El gobierno de Alberto Fujimori, también conocido como el fujimorato, ocupa un periodo distintivo de la historia republicana de Perú. Abarcando más de una década, desde el 28 de julio de 1990 hasta el 21 de noviembre de 2000, el mandato de Fujimori se dividió en tres etapas sucesivas mediante reelecciones inmediatas. La duración total de su mandato lo convierte el segundo jefe de Estado más longevo del país desde la independencia, por detrás del oncenio de Augusto Leguía.
Aunque el título formal de la presidencia lo ostentaba Alberto Fujimori, desde el principio prevaleció bajo la superficie una estructura de poder alternativa. Vladimiro Montesinos, con el apoyo de las Fuerzas Armadas peruanas,* «The coup of April 5, 1992, carried out by high-ranking military felons who used the President of the Republic himself as their figurehead, had as one of its stated objectives a guaranteed free hand for the armed forces in the anti-subversion campaign, the same armed forces for whom the democratic system – a critical Congress, an independent judiciary, a free press – constituted an intolerable obstacle». (,Mario Vargas [27 de marzo de 1994]. «Ideas & Trends: In His Words; Unmasking the Killers in Peru Won't Bring Democracy Back to Life». The New York Times [en inglés]. ISSN 0362-4331. Consultado el 24 de marzo de 2023).
«Mr Montesinos [...] and his military faction, [...] for the moment, has chosen to keep Mr Fujimori as its civilian figurehead». (, Paul [26 de octubre de 2000]. «Fujimori in OAS talks Peru crisis uncertainty deepens after return of ex-spy chief» [en inglés]. Financial Times). fue el poder detrás del trono,* McMillan y Zoido Democracy. «In the 1990s, Peru was run [...] by its secret-police chief, Vladimiro Montesinos Torres».
«Lester: Though few questioned it, Montesinos was a novel choice. Peru's army had banished him for selling secrets to America's CIA, but he'd prospered as a defence lawyer – for accused drug traffickers. [...]
Lester: Did Fujmori control Montesinos or did Montesinos control Fujimori? Shifter: As information comes out, it seems increasingly clear that Montesinos was the power in Peru». («Spymaster» [en inglés]. Australian Broadcasting Corporation. Agosto de 2002. Consultado el 29 de marzo de 2023).
«Alberto Fujimori, [...] as later events would seem to confirm—merely the figurehead of a regime governed for all practical purposes by the Intelligence Service and the leadership of the armed forces». («The crisis of democratic governance in the Andes» [PDF]. Woodrow Wilson International Center for Scholars [en inglés]. 2001. Consultado el 25 de marzo de 2023). relegando a Fujimori a una figura decorativa.«Fujimori became a kind of, well, a figurehead». () Esta dinámica de poder cívico-militar se hizo más patente tras el autogolpe de 1992.
Una de las características de su régimen fue la implementación en gran medida del Plan Verde, diseñado originalmente por las Fuerzas Armadas en los años 80. Este contenía operaciones enfocadas en la esterilización forzosa de las poblaciones empobrecidas e indígenas del país (a través del Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar). Al mismo tiempo, el gobierno también ejerció un fuerte control y censura sobre los medios de comunicación y cambió el rumbo económico del país hacia el neoliberalismo a través del «consenso de Lima».
La presidencia de Alberto Fujimori terminó en noviembre de 2000. La corrupción generalizada, el tráfico ilícito de armas y los sobornos a parlamentarios para obtener victorias electorales contribuyeron a su caída. Posteriormente, Fujimori presentó su renuncia al cargo de presidente de la República mientras se encontraba en Tokio. Sin embargo, el Congreso peruano rechazó su dimisión y optó por destituirlo alegando incapacidad moral.
