Clemente de Dunblane (muerto en 1258) fue un fraile dominico del y primer obispo de su orden en Gran Bretaña e Irlanda. En 1233 fue elegido para liderar la maltrecha diócesis de Dunblane, en Escocia y conseguir que el obispado de Dunblane (conocido también como «obispado de Strathearn») fuera financieramente viable. Esta misión implicó muchas negociaciones con las autoridades seculares y otras poderosas instituciones religiosas, que habían adquirido el control de los ingresos que normalmente habrían correspondido por derecho de la diócesis de Clemente. Las negociaciones fueron difíciles, obligando a Clemente a visitar la curia papal en Roma. A pesar de no alcanzar todos sus objetivos, Clemente logró salvar el obispado de su reubicación en la abadía de Inchaffray. También recuperó ingresos suficientes para comenzar a trabajar en la nueva catedral de Dunblane.

Se enfrentó a un reto similar en el empobrecido obispado de Argyll en los años 1240. Se le encargó la tarea de restaurar la viabilidad de la diócesis y el nombramiento de un nuevo obispo. Su trabajo le llevó a crear una estrecha relación con el rey Alejandro II de Escocia. Clemente estuvo con el rey durante su campaña en Argyll en 1249 y a su lado cuando murió debido a unas fiebres. En 1250 Clemente consiguió instalar a un nuevo obispo en Argyll y se convirtió en uno de los «Guardianes», nombrados para gobernar Escocia durante la minoría de edad de Alejandro III. En el año 1250 gozaba ya de la reputación de ser uno de los reformadores dominicos más activos en Gran Bretaña. Clemente participó en los procesos previos a la canonización de Edmundo de Abingdon y la reina Margarita. Después de su muerte, fue venerado como santo, aunque nunca fue formalmente canonizado.

Antecedentes y primeros años thumb|250px|Efigie del obispo de Dunblane, identificada con la de Clemente.Robert Brydall, "Monumental Effigies of Scotland, from the Thirteenth Century to the Fifteenth Century", en Proceedings of the Society of Antiquaries of Scotland, 29 (1894–95), figura 21, p. 358. No se tienen datos fidedignos de los orígenes o familia de Clemente. La Analecta Ordinis Fratrum Praedicatorum simplemente afirma que Clemente era «un escocés de nacimiento», y que fue admitido en la Orden de Predicadores en París en 1219.James Hutchison Cockburn, The Medieval Bishops of Dunblane and Their Church, (Edimburgo, 1959), pp. 46, 63, n. 3. Esta fuente, sin embargo, no es considerada veraz por muchos estudiosos y no es de plena confianza.James Hutchison, "Friar Clement, OP", en The Society of Friends of Dunblane Cathedral, 7 (1956), pp. 86–93. El historiador Archie Duncan, en su estudio sobre Clemente, se mostró cauteloso sobre la fecha de ordenación, que finalmente dató a principios de 1221 y escribió que «había entrado en la orden dominica a finales de la década de 1220».Véase A. A. M. Duncan, "Clement (d. 1258)", en el Oxford Dictionary of National Biography, Oxford University Press, 2004 , consultado el 30 de noviembre de 2006 Aunque «Clemente» no es un nombre gaélico escocés ni inglés, había un gran número de hablantes de francés en Escocia e Inglaterra durante este período;Se conocen numerosos hablantes de francés en Escocia e Inglaterra en la época de Clemente. La influencia de la cultura y lengua francesa en las Islas Británicas en la Alta Edad Media ha sido estudiada por eruditos como D. D. R. Owen en The Reign of William the Lion: Kingship and Culture, 1143–1214, (East Linton, 1997); véase también G. W. S. Barrow, "French after the Style of Petithachengon", en Barbara Crawford (ed.), Church, Chronicle and Learning in Medieval and Early Renaissance Scotland; Edimburgo, 1999), pp. 187–93. de hecho, «Clemente» no tiene siquiera por qué ser su nombre de nacimiento.Para conocer ejemplos de cambios de nombres ingleses a franceses en adultos, véase Ian Short, "Tam Angli Quam Franci: Self-Definition in Anglo-Norman England", en Anglo-Norman Studies, XVIII (Proceedings of the Battle Conference, 1995), pp. 160–61. Por su parte, la gran mayoría de los habitantes de la diócesis de Dunblane hablaban gaélico y en esta época se consideraba que un obispo no podía ser ignorante de la lengua de su diócesis.V.g., ver Robert Bartlett, The Making of Europe, Conquest, Colonization and Cultural Change: 950–1350, Londres 1993), pp. 222–23. Si esto hubiera sido considerado en el nombramiento de Clemente, se puede afirmar que era escocés. Cabe agregar que destacó más tarde por su habilidad para los idiomas.Cockburn, Medieval Bishops of Dunblane, pp. 46, 63. Recibió su educación universitaria en la Universidad de Oxford o en la Universidad de París, o tal vez en ambas instituciones.Cockburn, Medieval Bishops of Dunblane, p. 47. Existe la posibilidad de que se corresponda con un tal «padre Clemente Rocha», que fue el dueño de un manuscrito de la época, ahora custodiado en Edimburgo. Este hecho, sin embargo, no dice nada más acerca de sus antecedentes.

