thumb|Actual bandera de Fuerza Popular con Keiko Fujimori como lideresa.

El fujimorismo es una corriente política personalista en torno a la figura del expresidente peruano entre el 28 de julio de 1990 hasta su destitución en noviembre de 2000, Alberto Fujimori, y su hija, sucesora política y actual presidenta del país desde el 28 de julio del 2026, Keiko Fujimori. Esta ideología se caracteriza por su autoritarismo y caudillismo, por su carácter neoliberal, por un enaltecimiento al militarismo y por su tendencia a la democracia iliberal y al culto a la personalidad. Hasta diciembre de 2023, Alberto cumplía condena en prisión por los delitos de violación de derechos humanos, corrupción durante su gobierno, usurpación de funciones, entre otros.

Esta corriente ha estado integrada por varios partidos y alianzas fundados por la familia Fujimori y sus allegados, entre ellos Cambio 90, Nueva Mayoría, Sí Cumple y Siempre Unidos. Si bien en 2006 los partidos operaban por separado (con cuatro partidos registrados), en 2011 la mayoría de estos (a excepción de Siempre Unidos) se fusionaron para dar lugar a Fuerza Popular. Fuerza Popular está presidido por Keiko, quien fue investigada (y encarcelada en dos ocasiones) por lavado de activos por las financiaciones de sus campañas electorales de 2011 y 2016, tráfico de influencias, y obstaculización a la justicia durante tales investigaciones.

El fujimorismo destaca por promocionar los logros del expresidente Alberto Fujimori. Desde principios de la década de 2000, su imagen se hizo popular entre sus partidarios, incluso entre los jóvenes adultos y los empresarios. Sin embargo, su popularidad decayó debido a los procesos judiciales contra Keiko Fujimori y la actitud obstruccionista de Fuerza Popular en el Congreso entre 2016 y 2019. En las elecciones parlamentarias extraordinarias de 2020, el partido obtuvo apenas 15 escaños, en comparación de los 73 obtenidos en las elecciones previas.

En las elecciones de 2021, el partido tuvo 24 escaños. Ipsos Perú señaló una encuesta en diciembre de 2020 en donde el partido obtenía una intención de voto del ,elcomercio.pe: El Comercio-Ipsos: Forsyth permanece arriba con 18% y el resto no pasa del 8% Consulto el 25 de marzo de 2021 cifra bastante inferior del que obtuvo en diciembre de 2015.ipsos.com: El turno de Keiko (en pdf) Consulta el 25 de marzo 2021 En la misma encuesta, el manifestó que no votaría por Keiko. Sin embargo, contra toda tendencia y debido a su campaña presidencial, Keiko logró el segundo lugar (un de los votos) y pasó al balotaje, previsto para el 6 de junio. Finalmente, la líder perdió por décimas ante Pedro Castillo, de Perú Libre. El partido tuvo un papel importante, con 24 escaños, en la coalición parlamentaria Bloque Democrático, que resultó clave en la destitución de Castillo en 2022.

En las elecciones de 2026, el partido fue la primera fuerza con 63 escaños, siendo 22 en el Senado y 41 en la Cámara de Diputados.

Historia

Primeros años El origen del fujimorismo se remonta a la llegada de Alberto Fujimori, un ingeniero agrónomo de ascendencia japonesa, a la política peruana a fines de la década de 1980. En 1989 fundó el partido Cambio 90, de centroizquierda, con el cual se presentó como candidato presidencial para las elecciones generales de 1990. Sin contar experiencia previa en la política, Fujimori pasó a segunda vuelta y fue elegido presidente tras vencer al escritor y diplomático Mario Vargas Llosa, candidato de la coalición Fredemo, de tendencia libertaria.

miniaturadeimagen|Alberto Fujimori

El programa presidencial de Fujimori, llamado también como el «fujimorato», se centró en la implementación de medidas económicas para superar la crisis financiera y la inflación que azotaban el país en ese momento. Una de las primeras medidas fue aplicar políticas neoliberales como la privatización de empresas estatales y la apertura del mercado peruano a la inversión extranjera. Estos cambios fueron bien recibidos por algunos sectores ya que contribuyeron a estabilizar la economía y atraer inversiones.

