La catedral de Chartres (también, catedral de la Asunción de Nuestra Señora) (en francés, Cathédrale de l'Assomption de Notre-Dame) es una iglesia catedral de culto católico bajo la advocación de santa María (Nuestra Señora) en la ciudad de Chartres, en el departamento francés de Eure y Loir, unos 80 kilómetros al sudoeste de París. Asimismo, es la sede de la diócesis de Chartres, en la Archidiócesis de Tours.

Esta catedral, iniciada en 1194, marcó un hito y desarrolló una fase de plenitud en el dominio de la técnica y el estilo gótico, y estableció un equilibrio entre ambos. Es sumamente influyente en muchas construcciones posteriores que se basaron en su estilo y sus numerosas innovaciones, como las catedrales de Reims y de Amiens, a las que sirvió de modelo directo. El historiador medievalista José Luis Corral la ha calificado como «el ejemplo más preciso y más precioso de la arquitectura gótica».

En 1979, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Historia thumb|Alzado de la fachada principal

Antecedentes Existe una leyenda que narra la elección del emplazamiento de Nuestra Señora de Chartres como de origen divino y mariano, muy probablemente forjada en el En efecto se revindica una presencia cristiana de la época de los apóstoles en el "Cartulaire de Notre-Dame de Chartres" del , pero no se encuentra ninguna traza de esta tradición en textos más antiguos como el "Cartulaire de Saint-Père" () o las hagiografías carolingias. por los cánones de la catedral..

Hacia 1420, el predicador Jean de Gerson se basó tal vez en esta leyenda para evocar una antigua gruta ocupada por druidas carnutes (pueblo del que deriva el nombre de la ciudad) cien años antes de la era cristiana. Según él, esta gruta estaría dedicada a "la Virgen que debe dar a luz", una estatua de la diosa madre druídica, y habría servido de santuario a los primeros cristianos en época romana (puesto que la estatua portaba la inscripción de "Virgini partituriae"En latín, "El nacimiento virginal".). Este mito sobre los druidas comienza a constituirse en una corriente más amplia que hace abandonar la anterior leyenda del origen troyano de los pueblos francos, para volver a una tradición gala.. El mito se popularizó en el , gracias al abogado al Parlamento de París, Sébastien Rouillard,. quien fue peregrino al santuario de Chartres en 1608, y se desarrolló durante siglos a partir de compilaciones.

A pesar de todo, el mito del origen druídico del santuario ha ido integrándose progresivamente en la historiografía religiosa local, hasta llegar a parecer una verdad histórica. La estatua identificada en la leyenda como "la Virgen que debe dar a luz" es sin embargo una estatua de la Virgen María de origen románico (datada del ). (es a partir de este siglo cuando resurgió esta devoción en la iglesia cristiana occidental).

Según otras tradiciones tardías y legendarias que querían probar la anterioridad de la cristianización de Chartres sobre la de Sens y la anterioridad de una sede episcopal en relación con la otra,. la construcción de la primera iglesia habría tenido lugar hacia el año 350. Llamada «catedral de Aventin», por el nombre del primer obispo de la ciudad, Aventin de Chartres que viviría hacia 350, habría sido probablemente construida a principios del . La catedral original aún no estaría vinculada a un culto mariano, sino al de unos mártires locales (santos Piat, Cheron, Modesta y Potentianus) conocidos popularmente como los "Saints Forts". Estos mártires habrían sido arrojados a un pozo (el "Puits des Saints-Forts"). El pozo, probablemente de época galo-romana, estaba excavado en el interior de la muralla del oppidum carnute de Autricum, y pasaría más tarde a estar integrado en el edificio de la catedral (en la cripta)..

La primera iglesia de que se tiene constancia se construyó alrededor del año 360. Esta desapareció en un incendio hacia 740 o 750 durante el saqueo de los visigodos de Hunaldo, duque de Aquitania. Una segunda catedral es destruida por los piratas normandos al mando del caudillo Hastein el 12 de junio de 858. El obispo Gisleberto reconstruyó y amplió esta iglesia. De esta queda una capilla que forma parte de la actual cripta. En esta época es cuando la catedral recibe la reliquia de la virgen, que aumentó la importancia del lugar.

La ciudad de Chartres fue un centro de culto mariano y peregrinación debido a la presencia en su catedral de la llamada Sancta Camisia, una reliquia traída desde Tierra Santa y cedida a la catedral por el rey Carlos el Calvo en 876, y que supuestamente es una prenda de la Virgen María (antiguamente se creía que era la túnica, pero en realidad correspondía al velo). Por este motivo, gozaba de un próspero comercio centrado en las ferias que se celebraban en las cuatro grandes festividades marianas del año: la Purificación (2 de febrero), la Anunciación (25 de marzo), la Asunción (15 de agosto) y la Navidad (25 de diciembre).

El 5 de agosto de 962, la iglesia de Gisleberto vuelve a ser destruida durante la guerra que enfrentó a Ricardo I, duque de Normandía con Teobaldo I de Blois, conde de Chartres. Se reconstruye parcialmente. En 1020 otro incendio destruye la catedral, tras lo cual el obispo Fulberto de Chartres inicia la construcción de la cripta de una nueva catedral románica.

Esta catedral fue construida rápidamente debido a una explosión de fervor religioso que motivó a cientos de penitentes a la construcción acarreando espontáneamente provisiones y materiales de construcción hasta las obras. Fulberto muere en abril de 1029, le sucede Geoffroy de Lèves quien consagra la catedral dos años más tarde y en 1037 se concluyen las obras.

