Maya Goded Colichio (Ciudad de México n. 1967) es una fotógrafa y cineasta documental mexicana que desde el año 2002 forma parte de la Agencia Magnum como miembro candidato.
Su obra gira en torno a la feminidad, la maternidad, la virginidad, la violencia, la marginalidad, la desigualdad, la transgresión, la sexualidad, el cuerpo, la moral, los mitos, así como los prejuicios impuestos por la sociedad y la religión católica a las mujeres.
Es autora de los libros Guerrero Negro (1994), Plaza de la Soledad (2006) y Good Girls (2006), y del documental Plaza de la soledad (2016).
Ha sido acreedora a diversos premios como el World Press Photo en 1996; el otorgado por la Fundación W. Eugene Smith en 2001 y el de la Fundación Guggenheim en 2003. En 2010 recibió el Premio Príncipe Claus otorgado por la fundación del mismo nombre y el gobierno de los Países Bajos.
Su trabajo fotográfico han sido expuesto en Estados Unidos, América Latina, Europa, China y África. Forma parte de colecciones como la Fototeca del Consejo Mexicano de Fotografía, The Wittliff Gallery of Southwestern & Mexican Photography de Texas; la Comunidad de Madrid; Margolis Foundation en Tucson; California Museum of Photography, Riverside, California y Fundación Televisa.
Pepa Roma, periodista española, le dijo una vez acerca de sus fotografías “Las mujeres de tus fotografías parecen devolverle a la mujer que las mira desde el otro lado de la imagen, lo que no se atreve a mirar de sí misma”Maya Goded, Plaza de la Soledad, Lunwerg Editores, Barcelona, 2006. P.11
Inicios A los quince años se inició en la fotografía y realizó estudios de la misma en Coyoacán que después perfeccionaría en el Centro internacional de Fotografía (ICP) de Nueva York entre 1989 y 1992. Desde 1993 trabajó como asistente de Graciela Iturbide.
Biografía Maya Goded nació en la Ciudad de México el 30 de diciembre de 1967. Hija de una antropóloga estadounidense enamorada de la cultura mexicana (razón por la cual la fotógrafa lleva el nombre de Maya) y de un padre mexicano, hijo de exiliados españoles y perseguido político por su relación con el Partido Comunista en la década de 1970.Benjamín López Alcántara. “Paradojas en la representación documental. El trabajo fotográfico de Maya Goded”. Tesis. UNAM, 2012. P.35
Desde niña estuvo en contacto con las imágenes. En una entrevista realizada por la investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Laura González,Benjamín López Alcántara. “Paradojas en la representación documental. El trabajo fotográfico de Maya Goded”. Tesis. UNAM, 2012. P.36 cuenta que de niña tenía problemas de lenguaje, lo cual le dificultaba hablar fluidamente. Esto propició a que –y también motivada por su padre, quien era pintor y que había trabajado un tiempo con David Alfaro Siqueiros– utilizara la pintura como medio de expresión.
De igual manera, con la fotografía estuvo en contacto desde muy temprana edad, ya que su mamá la utilizaba en sus expediciones como antropóloga. También por parte de su tío paterno, Angel Goded, cinefotógrafo que colaboró con directores como Arturo Ripstein, Felipe Cazals, Paul Leduc y Juan Antonio de la Riva.
Durante su infancia realizó frecuentes viajes a Nueva York para visitar a la familia de su madre, conformada por descendientes italianos, católicos y festivos, y por otro lado al mismo tiempo estuvo en contacto con la familia de su padre, en su mayoría ateos republicanos quienes mantenían apasionadas conversaciones políticas. Esto hizo que estuviera en constante choque cultural, permitiéndole familiarizarse con diversas realidades y puntos de vista.
En cuanto a su formación académica, su primer interés fue la antropología, por lo que inició estudios universitarios de antropología. Sin embargo, luego los abandonó para estudiar diseño gráfico, estudios que también abandonaría para finalmente hacer de la fotografía su profesión.
