La pérgola de las flores es una obra de teatro chilena escrita por Isidora Aguirre y musicalizada por Francisco Flores del Campo estrenada en Teatro de Ensayo de la Universidad Católica el 9 de abril de 1960.
Esta obra está ambientada en las primeras décadas del , cuando se produce un choque entre los intereses de la gente de clase baja con la de clase alta durante el proceso de desarrollo urbano de Santiago al momento de decidir el futuro de la Pérgola de las flores de San Francisco; mientras que Carmela, una campesina recién llegada a la ciudad, debe mediar en el conflicto y decidir que hacer con su vida.
En la historia del teatro chileno del , esta obra de teatro marcó el hito de ser la primera obra musical chilena en conseguir éxito en el extranjero, así como ser una de las obras teatrales más importantes de Chile.
Argumento Primera parte thumb|La pérgola de las flores en 1941, lugar donde se ambienta la historia. La obra inicia durante un mediodía durante uno de los últimos años de la década de 1920, en el círculo de la Pérgola de las flores de San Francisco, espacio popular de la Alameda donde conviven floristas, vendedores ambulantes, lustrabotas y otros personajes de la vida urbana santiaguina del periodo. Durante la jornada laboral llega Carmela, una joven campesina procedente de San Rosendo y ahijada de la florista Rosaura, cuya llegada provoca accidentalmente un choque que enfrenta a las pergoleras con Laura Larraín, dama de la alta sociedad. Paralelamente, Carmela conoce a Tomasito, hijo de la florista Ramona, quien se interesa sentimentalmente por ella. El conflicto principal se desencadena cuando las floristas descubren en el periódico que Pimpín Valenzuela, un joven urbanista e hijo de Laura, ha presentado un proyecto para ensanchar la Alameda mediante la demolición de la Pérgola, ante lo cual los floristas deciden organizar su defensa.
Mientras ocurre esto, en otro sector de la Alameda Laura se encuentra con el alcalde Alcibíades, quien la corteja y espera obtener de ella una respuesta favorable a sus pretensiones amorosas. Laura aprovecha esta relación para pedirle que apoye el proyecto de su hijo y la demolición de la Pérgola, convirtiendo la decisión municipal en parte de una negociación informal entre intereses sentimentales, familiares y políticos.
La historia posteriormente continua en el taller de Carlucho, hijo del alcalde Alcibíades, situado en un altillo desde el que se observa el centro de Santiago. Rosaura lleva allí a Carmela para que pose como modelo y, al mismo tiempo, convenza al pintor de intervenir ante su padre en favor de la Pérgola. Durante la sesión, Carlucho coquetea abiertamente con Carmela, la besa y la invita a recorrer la ciudad en automóvil; aunque ella se siente atraída por su mundo y sus atenciones, recuerda también su acercamiento previo con Tomasito.
De regreso en la Pérgola, las floristas buscan apoyos políticos, religiosos y estudiantiles para impedir la demolición, mientras Pimpín y su ayudante Fuenzalida llegan al lugar para realizar mediciones destinadas al proyecto de ensanche. Carmela, entretanto, regresa entusiasmada después de recorrer Santiago con Carlucho y anuncia que asistirá con él a una kermesse en el Club Hípico, provocando los celos de Tomasito. La resistencia adquiere finalmente carácter colectivo con la llegada de estudiantes y otros partidarios de la Pérgola, quienes protestan contra su desaparición y terminan arrojando a Pimpín a la pila del recinto.
Segunda parte thumb|En el Club Hípico se desarrolla parte de la segunda parte. La segunda parte comienza en la elegante peluquería de Pierre, estilizado de manera cosmopólita y afrancesado y que es frecuentada por mujeres de la alta sociedad. Mientras Laura se prepara para la kermesse y mantiene su propósito de conseguir la demolición de la Pérgola en beneficio de Pimpín, las floristas llevan allí a Carmela para transformarla exteriormente en una joven de sociedad. Le cortan las trenzas, modifican su peinado y le enseñan expresiones y modales con los que esperan que pueda desenvolverse entre las clases acomodadas y persuadir al alcalde.
