En la ortografía del español, la acentuación o tildación es el uso del acento ortográfico o tilde en la escritura de este idioma. Para esa función, el español utiliza el símbolo conocido como «acento agudo», que se coloca superpuesto a la letra vocálica nuclear de aquella sílaba que debe recibir tilde. Las reglas de acentuación gráfica o reglas de tildación indican cuándo tildar una palabra escrita, y tiene como propósito principal marcar la sílaba tónica en posiciones diferentes a lo esperado, así como distinguir cerca de veinte grupos de palabras homófonas comunes. Las palabras pueden recibir como máximo un único acento ortográfico. Las reglas de tildación específicas más utilizadas como referencia son las prescritas por la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), cuya última edición es de 2010.Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa, 2010. .
El acento léxico es la mayor prominencia con que se pronuncia la sílaba tónica de una palabra polisílaba cualquiera (de forma aislada) y de una monosílaba (si se encuentra dentro de su contexto). Acústicamente, es una combinación de intensidad, tono y duración de la vocal. Este tipo de acento se encuentra en todas las palabras polisílabas y puede servir para diferenciar palabras según la sílaba sobre la que se encuentre (en negrita la sílaba tónica): público (esdrújula), publico (grave) y publicó (aguda). El español posee más palabras llanas o graves (un 80%) que agudas (un 16%), y más agudas que esdrújulas (menos de un 4%). Las reglas de acentuación vigentes permiten reconocer la sílaba tónica y el acento léxico de una palabra según esta lleve o no acento ortográfico (tilde), y en dónde lo lleve.
De acuerdo con la ASALE, las letras mayúsculas están sujetas a las normas de acentuación gráfica y deben recibir la tilde cuando corresponda.
Reglas generales de acentuación
Según la posición de la sílaba tónica (de mayor entonación) dentro del vocablo, se distinguen cuatro posibilidades de acentuación. Lo habitual es que las palabras del castellano tengan la sílaba tónica en la última, antepenúltima o penúltima sílaba. Las reglas de uso del acento ortográfico o tilde están establecidas para conocer la sílaba tónica en los casos en que se encuentra en una posición diferente de la esperable según la regla general o para diferenciar palabras idénticas, pero con distinto significado. En castellano, existen palabras con un acento y con dos acentos; en el caso de las reglas de acentuación, estas se aplican únicamente a las palabras con un acento, por lo tanto, los adverbios terminados en -mente no entran en esta clasificación por tener dos acentos.
Palabra aguda u oxítona
Es aquel vocablo cuya acentuación fonética recae en la última sílaba. El porcentaje de palabras agudas en el léxico castellano es inferior solamente al de los vocablos graves, que son la mayoría. Normalmente son agudas las palabras que terminan en consonante, excepto -n o -s, por ejemplo, «vivir», «nogal», «avestruz» o «reloj». Por lo tanto, llevan acento ortográfico las palabras agudas que terminan en vocal o en las consonantes -n o -s precedidas de vocal. Ejemplos: sofá, camión, además. No llevan tilde las palabras agudas acabadas en más de una consonante, como sucede con robots.
Palabra llana, grave o paroxítona
Es aquella palabra en que la mayor fuerza de voz recae en la penúltima sílaba. La mayor parte del léxico del castellano está compuesto por palabras llanas y estas en su mayoría terminan en -n, -s o en vocal, tales como hombre, caminas o suben. El acento ortográfico lo llevan las palabras llanas que terminen en una consonante distinta de -n o -s precedida de vocal o en más de una consonante seguida. Ejemplos: débil, lápiz, látex, bíceps, fértil.
Palabra esdrújula o proparoxítona
Es aquella palabra cuya acentuación fonética recae en la antepenúltima sílaba. En el español todas las palabras esdrújulas son excepcionales y por eso siempre llevan acento ortográfico en la vocal donde recae la acentuación. Algunos ejemplos de palabras esdrújulas son: teléfono, árboles, esdrújulo.