Estudió fotografía en la Escuela Activa de Coyoacán en 1991. En 1992, atraída por comunidades fuera de la ciudad empezó a hacer viajes a la Sierra Tarahumara, los cuales marcaron su trabajo y lo que la llevó a acercarse a la fotógrafa Graciela Iturbide, fotógrafa documental, con quien después colaboraría como asistente.
De 1991 a 1992 contó con la beca del FONCA “Jóvenes creadores” de donde trabajó en su proyecto Tierra Negra, el cual no solo culminaría en la publicación de un libro sino que la aproximación íntima y a su vez documental del proyecto marcaría su carrera.
En el año 2000 recibió el premio Eugene Smith, lo cual hizo que llamara la atención de la prestigiada agencia de fotografía Magnum y pronto se incorporaría a ella. Sin embargo la línea editorial de la agencia y su propia búsqueda personal hizo que la abandonara tiempo después. “Creo que estar en Magnum lo que me hizo, fue darme cuenta que yo no sé trabajar bajo presión”, cuenta la fotógrafa “Yo no puedo estar fotografiando y que me estén llamando en la oficina a decirme: ya hizo fulano un trabajo igual, entonces ya no salió y la primera portada tiene que ser…no, yo no trabajo así. Yo no puedo trabajar pensando que hay otros tres trabajos y que mi trabajo tiene que ser mejor. Yo no puedo con esa presión”.Benjamín López Alcántara. “Paradojas en la representación documental. El trabajo fotográfico de Maya Goded”. Tesis. UNAM, 2012. P.82
Contexto De acuerdo con Mónica Mayer, aquellas fotógrafas y artistas nacidas entre los años sesenta y setenta y que estuvieron activas en la última década del , tienen un fuerte vínculo con el pensamiento feminista.Mónica Mayer. Rosa Chillante. Mujeres y performance en México. México CONACULTA, 2004. A éstas, asumidas o no como tales, el lema “lo personal es político” las ha determinado para la exploración de temas cotidianos y con una relación cercana con el cuerpo.Karla A. Hernández Lara. El cuerpo, la vida, la fotografía. Un vistazo a Álbum de Ana Casas. Colección Ensayos sobre Fotografía. Editado por Conaculta, Cenart, Centro de la Imagen, México, 2013.
Por su parte, en la fotografía, Laura González señala tres momentos en la fotografía del en México. El canon realista, imperante en la fotografía documental hasta la década de los setenta; la experimentación plástica en la década de los ochenta y la generación de fotógrafos que son herederos de esta experimentación y que “se insertan en una comprensión posmoderna” de la fotografía y ésta se entiende más allá de una “oposición entre documentación y arte”. Entre estos fotógrafos se encuentran Ana Casas, Daniela Rossell y Gerardo Montiel Kilint, por mencionar algunos.Laura González Flores, “Instantáneas del fin de la fotografía mexicana” prólogo a Conversaciones con fotógrafos mexicanos de Claudi Carreras . p.13
A pesar de que Maya Goded por su edad y momento pertenece a esta generación su obra es cercana al documentalismo, sin embargo, se diferencia de la tradición de éste por la intimidad y horizontalidad con las que se relaciona con las personas que retrata. Aunque en su obra confluyen la sordidez y la denuncia, también encuentran en su mirada un “un complemento comprensivo”Josué Ramírez. “Maya Goded: Plaza de la Soledad”. The ASX Team, 8 de noviembre, 2009. su “atención plena al problema del otro” la hace heredera de la tradición de mujeres fotógrafas como Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, Mariana Yampolsky y Graciela Iturbide.Laura González “Espejo, mirada y cuerpo. La fotografía de Maya Goded” en Premios Prince Claus 2010, Amsterdam, Fundación Prince Claus, 2010.
