La Alianza Anticomunista Argentina (AAA), fue una organización terrorista parapolicial anticomunista de ultraderecha de la Argentina, gestada por su jefe político José López Rega, con apoyo de la logia italiana Propaganda Due, y dirigida por peronistas (como Julio Yessi), antiperonistas (como sus jefes operativos, los comisarios Alberto Villar y Luis Margaride), y delincuentes comunes (como Aníbal Gordon, el subinspector Rodolfo Eduardo Almirón y el comisario Juan Ramón Morales), miembros de la Policía Federal, las tres Fuerzas Armadas argentinas, y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que asesinó a artistas, sacerdotes y religiosos, intelectuales, políticos de izquierda, estudiantes, historiadores y sindicalistas, además de utilizar como métodos las amenazas, las ejecuciones sumarias y la desaparición forzada de personas. En 1974 Villar asumió la jefatura operativa de la Triple A y formó un grupo llamado «Los Centuriones», integrados por unos cien policías, que modificó las características de la agrupación inicial del ministro López Rega para transformarla en un escuadrón de la muerte parapolicial.
Estaba apoyada y financiada por la logia italiana Propaganda Due. Operó durante las presidencias de Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón, entre 1973 y 1976.Conadep, Informe Nunca Más, Capítulo II, Título Primero: Víctimas. Fue responsable de la desaparición y muerte de entre 700 y 1.100 personas, así como del exilio forzado de gran cantidad de artistas e intelectuales. Sus acciones fueron calificadas como delitos de lesa humanidad por el juez federal Norberto Oyarbide en 2006, calificación confirmada por la Cámara Federal en 2008.
Antecedentes El historiador Osvaldo Bayer y el investigador Atilio Borón han afirmado que la Triple A tiene antecedentes en las bandas parapoliciales que surgieron a principios del , luego del Decreto Ley de Defensa Social. Cuando se sucedieron masacres conocidas como el Grito de Alcorta, la masacre de la Fábrica Vasena o la Semana Trágica. Muchas, realizadas o apoyadas por las bandas como las Ligas patrióticas Argentinas.
Orígenes 200px|left|thumb|José López Rega, jefe de la Triple A. José López Rega, desde 1973 cuando fue nombrado ministro de Bienestar Social por Héctor J. Cámpora, comenzó a rodearse de militantes de otras agrupaciones que «quisieran eliminar a la izquierda», entre ellos, ex tacuaras del Movimiento Nueva Argentina (MNA), militantes de la Juventud Federal del dirigente peronista Manuel de Anchorena, de la CNU, del Comando de Organización, cuadros técnicos de Guardia de Hierro y grupos sindicales ortodoxos especializados en la capacitación doctrinaria. Además, creó la Juventud Peronista República Argentina (JPRA), debido a que necesitaba de un aparato que saliera a pelearle «la calle» y responderle en forma directa a la Tendencia, agrupaciones que respondían en forma orgánica a las organizaciones Fuerzas Armadas Revolucionarias y Montoneros (grupos que se sostenían económicamente con asaltos a bancos y secuestros extorsivos de empresarios). La organización fue sostenida con los recursos del Ministerio, y hasta les permitió el ingreso a la rama juvenil del Consejo Superior Peronista, el organismo institucional desde donde comenzaron a combatir a la Juventud Peronista de Regionales, agrupación de superficie de Montoneros. Trabajadores del Ministerio y militantes de la Juventud Peronista República Argentina (JPRA) comenzaron a simular atentados de Montoneros en su contra como parte de una estrategia de presentarse como blancos militares de las agrupaciones de izquierda, lo que les permitía revalorizarse dentro del Ministerio.
En un depósito llamado «microcine», en el segundo subsuelo del Ministerio, se guardaron armas. Una provisión importante se produjo a partir de que Manuel de Anchorena, fuera designado embajador en el Reino Unido. Por su gestión en ese país, logró que se enviaran doscientos subfusiles Sten MKII, que permitían ser desmontados con facilidad y además venían con un silenciador adaptable a otra arma muy utilizada en el Ministerio, el subfusil Sterling. El pago se instrumentó a través de la Dirección de Administración.
