una discusión en el Olimpo, Zeus pretendía que en el acto sexual la mujer sentía más placer que el hombre y su esposa Hera pretendía lo contrario. Los dioses decidieron pedir el consejo de Tiresias, que tenía la experiencia de ambos sexos. Tiresias se pone de parte de Zeus, y declara: «De diez partes un hombre solamente goza de una». Hera inmediatamente lo volvió ciego por su impiedad. «... ofendida que no es conveniente para un sujeto ser tan ligero, y condena los ojos de su juzgado a las tinieblas eternas». Zeus no podía ir en contra de la decisión de Hera, pero, para compensar su ceguera, le ofreció el don de la adivinación y una larga vida de siete generaciones humanas.El profeta ciego con vista interna como recompensa por su ceguera es un tema habitual en la mitología.
En la Biblioteca mitológica del Pseudo-Apolodoro, se encuentra un relato parecido que señala como fuente una obra perdida de Hesíodo.Biblioteca mitológica III, 6, 7. Biblioteca, III, 6, 7: texto italiano. Texto francés. Texto inglés. Texto griego.
La joven y Apolo
La última versión corresponde ya a la época helenística, en la que el mito había sido muy recreado, ampliándolo al menos en siete episodios, con amores apropiados en cada uno de ellos. La versión fue recogida por el obispo del Eustacio de Tesalónica, que trae a colación un relato que él atribuye a SostratosSostratos: Σώστρατος. pero que muy posiblemente fuera del alejandrino Ptolomeo Queno.EUSTACIO: Comentario de la Odisea de Homero X, 494. Este relato cuenta que Tiresias habría nacido del sexo femenino y que, como toda joven, suscitó el deseo de Apolo. El dios, a cambio de sus favores, le enseñó música. Cuando creció, Tiresias-mujer rechazó a Apolo. Éste la convirtió entonces en hombre para que sintiera lo que es el deseo, el empuje que propicia Eros. A partir de esta primera metamorfosis y después de haber sido el árbitro de la disputa entre Zeus y Hera sobre la cuestión del placer sexual, Tiresias sufriría no menos de seis cambios de un sexo al otro.
Hechos de la vida de Tiresias
Predicciones de Heracles
El nacimiento de Tiresias lo liga de forma íntima a la tierra de Beocia, así como a la fundación de la ciudad de Tebas, donde pasará la mayor parte de su vida. Pausanias describe también los diferentes lugares que conservan su memoria en el (cf. Libro : Beocia; por ejemplo, en 16, 1; 18, 4; 19, 3).PAUSANIAS: Descripción de Grecia IX:
16, 1: texto francés. Texto griego. Texto inglés. Texto griego.
18, 4: texto francés. Texto griego. Texto inglés. Texto griego.
19, 3: texto francés. Texto griego. Texto inglés. Texto griego.
El Pseudo-Apolodoro cuenta que Anfitrión consultó al adivino para resolver el misterio del «impostor» que, durante su ausencia, había tomado su apariencia y había compartido el lecho de Alcmena.Biblioteca mitológica II, 4, 8. Biblioteca, II, 4, 8: texto francés. Texto inglés. Texto griego.
Por otra parte, dos grandes poetas, Píndaro y Teócrito, han tratado este motivo en el nacimiento de Heracles: sus obras respectivas hacen mención de una intervención diferente del adivino Tiresias con ocasión del nacimiento del héroe.
La primera, Nemeas, de Píndaro, estaba destinada a la celebración del vencedor de un concurso de carros en los juegos: sus cualidades y su sagacidad son así comparados a los de Heracles, del que el poeta emprende el canto de su extraordinario destino. Tras las primeras hazañas del recién nacido, que abate a las serpientes enviadas por la vengativa Hera, Anfitrión, el bello padre mortal de Alcide (Heracles), a la vez asombrado y entristecido por su fuerza y su coraje fuera de lo común, consulta a su ilustre vecino: el adivino va así a ser el intérprete del destino del semidiós, de sus futuras hazañas, así como de la inmortalidad junto a su padre que le es prometida.PÍNDARO: Nemeas (Νεμεόνικοι) I, 65 - 72. Nemeas: texto francés en Wikisource. Texto griego en Wikisource.