La orden mendicante de los dominicos tiene sus orígenes en la misión reformista del sacerdote castellano Domingo de Guzmán durante la Cruzada albigense en el sur de Francia. En 1219, Domingo había establecido casas en París, Bolonia, Madrid y Segovia. Cuando murió, en 1221, existían ya 21 casas.Malcolm Barber, The Two Cities: Medieval Europe, 1050–1320, (Londres, 1992), pp. 161–64. La expansión de la orden continuó en Inglaterra mediante el establecimiento de comunidades en Oxford en 1221 y Londres en 1224.Barber, The Two Cities, p. 165. Hubo cinco casas en Inglaterra en 1230, momento en que la orden estaba a punto de entrar en Escocia. La tradición posterior afirma que la orden dominica se introdujo en Escocia en 1230, alentada por el rey Alejandro II y William de Malveisin, obispo de Saint Andrews. Sin embargo, la primera fecha cierta de fundación de una casa dominica en Escocia es 1234.Ian B. Cowan, & David E. Easson, Medieval Religious Houses: Scotland With an Appendix on the Houses en Isle of Man, segunda edición, (Londres, 1976), pp. 114–21; Duncan, "Clement (d. 1258)"

Cuando Clemente volvió a Escocia y fue elegido obispo habían pasado tres años desde la muerte del último ordinario de Dunblane, Osbert. Puesto que no existía colegio electoral en la diócesis, el papa Gregorio IX encargó a los obispos de las diócesis de St. Andrews, Brechin y Dunkeld, encontrar y nombrar a un prelado adecuado.Augusteniner, Vetera monumenta Hibernorum et Scotorum historiam illustrantia, quae ex Vaticani Neapolis ac Florentiae, (Rome, 1864), no. 91.Cockburn, Medieval Bishops of Dunblane, p. 46. Debido a la falta de documentación de la época, sólo se puede especular respecto a la elección de Clemente. Sí es sabido que el rey Alejandro destacó más tarde por «su preocupación por la construcción de iglesias para los frailes predicadores [Fratrum precipue Predicatorum]».Bower, Scotichronicon, ix.63, en Simon Taylor, D. E. R. Watt y Brian Scott (eds.), Scotichronicon by Walter Bower in Latin and English, vol. 5, (Aberdeen, 1990), p. 192–93. La reputación de los dominicos como vanguardia de la reforma religiosa, junto a la formación y contexto de Clemente, pueden haber sido los factores decisivos. En cualquier caso, Clemente fue consagrado como obispo en Wedale el 4 de septiembre de 1233, por William de Malveisin, obispo de St. Andrews.John Dowden, The Bishops of Scotland, ed. J. Maitland Thomson, (Glasgow, 1912), p. 197. Su consagración hace que fuera el primer dominico de las islas británicas que gobernó una diócesis, hecho que el historiador Archie Duncan califica de «audaz».«(...) La elección del primer fraile-obispo (...) sólo se puede calificar como audaz», cfr. Duncan, "Clement (d. 1258)".

Obispo de Dunblane El obispado de Dunblane era una pequeña diócesis que esencialmente se limitaba a los condados de Strathearn y Monteith. Tan escasa extensión de terreno y población era el principal inconveniente del obispado, que no podía contar con los ingresos adecuados, un problema que se agravó por el hecho de que Gille Brígte, conde de Strathearn, había establecido el Priorato de Inchaffray en 1200 (ascendido a abadía en 1221). En los años 1440, Bower escribió que Gille Brígte:

Por si esto no fuera suficiente, gran parte de los ingresos no correspondientes a Inchaffray desde entonces había sido otorgados a otras instituciones religiosas, algunas incluso controladas por el obispo de Dunkeld.Cynthia Neville, Native Lordship in Medieval Scotland: The Earldoms of Strathearn and Lennox, c. 1140–1365, (Dublín, 2005), pp. 150–51. Dunblane tuvo sus orígenes en un establecimiento monástico gaélico antiguo, es decir, en una institución con un abad-obispo al frente de un conjunto relativamente informal de edificios más pequeños relacionados entre sí pero separados geográficamente. Dunblane se convirtió en diócesis en 1155, probablemente, como otros obispados con una historia similar (por ejemplo, Brechin), mediante un cambio en poco más que de nombre.G. Donaldson, "Scottish Bishops' See before the Reign of David I", en Proceedings of the Society of Antiquaries of Scotland, 87 (1952–53), p. 115. Había una comunidad de eremitas Céli Dé en Muthill hasta por lo menos el final del , por lo que la sede del arcediano de la diócesis se situó alternativamente entre Dunblane y Muthill hasta la elección de Clemente como obispo.Cfr. D.E.R. Watt, Fasti Ecclesiae Scotinanae Medii Aevi ad annum 1638, (St Andrews, 1969), p. 88. El mismo obispado no tuvo una única sede y probablemente estuvo asociado con ambas ubicaciones.Cfr. Cowan, & Easson, Medieval Religious Houses, p. 204. Clemente visitó la corte papal para presentar su difícil situación. En la primavera de 1237, el papa escribió al obispo de Dunkeld en los siguientes términos:

Por otra parte, en respuesta a la visita de Clemente, el papa había habilitado a los obispos de Dunkeld, Brechin y Saint Andrews para tomar las medidas oportunas que sirvieran para rescatar el obispado. Le dijo a esos obispos que:

En su defecto, escribió el papa:

Por lo tanto, la ayuda pontificia tenía dos caras. Por un lado, facilitó la tarea de Clemente con las instituciones eclesiales ya existentes. Por otra, abrió la posibilidad de que Dunblane desapareciera como centro episcopal, en favor de Inchaffray.Cockburn, Medieval Bishops of Dunblane, p. 55.

Recuperación y reconstrucción thumb|left|270px|Representación artística moderna de la construcción de la catedral de Dunblane, supervisada por el obispo Clemente.