Existen teorías acerca del nombre de la Alianza que podría deberse al perfil esotérico de López Rega, quien creía que la moral de la humanidad iba a evolucionar en la medida en que se desarrollaran los tres vértices magnéticos del triángulo de la Triple A. Aunque otras versiones hablan de un compromiso entre dos facciones que proponían Alianza Antiimperialista Argentina o Alianza Anticomunista Argentina, por lo que firmaron como Triple A, aunque luego se impuso la segunda acepción.
Organización Aunque en ese momento su liderazgo fue negado, se sabe que José López Rega (secretario personal y ministro de los presidentes Héctor J. Cámpora, Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón) creó y coordinó las AAA para combatir a los sectores de izquierda del movimiento peronista.
López Rega y el comisario general jefe de la Policía Federal Argentina, Alberto Villar, organizaron la Triple A durante el gobierno interino de Raúl Lastiri, en 1973. López Rega desvió fondos del Ministerio de Bienestar Social para financiar la organización y el armamento parapolicial. Continuó en ese cargo durante el gobierno de Perón y, a su muerte (1 de julio de 1974), en el de su mujer, Isabel Martínez, sobre la cual ejercía una extraordinaria influencia basada en una compartida devoción espiritista.
Las oficinas de la revista derechista El caudillo , publicación dirigida por Felipe Romeo y financiada por López Rega, fueron utilizadas como cuartel general por Almirón y Morales hasta que fueron descubiertas accidentalmente por un teniente del ejército y debieron se evacuadas ante el comienzo de una investigación judicial. Se mudaron a la calle Lavalle, muy cerca de Callao y a metros de una comisaria, ubicada entre las calles Ayacucho y Riobamba.
La Triple A, desde su gestación se organizó como un sistema de células, con el fin de que «no supiera un determinado grupo qué es lo que iba a hacer el otro». La organización se encontraba dirigida por un cuerpo nacional, que contaba con un cuerpo de ejecutores, y las secciones de «inteligencia», «justicia» y «operaciones»; este organigrama se repetía regionalmente. Los encargados del grupo original fueron López Rega, Villar, Almirón y Rovira.
En un principio, solo existieron células de personal vinculado al Ministerio Social, al mando de los «lugartenientes» de López Rega, Rodolfo Eduardo Almirón y Alberto Villar. Luego, estas células se multiplicaron y fueron parte de ellas personal militar, oficiales policiales y agentes de inteligencia.
De forma paralela se crearon, en localidades lejanas a la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, nuevas organizaciones que respondían al mando de López Rega, por ejemplo, en Córdoba, gobernada por un «interventor federal», se creó el Comando Libertadores de América. También se asoció con grupos parapoliciales anteriores, otorgándoles protección, logística e inteligencia a cambio de lealtad. Un caso ejemplar de esta modalidad fue la Concentración Nacional Universitaria, en Mar del Plata.
Métodos 250px|left|thumb|El subfusil Sten, una de las armas utilizadas por la Triple A.
Debido a su organización, el modo de actuar desde la Triple A variaba según el objetivo del atentado y la «célula» a cargo de la planificación y ejecución.
En muchos casos eran militantes populares o sindicalistas arrestados en su domicilio o en la vía pública por un grupo de hombres con credenciales policiales, uniformados o no. Luego, estas personas aparecían acribilladas. Los atentados con bombas y los ataques con ráfagas de subfusil fueron otro método utilizado por el grupo parapolicial desde el principio de la represión ilegal. Hubo casos en donde se trasladó a los detenidos encapuchados y esposados a bordo de camionetas con la leyenda de «Ministerio del Interior» o «R. 2 Sec. Inteligencia», al Ministerio de Bienestar Social donde eran torturados por policías con golpes o picana eléctrica.