La kermesse comienza a tomar forma en los salones del Club Hípico, dónde confluyen los distintos grupos sociales de la obra: la alta sociedad reunida por Laura, las floristas que llegan con flores para el beneficio y Carmela, presentada por Carlucho como una joven acomodada. Gracias a esta apariencia, Carmela consigue plantear al alcalde su oposición a la demolición y este aparentemente acepta apoyarla, aunque su posterior comportamiento revela que acostumbra prometer a todos lo que desean escuchar sin comprometer realmente sus decisiones. Carlucho intenta luego llevar a Carmela a Apoquindo, pero de repente aparece otra joven llamada Clarita, quien es pareja de Carlucho; despechada, Carmela bebe en exceso y termina enfrentándose con Tomasito. Cuando Pimpín interviene, Tomasito lo golpea, provocando un escándalo que parece destruir las posibilidades de las pergoleras ante la inminente votación municipal. thumb|Calle bandera, Santiago centro (1925). Después del desastre en la kermesse, la obra se traslada a la noche callejera santiaguina. En un tono melancólico Tomasito conversa con Rufino sobre la pelea y comprende que haber golpeado precisamente al urbanista encargado del proyecto puede haber condenado a las pergoleras. Dolido también por su relación con Carmela, decide regresar a Limache, aunque también admite que se ha enamorado de ella.
Ya pasada la noche, las floristas esperan en la Pérgola con pesimismo la decisión municipal después del escándalo de la noche anterior. Carmela, nuevamente vestida como cuando llegó desde San Rosendo, se prepara para regresar al campo y reconoce que su interés por Carlucho fue pasajero y que en realidad está enamorada de Tomasito; este vuelve antes de partir y ambos se reconcilian. Cuando llega el alcalde, Rosaura defiende públicamente la historia de las pergoleras y su derecho a permanecer en un espacio construido tras años de trabajo y organización. Finalmente se anuncia que Pimpín recibirá otro proyecto urbanístico y que, debido a la falta de fondos y a las protestas ciudadanas, la Municipalidad ha concedido a la Pérgola una prórroga de quince años, cerrando la obra con la celebración colectiva de sus habitantes y partidarios.
Personajes y elenco original Los personajes principales se concentran en torno a Carmela, Rosaura y Tomasito, trabajadores que tienene sus fuentes laborales en la Pérgola ubicada en la avenida Alameda; y por otra parte también a Laura Larraín, Pimpín Valenzuela, Carlucho y el alcalde Alcibíades, asociados a la alta sociedad santiaguina de la década de 1920 y al poder municipal de administración urbana. Por otra parte, durante la historia los personajes secundarios (Ramona, Charo, Rufino, Clarita, Gutiérrez, las hermanas Rioseco y Pierre) son parte de los conflictos sentimentales, políticos y sociales que son parte del conflicto principal o se desarrollan en paralelo. Ambos círculos se entrecruzan principalmente por la amenaza de demolición de la Pérgola y por la relación sentimental de Carmela con Tomasito y Carlucho.
El siguiente reparto corresponde al que se haya listado en el programa del Teatro de Ensayo de la Universidad Católica para el primer ciclo de presentaciones de la obra durante abril de 1960.
Círculo de la Pérgola de San Francisco Rosaura San Martín, florista y propietaria de uno de los puestos de la Pérgola — Ana González / Nelly Meruane. Ramona, florista de la Pérgola y madre de Tomás — Elena Moreno. Charo, florista de la Pérgola — Maruja Cifuentes. Carmelita, ahijada de Rosaura, joven campesina llegada desde San Rosendo — Carmen Barros. Tomás, hijo de Ramona, quien ayuda en el puesto de su madre — Charles Beecher. Rufino, maestro coronero empleado de Rosaura — Mario Montilles. Facundo, carabinero cercano a las floristas — Archibaldo Larenas. Paltero, vendedor ambulante — Leonardo Martínez*. Suplementero — Blas López. Lustrabotas — Jorge Quinteros, Guillermo Acuña y Germán Peñaloza.