Palabra sobresdrújula o superproparoxítona
Es aquella palabra cuya acentuación fonética recae en la sílaba anterior a la antepenúltima. Las palabras sobreesdrújulas, al igual que las esdrújulas, siempre llevan acento ortográfico. Se trata únicamente de formas verbales con pronombres enclíticos: tráiganosla, gíratelo.
Casos especiales
Existen diversos casos que no se ajustan a las reglas generales:
Adverbios terminados en -mente
En el caso de adverbios creados a partir de adjetivo con el sufijo -mente, solo se acentuarán si el adjetivo lleva la tilde por sí solo. Por ejemplo, la palabra fríamente lleva tilde puesto que el adjetivo del que está formada (frío) también la lleva; sin embargo, efectivamente no la lleva, ya que tampoco la tiene efectivo.
Monosílabas
Por regla general, las palabras monosílabas no se acentúan. La única excepción es el caso en el que lleven tilde diacrítica.
Diptongos
Un diptongo es un conjunto de dos vocales que se escriben juntas y se pronuncian en una misma sílaba.
La Real Academia Española (RAE) distingue tres supuestos: La Ortografía de la lengua española (2010) de la RAE y la ASALE hizo el esfuerzo de formular y explicar los principios fundamentales sobre los que se asienta ese sistema, a fin de que puedan entenderse el sentido de las reglas como elementos interconectados del sistema de acentuación gráfica. La lectura del epígrafe 3.2 del capítulo II (pp. 217-230) permitirá entender las pautas vigentes en la ortografía en la actualidad, en especial las referidas a la acentuación gráfica de secuencias vocálicas.
Cuando concurren vocales abiertas y cerradas y la sílaba tónica cae en la vocal cerrada: siempre llevan tilde (formándose un hiato) y no se siguen las reglas de acentuación generales (que distinguen entre esdrújulas, llanas y agudas y monosílabos, que no llevan tilde como regla general). Ejemplos: amaría, Raúl, oído, búho, sabíais.
Cuando concurren vocales abiertas y cerradas y la sílaba tónica recae en la vocal abierta: solo llevan tilde si esta corresponde de acuerdo a las reglas de acentuación generales (que distinguen entre esdrújulas, llanas y agudas y monosílabos, que no llevan tilde como regla general). Ejemplos: varió, comió; piano, diario, desviado, fiel, miel.
Cuando concurren dos vocales cerradas (en cuyo caso siempre hay diptongo ortográfico, no necesariamente en la lengua hablada): solo llevan tilde si esta corresponde de acuerdo a las reglas de acentuación generales (que distinguen entre esdrújulas, llanas y agudas y monosílabos, que no llevan tilde como regla general). Ejemplos: atribuí; distribuido, atribuir, muy, fue.
La RAE dice que los vocablos cuento (cuen.to) y cruento (cru.en.to) demuestran que la función de la tilde no es la de marcar qué palabras forman hiato y cuáles diptongo. Si esa fuera su función, deberíamos escribir *cruénto. Del mismo modo se han de escribir sin tilde tanto miel (palabra monosilábica en la que el énfasis cae en el grupo vocálico ie) como riel (palabra bisilábica en la que el énfasis cae en la vocal e).
Por lo dicho, debe quedar claro que la tilde no marca el énfasis, sino algo distinto: para la RAE, el acento ortográfico solo marca en qué sílaba ha de recaer el énfasis. Así ocurre en las palabras batería (ba.te.rí.a), hastío (has.tí.o) y confíe (con.fí.e). La tilde nos sirve para no decir *ba.te.ria , *con.fie o *has.tio.
Para la RAE, la palabra huir es formalmente tanto un monosílabo como un bisílabo, pero en el norte de España se pronuncia de forma muy generalizada en dos sílabas *hu-ír (bisílaba); el vocablo, rehuir, tanto un bisílabo como un trisílabo según la RAE, se suele pronunciar en tres (por lo menos en el norte de España): *re-hu-ír. La RAE no ve la necesidad de la tilde, por entender que todas esas pronunciaciones son válidas y que debe regir un principio de economía lingüística (con la idea de no llenar de tildes antiestéticas un texto).