Tras estos acontecimientos, se inició una sucesión legítima. Valentín Paniagua, como presidente del Congreso, asumió el poder y dirigió un gobierno de transición. El legado de Fujimori se vio aún más empañado cuando, en el Informe global de la corrupción de Transparencia Internacional de 2004, se le incluyó entre los líderes más corruptos del mundo. Ocupó el séptimo lugar y, según este, acumuló una fortuna ilícita estimada en 600 millones de dólares (ajustada a la inflación, unos 861 millones de dólares en 2021).
Primer Periodo: 1990-1992
Periodo de transición y toma de mando En las elecciones generales de 1990 se enfrentaron Alberto Fujimori, Mario Vargas Llosa, Luis Alva Castro, entre otros. Pasaron a segunda vuelta Vargas Llosa y Fujimori, este último resultó vencedor con el 62.4% de los votos.
Después de ser elegido, Fujimori viajó a Nueva York, en donde se reunió con autoridades del Fondo Monetario Internacional así como con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial para buscar apoyo económico e inversiones. La reunión fue realizada el día 29 de junio en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en la cual fue anfitrión el Secretario General, Javier Pérez de Cuéllar y estuvieron presentes Michel Camdessus (director del FMI), Barber Conable (presidente del Banco Mundial), Enrique V. Iglesias (director del Banco Interamericano de Desarrollo) y Hernando de Soto. Junto a Fujimori, también viajaron Adolfo Figueroa, Felipe Morris y Luis Valdivieso, asesores económicos.
Posteriormente, Fujimori viajó a Tokio y se reunió con el emperador Akihito y el primer ministro Toshiki Kaifu, este último anunció el envío de una misión para establecer soluciones a la grave crisis económica. En su viaje de regreso a Lima, Fujimori sostuvo reuniones con su asesores económicos en su escala en Miami, entre los cuales se encontraban Adolfo Figueroa, Felipe Morris, Carlos Boloña, Carlos Rodríguez Pastor Mendoza y Hernando de Soto.
El 19 de julio, Fujimori anunció que Juan Carlos Hurtado Miller presidiría el Consejo de Ministros y sería ministro de Economía y Finanzas; del mismo modo, se anunció el nombramiento de los otros ministros. Ante estos hechos varios políticos de la oposición, prensa escrita y otros actores civiles se opusieron a las actividades de Fujimori, debido a que lo acusaban de dejar las manos a extranjeros y de que terminen gobernando ellos a través del presidente.
La ceremonia de asunción se realizó el sábado 28 de julio de 1990 en el Congreso de la República del Perú, en el cambio de mando estuvieron presentes los presidentes Carlos Menem de Argentina, Jaime Paz Zamora de Bolivia, Patricio Aylwin de Chile, Virgilio Barco de Colombia y Carlos Andrés Pérez de Venezuela. Del mismo modo estuvo el ministro de Asuntos Exteriores de España, Francisco Fernández Ordóñez. Fujimori dirigió un mensaje a la nación en el que criticó duramente los actos de corrupción del gobierno de Alan García, presentó el panorama económico y anunció que se apostaría por una economía social de mercado, por la negociación internacional y por la reanudación de compromisos.
Coincidentemente, el sábado 28 de julio de 1990, el día en que Fujimori asume el poder, era también el día de su cumpleaños, así como también el día de la independencia.
Economía durante su gobierno
Un equipo de técnicos acompañó a Fujimori desde el final de la primera vuelta y durante el período de transición con el fin de asesorar en materia económica, al que la prensa le denominó el grupo de los siete samuráis conformado por Santiago Roca, Adolfo Figueroa, Óscar Ugarteche, Esteban Hnylicza, Guillermo Runciman, Fernando Villarán de la Puente y Martha Rodríguez. Este grupo fue reemplazado por nuevos asesores como Hernando de Soto, Carlos Rodríguez Pastor Mendoza, Carlos Boloña y finalmente Juan Carlos Hurtado Miller.