Círculo de Laura Larraín y la alta sociedad Laura Larraín viuda de Valenzuela, dama de sociedad y madre de Pimpín — Silvia Piñeiro. Pimpín Valenzuela, urbanista e hijo de Laura, responsable del proyecto de ensanche de la Alameda — Fernando Colina. Fuenzalida, ayudante de Pimpín — Alberto Rivera. Clara, sobrina de Laura — Ana Klesky / María Inés Silva. Alcibíades, alcalde de Santiago y pretendiente de Laura — Justo Ugarte. Carlucho, pintor e hijo del alcalde — Héctor Noguera. Gutiérrez, regidor municipal y amigo del alcalde — Rubén Unda. Rebeca Rioseco, dama de sociedad — Gabriela Montes. Lucía Rioseco, hermana de Rebeca — Nelly Meruane o Mónica Araya. Cora, joven de sociedad — Anamaría Vergara. Luchi, amiga de Cora — Mireya Kulczewski*. Niñas flappers — María Inés Silva, Consuelo Zambrano, Ivette Mingram* y Jeannette Trouve. Pierre, peluquero frecuentado por Laura y las mujeres de sociedad — Hernán Letelier. Ayudantas de Pierre — Violeta Vidaurre, Inés Pino y Matilde Broders. Ruperto, mozo de la kermesse del Club Hípico — Mario Hugo Sepúlveda.
Otros personajes y conjunto Estudiantes, partidarios de la defensa de la Pérgola — Blas López, Jaime Vicuña y Guillermo Burgos. Dama de sociedad — Mirella Velis. Mujer de rojo, personaje del cuadro «Tonadas de medianoche» — Matilde Broders. Floristas, estudiantes, vendedores ambulantes y asistentes a la kermesse — Inés Pino, Matilde Broders, Mirella Velis, María Inés Silva, Consuelo Zambrano, Ivette Mingram, Violeta Vidaurre, Mario Hugo Sepúlveda, Jaime Vicuña, Hernán Letelier, Jorge Quinteros, Guillermo Acuña, Germán Peñaloza y Guillermo Burgos.
Concepción y producción
El origen de la obra de teatro La pérgola de las flores inició en 1956, cuando surgió la idea de crear una comedia musical ambientada en torno a las floristas de Santiago propuesto inicialmente a Isidora Aguirre, Francisco Flores del Campo y el director Eugenio Guzmán para que lo compusieran, aunque Aguirre rechazó en un primer momento participar por considerar que aún no tenía experiencia suficiente en el género. Flores del Campo continuó desarrollando la propuesta y compuso tempranamente algunas de las canciones que posteriormente integrarían la obra, entre ellas «La pérgola de las flores», «Tonadas de medianoche» y «Campo lindo». El proyecto pasó después por otros dramaturgos, entre ellos Sergio Vodanovic y Santiago del Campo, quien llegó a elaborar una primera versión del libreto antes de abandonar Chile, sin que los intentos de montaje llegaran a concretarse. thumb|La iglesia de San Francisco y la pérgola de las flores a su costado. El proyecto fue retomado por el Teatro de Ensayo de la Universidad Católica (TEUC), institución que durante la segunda mitad de la década de 1950 desarrolló una política de apoyo a la dramaturgia chilena y que en 1958 había estrenado con éxito la comedia musical Esta señorita Trini. Aguirre se incorporó finalmente al proyecto hacia 1959 y realizó una amplia reescritura del material ya existente. Para construir el ambiente de la obra investigó archivos municipales y de la Biblioteca Nacional de Chile, consultó publicaciones de la época como Zig-Zag y recogió testimonios vinculados con las antiguas floristas de la Pérgola de San Francisco. Aunque el edificio había sido definitivamente demolido en 1948 como parte de las transformaciones urbanas del centro de Santiago, Aguirre situó la acción a fines de la década de 1920 y utilizó como antecedente una movilización anterior de las pergoleras que había conseguido aplazar su desaparición, permitiendo así conservar el desenlace optimista propio de la comedia musical.