Laura González dice de Goded que:
Al dirigir su cámara hacia los márgenes de lo social […] no sólo vuelve visibles a las personas que están ahí. Su dispositivo visual también vuelve patentes los complejos mecanismos que rigen las reglas de conducta del grupo social. Así, su fotografía funciona como un doble espejo que refleja tanto lo que la cámara tiene delante (el retratado y su situación de exclusión social) como lo que yace detrás de ella: el proceso de observación de las normas sociales, implícito en la manera en que miramos. Al ponernos en el lugar que ocupó la cámara, Goded no sólo nos hace conscientes de lo que estamos viendo, sino de cómo y desde dónde lo hacemos. Al utilizar un punto de vista que no es el habitual, es decir, que no se relaciona con una mirada racional y objetiva, física o simbólicamente superior al retratado, la fotografía de Goded rompe con las convenciones del documentalismo tradicional: la suya es una visión subjetiva y corporeizada, horizontal con respecto a quien tiene delante de la cámara.Laura González “Espejo, mirada y cuerpo. La fotografía de Maya Goded”en Premios Prince Claus 2010, Amsterdam, Fundación Prince Claus, 2010
Obra
Una parte importante del trabajo de Goded gira en torno a los grupos sociales desfavorecidos y el papel desempeñado por la mujer y la religión. Su primer libro, "Tierra Negra", lo publicó en 1991 y trata sobre la vida en la comunidad negra en la zona costera de Oaxaca. En 2006 publicó su segundo libro titulado "Plaza de la Soledad" donde recoge una visión de la vida de las prostitutas mediante fotografías en blanco y negro. Diez años después, en 2016, salió al público su documental homónimo, que refleja más de 20 años de trabajo en La Merced, tres años de filmación y un año y medio de edición. La temática del documental se centra en la vida de cinco sexoservidoras y, como dice la autora, la intención de esta obra es "motivar a los espectadores a enfrentar sus prejuicios acerca de la prostitución, el sexo y el envejecimiento, reflexionando sobre la complejidad y las distintas formas que el amor -y la soledad- pueden tomar". La producción estuvo a cargo Monstro Films en coproducción con Alebrije Producciones y La Sombra del Guayabo, con fondos de la LISR (EFICINE); el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (FIDECINE) México; TicketMaster-México, Fundación Ford y la beca del Tribeca Film Institute, TFI Latin America.
La plaza de la soledad
Este proyecto es el resultado de los recorridos de Maya Goded por La Merced, barrio ubicado en el centro la Ciudad de México. En este lugar conviven religión, gobierno y crimen organizado y en él, la violencia contra las mujeres es una constante, la cual, la mayoría de las veces queda impune.Elsa Conde Rodríguez, “La desigualdad de género: una dimensión social de la prostitución femenina”, en Comercio sexual en la Merced: una perspectiva constructivista sobre el sexoservicio, Angélica Bautista López y Elsa Conde Rodríguez (coordinadoras), México, D.F, UAM, Porrúa, 2006, p.152
En La Merced conoció a muchas de las mujeres que se dedican a la prostitución y a quienes fotografió de 1998 a 2001. El resultado son retratos íntimos de la vida diaria y privada de las sexoservidoras. En ellos la fotógrafa confirma su preocupación por las problemáticas derivadas de la dominación masculina y la estigmatización de las mujeres. “Se trata de un trabajo que no juzga” dice Joan Fontcuberta al respecto y lo señala como “una aproximación libre a los cánones que el género documental permite y una inusual resolución formal, en la que Goded evita muchos de los vicios de la estética documental, proponiendo una gran frescura visual”.Joan Fontcuberta, “Maya Goded”, en Blink. 100 Photgraphers, 10 curators, 10 wirters, New York, Phaidon, 2002, p105.
Este proyecto posteriormente se convirtió en un libro publicado en 2006 por la editorial Lunwerg y en una película en 2016.