El Ejército de Cataluña (en castellano de la época Exercito de Cathaluña; ) fue un cuerpo militar formado por las Cortes Catalanas tras su decisión de continuar la guerra contra Felipe V y contra Francia el 6 de julio de 1713 dando lugar a la Campaña de Cataluña (1713-1714), la última fase de la guerra de sucesión española.
Antecedentes: Cataluña en la guerra de sucesión española
En octubre de 1701 el duque de Anjou Felipe de Borbón, nuevo rey de la Monarquía Hispánica designado como sucesor por el fallecido Carlos II de España, juró las Constituciones catalanas y las Cortes catalanas le juraron fidelidad como rey. El inicio de las hostilidades en los campos de batalla de Europa le hizo dirigirse a Italia. Tras un bombardeo y fallido intento de desembarco aliado en Barcelona en 1704, el virrey Velasco fue acusado de conculcar las Constituciones, lo que incrementó los apoyos a los austracistas, partidarios de proclamar al archiduque de Austria Carlos de Habsburgo como rey de España. En 1705 los vigatans firmaron el Pacto de Génova, una alianza militar con Inglaterra en virtud de la cual se comprometían a procurar que Cataluña luchase por la causa del pretendiente al trono español Carlos de Austria, con la ayuda militar de Inglaterra, y esta se comprometía a defender las constituciones de Cataluña fuera cuál fuere el resultado de la guerra. En octubre de 1705 las tropas del archiduque Carlos bombardearon y tomaron Barcelona al asalto. La Diputación del General de Cataluña y los consellers de la Barcelona recién conquistada cambiaron entonces de bando y le aclamaron como a su soberano. Días más tarde proclamaron al archiduque de Austria como legítimo rey Carlos III de España, jurando respetar las constituciones catalanas y convirtiendo a Barcelona en sede de su corte y baluarte austracista durante el resto de la guerra. Transcurridos ocho años de guerra se empezó a negociar la Paz de Utrecht. Si bien en las primeras negociaciones de paz los embajadores del ya emperador Carlos VI defendieron que el Principado de Cataluña mantuviera sus leyes e instituciones propias, tras la renuncia de Felipe V al trono de Francia, la entrega del peñón de Gibraltar y Menorca, y las concesiones comerciales en América, los británicos reconocieron a Felipe V como rey de España y de las Indias. En el artículo 13º del Tratado de Utrecht firmado en julio de 1713 Felipe V se comprometió a amnistiar a los catalanes y a concederles los mismos derechos y privilegios que los habitantes de las dos Castillas, aboliendo de facto las constituciones.
Tras el abandono inglés y ante la inminente evacuación de las tropas imperiales, se convocó en Barcelona el 30 de junio de 1713 una Junta de Brazos (Junta de Braços) para deliberar si Cataluña debía someterse a Felipe V o proseguir la guerra en solitario. El 6 de julio de 1713 la Junta llegó a la resolución de continuar la guerra en solitario, y el 10 de julio publicó un bando para levar efectivos para el regimiento de infantería de la Diputación, mientras la Ciudad procedía de la misma forma para aumentar los efectivos del regimiento de infantería de Barcelona.Hernàndez & Riart (2007: 69) A finales de julio la leva ascendía a cerca de 4000 combatientes a sueldo de los Tres Comunes de Cataluña.