La letra h, al no tener sonido, no impide la formación de diptongos: desahuciar, rehilar.
La y final forma diptongos y triptongos, pero nunca se pondrá tilde en los mismos, puesto que se considera consonante: convoy, Eloy, Uruguay, Paraguay, virrey, Valderaduey.
Triptongos
Un triptongo es un conjunto de tres vocales que se escriben juntas y se pronuncian en una misma sílaba. Al igual que los diptongos, los triptongos solo se acentúan si las reglas generales lo indican. En ese caso, la tilde se coloca siempre en la vocal abierta (a, e, o): averigüéis.
Si en una palabra hay tres vocales juntas y se tilda una cerrada (i, u) ya no es triptongo, sino un hiato seguido por un diptongo: decíais.
Hiatos
Un hiato se produce por dos vocales que se escriben juntas, pero que pertenecen a sílabas distintas. Los hiatos siguen, casi siempre, las normas generales de la acentuación: caótico, zoólogo, héroe; pero hay un caso especial llamado acento dierético que no sigue las normas generales. En este caso siempre se acentúa la vocal cerrada (i, u) para deshacer el diptongo: país, día, María.
Un ejemplo de hiatos con tilde que no siguen las normas generales son los infinitivos terminados en -eir y -oir, que llevan siempre tilde en la i para deshacer el diptongo: reír, freír, oír, desoír; sin embargo, no llevan tilde los infinitivos terminados en -uir, puesto que este caso se trata de diptongos y se aplican las reglas generales: huir, derruir, atribuir, sustituir, distribuir.
La y y la ü
La letra y, a los efectos de las reglas de acentuación, se considera consonante por norma general. En algunos nombres con ortografía arcaica, la y equivale a una i tónica, que, según la Ortografía del 2010, llevará tilde si las normas de acentuación lo piden. Estos apellidos también pueden aparecer grafiados con i tildada: Comýn/Comín, Monteserýn/Monteserín, Aýna/Aína, Laýna/Laína, Ýñigo/Íñigo. Hasta la Ortografía del 2010 no había norma al respecto y lo normal era no añadir tilde. Cuando la forma arcaica o tradicional lleva una y átona, su presencia no tiene implicaciones a efectos de la acentuación: Aymerich, Yrigoyen.
La u de las agrupaciones gue y gui solo se considera vocal si lleva diéresis. En ese caso, va siempre sin tilde, como en antigüedad o güito, pues en español no se da ningún caso en el que sean necesarias las secuencias gúe y gúi. El plural de palabras como ambigú (un préstamo del francés) se forma agregando -s, no -es: ambigús.
Tabla resumen de diptongos, triptongos e hiatos
Secuencia vocálica ¿Pertenece a la misma sílaba? Características Acentuación Ejemplos Triptongo Sí Tres vocales: dos cerradas y, en medio, una abierta tónica Regla general de acentuación Apreciáis, miau, confiéis Diptongo Sí Dos vocales cerradas distintas Regla general de acentuación Cuidado, gratuito, jesuítico, veintiún, acuífero (6) Vocal abierta(1) y vocal cerrada átona (2) Ahijado(3), aula, peine, función, guion, truhan, justicia, voy(4), miedo, cruel, cigüeña(5) Hiato No Vocales iguales Regla general de acentuación Poseer, chiita, chií, alcohol Vocales abiertas distintas Petróleo, golpear, cohete, etéreo Vocal abierta átona y vocal cerrada tónica (2) Siempre se tilda la vocal cerrada Prohíbe, río, comía, búhoNotas: Las vocales abiertas son a, e, o. Las vocales cerradas son i, u. (1) Puede ser átona o tónica. (2) El orden de las vocales puede ser inverso. (3) La h intercalada no impide la formación de diptongos e hiatos. (4) La y se considera vocal si suena como i. (5) La ü se considera vocal. (6) En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal,
Tilde diacrítica