En 1992, Fujimori disolvió el Congreso de la República y tomó medidas extraordinarias, citando la necesidad de combatir la corrupción y la ineficiencia. Este incidente, calificado de autogolpe y referido ocasionalmente como «fujimorazo», marcó un punto de inflexión en su gobierno, dado que centralizó en sus manos los poderes ejecutivo y legislativo. Este hecho causó el aislamiento político del Perú a nivel internacional y llevó al gobierno de Estados Unidos, a la Organización de Estados Americanos y a los gobiernos de la Comunidad Europea a ejercer una fuerte presión sobre el Estado peruano para que regresara al sistema democrático. Como respuesta a las acusaciones de dichas organizaciones, en 1993 se aprobó una nueva constitución mediante referéndum para intentar garantizar su legitimidad. La nueva constitución otorgó más poderes al presidente, lo que fortaleció la estructura autoritaria de su gobierno.

Fujimori también lideró la lucha contra grupos armados como Sendero Luminoso y el MRTA y logró notables éxitos en la captura de los líderes de estas organizaciones. Sin embargo, el mandato de Fujimori recibió fuertes críticas debido a la corrupción y prácticas dictatoriales que caracterizaban su régimen. En 1997, Fujimori fundó el partido Vamos Vecino, que los autores Degregori y Meléndez consideran «el único núcleo orgánico que construyó el fujimorismo» durante la década de los noventa. En 2000, Vamos Vecino se integró en la Alianza Electoral Perú 2000. Tras ganar las elecciones en medio de escándalos de corrupción y acusaciones de fraude electoral, Fujimori huyó a Japón y renunció por fax, dejando a Vamos Vecino en el olvido.

A principios del siglo , la influencia del fujimorismo en la política peruana se mantuvo latente. Alberto Fujimori seguía siendo popular, aunque su imagen se vio afectada por los escándalos de corrupción. Sus hijos, Keiko y Kenji, se dedicaban activamente a la actividad proselitista. Los logros políticos y económicos de la familia Fujimori son elogiados por sus simpatizantes, mientras que sus detractores condenan la corrupción y las violaciones de los derechos humanos cometidas durante su mandato.

En 2001, el fujimorismo se fragmentó y obtuvo una presencia mínima en el Parlamento. Keiko Fujimori reconoció que el movimiento «no está tan organizado como antes» y afirmó que no había un proyecto para relanzar un nuevo partido político. Algunos partidos políticos formaron la alianza Solución Popular, cuya plancha presidencial, liderada por Carlos Boloña, resultó un fracaso, y la alianza Cambio 90-Nueva Mayoría, que solo obtuvo 3 representantes en el Congreso. Ese año, Alberto Fujimori lanzó su página web, que daría inicio a Fujiprensa, una nueva forma de entablar relaciones públicas bajo la dirección del publicista Carlos Raffo.

Plan de repostulación de Alberto Fujimori a la presidencia En 2004, Fujimori oficializó legalmente el nacimiento del partido político Sí Cumple. En un vídeo, afirmó que, si bien en esa época había fundado «tres movimientos de gran trascendencia», los «nuevos tiempos nos han llamado a sumar todas nuestras fuerzas en una agrupación única: Sí Cumple». Recalcó que Sí Cumple se había convertido en «la única agrupación política que me representa oficialmente» y se desvinculó de otros partidos políticos que formaban parte de su legado. Carlos Orellana, exsecretario de prensa del fujimorato, afirmaba que Sí Cumple era «la primera fuerza política y la mayor esperanza del pueblo para superar el desastre del toledato».

En 2006, los cuatro partidos políticos que promovían ideas fujimoristas formaron la coalición Sí Cumple para relanzar la campaña del expresidente Alberto Fujimori. El objetivo era reinventar la imagen del movimiento presentando a Keiko Fujimori como su nuevo rostro. Ese año, Alberto solicitó al Tribunal Constitucional del Perú la anulación de su exclusión como candidato presidencial, pero no se concretó.