Pese a que Fujimori como candidato había negado un shock económico, el gobierno siguió las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. El 8 de agosto de 1990, el Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Economía, Juan Carlos Hurtado Miller salió en cadena nacional anunciando una reestructuración de precios, que sería conocida como el "fujishock". Esta medida del gobierno permitió controlar la inflación, pero provocó la devaluación de los salarios de la mayoría de la población. Era la primera de muchas reformas de tendencias liberales y algunas de capitalismo clientelista, que ocasionaron la eliminación del control de precios y el posterior cambio de moneda al nuevo sol (un millón de intis).
A partir del ajuste económico de agosto de 1990 se redefinieron las funciones del Estado y el mercado asumió un nuevo y fundamental papel en la economía del Perú, siguiendo con las recomendaciones del Consenso de Washington, que proponía una reforma tributaria, una rigurosa disciplina fiscal, la firme liberalización financiera y comercial, el establecimiento de un tipo de cambio competitivo, la privatización de empresas, la eliminación de las barreras a las inversiones extranjeras directas, entre otras. El Fondo Monetario Internacional ofreció financiamiento a Fujimori mientras se mantuviera la iniciativa de ajuste económico.
Si bien llegó a estabilizar la vida económica y permitió la reinserción del Perú en el sistema financiero internacional, así como la privatización de las compañías del Estado en manos de extranjeros (valorizado en tres mil millones de dólares), también ocasionó despidos masivos de obreros y empleados públicos, así como la supresión de las protecciones a la ineficiente industria nacional, lo cual llevó a su quiebra y a altos índices de desempleo. En consecuencia, se redujo al mínimo la actividad sindical y aumentó la actividad económica informal. Por otro lado, la reducción del Estado y la liberación de la economía nacional fomentaron la inversión extranjera. Como resultado, en 1994 la economía peruana creció un 13 %, a pesar de los despidos masivos acaecidos.
Aspecto social
Masacre de Barrios Altos
La noche del 3 de noviembre de 1991 se llevaba a cabo una pollada en el primer piso del inmueble ubicado en el Jirón Huanta N.º 840 para conseguir fondos para reparar ese edificio. Aproximadamente, a las 11:30, seis individuos armados y encapuchados entraron al edificio luego de bajar de dos vehículos.
Los atacantes cubrieron sus rostros con pasamontañas y ordenaron a los asistentes de la reunión a tenderse en el piso, donde les dispararon indiscriminadamente por cerca de dos minutos, matando a 16 de ellos incluyendo a un niño de 9 años, e hiriendo seriamente a otras cuatro personas, uno de los cuales quedó permanentemente paralítico. Luego, los atacantes salieron en dos vehículos. Durante la investigación, la policía encontró 111 casquillos y 33 balas del mismo calibre en la escena del crimen. Las investigaciones judiciales y los reportajes de la prensa revelaron que los sujetos envueltos en el crimen trabajaban para la inteligencia militar; habían sido miembros del Grupo Colina que era ya conocido por perpetrar un programa antiterrorista por órdenes del gobierno de Alberto Fujimori. Se verificó luego que los atacantes buscaban atacar una reunión de subversivos senderistas que en realidad tuvo lugar en el segundo piso del inmueble (mientras que la pollada y el ataque se llevaba a cabo en el primer piso).
Masacre del Santa
La Masacre de Santa fue una masacre de campesinos llevada a cabo el 2 de mayo de 1992 por el Grupo Colina en la provincia del Santa en el departamento de Áncash, en la sierra de Perú, en el marco del conflicto armado interno que tuvo lugar entre 1980 y 2000. Carlos Alberto Barrientos Velásquez, Roberto Barrientos Velásquez, Denis Atilio Castillo Chávez, Federico Coquis Velásquez, Gilmer Ramiro León Velásquez, Pedro Pablo López Gonzáles, Jesús Manfredo Noriega Ríos, Carlos Martín Tarazona More y Jorge Luis Tarazona More murieron en la masacre.