miniatura|derecha|280px|Celebración del equipo tras ganar la tercera Copa del Rey en 2022.
El Real Betis Balompié es un club de fútbol profesional español establecido en la ciudad de Sevilla, fundado el 12 de septiembre de 1907 que ha ganado un Campeonato de Liga de Primera División y tres Copas del Rey como principales títulos y que a lo largo de su historia ha conocido la primera, la segunda y la tercera división del fútbol español. Es el equipo andaluz que más puntos y goles ha conseguido en una temporada de liga en primera división (1996/97), así como el que más puntos ha conseguido del total en disputa en una temporada (1934/35).
1907-1929: Primeros años El actual Real Betis Balompié es el resultado de la fusión producida en 1914, de dos equipos existentes en la ciudad, el Sevilla Balompié, creado en 1907, y el Betis Foot-ball Club, nacido en 1909.
El Sevilla Balompié right|250px|miniatura|Alineación del Sevilla Balompié el 25 de diciembre de 1913. En 1907, un grupo de estudiantes de la Escuela Politécnica se unieron para organizar un nuevo club de fútbol en Sevilla. Entre ellos había muchos grupos de hermanos: los Hermosa, Wesolowski, Castillo, Cáscales y Gutiérrez, vestían de blanco y azul (representativos de la infantería). Su primer presidente fue Alfonso del Castillo Ochoa, y el primer capitán –que hacía las veces de entrenador–, en 1914, Manuel Ramos Asencio.
El reglamento de la sociedad "Sevilla Balompié", que constaba de quince artículos, establecía en el octavo: "Podrán jugar en esta sociedad todos los extranjeros que lo deseen en calidad de transeúntes". El décimo quinto añadía que la cuota mensual de socio eran una peseta y la cuota de entrada tres pesetas con cincuenta céntimos. La directiva del club estaba formada por: Alfonso del Castillo Ochoa (presidente), Roberto Vicente (vicepresidente), Juan del Castillo Ochoa (tesorero), Vicente Peris (secretario), Salvador Morales (vicesecretario), José Sequeiro, Jacinto Wesolowski, Gabriel Vadillo, Edmundo Wesolowski y Antonio Gutiérrez (vocales).
La sede social se ubicó en la calle Alfonso XII (1908-1909), c/Federico de Castro (1910-1911) y c/Jerónimo Hernández (1912-1914). El nombre elegido por el grupo de jóvenes fue “Sevilla Balompié” (los primeros meses, “España Balompié”), con el que quisieron evitar la expresión inglesa foot-ball, que acabó por convertirse en su seña de identidad. El club fue inscrito en el Gobierno Civil el 1 de febrero de 1909.Página nº 36 del Libro de Registro del Gobierno Civil que se conserva en la Delegación del Gobierno de Sevilla. El “Balompié”, como fue conocido el equipo hasta finales de los años veinte, se convirtió en 1910 en el primer vencedor de la Copa de Sevilla, condición que revalidó y ostentó hasta 1913. Participó también en la primera edición de la Copa de Andalucía a principios de 1910.
El Betis Foot-ball Club miniatura|250px|Betis Foot-Ball Club en 1909. En 1909, se constituyó el Betis Foot-ball Club, como consecuencia de una escisión en el Sevilla Foot-Ball Club, llevada a cabo por un grupo de dirigentes. Entre sus promotores se encontraban Rodríguez de la Borbolla, Diego Otero, Alberto Henke, Comesaña, Lissen Diego Otero. En 1914, por gestión de su entonces presidente, Rodríguez de la Borbolla, el Rey Alfonso XIII, le otorgó el título de “Real”.
Fusión En 1914 el Balompié volvió a proclamarse campeón de Sevilla y modificó su denominación de “Sevilla Balompié” por la de “Real Betis Balompié”, tras fusionarse con el Betis Foot-ball Club.