La Triple A fue adoptando procedimientos más violentos en una escalada. Los secuestros, violaciones y ejecuciones de mujeres fueron un método incorporado al «ritual» del terror. La eliminación de familias enteras se practicó como forma brutal de «escarmiento». También se recurrió a la voladura con explosivos de sus víctimas.
Según ciertos autores la Triple A se había propuesto hacer una campaña en los medios de comunicación contra las personas que no estaban de acuerdo con el gobierno y hacer «más potable» la imagen de José López Rega. Grupos enviados por la Secretaría de Prensa ocuparon los canales de televisión 9 y 11, a los que siguieron los canales 7 y 13. A través de estos medios, la Triple A anunciaba los nombres de las futuras víctimas o enviaba comunicados para explicar algunos asesinatos.
Atentados anteriores a la aparición pública de la Triple A Antes de la aparición pública de la Triple A, el 21 de noviembre de 1973, cuando se adjudicó el atentado contra el senador radical Hipólito Solari Yrigoyen, se produjeron varios secuestros y asesinatos por causas políticas contra activistas considerados "de izquierda" o el despectivo "zurdos", con modus operandi similares, atribuidos a sectores o grupos que integrarán la Triple A.
El 29 de junio de 1973, Eduardo Jiménez militante del PRT-ERP, fue asesinado por la Policía de Córdoba. Su detención se produjo cuando se disponía a pegar afiches de propaganda, junto con otros compañeros. Testigos vieron cómo era introducido en una camioneta, pero la Policía informó que había muerto a consecuencia de un tiroteo. Presentaba un solo tiro en la frente y golpes en el cuerpo.
El 22 de julio, Benito Spahn (Juventud Peronista), fue asesinado por Tomás Roberto Cardozo, guardaespaldas de José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT.
El 13 de agosto, Cirilo Heredia (JP), de 17 años, fue secuestrado y torturado. El 24, el Ateneo de Estudios «Juan Pablo Maestre», fue asaltado por un grupo de veinte personas que al grito de «este local está lleno de bolches» destrozaron el mobiliario, un cuadro de Maestre y material doctrinario.
El 15 de agosto, militantes de la JP que realizaban una manifestación de apoyo al gobernador renunciante Bidegain fueron detenidos y torturados. El 7 de septiembre, Oscar Suárez, al recuperar su libertad en Tucumán, denunció que había sido víctima de torturas infligidas por Héctor García Rey, jefe de la policía provincial, ligado a López Rega.
El 14 de septiembre, el «Ateneo 20 de junio», de la JP, fue ametrallado por desconocidos. El 19, la Federación Gráfica Bonaerense denunció la desaparición de Sergio Joaquín Maillman de 24 años. El día 13 había sido visto herido y golpeado cuando era bajado de un Ford Falcon celeste e introducido en la casa de Miraflores 2044. Al final de esa cuadra estaba instalado el Quinto Cuerpo de Vigilancia de la Policía Federal. El auto en el que llegó hasta Miraflores tenía patente C 468.596 cuya titular era María Esther Tagarelli de Martini, funcionaria del Ministerio de Bienestar Social.
El 20 de septiembre, en Resistencia, Chaco, varios exmiembros del Comando de Organización fueron detenidos cuando efectuaban un atentado contra el comedor universitario; entre otros se encontraba Víctor Sánchez, su secretario general.
El 23 de septiembre, Perón fue elegido presidente y el 25 de septiembre fue asesinado José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT. La investigadora Julieta Rostica sostiene:Julieta Rostica, «Apuntes sobre la “Triple A”. Argentina, 1973-1976:» Desafíos, Bogotá, (23-2), semestre II de 2011, Pág. 43. (Consultado el 8 de enero de 2014 en http://revistas.urosario.edu.co/index.php/desafios/article/view/1801/1606).
Al día siguiente asesinaron a Enrique Grinberg (JP).