Organización
A fin de movilizar a los centenares de refugiados austracistas de los reinos de España que se agolpaban en Barcelona, los Tres Comunes de Cataluña concibieron la idea de organizar los regimientos del Ejército de Cataluña en función de la procedencia de los soldados; según dicho plan, de los ocho regimientos de infantería que se alzaron, el regimiento de la Diputación, el regimiento de Barcelona, el regimiento de Nuestra Señora del Rosario y el regimiento del coronel Busquets serían reservados a los catalanes, el regimiento de San Narciso para los alemanes, el regimiento de Nuestra Señora de los Desamparados para los valencianos, el regimiento de la Santa Eulalia para los navarros, y el regimiento de la Inmaculada, bajo el comando teórico del general comandante Villarroel pero efectivo del coronel Gregorio de Saavedra, para los castellanos.Hernàndez & Riart (2007: 70) Así mismo de los seis regimientos de caballería que se alzaron, el regimiento de coraceros de San Miguel fue reservado para los aragoneses. A pesar de las intenciones de los Tres Comunes de Cataluña, la mayor parte de la leva tuvo que completarse con tropas catalanas. En cuánto a los antiguos miquelets (migueletes), fueron reorganizados y encuadrados en los llamados regimientos de fusileros de montaña; el regimiento del coronel Amill fue bautizado regimiento San Raimundo de Peñafort, el del coronel Rau fue llamado del Ángel Custodio, mientras que el del coronel Vilar y Ferrer mantuvo su nombre y el regimiento del coronel Ortiz, bajo la protección de San Vicente Ferrer, estuvo reservado a los miquelets valencianos.Hernàndez & Riart (2010: 77) Por su parte la Coronela de Barcelona, la milicia formada por los cofrades de los gremios barceloneses, fue reorganizada como un solo regimiento de seis batallones: el Santísima Trinidad, el Inmaculada Concepción, el Santa Eulalia, el San Severo, el Santa Madrona y el Nuestra Señora de la Merced. Los miembros de la Coronela de Barcelona estaba sometidos a la jurisdicción militar cuando entraban de guardia y estaban a sueldo de la Ciudad; asimismo estaban completamente uniformados y equipados con fusiles de primera calidad desde 1707, siendo su coronel el conseller en cap de Barcelona.Hernàndez & Riart (2010: 39-41) Para mantener el orden público dentro de la Ciudad se levó la Compañía de la Quietud, y para aquellos inhábiles para el servicio de armas se organizaron los batallones de barrios, formados por ciudadanos que sin recibir paga tenían el cometido de servir de fuerza de trabajo, desescombro y reconstrucción en caso de bombardeo. Finalmente se levaron las compañías de voluntarios formadas por civiles barceloneses y de otros estados de la Corona de Aragón que no estaban a sueldo pero que servían voluntariamente con armas propias, sin patente oficial y sin uniforme. Así mismo para la armada naval se movilizaron cincuenta tartanas de guerra, nueve bergantines y seis fragatas, mientras se equiparon con entre veinte y cuarenta cañones cuatro navíos: el San José, el Santa Madrona, el Santa Eulalia y el San Francisco de Paula con el fin de custodiar los convoyes de suministros, armamento y munición procedentes de Mallorca.
Estructura
Ejército regular
Caballería Regimiento de caballería de la Fe Regimiento de caballería de San Jorge Regimiento de coraceros de San Miguel Regimiento de caballería de Santiago Regimiento de caballería del coronel Nebot Regimiento de caballería del coronel Bricfeus Compañía de caballería del capitán Badia 1ª Compañía de húsares 2ª Compañía de húsares
Infantería Regimiento de la Diputación del General de Cataluña Regimiento de la Ciudad de Barcelona Regimiento de Santa Eulalia Regimiento de San Narciso Regimiento de Nuestra Señora de los Desamparados Regimiento de Nuestra Señora del Rosario Regimiento de la Inmaculada Concepción Regimiento de coronel Busquets Recluta de Mallorca Compañía de napolitanos Compañía de oficiales agregados Compañía de mutilados