El 6 de diciembre de 1914, la junta directiva del Sevilla Balompié y dos días más tarde el Betis Foot-ball Club, aprobaron la fusión de ambos clubes. Todo ello promovido por Papá Jones, un inglés, apasionado por el fútbol. En agosto de 1915, el gobernador civil de Sevilla, Severo Núñez, aprobó los estatutos y el cambio de denominación del club absorbente, disponiendo que se modificara la denominación del "Sevilla" Balompié por la de "Real Betis" Balompié (apunte n.º 283 página 36 del Libro de Gobierno del Registro Civil: enmienda y nota al margen). De esta forma, la autoridad legal confirió a esta fusión el tratamiento de una fusión por absorción, manteniendo a todos los efectos la continuidad jurídica de la primera sociedad, que mantuvo su inscripción en el apunte n.º 283 sin disolución. Más allá del plano legal, en el puramente práctico, el Balompié aportó los jugadores, el palmarés, la afición y el terreno de juego, que desde 1913 era El campo de las Tablas Verdes, en el Prado de San Sebastián, mientras el Betis F. C. fundamentalmente añadió el título de Real. Así, el club continuó siendo conocido popularmente como "el Balompié" y sus aficionados como "los balompedistas" hasta los años treinta. Es a partir de entonces cuando la denominación "Betis" y el gentilicio "béticos" se abrieron paso en la terminología popular para referirse al Real Betis Balompié y sus seguidores. Alfinaldelapalmera.es: Peñas Béticas , Mar 24, 2024.
Consolidación del Real Betis miniatura|derecha|250px|Imagen coloreada del partido del Real Betis contra el Tenerife Sporting disputado en noviembre de 1919. Tras volver a proclamarse campeón de Sevilla en 1915, el Balompié inició una década de lento declive en la que rozó la desaparición, al no disponer de medios económicos ni derecho de retención de jugadores en la época del “amateurismo marrón”, o profesionalismo encubierto. Más de una decena de sus mejores jugadores fueron “captados” en poco tiempo, a pesar de lo cual estuvo a punto en 3 ocasiones de ganar el Campeonato de Andalucía como única alternativa al Sevilla F. C., nutrido de jugadores que habían "abandonado" el Balompié.
En 1924 el Balompié, gracias a varios de sus primeros fundadores que volvieron a la directiva, mejoró en sus resultados, ganó la Copa Spencer en 1926 y, tras múltiples subcampeonatos, la Copa de Andalucía en 1928. Cuando en 1929, se creó el Campeonato Nacional de Liga, el Real Betis Balompié era un club consolidado deportiva, social e institucionalmente, que inició su andadura en Segunda División el 17 de febrero de 1929.
1930-1943: Edad de oro 200px|izquierda|miniatura|Escudo del Betis Balompié durante la Segunda República 250px|derecha|miniatura|Monumento a los campeones de liga de la temporada 1934/35 Con la llegada de los años 30 los términos “Betis” y “béticos” sustituyeron a “Balompié” y “balompedistas” en el habla popular. El club escribió en el primer lustro algunos de los episodios más brillantes de su historia: en menos de 10 meses el Betis se convirtió en el primer equipo del sur que llega a la final de la Copa de España y conmemoró con brillantez su 25.º aniversario al proclamarse el 3 de abril de 1932 campeón de segunda división. El Betis Balompié –sin el apelativo de “Real” durante la II República– fue de esta manera el primer club andaluz en ascender a la Primera División de España.
En primera división, formó un gran plantel que, en la temporada 1934-35, bajo la dirección de Patrick O'Connell, se proclamó campeón de Liga, su plantilla la formaban Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Adolfo, Lecue, Unamuno, Timimi, Saro, Caballero, Rancel, Valera y Espinosa; 6 vascos, 3 canarios, 3 sevillanos, un almeriense, un jiennense y un vallisoletano criado en Sestao. El título se consiguió el 28 de abril de 1935, al ganar en Santander por 0-5 frente al Racing Club de Santander, era domingo de Feria y la fiesta se trasladó al recinto ferial, donde la noticia se dio a conocer en las pizarras de las casetas.