Meses después, la coalición fujimorista cambió de estrategia y estableció la Alianza por el Futuro, con una nueva plancha electoral formada por la excongresista Martha Chávez (candidata a la presidencia), Santiago Fujimori (hermano del expresidente Alberto Fujimori y candidato a la primera vicepresidencia) y el abogado Rolando Souza (segunda vicepresidencia). Finalmente, la coalición se presentó a las elecciones generales, perdiendo en las parlamentarias pero ganando algo de escaños parlamentarios gracias a Keiko Fujimori. Carlos Raffo creía que Chávez estaba celosa del alto porcentaje de votos que había obtenido Keiko Fujimori cuando se presentó al Congreso.

En 2007, Alberto Fujimori postuló, por su cuenta, al Senado japonés. Fujimori fracasó su candidatura y la influencia del fujimorismo disminuyó nuevamente, aunque Keiko Fujimori consiguió mantenerlo vigente al conseguir un escaño en el Congreso. Fujimori fue extraditado a Perú en 2009, cuando viajó a Chile, y encarcelado.

Reconfiguración al keikismo miniaturadeimagen|Un mural a favor de Keiko Fujimori y su partido "Fuerza Popular" previo a las Elecciones presidenciales de Perú de 2011. En 2011 se fundó Fuerza Popular, que unificó todo el fujimorismo en un único partido y le devolvió su relevancia en la política nacional. Keiko Fujimori lideró el partido y se presentó como candidata a la presidencia en tres ocasiones. Con Fuerza Popular en funcionamiento, el fujimorismo ha experimentado una fragmentación en algunas ocasiones. En 2012, el movimiento se escindió temporalmente en dos facciones: los seguidores de Alberto Fujimori y los seguidores de Keiko Fujimori. En 2014, Absalón Vásquez, una figura muy cercana a Alberto Fujimori, afirmó que «Fuerza Popular no es el fujimorismo para mí, es el keikismo». En 2018, Luisa María Cuculiza señaló que se había producido otra ruptura relacionada con «el entorno de Keiko Fujimori». Para 2025, el investigador Paulo Vilca señaló que el fujimorismo se había reconfigurado y convertido finalmente en el keikismo, que viene a ser dominado por Keiko Fujimori.

En 2020, Fuerza Popular fundó centros de formación política denominados «Escuela Naranja». Estos centros imparten cursos y conferencias que brindan conocimientos esenciales a los militantes del partido para defender los supuestos logros del fujimorismo. Su financiamiento proviene en parte de fondos públicos que se han empleado para contratar consultorías, producir material audiovisual, costear maestrías personalizadas para miembros destacados y realizar actividades sociales inspirados en el programa Esto es guerra.

En 2023, Alberto Fujimori fue indultado. Sus simpatizantes lo celebraron en varias ciudades del país, como Iquitos, donde se organizó una caravana política. Al año siguiente, en 2024, el exconvicto se afilió a Fuerza Popular. El secretario general de ese partido, Luis Galarreta, consideró que su incorporación era un «acto importante» en su historia. Alberto Fujimori falleció ese mismo año. Paulo Vilca señaló que, en ese momento, Keiko Fujimori «se había consolidado como la única referencia del fujimorismo» y que Fuerza Popular era «una maquinaria disciplinada que respondía a una sola jefatura».

En 2026, Keiko Fujimori asumió la presidencia de la República. Este hecho dio inicio a una segunda etapa del fujimorismo en el Ejecutivo.

Ideología y características El fujimorismo esta orientado al caudillismo, el conservadurismo, el populismo, el liberalismo económico (neoliberalismo criollo), la democracia parcial y el autoritarismo.

thumb|El anaranjado es el color emblemático del fujimorismo.

Con la derecha Se le considera neoliberal en lo económico, pues minimizó el papel del Estado mediante privatizaciones de empresas estatales y recursos naturales, flexibilizó la contratación laboral e impulsó firmas de contratos con empresas trasnacionales para apoyar la inversión extranjera en grandes proporciones; esto resultó en un grave fracaso económico.