Artillería 1ª Compañía de artilleros del capitán Bordas 2ª Compañía de artilleros del capitán Ribas 3ª Compañía de artilleros del capitán Folch 4ª Compañía de artilleros del capitán Aguiló 5ª Compañía de artilleros del capitán Horta 6ª Compañía de artilleros del capitán Estruch 7ª Compañía de artilleros de Mallorca 1ª Compañía de bombarderos del capitán Costa 2ª Compañía de bombarderos del capitán Rovira 3ª Compañía de bombarderos del capitán Toner
Fusileros de montaña Regimiento de fusileros de San Raimundo de Peñafort Regimiento de fusileros del Ángel Custodio Regimiento de fusileros de San Vicente Ferrer Regimiento de fusileros del coronel Molins Regimiento de fusileros del coronel Muñoz Regimiento de fusileros del coronel Paperoles Regimiento de fusileros del coronel Massagur Regimiento de fusileros del coronel Llirós
Milicias
Coronela de Barcelona I Batallón Santísima Trinidad II Batallón Inmaculada Concepción III Batallón Santa Eulalia IV Batallón San Severo V Batallón Santa Madrona VI Batallón Nuestra Señora de la Mercé
Batallones de barrios Batallón de Santa María de Cervellón Batallón de San Raimundo de Peñafort Batallón de San Salvador de Horta Batallón de Santa María de Cervellón Batallón de San Sebastián Batallón de San Raimundo Nonato
Compañía de la Quietud
Voluntarios
Compañía de Voluntarios de Aragón Compañía de Voluntarios del capitán Marco Compañía de Voluntarios del capitán Mestres Compañía de Voluntarios del capitán Besabés Compañía de Voluntarios del capitán Mestres Compañía de Voluntarios de San Martín de Provençals Compañía de Voluntarios de Sarriá Compañía de Voluntarios de San Andrés de la Barca Compañía de Voluntarios del Hospitales
Armada
Navío de línea de 40 cañones San Francisco de Paula Navío de línea de 36 cañones Nuestra Señora de la Mercé Navío de línea de 36 cañones Santa Madrona Navío de línea de 20 cañones San José 6 fragatas 9 bergantines 50 tartanas de guerra
Estado Mayor
right|thumb|250px|«Ordeno y mando» del teniente mariscal Antonio de Villarroel publicado durante el bloqueo de Barcelona en 24 de agosto de 1713. Para el cargo de general comandante de las tropas regulares se calibraron dos opciones: el teniente mariscal Antonio Colón de Portugal y Cabrera, conde de La Puebla, y el también teniente mariscal Antonio de Villarroel, siendo elegido este último por haber nacido en Barcelona aunque no fuera catalán. Este aceptó el nombramiento el 12 de julio señalando que accedía a ello como buen militar profesional, por el hecho de estar involucrada la defensa de una plaza a punto de ser sitiada, y bajo las condición de obtener patente oficial del emperador y rey Carlos VI y disponer de suficiente número de tropas para la defensa de la plaza. La Junta de Gobierno accedió a sus condiciones y el día siguiente fue oficializado el nombramiento.
left|thumb|250px|La Gazeta de Barcelona publicó los motivos por los que Cataluña había declarado la guerra así como los nombramientos de los oficiales mayores. El teniente mariscal Antonio de Villarroel fue nombrado «Comandante en Xefe General de el Exercito de Cathaluña.» (1713) El general Juan Bautista Basset fue nombrado general gobernador de la artillería, el general Rafael Nebot y Font fue nombrado general gobernador de la caballería, y el general Bartolomé Ortega de la infantería, mientras Ramón de Rodolat era nombrado inspector general del ejército y el general José Antonio Martí era ascendido a brigadier. Tras el fracaso de la expedición del diputado militar del General, en octubre de 1713 el general Nebot fue destituido siendo relevado por el general Miguel de Ramón y Tord en la general gobernación de la caballería. El general Bartolomé Ortega renunció el 6 de septiembre de 1713, siendo relevado por el general José Bellver en la general gobernación de la infantería. La Coronela de Barcelona, la milicia gremial barcelonesa, fue reorganizada como un solo regimiento de seis batallones, siendo su coronel el conseller en cap de Barcelona. Tras la entrada en el gobierno de la ciudad del ejecutivo de Rafael Casanova en noviembre de 1713, se organizó desde la ciudad una segunda expedición con el fin de abrir un nuevo frente el interior de Cataluña. La operación fue éxito y el coronel Antonio Desvalls y de Vergós fue nombrado general comandante de todas las tropas que combatían en exterior de Barcelona.