Un año más tarde se produjo el desmantelamiento de aquel equipo campeón: en primer término, por una mala situación económica que le obligó a vender a 3 de sus jugadores, en parte también por un relevo natural por el que se dio la carta de libertad a 4 de ellos pero, sobre todo, por la llegada de la Guerra Civil, que dejó al club sin efectivos, por quedar bloqueados en el Norte o ser movilizados al frente. Sólo Peral y Saro quedaron en esos años como exponentes de quienes 15 meses antes habían levantado la Copa del Campeonato de Liga. El 16 de julio de 1936, pocos días antes del inicio de la guerra civil, el club firmó con el ayuntamiento de Sevilla el contrato de arrendamiento del estadio de la Exposición por 10 años.
Las consecuencias de la Guerra Civil fueron malas para el Betis, que además cometió el error de volver a la competición en la temporada 1939-40, cuando podría haber solicitado la moratoria que se aplicó a otros clubes cuyos estadios se usaron para "necesidades de la guerra". Como consecuencia, el 28 de abril de 1940, el día en que cumplía 5 años de su título de Liga, el equipo verdiblanco bajó a Segunda División. Dos años más tarde, regresó brevemente a Primera.
Los años negros: El "manquepierda" (1943-1955) 250px|miniatura|Instantánea del equipo en 1953, con una pancarta que hace referencia al lema del «manquepierda». En 1943, el equipo cayó a segunda división. La situación fue a peor y en 1947 bajó a tercera en medio de una grave crisis económica (tercera categoría en el sistema de ligas en aquel entonces). El descenso se materializó el 13 de marzo de 1947 en el mismo escenario en el que había logrado el título de liga en 1935, en Santander, con una derrota por 4-1 ante el Racing.
El Betis jugó durante siete años en tercera división. En esos años el club y su afición encontraron una seña de identidad que les ha acompañado, en la expresión “¡Viva er Beti manque pierda!”,El determinante "er" (mal escrito en castellano) corresponde a una voz fonética extendida pero incorrecta en zonas de Andalucía. De igual modo "Beti" sin la "s" final forma parte del mismo fonetismo característico del sur y otras zonas de España donde se suprime o se aspira la "s" final de palabra debido a un fuerte y característico acento. que el periodista y dibujante Martínez de León recogió, en boca de su personaje Oselito en 1958.
El poeta y periodista Joaquín Romero Murube describe aquellos años del siguiente modo:Romero Murube, Joaquín. "Porqué soy bético", Especial ABC diciembre de 1958
La experiencia en tercera fortaleció al club y le añadió la singularidad de ser el único equipo que ostenta los títulos de campeón de Primera, Segunda y Tercera División. El club regresó a Segunda División en 1954, con la presidencia de Manuel Ruiz Rodríguez, que abandonó el cargo en 1955, cuando creía que ya no podía ofrecer más para el crecimiento de la entidad.
El retorno: Benito Villamarín (1955-1965) 250px|derecha|miniatura|El canterano bético Luis del Sol jugó en el Real Betis hasta 1960 y se proclamó posteriormente campeón de la Eurocopa con la selección española en 1964. En 1955, fue elegido presidente Benito Villamarín un próspero empresario orensano asentado en Sevilla. Recogió al equipo en la segunda división tras haber permanecido siete años en tercera. Tras un intento fallido de ascenso en su primera temporada, alcanzó la máxima categoría en 1958 con Antonio Barrios en el banquillo después de quince años de penurias económicas y deportivas. Villamarín impuso orden en la institución y generó nuevas ilusiones a la afición bética. Vivió el despegue del canterano Luis del Sol, uno de los jugadores más importantes en la historia del club, realizó importantes actuaciones como la compra del Estadio Heliópolis en el año 1961, aunque también tuvo que tomar algunas decisiones impopulares como el traspaso del Sol. El equipo se asentó bien en la primera división y terminó tercero en el campeonato en 1964.
Tras estos años favorables, en los dos siguientes, el club sufrió los fallecimientos del entrenador del primer equipo, Andrés Aranda (1965) y un año después de Benito Villamarín, tras 10 años en la presidencia que engrandecieron el club y también vivió el descenso a Segunda División. En los años posteriores los ascensos y descensos casi consecutivos, hasta que se consolidó otra vez en primera en 1974.
La estabilidad: Nuñez Naranjo y Ferenc Szusza