El edificio que construyó el obispo Fulberto era una gran catedral en estilo románico que contaba con una enorme cripta que albergaba la famosa reliquia. Sobrevivió a un incendio en 1134.

Alrededor del año 1150 se instalaron las vidrieras de la ventana de la Virgen Azul, la ventana de Jesé y la ventana de la Vida de Cristo.

Construcción (1194-1220) En 1194 otro gran incendio devastó gran parte de la ciudad de Chartres, incluida casi la totalidad de la antigua catedral románica. Del fuego de la noche del 10 de junio de 1194, causado por un rayo, sólo se salvaron la cripta y, en la fachada occidental, la torre sur y la base de la norte, los tres portales y los ventanales que hay encima. Al principio se tuvo el incendio como un castigo divino, pero al aparecer intacta en la cripta la prenda de la Virgen se pensó que era un signo para que se reconstruyera la catedral dándole un nuevo esplendor. A esto ayudó la presencia casual en la ciudad de un cardenal enviado por la Santa Sede que certificó el hecho de la salvación de la reliquia como milagroso. La reconstrucción fue generosamente financiada tanto por los Capetos, dinastía tradicionalmente vinculada a Chartres, como por el cabildo y los gremios locales.

En 1194 se empezó el proyecto de reconstrucción para reemplazar la antigua catedral con el innovador estilo con el que fue construida, y que significaría para muchos historiadores el comienzo del desarrollo y difusión del gótico clásico. Rápidamente se acometieron las obras de reconstrucción. Hacia 1220 el cuerpo principal estaba concluido, en un plazo de sólo unos 26 años, tiempo notablemente corto para una obra de estas características. Se empleó piedra local de unas canteras situadas a unos 8 km. Conserva del edificio anterior la cripta y la fachada oeste con el Pórtico Real. Fue consagrada solemnemente el 24 de octubre de 1260 en presencia del rey Luis IX el Santo.

Edad Media En la Edad Media la catedral funcionó como escuela, ya que Carlomagno había ordenado en el que las catedrales y monasterios mantuvieran escuelas. Chartres obtuvo considerable fama por el estudio de la lógica, materia en la que para muchos rivalizaba con París. El escritor y filósofo inglés Juan de Salisbury recibió parte de su formación en Chartres.

Edad Contemporánea A diferencia de otros monumentos franceses el edificio no sufrió daños durante la Revolución francesa; pese a que el comité revolucionario había decidido su demolición el encargado de llevarla a cabo, un arquitecto local, la desaconsejó alegando que los escombros resultantes cegarían las calles circundantes.

Las restauraciones sucesivas también respetaron su diseño original, gracias a lo cual el edificio ha llegado a nuestra época en un estado de conservación muy superior a la mayoría de construcciones francesas de la época.

El 4 de junio de 1836 un incendio destruyó las cerchas de la techumbre de castaño danés. El arquitecto Edouard Baron la sustituyó por una estructura de hierro fundido cubierta por láminas de cobre, imitando la técnica usada en la catedral de Maguncia.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) los vitrales fueron desmontados y ocultados para evitar daños por parte de los bombardeos alemanes. Tras la ocupación los alemanes usaron la catedral como club social. El 16 de agosto de 1944, durante la intervención de las tropas norteamericanas en Chartres, la catedral fue salvada de la destrucción gracias al coronel americano Welborn Griffith (1901-1944), que cuestionó la orden que le dieron de destruir la catedral; esta orden se debió a que sus superiores creían que podía haber alemanes en su interior, pero él se ofreció voluntario para ir a comprobar si había soldados alemanes dentro, y acompañado por uno de sus hombres, pudo ver que la catedral estaba vacía, entonces hizo que sonaran las campanas de la catedral como una señal para que los americanos no dispararan, la orden de destrucción fue desconvocada. Notre-Dame de Chartres se había salvado. El Coronel Griffith murió en acción de combate ese mismo día cerca de Chartres, en la ciudad de Lèves. Fue condecorado a título póstumo con la Cruz de Guerra 1939-1945 Croix de Guerre avec Palme, la Legión de Honor y la Orden Nacional del Mérito del gobierno francés y la Cruz de Servicios Distinguidos del gobierno estadounidense.

Descripción thumb|left|Nave principal y el triforio. El edificio es de planta cruciforme con el cuerpo principal de 28 metros, organizado en tres naves. La cabecera, situada al este tiene un deambulatorio radial con cinco capillas semicirculares. La bóveda central tiene 36 m de altura, la más alta hasta la fecha cuando fue construida. Esta es cuatripartita y está soportada por arbotantes en el exterior.

La organización en tres naves es sumamente original para la época, con la central mucho más alta que las laterales. Esta dificultad constructiva se solía solventar levantando sobre las naves laterales una amplia tribuna cuya cubierta compensaba el peso de la bóveda central reforzando la estructura, como sucede en las catedrales de Laon o París. En Chartres se suprime la tribuna quedando solamente tres niveles en el alzado de la nave; arcadas, triforio y ventanales.

El Triforio es una pequeña galería que se construía en ocasiones sobre la galería y bajo los ventanales para aprovechar el espacio del tejado sobre la tribuna. En este caso tiene cuatro arcos por sección y es un contrapunto de horizontalidad y oscuridad a las arcadas y ventanales. Estos constan de dos vanos y un rosetón que repite la estructura de la puerta principal y que alberga los famosos vitrales de la catedral de Chartres, uno de los mejores conjuntos de vidrieras medievales que se conservan.